¡HOLA! ¿Cómo están todos? Me van a matar ya que he demorado mucho, gomen les daré galletas de chocolate para que no me maten.

Vengo a darles otro capítulo para leer, espero les guste y lo disfruten. No olviden comentar para saber que tal les parece el fic/capitulo.

Octavo.

POV RUKI.

Cuando abrí mis ojos no reconocí en donde estaba, mire alrededor y a mi izquierda en un sillón vi a una chica durmiendo con una postura un poco incomoda pero profundamente, al verla recordé todo lo que había pasado la noche anterior, me senté y al hacerlo note un leve dolor en mi cabeza, instintivamente lleve mi mano derecha a ella y pestañe rápidamente un par de veces creyendo de que así se me quitaría el dolor, luego mire a Misori y me levante lentamente ya que no quería hacer ruido para no despertarla, me acerque a ella y al quedar tan solo a unos centímetros, me agache y quede a su altura, la observe dormir, se veía tan tranquila que si no la conociera diría que era una persona tierna, cosa que no lo era, luego le corrí unos mechones de su rostro y al terminar me incline hacia ella y le di un tierno beso en la frente…"¿Por qué hice eso?" No lo sabía pero me sentí bien con hacerlo. Luego Misori comenzó a moverse, me pare rápidamente y me acosté en el sillón que estaba antes, cerré los ojos y me hice el dormido… "¿Por qué hacía esto?" No podía entenderlo. Al sentir los sonidos de sus movimientos la mire con un ojo medio abierto y vi cómo se paraba y miraba la hora, después ella me miro y yo cerré completamente mis ojos, me sentía como un niño pequeño haciendo eso. Note como ella se acercó a mí, al tener los ojos cerrados no pude verla pero aprecie como una de sus manos caía suavemente en mi frente, quizás para verificar si aún tenía fiebre, pero después de unos segundos su mano recorrió de mi frente a mi mejilla derecha con unas suaves caricias la cual me relajo por completo, luego ella retiro su mano y sentí como se alejó de mí.

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POV Misori.

Fui a buscar la ropa de Ruki que ya estaba limpia y seca, la doble y sentí como me dolía el cuerpo, dormir en un pequeño sillón no es muy recomendable pero no me quejaba ya que tuve un sueño profundo y gracias a eso pude olvidarme de la tormenta de anoche, al tener ya bien doblada la ropa me dirigí a donde estaba ruki, y al entrar lo encontré aun durmiendo, deje sus cosas a los pies del sillón y me acerque a él para despertarlo.

-oye Ruki despierta- lo moví amablemente y el comenzó a moverse y abrió sus ojos.

-Buenos días- me dijo sentándose en el sillón.

-Buenos días, ¿Cómo te sientes?- me senté a su lado.

-Me siento muy bien- sonrió y se notó que ya había recuperado un poco de sus fuerzas ya que su tono de voz era más animado que el de anoche.

-Qué bueno-sonreí- ¿iras al colegio hoy?- el asintió- ok, aquí está tu ropa, esta seca y limpia para que te cambies, aún es temprano así que tomate tu tiempo.

-está bien- se paró y tomo su ropa, luego miro para todos lados y me volvió a mirar- ¿Dónde me cambio?-al parecer hoy no andaba pervertido, es un alivio- o… ¿quieres que me cambien en frente tuyo?-creo que saque conclusiones apresuradas.

-¡no seas tonto! Ve al baño tomate una ducha y cámbiate, está en esa puerta el baño- le indique con mi dedo índice una puerta que estaba a nuestra izquierda, él se rio y se fue a cambiar, "maldito pervertido" pensé mientras me encaminaba a mi habitación a cambiarme, luego baje a preparar el desayuno ya que aún era temprano y Ruki necesitaba recuperar fuerzas, así que un buen desayuno era esencial, cuando estuvo listo nos sentamos a comer, Ruki al principio no quería pero lo obligue a desayunar.

-Misori- me llamo mientras yo bebía mi café.

-dime.-lo mire sin dejar de beber.

-parecemos recién casados desayunando juntos por la mañana- dijo despreocupado pero con una sonrisa… ¿tierna?

- ¿eh?- me atragante con el café-¿Qué co…-Ruki se levantó alegremente y no me dejo terminar.

-¡es hora de irnos!- dijo sonriente.- apúrate Misori- volvió a su fachada de chico indiferente…"tiene un serio problema con sus cambios de humor", pensé mientras me levantaba y caminaba hacia la cocina.

