Hola lectoras, tanto tiempo… vengo con el Quinto capítulo de esta historia, sé que me he demorado mucho mm ¿cómo 4 meses? Jejeje, todo tiene explicación, he estado muy ocupada con los estudios y trabajo y cosas personales, pero ahora como estoy de vacaciones podre actualizar más rápido!.Ojala no se hayan olvidado de mí y la historia… pero bueno sin más que decir por ahora las dejo leer y ojala que les guste. Disfruten.
La tarde fue extraña, ya que cuando llegue a casa mi madre estaba muy ocupada cocinando y cuando me vio me dijo que fuera a mi cuarto a cambiarme de ropa y de que me pusiera bonita ya que íbamos a salir, no tuve más opción que obedecerle y cuando entre a mi pieza en mi cama pude observar una caja grande descansando sobre ella, me acerque un tanto curiosa y vi que estaba envuelta en papel de regalo, la abrí sin más y al hacerlo mi rostro cambio por completo ya que era un bajo lo que tenía enfrente mío.
-no puede ser...-murmure incrédula-¿de verdad es un bajo?- abrí la caja sin esperar más y lo comprobé, un hermoso bajo estaba ahí, y era mío. Sonreí y baje donde mi madre estaba y la abrase, ella se asustó al principio pero después me abraso entendiendo la situación…estaba feliz, gracias a ella estaba muy feliz!
-Gracias de verdad madre- dije conteniendo mis lágrimas, ya que no me gustaba mostrarlas a nadie- gracias, Gracias…
- Feliz Cumpleaños hija-me sonrió y me abraso más-ya Misori vete a cambiar, que hoy será un día para las dos pero especialmente para ti-
Me separe de ella y me fui a cambiar con una sonrisa en la cara, después de haber observado y guardado mi regalo baje y me senté a comer con mi madre, hablamos de varias cosas todas entretenidas y al rato después nos fuimos.
La tarde estuvo muy divertida, fuimos a ver películas y después compramos muchas cosas, todos regalos para mí, sin duda el mejor cumpleaños que he tenido hace ya mucho tiempo. Al fin del día llegamos a nuestro hogar, muy cargadas y cansadas ya que eso de andar por ahí comprando no era lo nuestro y definitivamente no estábamos acostumbradas.
-Pequeña ya no tienes espacio en tu estomago para la torta?- pregunto mi madre ya que en el día me vio comer demasiados dulces y cosas así ya que los amo.
- bueno es que comí mucho mmm, pero creo que comeré ya que un pedacito no me matara… eso creo- reí con ella y en eso el timbre de la puerta sonó.
-Misori ve a ver quién es, mientras yo arreglo la torta.
Me dirigí a la puerta y al abrirla sentí como un ruido y una explosión de pequeños papeles chocaba con mi cara, me asuste, pestañe rápidamente y con mi mirada busque al culpable y al visualizarlo me quede sorprendida.
-R…Ruki? ¿Qué haces aquí?-le dije ya mejorándome de su sorpresa y sacándome los restos de papel que tenía en mi cabeza y ropa.
-Feliz Cumpleaños.- dijo con un tono indiferente- voy a entrar-paso por mi lado entregándome un paquete en las manos y entro, me quede quieta ya que no sabía ni entendía porque Takanori estaba en mi casa y a estas horas y además entro sin mi consentimiento.
-oye ruki!- le llame la atención dándome media vuelta para mirarlo de frente- ¡¿Qué haces aquí?! Y ¡¿Por qué entraste si yo no te di permiso?!- le dije enojada.
-no me vas a agradecer por hacer venido-hizo una pausa- ¿Estás de cumpleaños no?- Seguía con tono indiferente y frio.
-¿Te tengo que agradecer?-pregunte irónicamente- pero si yo no te invite y además ¿Tu como sabes que es mi cumpleaños?-lo observe mientras pensaba.
-em bueno a la salida de la escuela lo escuche, más bien te escuche hablar con Lelia y en eso salió lo de tu cumpleaños-Tomo una postura de pensante- y a todo esto ¿Por qué no me dijiste de tu cumpleaños?
Dude si responder o no, pero al final me decidí por responderle y cuando lo iba a hacer mi madre aparece y ve a Ruki, se acercó a nosotros y los dos se quedaron mirando de manera seria y fijamente, el silencio reino en el lugar donde nos encontramos y era un tanto desesperante, pero Takanori lo rompió.
-Hola señora- dijo él y los 3 nos quedamos inmóviles, esto era muy incómodo.
-Hola-respondió mi madre ya con una sonrisa en el rostro- y Misori ¿no me vas a presentar a este muchachito tan apuesto?- al escucharla me puse nerviosa pero no fue necesario responderle ya que ruki hablo antes.
