¡Hola!, estoy aquí con una nueva actualización, espero no haberme demorado mucho y sin decir más los invito a leer, ojala les guste y dejen su comentario.(perdón si es muy corto.)

-¿Misori?, ¿Qué haces aquí?- Pregunto Ruki, sorprendido.

-amm me voy a mi casa.

-pero…-Ruki no pudo continuar ya que kai le hablo.

-Oye Takanori ¿Dónde te metiste todo el día? ¿Estabas con Reita?- sonaba un poco molesto-teníamos que hablar sobre el ensayo, pero sin ustedes no se pudo hacer nada.

-¡oye, oye!, vamos, estaba salvando mi vida, tu sabes que reita es cosa seria cuando se enoja y sus golpes sí que duelen… además ¿porque no nos llamaste?

- no es lo mismo una llamada que hablar en persona- kai suspiro- bueno dejemos la conversación para mañana- se relajó y hablo con normalidad.

-hmp- asintió Ruki faltante de emociones- y ustedes ¿vienen de una cita?- pregunto con el mismo tono indiferente.

¿Cita?, no sabía que responder ya que no sabía la respuesta, ¿Fue una cita lo que tuve con kai?, con solo pensarlo me ponía nerviosa y muy tensa "no seas tonta, no fue una cita" pensé y me sentí más tranquila.

-eh no fue una…- no pude terminar ya que Kai me callo con sus palabras.

-así es, tuvimos una cita- dijo Kai alegremente, lo mire en el acto "¿Qué está diciendo?", en esos momentos mis nervios y tensión volvieron.

-Hm, ya veo, me alegro por ustedes-Ruki me miro unos segundos y luego a kai, luego bostezo y comenzó a caminar-me iré a casa, nos vemos.

¿Qué le pasa?, Ruki estaba raro y además estaba cerca de mi casa quizás quería decirme algo, quise detenerlo cuando paso junto a mí pero al tratar de tomar su manga el giro su cabeza y me miro muy serio, lo que hizo que detuviera por completo el movimiento de mi mano, el siguió su camino a paso relajado "¿Estará molesto?"

-Misori- me llamo kai sacándome de mis pensamientos.

-d…dime-me sentí tonta al responderle tan torpemente.

-¿Te encuentras bien? , te ves como si estuvieras en otro mundo.

-estoy bien.

-Bueno, vamos que ya es tarde.

Retomamos nuestro ritmo al caminar y cuando llegamos a la entrada de mi casa Kai me pregunta si me llamarían la atención por llegar tarde a la casa, le respondí que no se preocupara ya que mi madre no se encontraba, y en ese momento recordé la nota que ella me dejo esta mañana.

-está bien-asintió kai y creo una pausa, me miro curioso, como si quisiera preguntarme algo-oye Misori- se decidió a hablar- ¿no te molesto… no te molesto lo que paso?-miro a otro lado mientras preguntaba.

-¿Qué cosa? – no sabía de lo que hablaba, y además aun pensaba en la mirada de Ruki "¿Qué le pasara?".

-Bueno de lo que le dije a Takanori, lo de la cita ¿Te molesto?- note lo nervioso que se puso.

-¿eh?, no… bueno en realidad no sabía que decir-me miro directamente a los ojos un poco ansioso a mi respuesta-mmm no me molesto- le dije al fin sonriéndole.

-¿enserio?-la sonrisa de Kai volvió a aparecer en su rostro, yo asentí con mi cabeza.- entonces nos vemos mañana-se dio media vuelta-cuídate- y se fue caminando.

Lo vi alejarse y cuando ya no estaba en mi campo de visón entre a casa y de inmediato llame a mi madre para decirle que estaba bien, me pregunto por qué no conteste el celular y solo le dije que lo tenía en silencio y no me di cuenta de sus llamadas ya que estaba durmiendo, ella me creyó y luego me dijo que no llegaría a casa esta noche ya que le toco turno en su trabajo, me despedí de ella y me sentí un poco mal al mentirle, no me gustaba mentir, pero conociendo a mi madre sabía que me diría cosas "extrañas" si le contaba lo de hoy.

Mire por la ventana el cielo ya oscuro y vi que empezaban a caer unas pequeñas gotas del cielo- ¿Lluvia?- dije incrédula, y luego el agua empezó a caer más fuerte y rápido, me aleje de la ventana inmediatamente y me coloque los audífonos y puse el volumen al máximo, odiaba la lluvia, no la soportaba, y para olvidarme de lo que pasaba en el exterior comencé a hacer el aseo y a cocinar.

