Fugitivo suelto

Cuando abrimos la puerta, todos callaron, y nos vieron supongo que fue una reacción al ver una cara nueva.

Es más que obvio que es eso, ya que supongo que no entran alumnos cada año, ya que NOSOTROS somos en cierto modo muy especiales, en muchas maneras.

Vi a cada uno de mis compañeros y memorice las caras en tan solo unos segundos, sabia quienes eran, que es lo que hacían, unos cuantos alices de aquí debería quitar no muchos, eran dos o tres personas.

Hotaru me guio hasta la catedral y sin decir nada se desvió a su escritorio, y me dejo frente a la cátedra y el profesor me voltio a ver rápidamente.

-Usted debe ser Mikan Sakura- dijo, con una gran sonrisa.

-si-

-mucho gusto, soy tu profesor de matemática, puedes llamarme Reyji-sense-

-el gusto es mío- dije intentando ser cortes.

-Clase tenemos una nueva estudiante, ella es Mikan Sakura, sean amables con ella- dijo poniéndome enfrente de todos, era incomodo- Mikan presentante- me dijo con una sonrisa.

-hola, mucho gusto mi nombre es Mikan Sakura- dije con una reverencia- cuiden de mi, por favor-

Los hombres me sonrieron, las mujeres solo se quedaron en silencio, un rubio de ojos azulados que se encontraba hasta el fondo, solo me vio y me vio y dirigió la vista hacia el conejo que tenía en sus brazo, se miraba tan ajeno a mí que me gusto su personalidad, desinteresado, frio…

-Mikan, por favor toma asiento en el ultimo asiento hasta el fondo a la derecha, ese lugar esta vacio, ya que eres nueva, tu profesor guía, Narumi-sensei te dirá quién es tu pareja-

-si-

Camine muy despacio para el asiento, todos me miraban, no me importaba, ya que si me miraban era para admirarme porque soy perfecta, y yo misma lo sé aunque la perfección ante mis maestros no existían… ellos decían que siempre tienes una virtud que perfeccionar y que la perfección se puede perfeccionar… pero a mí no me importaba porque yo daba todo, era la mejor en muchos sentidos… soy PERFECTA… y nadie me puede superar ya que soy hermanos, guapa y además inteligente… soy súper dotada.

Cuando tome asiento, sonó una alarma y el profesor salió corriendo tan rápido como pudo no nos dijo nada pero dejo la puerta abierta y pude ver que todos los profesores estaban saliendo de las aula dejando a los alumnos solos.

Los alumnos como si nada se quedaron sentados como si la alarma no la escuchara, pero vi que el rubio miraba a todas partes, el estaba a la par mía y miraba hacia mi dirección pero me percate que no me miraba a mi sino a la gran ventana que estaba abierta era casi de dos metros y medio el cristal, la ventana comenzaba desde la mitad de la pata de mi escritorio y terminaba hasta arriba, era muy clara y pero una gran parte del la ventana era cubierto por un cerezo , pero podía ver claramente a los maestros saliendo del edificios, corriendo a toda prisa.

Eran muchos maestros, me pregunto cuantas aulas habrían es este edificio.

-Sakura Mikan- dijo en el alto parlante – se le necesita urgentemente en la sala de profesores- dijo una voz femenina muy desesperada, era muy raro ver que un profesor se desesperara.

Me levante y me dirigí al rubio, que solo un escritorio básicamente nos separaba, le dirigí una gran sonrisa y le dije lo más claramente y suavemente.

-disculpa, por casualidad sabes dónde queda la sala de profesores-

El solo me vio con unos grandes ojos y me dijo:

-es la última puerta al final de corredor- me dijo en un simple suspiro, era muy divertido ver su pequeña sonrisa muy débil.

-gracias-

Salí lo más rápido la clase y podía ver que todas las clases estaban sin profesor, dejando a todos en completo desorden, pero no me preocupaba, Salí corriendo ya que me di cuenta que el corredor era muy grande, vi la puerta y la toque, en menos de un segundo me abrieron y vi al profesor Narumi, con una gran sonrisa, era muy raro…

-Mikan- dijo casi a gritos- necesitamos que nos ayudes a capturar a un estudiante prófugo- dijo dirigiéndose a uno de las cátedras que habían- si el escapara, nuestra academia corre un gran peligro, el es el ESTUDIANTE ESTRELLA, si el escapa y otra organización lo atrapa seremos historia y todos estos alumnos correrán gran peligro como estar en cámaras con los cuales le harán experimentos o …- le detuve, no quería saber nada, no era para lo que me mandaron, soy el tipo de persona que no quiere saber más de lo que necesita ahora que se lo que tengo que hacer… atrapar al prófugo y ya, listo.

