Cap. 5
Mi personalidad, no la cambiare.
Estuve casi una hora leyendo estos documentos, vi el folder de mi vida, el grueso. Lo cerré apenas vi las primeras tres líneas porque tenía una gran información falsa.
Decía:
Apariencia: dulce, infantil, y muy inocente.
Personalidad: tiene que ser ajena a todo lo que pase a su alrededor, un poco distraída y muy dulce, tierna y con mucha inteligencia, PERO A LA VEZ FRIA.
Que me dio ganas de ir y tirárselo al Director era una gran ofensa para mí porque, era cambiar mi identidad por completo, aunque fuera lo que fuera, yo no pensaba hacer eso, yo iba a ser yo.
Aunque lo inocente lo podía arreglar.
Después el folder de los alices era muy pequeña, eran los alices más simples que podía haber visto.
Decía
Alices:
Viento
Agua
Ilusión
Leer mentes
Levitar
Volar
Cambio de personalidad
Posesión de sombra
Duplicación
Cambio de forma
Cambio de apariencia
Invisibilidad
Eran los primeros que vi, decidí, verlos uno por uno, tachando cada uno que ya halla, copiado.
A lo lejos escuche una campana, era más que obvio que era de inicio de clases, me tele trasporte, a mi cuarto, no quería, ir a la clase asta arreglar esto con ese tal dichoso Director, iba a ser su herramienta de trabajo, lo que quisiera pero lo iba a ser a mi modo, no quiero que nadie me diga cómo hacer mi trabajo, es como hacer cada cosa, nadie me domina, es mas nadie me puede dominar yo soy yo.
Está en la ventana de mi cuarto, era sorprendente, era gigante, podía ver a la sección media, desde este lugar, aunque no muy claramente, pero era suficiente, eran apenas las 10:15 y ya me había aburrido de estar aquí, parecía un ratón enjaulado.
-nadie me dice que hacer y cómo hacerlo- dije en vos alta.
Busque mi mapa y vi donde estaba mi clase, me tele transporte hacia allá, sin libro ni cuaderno, no creo que se dieran cuenta ellos.
Espero.
Vi una puerta deslizadora enfrente de mí, ahora que lo pienso, estaba emocionada, por fin iba a estar con personas que no me conocen y poder convivir.
-Mikan, contrólate-me dije a mi misma, puse mi cara, normal, esperaba poder moverme, pero no podía, algo me lo impidió.
Suspire.
Escuche unos pasos a 3 metros de distancia.
Era una niña, más o menos mi edad, era fácil reconocerlo, al parecer iba a la misma aula, que yo, estaba aproximándose.
Rápidamente, me incline para volver a intentar abrir la puerta, pero no podía.
Estaba más cerca la niña, se escuchaba claramente.
Me di la vuelta para tele transportarme a mi cuarto, cuando escuche una vos.
-¡ey!, ¿no vas a entrar?- escuche una vos de mujer muy claramente, y muy suave.
No sabía que hacer, pero tenía que responder.
-Olvide mis libros- dije sin ninguna expresión, muy tranquila y dándole la espalda.
-¿Cómo vas a olvidar algo, que está en la aula?-
¡Demonios!- pensé, estaba tan preocupada que no me di cuenta que no me habían dado los útiles.
-¿eres nueva verdad?- me dijo
-Si, me acaban de transferir- le respondí dándome la vuelta.
Cuando la vi me sorprendí, era una de mi estatura, pelo negro como la oscuridad, y pálida como la porcelana, tenía la expresión más relajada que había visto, se miraba muy ajena a lo que pasara, tenía los ojos violeta y sus mirada vacía.
-Soy Mikan - le dije
-Soy Hotaru- respondió
Se dio la vuelta y abrió la puerta.
Iba a aprovechar esa oportunidad para irme, porque sinceramente no sabía como de debía comportar.
O buena, dulce y angelical
O como yo soy
-entra, es el primer día de clases, te tenemos que conocer- dijo, cuando yo ya iba a dos pasos de desaparecer.
- ESTOY UN POCO NERVIOSA- le dije como una excusa.
-no tengas miedo- me dijo saliendo y agarrándome del hombre.
¿¡QUIEN RAYOS SE CREIA ESTA NIÑA? A Mikan nadie la tocaba
Cuando entre pude sentir que el ruido que percibí hace medio segundo se desvaneció, pero iba un cierto silencio muy incomodo.
Yo jamás he sentido miedo, pero sentí como si me hubiera metido a la boca del lobo.
Sentí un poco de inseguridad.