-Yo soy Matsumoto Takanori, amigo de Misori y compañero de curso- dijo Ruki con tono más suave pero aun así serio. "Al menos está siendo educado" pensé. Mi madre se quedó pensativa, pero al recordar algo comenzó a hablar ya más animada.
-Ya se, tu eres el hijo de Kotomi- dijo apuntando al muchacho
-Así es, un Gusto en conocerla- Ruki hizo una leve reverencia y después de eso sentí como el ambiente tenso se esfumaba.
-Bueno pasa-hizo una pequeña pausa mi madre y observo al chico- bueno creo que ya estas adentro- rio divertida- pero bueno, ven, pasa y siéntate que le cantaremos el cumpleaños feliz a Misori.
-Gracias- asintió el rubio y camino junto a mi madre al interior y me dejaron sola, me ignoraron por completo, suspire resignada y entre lentamente al comedor donde vi a Ruki acomodado en el sofá mirando TV como si estuviera en su casa, me acerque a él un poco molesta y me lo quede mirando, pensando en una y otra forma para golpearlo.
-¿Qué?- se giró a mirarme- ¿Estás pensando en cómo me vas a golpear?- pregunto de manera fría y distante… Aunque ¿Cómo supo que pensaba en eso? ¡Dios Takanori me desesperaba!- no te he dado tanta confianza para que pienses que me puedes pegar, o pegarme…
-y tú!- le grite ya fastidiada por su actitud- no te he dado la confianza para que llegues a mi casa y entres en ella como si vivieras aquí!
-baja la voz, tu madre escuchara-dijo levantándose del sofá y acercándose a mí- además… la culpa es tuya-dijo tranquilamente mientras me miraba
-eh? ¿Por qué la mía?-le pregunte un poco más calmada pero aun así un poco irritada por su actitud, "es tan raro" pensé.
Ruki se rio de mi pregunta y se acercó un poco más a mi quedando parado frente a mí, con muy poca distancia entre los dos.
-¿Por qué no abres tu regalo?-dijo con tono más suavizado y con una tierna sonrisa en su rostro, yo me confundí ante su actitud, era tan molesto, arrogante y de un momento a otro se transformaba en un niño tierno y amable- ábrelo- insistió al ver que lo tenía en mis manos, yo mire la cajita que él me había pasado pero antes de reaccionar a nada mi madre entra avisando que la torta ya estaba lista, entonces con ruki nos miramos y esa mirado lo dijo todo un "después vamos a hablar".
Pasamos a sentarnos, y ellos dos cantaron el cumpleaños feliz, me dio risa al ver a ruki cantar sin ánimos pero lo hacía bien, después de eso los 3 hablábamos de varias cosas comiendo pastel y de un momento a otro mi madre pregunto si nosotros éramos novios y Ruki yo al mismo tiempo gritamos que NO! Con los rostros sonrojados por la pregunta. Estuvo muy entretenida el momento que pase con ellos y eso hizo que mi molestia con el rubio desapareciera.
-eh creo que ya es tarde- dijo ruki mirando el reloj y parándose, mi madre se despidió de él y él le dio las gracias, después se fue hasta la puerta y yo lo acompañe, una vez ahí el me hablo.
-Bueno adiós- se dio media vuelta y empezó a andar.
-etto espera!- pare sus pasos agarrando su brazo y él se dio la vuelta para mirarme, al sentir su intensa mirada en mi desvié la mirada hasta el suelo- Gracias…gracias por venir- me sentía un poco avergonzada por haberlo tratado mal antes- etto perdón por haber sido pesada contigo, perdón ruki.
-No te preocupes- coloco una de sus manos en mi cabeza para sorpresa mía- pero para la próxima trátame mejor- lo mire y vi que sonreía- ah y ve tu regalo-revolvió los pelos de mi cabeza con su mano sonrió y se fue.
-ten cuidado -le dije mientras se alejaba y después de un rato desapareció de mi vista, suspire y entre a casa, solo quería descansar ya que el día había sido agotador. Una vez adentro mi madre me dice que unos días de estos me traerá el amplificador del bajo, eso me puso más feliz, la abrase después tome el regalo que me dio ruki y me fui a mi habitación, lo primero que hice fue sentarme en mi cama y mire el misterioso regalo del rubio, sin dudarlo más lo abrí y al hacerlo me sorprendí porque distinguí una caja con tapa muy linda y a la vez un poco elegante, levante la tapa y en ese momento comenzó a sonar una dulce melodía, la escuche un momento en silencio pero después mira la caja y vi que en ella venia una nota, la tome y comencé a leerla.
"ojala te guste la caja musical, no tuve mucho tiempo en elegir un regalo, así que esto fue lo primero que me gusto.