-Creo que tendré que preparar el almuerzo- me murmure, busque dos pocillos para la comida, uno para mí y otro para Ruki, ya que era obvio que él no tendría nada para comer en todo el día.-¡Listo!- envolví los dos pocillos en separado cuando ya estaban llenos y listos para abrir y comer.

-¿Oye porque dos?- la voz de Ruki me congelo ya que la sentí muy cerca, él tenía su cabeza en mi hombro y sus cuerpo estaba apoyado en mi espalda, estaba muy cerca, mejor dicho estaba pegado a mí.

-uno para ti y otro para mi… y te puedes mover, estas apegado a mí-mantuve todo mi auto control para no golpearlo.

-no, es que estoy cómodo-dijo pero al parecer sintió mis ganas de golpearlo y se apartó lentamente de mi- no te preocupes por mi comida, yo me puedo comprar un almuerzo en el…- no termino la oración ya que al parecer se acordó de algo- pensándolo mejor, me llevare el almuerzo Jejeje, recién me acorde de que ayer le di a Reita todo el dinero que tenía y que ahora estoy pobre.- rio nervioso y tomo el almuerzo, yo solo suspire.

Después de lavar la losa y revisar las cerraduras, salimos de camino al colegio a las 7:35, caminamos lento ya que Ruki aun parecía débil.

-¿estás seguro de que te sientes bien para ir a clases?-le pregunte tomando su ritmo al caminar.

-ya te dije que estoy bien-gruño con las manos en los bolsillos.

Cuando llegamos al colegio Ruki sin mirar a nadie se fue a sentar, coloco las manos en su mesa y acurruco su cabeza entre ellas, al parecer quería dormir, yo quise imitarlo ya que casi no dormí en la noche y además ahora estaba con dolor muscular por no haber dormido en mi cama. Me dirigí a mi puesto pero antes de llegar a él un grito paro mis pasos por completo ya que me asusto y a ruki lo sobresalto, haciendo que levantara la cabeza y mirara para todos lados con el ceño fruncido.

-¡Misori-chan!- Aoi entro gritando y se abalanzo a mí igual que otras veces.- Buenos días.-dijo mientras me abrazaba con fuerza.

-Oye detente me estas apretando mucho-trataba de quitármelo de encima pero era inútil.

-oh Ruki apareciste-dijo Uruha acercándose a nosotros y saludándome con la mano, y tirando a Aoi para que dejara de abrazarme. "gracias Uruha", pensé aliviada.

-mmm…-Ruki volvió a poner su cabeza entre sus brazos, tratando de dormir.

-oye…-Aoi se acercó a Ruki- ¿Qué hicieron ayer tú y Reita? Acaso…- se acercó al oído del Rubio y les susurro algunas cosas que no alcance a escuchar.

-¡Que mierda estas diciendo!-Takanori levanto su cabeza enojado.

-pero yo pensaba que –trato de excusarse Aoi, no sé de qué cosa.

-¡Cállate Aoi!- ruki le mostro el dedo del medio a este muy molesto.

-¿Por qué te enojas? ¿Acaso es verdad?, si no fuera verdad no te enojarías- el pelinegro se cruzó de brazos.

-¡te voy a matar!- Ruki se paró pero antes de poder agarrar a Aoi, uruha se puso entre medio de los dos y detuvo a Ruki.

-ahhh que antipáticos eres- se quejó el pelinegro.

-y tú que ruidoso eres- se quejó Uruha ya soltando a Ruki porque este se había sentado ignorando a todos nuevamente.

-¿Por qué tanto alboroto?-Pregunto alguien y todos nos giramos a su dirección menos Ruki, y vimos a Reita entrando a la sala junto a Kai.

-oh buenos días chicos-saludo Uruha.

-buenos días-dijo kai, Reita se sentó de inmediato- buenos días Misori-chan- me dijo Kai cuando paso por mi lado y se sentó.

-b…buenos días-le respondí y le sonreí un poco nerviosa.