-olvídate de que está lloviendo- me dije mientras colaba los fideos en el colador de metal para botarle el agua, la canción que escuchaba termino y en ese silencio sentí como un trueno sonaba en el cielo, me sobresalte y me queme con la olla aun caliente- mierda- coloque la olla en la cocina e inmediatamente introduje mi mano en agua helada, al parecer la quemada no fue mucho pero sí que ardía y descosía, otra canción empezó en mi reproductor y eso alejo el ruido de la lluvia que aun caía y a la vez alejo mi nerviosismo – no puedo seguir así por siempre…- me saque los audífonos y sentí nuevamente el sonido del agua golpear el techo y la tierra, comencé a tiritar pero aun así seguí con lo que hacía antes, termine con lo de los fideos y los serví en un plato, coloque los servicios para una persona en la mesa de la cocina lo más bien que pude ya que el tiritón que tenía en mis manos no me dejaba moverme bien o de sostener las cosas como es debido. Ya sentada volví a escuchar los truenos,-basta-dije como una súplica, me abrase con ambos brazos en mi pecho y sentí que unas lágrimas amenazaban con escaparse de mis ojos y correr por mi mejilla, pero antes de que eso pasara un sonido, diferente sonó entre todo ese caos y me saco de mis pensamientos, retome mi postura y me pare un poco sobresaltada, el sonido volvió a sonar y supe que era el timbre de la puerta…¿ el timbre de la puerta?, camine hacia ella preguntándome quien podría ser, mi madre era imposible ya que me dijo que se quedaría en su trabajo esta noche además con este clima con mayor razón se quedaría y también no tocaría la puerta ya que tiene su propia llave, Cuando estuve al frente de la puerta dude si abrir o no, pero algo me decía que si lo tenía que hacer… sin dudarlo más la abrí y me sorprendí al ver a la persona que tenía al frente mío,- ¡¿Ruki?!- dije por el asombro, él estaba apoyado con su mano derecha en el marco de la puerta y respiraba muy rápido, como si recién hubiera terminado una maratón, su respiración se veía en el ambiente producto del frio, tenía su mirada en el piso y cuando sintió mi voz me miro.

-Misori ah…-dijo débilmente tomando aire por su boca- discúlpame.

-¿Qué?-si esperar respuesta continúe hablando-¿Qué haces aquí en plena lluvia y a esta hora? ¿No se supone que te habías ido a tu casa?-lo tome de un brazo y lo hice entrar rápidamente, luego cerré la puerta.

-no me fui a casa, estuve en un parque- se pasó una mano por su cabello rubio y me llegaron unas de sus gotas.

-¿Te estuviste mojando todo este tiempo? ¿Acaso eres un idiota? Te vas a resfriar!- lo regañe como una madre haría con su hijo pequeño, quizás estaba siendo muy dura con el pero no podía entender lo que ocurría, tome un profundo respiro y me calme.-¿Qué haces aquí?

-Es mi idea o hace frio- Ruki tiritaba de pies a cabeza, con ambas manos trataba de darse calor y al parecer no me escucho ya que miraba a otro lugar.

-oye Ruki ¿estás bien?- coloque mi mano sana en su frente ya que la otra aun me dolía por la quemada-¡Dios! Takanori estas ardiendo en fiebre- sentí un gran calor en mi mano, la saque de su frente y toque sus mejillas que estaban coloradas y también ardían-ruki…-lo mire, se veía tan frágil en esos momento. Ruki comenzó a dar unos pequeños pasos hacia mí y al encontrar mi cuerpo se dejó caer en este colocando su cabeza en el hueco de mi hombro con el cuello, sentí como traspasaba la humedad de su ropa mojada a la mía.

-ah…es…estoy bien… no te preocupes…- dijo con voz temblorosa y débil que apenas lo pude a escuchar.

-No digas que estas bien mientras te estas muriendo idiota- sentí como se le escapaba una débil risa de su boca, mis brazos rodearon su cuerpo, lo abrase fuerte y por primera vez se me olvido la lluvia de afuera- estas todo mojado y estas congelado, ven te dar calor.

Ruki levanto su cabeza y vi en su rostro una expresión de sorpresa-¿Qué…que me vas a hacer? …Aún es muy pronto para eso no crees…digo… aun somos muy jóvenes.-dijo ruki un poco avergonzado.

-te daré ropa seca para que no tengas frio y te daré algo caliente como un té para que recuperes tu calor corporal ¿Por qué? ¿No quieres?... y ¿a qué te refieres con lo de aun somos jóvenes?- El rubio se rio aunque aún débil.

-nada, nada no me hagas caso, olvídalo- volvió a reírse.

-Ruki ¿Qué estabas pensando?- no entendía a que se refería con lo que dijo, pero mi mente comenzó a trabajar y entendí a lo que se refería- ¡Takanori eres un pervertido!- me sonroje ¿enserio pensaba en "ese" tipo de calor?-perver…- mis palabras se silenciaron ya que el cargo más su cuerpo en el mío, si no lo hubiera estado sujetando él se hubiera caído-oye Ruki- no me respondió y supe de inmediato que la fiebre le estaba consumiendo todas sus fuerzas, lo sujete con mas firmeza y lo ayude a caminar hasta el living, lo senté en el sillón- quédate aquí, te traeré unas cosas para que te seques y ropa para que te cambies- me disponía a ir pero una mano agarrada de mi manga detuvo mis pocos pasos, mire en dirección al agarre y vi que Ruki me sujetaba la manga y tenía la mirada a la nada.

-Misori…no te… no te molestes. Te dije que estoy bien- cada vez se escuchaba más débil.