-hacia donde fue y que es lo que tengo que hacer para detenerlo-

Narumi se me vio con una cara muy sorprendida, pero no dijo más.

-se fue hacia el bosque sur, probablemente hacia unos dormitorios de los estudiantes más pequeños, allí esta una de las salidas más discretas que hay, tienes que atraparlo y traerlo de vuelta, mas especifico hacia los dormitorios y borrarle la memoria para que se le olvide lo que ha visto hoy y ayer- dijo con una gran sonrisa como si estuviéramos hablando de cualquier cosa.

-está bien, pero espero que esto no sea rutinario odio que me pongan más de lo que tengo que hacer- dije con absoluta indiferencia era muy aburrido este lugar, pero debo admitir que esto lo poner un poco interesante.

-¡hey! Mikan- dijo con tono animado y con una confianza que me puso un mal sabor en la boca.

-¿si?- le dije casi saliendo de la puerta.

-ten- me tiro dos pequeñas esferas.

-la verde es para que lo olvide todo y la rosada es una de feromonas humanas, si te causa problemas puede que te sea útil pero solo funciona si tiene contacto con la persona, transmitiéndoselo por medio de Dióxido de carbono, pero a corta distancia y lo usas la persona puede quedar muy mareada pero dándoselo directamente puede causar un efecto que hasta lo puede dejar muy débil o inconsciente.

-¿he?- no le había entendido nada y como que al parecer le daba gracia, no sabía a donde quería llegar.

-si quieres capturarlo lo tendrás que besar, para que las feromonas sean lo más fuertes, y debilitarlo lo suficiente para que no tenga fuerzas-

… 3.

… 2… 1

-creo que no la necesitare, lo hare como se hacerlo pero me la quedare, gracias- dije transpirando un poco más fuerte de lo usual, corrí lo más rápido posible. Jamás en mi vida pensé que un profesor diría eso a una alumna, pero este lugar es diferente, jamás he compartido un sentimiento y los besos según lo que se es cuando las personas comparten ese sentimiento mutuo, jamás he besado porque siempre he considerado que….

YO NO MERESCO AMAR A NADIE.

Salí del edificio lo más rápido posible y me dirigí al bosque sur, todos los profesores estaban allí, me dirigieron una mirada, fija, y corrieron rodeándome.

-Soy Mikan Sakura, me mandaron para atrapar al fugitivo, así que se pueden retirarse, se manejar esto, vallan porque se están concentrando en solo un ya que otro puede tomar la oportunidad y huir, así que le recomendaría ir a sus aulas- ellos me vieron fijamente pero calmadamente uno se acerco a mi

- ya nos informaron de usted, buena suerte- me dijo con suma calma. Y todos se fueron, caminando como si no fuera nada, pero vi a uno que poseía algo en su mano y se me acerco.

-ten puede que necesites esto, ya que él es peligroso- me dio un látigo, y se fue.

¿He? Era tan peligroso que usaban esto, vi que un botón rojo estaba en el látigo, cerca de mi pulgar, lo presione y…

-¡ahí!- solté la parte inferior del látigo ya que fue instintivo, era muy fuerte esa tonta corriente.

¿Enserio? Usar esto en un ser humano era inhumano. Pero por algo me lo dieron ahora solo faltaba pillar a ese y seguiría con lo que vine a hacer a esta cárcel.

Camine perezosamente hacia el curso que me digiero que estaba esos dormitorios, no podía creer que niños menores de 5 años estaban en este lugar, quitados de los lazos de su familias era horrible incluso para mí era más que horrible era… no tiene nombre esto.

Camine cuidadosamente por los lados de los pasillo y el edificio por cada lugar, rincón pero no vi nada, me situé en el lugar en donde podría ver todo el edificio pero no vi nada.

Salí de allí y empecé a correr hacia una gran puerta ya que vi una pequeña figura a comparación del gran tamaño de la puerta.

Vi una figura escalando ágilmente un árbol muy alto, corrí lo más posible para poderlo alcanzarlo.

Corrí hacia esa gran figura suponiendo que era él