-mmm…-Aoi se me acercó y coloco una de sus manos en mi hombro.- dime Misori ¿Qué tal la cita de ayer con Kai?- Se me enancharon mis ojos de la sorpresa y sentí como el calor invadía mis mejillas y me ponía más nerviosa. "maldito Aoi te voy a matar", grite en mi interior, Vi como todos, incluso Ruki me miraban curiosos y otros sorprendidos."Aah ¿qué hare? "Mátenme por favor", quería enterrarme en la Tierra y no salir nunca más de allí, justo cuando pensé que me desvanecería de la vergüenza la puerta del salón se abrió de golpe y todos miramos a esa dirección, provocando que la atención de los chicos desapareciera de mí. Lelia entro rápidamente y al cruzar la mirada con nosotros se queda inmóvil y nos observó a todos, en ese momento Aoi me soltó y se fue a sentar de mal humor "¿Qué le paso?" los demás volvieron a lo suyo Uruha y Kai comenzaron a conversar quizás de que cosa, Reita se sentó en el puesto de delante de Ruki y trataba de despertarlo, mejor dicho lo quería molestar, este solo lo ignoraba y de vez en cuando le lanzaba un gemido de molestia.

El día paso muy lento y aburrido y cuando llego la hora de almuerzo Salí al pasillo dispuesta a ir a comer y en el camino me encontré con Lelia la cual miraba por la ventana distante de todo el mundo, me acerque a ella, la vi muy concentrada en lo que miraba y sin pensarlo dirigí mi mirada a aquel lugar que ella se fijaba tanto y allí vi a Aoi quien practicaba con un balón de futbol junto a un muchacho de nuestra clase…"¿Aoi?...volví a mirar a Lelia y coloque mi mano en su hombro, por esta acción ella se asustó y me miro sobresaltada.

-¡M…Misori!, me asustaste- ella se rio nerviosa.

-Perdón no fue mi intención… em- no sabía que decirle ella se veía incomoda y muy nerviosa-em ¿Estabas mirando a Aoi?-"Joder, ¡¿por qué hice esa pregunta?!" el rostro de Lelia cambio completamente a seria y no dijo nada, solo miro al piso- etto! Perdón! No me hagas caso-reí nerviosa- mejor vallamos a come…-mis palabras callaron cuando Lelia me abrazo y comenzó a llorar, no supe cómo reaccionar, fue tan repentino que quede helada-¿L…Lelia? ¿Qué te pasa?

-no es nada-su abrazo fue más fuerte que me dolió un poco la espalda pero no me queje.

-vamos, ¿Por qué todos dicen "nada" cuando lloran? Te pasa algo y por eso lloras.- ella se separa de mi avergonzada y luego me toma de la mano tirándome por todo el pasillo, después de correr por casi todo el colegio llegamos al patio trasero de este que tenía un árbol maravilloso y hermoso de Sakura "hubiera sido hermoso verlo en primavera" pensé mientras me sentaba en el suelo y apoyaba mi espalda en el tronco al igual que Lelia.

-no le digas a nadie- me dijo después de un largo silencio.

-¿Qué cosa?

-de que llore, la gente si se entera me preguntarían y seria molesto…-miraba fijamente el piso

-y ¿Por qué llorabas?- me sentí un poco cargante, si ella no me lo quería decir estaba bien pero… la curiosidad era grande ¿Por qué siempre actuaba raro Aoi al verla? ¿Por qué no se hablaban? ¿Por qué ella lo miraba?... de verdad quería saberlo, pero no la iba a forzar, si no me lo quería decir estaba bien.

-por una tontería- se rio- o mejor dicho por un tonto.

"¿un tonto?" la mire rápidamente tratando de adivinar o de descubrir algo en su rostro que me ayudara a descubrir lo que sus palabras no me decían, pero nada, no pude saber nada.

-¿sabes?- Lelia comenzó a hablar sin mirarme, como si le estuviera hablando al viento-Cuando llegue a Japón estaba muy asustada y triste por todo, deje mi vida en Chile, familia, amigos y a… a mi novio-dejo de hablar y suspiro, suspiro muy profundamente para después proseguir- Cuando mis padres me dijeron que nos vendríamos a Japón mi mundo se derrumbó, no quería dejar a nadie atrás estaba muy triste, cuando estaba con mis amigos ellos trataban de subirme el ánimo especialmente mi novio, él me decía que a pesar de todo, la distancia, las circunstancias el haría todo por volver a estar juntos…Cuando llego el día de mi viaje, la despedida con él fue muy dura ya que era el día en que nosotros cumplíamos dos años de relación, y en vez de estar felices estábamos llorando y abrazándonos mucho-Lelia me miro ya sin lágrimas en sus ojos, solo vi melancolía en ellos- Cuando llegue aquí me adapte rápidamente ya que era sociable y además me sabia el idioma porque lo había aprendido de pequeña por mi padre.-se rio- como te decía estaba a gusto aquí, de echo pensé que había vivido toda mi vida aquí, pero obviamente no me olvidaba de la gene de Chile y de mi novio, con él hablaba todas las noches por el chat o por la cámara nos contábamos cosas del día y nos decíamos cuanto nos extrañábamos, incluso un día me dijo que estaba juntando mucho dinero para venir a verme en vacaciones ¿Qué loco no crees? Bueno, luego de días entre al colegio en el cual hice muchos amigos y entre ellos estaba…estaba Aoi.

