A/N:
1)Los personajes ,en cuanto a nombres y rasgos físicos, (no así en sus personalidades), le pertenecen al Grupo Clamp.
2) A pesar de que la historia toma ciertos hechos de la serie no pretende ser una continuación de la misma.
3) Los nombres que se utilizaran en esta historia son tomados de la versión latinoamericana dado la localización a la que han sido trasladados los personajes, un país de Sudamérica.
4)Los capítulos estarán escritos en primera persona siendo Anais, (Fuu), las que los relate en su mayoría salvo ciertas excepciones en las que relatará París (Ferio).
PD: Si ves esta historia en otro lado que no sea mi cuenta de FF o mi facebook comunicamelo. Juntos detengamos el plagio y apostemos al original. Gracias.
Cambio de estrategia:
Reporte de la misión «Rosa Blanca» para Guru-Clef:
Creí que era sencilla mi tarea, que un par de cartas; su flor preferida y mi presencia bastarían para lograr mi cometido. Tenía el pensamiento de que en menos de un día volveríamos a Céfiro y podríamos tener nuestro «felices por siempre», pero como dicen en este planeta «eso es solo cosa de cuentos». Y que cierta es esa afirmación puesto que lo hecho hasta el momento no me ha servido de nada.
También es cierto que yo no le escribí cartas sino breves frases en pequeños papeles atados a las rosas. Mas nuestra historia ha sido siempre así cortas palabras y largos gestos, atenciones y miradas. No necesitábamos más que sentirnos cerca el uno del otro y tener la palabra, justa por más breve que sea, en el momento oportuno. Además ella siempre ha sido un libro abierto para mí, nada de lo que pensara o sintiera me podía ser escondido; sólo debía mirarla y al instante lo sabía todo. Y lo grandioso es que era mutuo ya que no había nada mío que pudiese ocultarle a Anaís. Me entendía con sólo mirarme y aquellas palabras que no me animaba a decir ella lograba hacerlas salir de mis labios.
Igualmente la cuestión no se limitaba solo a entenderse y llevarse bien, existía entre nosotros una conexión muy fuerte que nos permitía saber cómo nos sentíamos y dónde nos encontrábamos. Eso posibilitó que en contadas ocasiones nos salváramos de los peligros que encontramos en su tiempo allá en Céfiro, en donde ella junto a Lucy y Marina tuvieron la misión de salvarlo en dos instancias diferentes. Y aunque fueron momentos tensos, difíciles y peligrosos fueron al mismo tiempo los más felices de los que guardo mis mejores recuerdos.
Encontrarme con ella o cruzarme en su camino sin duda ha sido un acierto del destino, de eso no tengo dudas pues no sólo salvó el planeta en el que vivo sino que me salvó también a mí. ¿Cómo me salvó? bueno redirigió mi rumbo, de forastero-ladrón pasé a ser un buen súbdito de Céfiro hasta que me descubrí siendo el príncipe de ese planeta; hermano de la princesa Esmeralda.
Gracias a Anaís comprendí mi historia y me reconcilié con el pasado continuando, con la frente en alto, mi camino hacia la adultez.
Ya lo sé no hace falta decir nada, me he vuelto nostálgico y meloso. Sé que te enojarías conmigo Guru-Clef pero entiende ella ha sido fundamental en ese pasaje de adolescente a hombre y de eso tú has sido testigo, no lo niegues. Me has visto siendo mezquino, arrogante, caprichoso y no darle la debida importancia a los asuntos de Céfiro; debido en parte por haber sido apartado de mi hermana cuando era muy chico y por perder mis recuerdos a raíz de un sello mágico. Y también has visto como todo cambio cuando Anaís entró en escena iluminándolo todo. De a poco fui recuperando mis recuerdos, volviéndome más fuerte y luchando por proteger a los débiles mientras ansiaba cambiar el mundo.
Todo aquello me preparó para que, en el momento de la abolición del Pilar de Céfiro e instalándose la idea de Lucy de que nos gobernásemos a nosotros mismos, pudiese asumir la responsabilidad que me otorgaban los habitantes de dicho planeta para que los representase como cabeza de poder.
No tuve objeción alguna salvo proponer que lo haría con una condición, que no era otra que el deseo de que Anaís fuese mi esposa y gobernara junto conmigo.
Mi condición fue aceptada por todo el mundo y entonces inmediatamente me di a la tarea de buscar a Anaís en este remoto planeta.