Feliz Cumpleaños pequeña"
Sonreí y me recosté en mi cama escuchando la melodía una y otra vez, es que de verdad era muy linda, me llenaba de paz… y sin darme cuenta el sueño me fue invadiendo y de apoco me quede dormida. Cuando desperté me di cuenta de que yo estaba tapada con una manta y que la caja musical estaba reposando en el velador en silencio junto a una nota, me senté en la cama y tome la misteriosa nota.
"Hija hoy me fui más temprano al trabajo, tengo mucho que hacer, en el refrigerador te dejo comida y bueno, no sé si llegare esta noche, quizás me quede trabajando, si es así te llamare. Mama"
Suspire y mis ánimos bajaron un poco, mi madre siempre andaba tan ocupada en su trabajo y siempre pasaba poco tiempo conmigo, en mi infancia recuerdo que la mayoría del tiempo la pasaba siempre con mi abuelito, aunque no le puedo reclamar a mi madre ya que eso lo hacía por mí, pero aun sabiendo eso no podía evitar sentirme un poco sola.
Deje esos pensamientos de lado y me pare de la cama mirando la hora y me di cuenta de que era muy tarde!, me apresure a arreglarme ya que pensé que el "Señor Don Ruki" me iba a apurar igual que la vez anterior. Cuando ya estaba lista Salí de mi casa y para mi sorpresa el rubio no se asomaba por ningún lado, lo encontré extraño ya que pensé que él estaría ahí- bueno quizás se aburrió de venir todas las mañanas- dije, y sin darle más importancia al tema cerré la puerta y me dirigí al colegio.
Llevaba poco tramo recorrido del camino y cuando iba doblar una esquina vi adelante mío a dos personas hablando sin caminar, los mire mejor y vi que era Ruki y estaba junto a una chica bajita, de pelo color rojo y largo, con ojos medios negros y se veía feliz junto al rubio, Ruki se dio cuenta de mi presencia y volteo a verme, nos quedamos mirando unos segundos hasta que el hablo.
-¿Misori?- pregunto un poco sorprendido y a la vez apuntando a mí cara.
-¿R…Ruki?- solo lo mire y hubo otro silencio.
-tu cara esta rara-hablo por fin interrumpiendo al silencio y se rio aun apuntándome a la cara.
-eh!- reaccione-¿Qué cosas dices? baka!- me cruce de brazos y lo mire molesta
-Sí que eres enojona-rio y después de unos segundos se calmó y miro a la chica que estaba al lado de el- mmm… mira- dijo indicando a la chica con cabello rojo- ella es Mitsuki, ella es una pequeña amiga mía-la chica al escuchar esto lo miro he hizo una muesca de molestia.
-Taka! Te dije que no me digas enana!-grito furiosa
-Taka?...-susurre para mi confundida, aunque ninguno de los dos logro escucharme.
-no te dije enana te dije pequeña- se defendió Ruki colocando sus manos en los bolsillos del pantalón y escogiéndose de hombros.
-Pero es lo mismo!-rugió la pelirroja- y tú no deberías hablar ya que también eres pequeño Hmm… -Ruki al escucharla iba a reclamar pero antes de que lo hiciera la chica me miro y hablo.
-Como dijo esta cosa-refiriéndose al rubio- yo soy Mitsuki, un gusto-hizo una pausa-y tu ¿Quién eres?
-eh… yo soy Shimizu, Misori Shimizu, un gusto también-la mire y al verla me dio ternura ya que ella era bajita y sus ojos también eran muy tiernos, pero toda esa ternura se fue cuando de repente y sin aviso golpeo a ruki en la pierna con una patada.
-auch- se quejó el rubio- ¿Por qué siempre tienes que ser tan suave?- dijo irónicamente, y en eso ella lo volvió a golpear pero esta vez en el estómago, creo que fue fuerte ya que el chico se quedó arrodillado en el suelo y ella se fue como si no hubiera pasado a nada, dejándonos a nosotros dos atrás.
-¿Ru…ruki? ¿Estás bien?- le pregunte acercándome a él un poco preocupada.
-eh… Misori etto si… estoy bien-dijo con un poco de dolor y a la ves quejándose - estoy acostumbrado a sus golpes…tsk...- se quedó arrodillado unos segundos más con las manos en su estómago, después tomo aire, retomo su postura normal parándose y me miró fijamente.
-eh ruki ¿Que me ves tanto?-le pregunte un poco incomoda ya que sentía su pesada mirada en mí, lo mire y vi como en su rostro aparecía una sonrisa y a la vez colocaba una de sus manos en mi cabeza mientras acercaba su rostro al mío poco a poco.
-Misori-dijo cuando ya estaba a muy poca distancia de mi rostro-¿estas c-e-l-o-s-a ?...