-¿Aoi?- estaba sorprendida.

-¿Raro no? Con Aoi fuimos muy buenos amigos, pasábamos la mayoría del tiempo junto y sin darme cuenta él estaba en mi pensamiento día y noche, salíamos, reíamos, bailábamos, jugábamos y eso provoco que descuidara mi relación con mi novio, apenas hablaba con él algunos días y cuando lo hacía era sin muchos ánimos, antes podíamos pasar como 3 horas hablando sin cansarnos y en esos momentos solo eran unos minutos los cuales me parecían eternos, un día me di cuenta de eso y me dirigía a mi casa a hablar directamente con el pero en ese momento Aoi me invito al cine y yo acepte, la pasamos bien esa tarde y en la noche él me fue a dejar a mi casa, cuando entre en ella vi a mi madre hablando por el teléfono asustada, me quede mirándola y cuando ella colgó me miro y me dijo que me acercara cosa que hice.

-Hija tengo que darte una noticia, una mala noticia pero quiero que seas fuerte.-sus voz se quebraba a cada palabra.

-¿Qué cosa?- no sabía que pasaba, me preocupe de que a papa le hubiera pasado algo.

-tu…tu novio… tu novio ha muerto- me quede helada ¿muerto? Imposible había hablado hace poco menos de dos días con él, no podía estar muerto… ¿o sí?

-Mama que tonterías dices- camine hasta mi cuarto con todo mi cuerpo tiritando ¿Por qué ella me decía todo eso? Era una broma, una mala broma.

-hija- me dijo a la distancia.

-me iré a descansar, buenas noches-cerré la puerta de mi pieza y prendí mi PC, me conecte sabiendo que el debería estar ahí, al abrir mi correo inmediatamente un mensaje apareció en la pantalla y era de mi novio, sentí un gran alivio por unos momentos hasta que me di cuenta que era un mensaje de la noche anterior y que él no estaba conectado. Lo comencé a leer.

"Amor, no hemos hablado mucho últimamente, todos me dicen que ya te olvidaste de mi pero yo sé que no es así, sé que estas ocupada y por eso no hemos hablado tanto como antes, mañana me iré al sur con mi padre a visitar a la abuela, pasaremos el fin de semana ahí, nos iremos temprano, por eso te dejo este mensaje ya que no me voy a conectar por esos días, para que no te preocupes, después cuando vuelva te envió fotos para que me veas, si quieres je… ojala estuvieras aquí para hacer este viaje juntos, bueno mi vida no te quito más tiempo, cuídate nos vemos pronto te amo muuuuuchisimo. TE AMO"

-Al terminar de leerlo las lágrimas comenzaron a caerme por las mejillas, mi madre que estaba conmigo en ese momento ya que había entrado a mi pieza me abrazo y yo comencé a llorar sin consuelo, me dijo que él había muerto en un accidente en la carretera y que solo su padre salió con vida pero con graves heridas, me sentí tan culpable, pensé en todas las veces que no me conectaba para hablar con él, las veces que ya no estaba en mi mente, las veces en la que no le dije lo mucho que lo amaba, pensé en que si jamás hubiera descuidado lo nuestro eso jamás hubiera pasado, el en las vacaciones quería venir a verme pero eso ya no era posible. Estuve días y noches encerrada en mi pieza, apenas comía y no quería recibir visitas, hasta que después de un tiempo volví a lo mío y al colegio, cuando me dirigía al colegio en el camino me encontré a Aoi el cual me miro y luego me abrazo, yo quise abrazarlo pero no hice nada, solo lo separe de mi con mis manos y le dije que no se acercara más a mí, el por supuesto no entendía, no entendía que le estaba echando la culpa, no entendía que sentía que si no hubiera sido por el mi novio aun estaría vivo…por supuesto el no entendía nada al igual que yo, Por supuesto el sí sabía lo que había pasado con mi novio, el sabia porque estaba así, pero no sabía el por qué mi reacción con él.