Pero lo mío no era sólo producto de un capricho, era un sentimiento verdadero surgido de una promesa que nos hicimos el día en el que nos separamos. Aún recuerdo la última conversación que tuve con ella, como si el tiempo no hubiese pasado:
«—Anaís —llamé su atención de forma suplicante mientras agregaba—, ¿en verdad tienes que irte?
—Si Paris, sabes que me tengo que ir —contestó y al ver mi rostro turbado agregó—: Aún me quedan cosas que hacer en mi mundo, tengo ciertas metas que me gustaría cumplir. —Me tomó de las manos—. También está el hecho de que quiero volver a ver a mi familia y pasar un tiempo más con ellos.
—Entiendo —dije más como un intento de convencerme que de comunicarle algo a ella y apretando firme y suave sus manos añadí—: pero aún así me pregunto ¿si habrá una posibilidad de que vuelvas algún día?. Quisiera verte aunque sea una vez más.
—Paris, no seas tan dramático —reclamó suavemente—, nunca dije que me iría para siempre, solo pedí un tiempo para arreglar ciertas cosas. Luego prometo volver a tu lado.
—Lo dices en serio, ¿vas a volver? —pregunté con incredulidad.
—Por supuesto, mi valiente caballero —Me desordenó un poco el pelo—, acaso no quedo claro con el beso que te di ayer. Eres todo para mí y aunque aún me falta para convertirme en una mujer adulta, no creo que lo que siento por ti vaya a cambiar. Te quiero en mi vida para siempre. —expresó al tiempo que buscaba mis labios para darme un cálido beso.
—Entonces es una promesa —afirmé cuando deshicimos el beso y luego agregué—: Terminas de arreglar tus cosas y regresas a mi lado para ser solamente mía ¿verdad?.
—Sí, es una promesa mi dulce Paris —Se abrazó a mi pecho—, pero me parece que tú eres el que tiene que buscarme, después de todo la magia esta aquí en Céfiro ¿no? —comentó separándose un poco de mí y mostrándome la sonrisa más hermosa y radiante que pudiese existir.
—Que graciosa ha resultado mi pequeña rosa —murmuré atrayéndola hacia mí aún sabiendo que lo de pequeña rosa la había molestado, por lo que rápidamente agregué —: Igualmente te tomo la palabra en más o menos tres o cuatro años te voy a buscar y te traeré aquí para que estemos juntos para siempre puesto que también necesitaré tiempo para ayudar a reconstruir y organizar Céfiro. Pero ni bien acabe con esa tarea cumpliré nuestra promesa. —Rápidamente se le pasó el pequeño enojo por mi anterior comentario y me dejó depositar un último beso en sus delicados labios.»
Pero organizar y reconstruir Céfiro me llevó casi una década pues en medio hubo que hacer sendos tratados con otros planetas; Autozam, Fahren y Cizeta particularmente; para establecer buenas relaciones públicas y comerciales. Sin embargo en las noches al irme a acostar siempre recordaba nuestra promesa y al despertarme eso me daba fuerzas para hacer las cosas.
En cuanto hube acabado con todo lo que tenía que hacer me dispuse irla a buscar con la esperanza de que con solo verme, Anaís correría a mis brazos y pronto volveríamos a seguir con nuestros sueños en Céfiro. Menuda sorpresa fue la que me llevé, cuando al pasar por su lado ni siquiera volteó a mirarme.
Y aunque al asunto le dé mil vueltas y quiera disfrazarlo como si fuese sólo un descuido de su parte por encontrarse hablando con otra persona, no puedo escapar del hecho de que aquí es otro el cuento. No fue descuido ni yo pasé deprisa, lo que en verdad pasó es que ella no me reconoció pues al parecer se olvido de mí. Mas cómo es que esto paso aún no me lo explico.
Queda uno y mil interrogantes que necesito resolver ya que Anaís pudo haber olvidado quién soy pero…¿también se olvidó de mis besos y mis caricias?. Y si esto es así, en dónde quedó aquella promesa que nos hicimos antes de que ella abandonara Céfiro, ¿acaso la olvido también?.
Entiendes el porqué Guru-Clef no puedo volver todavía como me lo pediste en el mensaje que enviaste. Me quedan cosas por hacer y una de ellas es presentarme ante Anaís, quiero saber cuánto ha olvidado. Por lo que es necesario que cambie de estrategia y entre en acción. Sin más me despido, pronto te enviare otro reporte. Saludos cordiales.
