Serie:Naruto
Personaje: Hinata Hyuga
Autora: xXKushinaXx/Miika
Obsesión
Todos somos obsesivos hasta cierto punto
...
.
No podías seguir así.
No debías seguir así.
¿Por qué? ¿Por qué lo hago? Fue lo que te preguntaste mientras, torpemente, cubrías el rostro de él con aquella pañoleta negra, cubriendo sus hermosos ojos azules de la luz.
Lo tenías allí, atrapado, en aquella oscura y sucia habitación.
Atado de pies a cabeza, completamente cubierto, no había forma con la cual él pudiera librarse de ti, huir, alejarse, dejarte.
Sonreíste
Si, por eso lo hacías.
Porque no querías que él te dejara. Porque te enamoraste de él desde que se acercó a ti y te sonrió. Con aquella sonrisa maravillosa que opacaba los rayos del sol.
Pero tristemente él era tonto.
No te miraba.
¡Rayos!
¡¿Por qué no te miraba?!
Tú eres bonita, todos decían que eras bonita. Un ángel, una mujer de esas que sabes que si te encuentran eres especial.
Tus amigas siempre lo decían.
Tu madre antes de morir también lo decía.
¿Entonces porque ese hombre de cabello rubio, ojos azules y sonrisa del cielo nunca te volteó a mirar?
Jajá. Pequeño ángel
Él siempre te miró.
...
...
..
.
Cuando tú te volteabas, él podía estar horas y horas observándote, él memorizó cada uno de tus gestos, cada una de tus expresiones, adoró cada uno de tus sonrojos y tartamudeos.
Él siempre fue detrás de ti, cuando tú no estabas detrás de él.
¿Curioso verdad?
Ambos fueron unos obsesivos.
Pero tú obsesión fue mayor.
Tú fuiste quien lo desmayó mientras salía de su trabajo. Tú fuiste quien lo subió a tu auto y se lo llevó a una cabaña lejos. Tú eras la extraña mujer que logró secuestrar a aquel hombre.
Dime.
¿Te hizo feliz?
No, en el fondo lo sabes, no te hace feliz, verlo allí atado, luchando por vivir, casi en sus huesos y a punto de morir por falta de alimentación y del cuidado normal que necesita una persona.
Porque lo sabes, sabes que aquellas píldoras que le das para mantener su espíritu tranquilo lo están matando. Sabes que los días de su sonrisa están contados, que antes de darte cuenta sus ojos azules perderían su brillo y nunca más podrías escucharlo hablar o prometer algo, aunque eso si, aún si tú eras su captora.
Él aún no sabe que eres tú.
Quizá… quizá si se lo dijeras.
Pero no, ya es muy tarde. Él te odia, te lo ha dicho, en cada segundo que sus labios tienen la energía para pronunciar esas palabras, él, lentamente te repite lo mucho que te odia, todo el asco que te tiene, todo el desprecio y las ganas de que te mueras que tiene para ti.
Y lloras.
Por horas, aun cuando sonrías repitiéndote de que esa es la única manera de que él esté junto a ti, sabes que estás loca. Que eres una mujer con problemas, que debería liberar a aquel hombre rubio y dejarlo vivir en paz.
Pero Hinata
No lo harás.
Porque prefieres miles de veces ver como Naruto se pudre y muere lentamente en aquella desolada cama, para morir tú junto a él, antes de aceptar el liberarlo y ver cómo se va con otra, porque a ti te odia.
Lástima que no viste como, con algo más de coraje para hablarle, pudiste ser la mujer para él, ya que él estaba dispuesto a abrirte su corazón y ser tuyo. Solo necesitabas acercarte o voltearte y notar como él te miraba.
Lástima que dentro de tu obsesión nunca lo notaste.
Y aquí está la locura de Hinata. La explicación ya ha sido dada en la anterior historia, así que, por ahora, solo me queda decir.
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