-no seas idiota, estas bien, pero bien enfermo.- me zafe de su agarre y subí las escaleras y entre a la pieza de mi madre-¿Dónde las habrá puesto? – me dirigí a unas cajas que tenía ella en un rincón y comencé a hurgar en ellas, cuando encontré lo que buscaba, lo tome y me coloque de pie, Salí de la habitación con un poco de tristeza al ver el pijama de hombre que tenía en mis manos, pero de inmediato aleje mis pensamientos de mi mente no era el momento para pensar en eso, luego fui al baño a buscar un par de toallas, las tome y baje las escaleras, luego entre donde estaba Ruki y al mirar a su dirección detengo mis pasos y me quedo completamente paralizada.

-¡i…idiota! ¿Qué crees que haces?- le grite muy fuerte, Ruki tenía el torso completamente desnudo y estaba disponiéndose a sacarse los pantalones, rápidamente, Le tire las cosas que le traía en su cuerpo muy fuerte y en eso el dirigió su mirada a mí, una mirada acechante.

-Me saco la ropa, esta mojada y además tú me dijiste que lo hiciera-su tono de voz era despreocupado y continuo con su acción de sacarse los pantalones.

-¡yo nunca te dije eso!- estaba completamente desesperada y nerviosa, sentí como el calor invadía mi cara.-¡detente!

Ruki detuvo sus torpes movimientos, gracias a dios a un tenia puestos los pantalones pero tenía los botones el cierre desabrochado junto a su cinturón, luego el tomo el pijama completamente relajado, al parecer no le importaba que alguien lo viera semidesnudo. Cuando ya examino el pijama azul volvió su mirada a mí y me observo por unos segundos-Misori, ¿te vas a quedar ahí mirándome como me desvisto? ¿O es que me quieres a ayudar a secarme?¿o quieres otra cosa?

-¿Qué?-me di cuenta que aún lo miraba-¡no seas idiota!- me di la vuelta y Salí del living y me fui a la cocina con una velocidad que no imaginaba que tenía-¡pervertido!- le grite cuando ya estuve en ella.

En la cocina apoye mis manos en la mesa y comencé a pensar-maldito pervertido,… Ruki me saca de mis casillas…mierda ¿Por qué estoy tan nerviosa? ¡Ahhhhh! ese pervertido- coloque las manos en mi cabeza y me revolví el cabello desesperada, después trate de calmarme y suspire muy, muy profundo, luego ya más calmada guarde la comida que minutos antes disponía a servirme, pero con todo lo que paso el hambre se me había quitado, después comencé a hervir agua y busque una taza para servirle te al pervertido y cuando estaba en esa acción siento una débil voz a mi espalda.

-Misori ¿Dónde dejo mi…mi ropa mojada?- me di vuelta y lo vi ya con el pijama puesto y con una toalla en la cabeza, en sus manos tenía su ropa mojada, me acerque a él y vi que estaba descalzo, tome su ropa.

-yo me encargo de ella, la lavare y la secare y tu ve al sillón y espérame, si sigues caminado descalzo vas a empeorar.

-Misori ¿estas enojada?- nuevamente ignorando lo que dije.

-no ruki, no lo estoy, y ahora ve al sillón- el sin dudarlo se fue y yo coloque la ropa en la lavadora, luego volví a la cocina y prepare su te, lo lleve al living y lo puse en la mesa de centro, Ruki estaba recostado en el sillón con los ojos cerrados, lo tape con unas mantas y le dije que se secara el cabello, no me respondió así que me acerque a él y lo senté en el sillón, el accedió si protestar y comencé a secarle su pelo rubio con la toalla, después le di un poco del te pero el apenas tomo unos sorbos.

-ahora-tome la taza de sus manos y la volví a colocar en la mesa- trata de descansar, llamare a tu madre para que no se preocupe.

-no te preocupes por eso, ella tampoco está en casa, al igual que tu madre ella está trabajando en el clínica, y mi papa está fuera de la ciudad.

-bueno-me pare y lo ayude a recostarse, lo tape y luego le toque la frente- aun tienes fiebre, te pondré paños húmedos para que se te pase y te daré algo de medicina ¿bueno?- fui a buscar las cosas y al volver le puse el paño en su frente y le di la medicina.

-¿Ruki te sientes mejor?- le pregunte, estaba preocupada ya que la fiebre no se iba y él se veía muy mal.

-no puedo estar mejor- me respondió con una leve sonrisa, cerró los ojos y añadió-gracias.

No supe que responderle ya que por alguna razón me sentí nerviosa, después de unos minutos él se quedó dormido y yo aún me encontraba humedeciéndole el paño de su frente esperando que la fiebre se fuera, más tarde mire la hora y ya eran las 2:30 am, volví a mira a Ruki que dormía profundamente y le saque el paño, luego toque su frente y me alegre al saber que la fiebre ya se había ido, lo tape más y le corrí unos mechones rebeldes de su frente.-buenas noches- le susurre, luego me pare y me fui a sentar al otro sillón, más pequeño que estaba enfrente de él. De un momento a otro Morfeo comenzó a invadirme y me quede dormida, cuidando de él.