-Oye Lelia-me dijo tomándome la manga cuando trataba de seguir caminado.

- no te me acerques más, todo es tu culpa!-me arrepentí, no debí haber dicho eso, sentía que era su culpa pero la verdad no era esa, la culpa no era de nadie.

-¿Qué dices? – él se acercó a mí y me beso en la boca, pero yo lo empuje y le pegue una cachetada.

- No te acerques más a mi…nunca debí conocerte, es tu culpa de que el muriera, si solo hubiera estado hablando con él en vez de estar contigo! el estaría vivo! ¡TE ODIO! – el estaba perplejo, luego bajo su mirada y me dijo que si eso era lo que quería que él lo entendía y se fue, desde aquel día nunca más hemos vuelto a hablar.

El silencio volvió a presentarse en el lugar yo mire a Lelia y vi como sus lágrimas caían sin consuelo, se veía que sufría mucho por todo y no sabía qué hacer. La campana del término del almuerzo sonó pero ninguna de las dos se movió, quería decirle algo para animarla pero no se me ocurría nada,

-Culpe a Aoi por todo lo que había pasado, lo culpe por las tardes que estuve con él y no hablando con mi novio, lo culpe por ser el quien estaba conmigo físicamente y no mi novio, lo culpe por haberme hablado y lo culpe por su muerte…me gustaría decirle que todo lo que le dije fue mentira, que solo fue una rabia que tenia de momento, pero cuando lo veo no puedo, me sale más fácil ignorarlo e irme sin decirle nada ni arreglar nada.

-¿Por qué no hablas con el ahora?- le pregunte.

-porque él me odia- se rio triste- cada vez que el me ve se pone serio y se aleja, me odia.

-yo no creo que te odie, quizás el solo este adolorido por lo que paso o solo quiere respetar lo que le dijiste tú, cuando le dijiste no te acerque más a mí.

-el me odia y yo a él…-dejo de hablar por unos segundos- yo a él lo amo

-¿Qué?

-que estoy enamorada de él, no sé cómo paso, pero paso y por mi estupidez no me puedo acercar a él.- me pare rápidamente me puse frente a ella.

-¡No pienses que él te odia, quizás hasta sienta lo mismo que tú, debes hablar con el!

-¿Por qué crees esas cosas?- me miraba seria- cada vez que lo veo el me mira con odio, cada vez que me cruzo en su camino hace como si no me viera ni siquiera me mira, ni siqui- la interrumpí agarrándola del cuello de su blusa.

-¡no seas estúpida! ¡Qué sabes de lo que siente el! Se nota que Aoi también está sufriendo, no seas egoísta, acércate a él y pídele perdón, el no merece esto y tú tampoco- me sentía enojada con ella se lo grite todo a la cara pero al ver su expresión triste me calme y la solté -Quizás yo no lo conozca mucho pero con solo verlo se nota que él es buena persona que no se merece lo que tú le estás haciendo.- comencé a caminar al salón pero ella me detuvo.

-quiero hablar con el-yo solo asentí y seguí caminando, estaba muy enojada y entre al salón así, todos me miraron y cuando me senté sin importarme nada el profesor me llamo la atención.

-Señorita Misori, no puede entrar así como así al salón de clase- yo solo lo mire, quizás mi mirada fue muy fría y fulminadora ya que él se quedó sin palabras y luego continúo su clase, todos estaba sorprendidos pero a mí en ese momento no me importaba nada. Las clases restantes pasaron muy rápidamente, y en ese periodo los chicos me preguntaban que me pasaba pero yo no les respondía a nadie y les dije que quería estar sola, ellos sin ninguna respuesta mía me cumplieron mi deseo y pude estar sola hasta el fin de las clases. Al sonar el timbre de salida ordene mis cosas y vi que Lelia quien no había aparecido en el resto del día entraba al salón a buscar sus cosa, luego me miro y se fue muy rápido, yo iba a seguirla pero en eso kai me detiene.

-¿Misori hicimos algo que te haya echo enojar?- se notó lo preocupado que estaba así que me relaje, ellos no tenían la culpa, la culpa era de otras personas Aoi y Lelia por ser tan tontos.

-no, no es eso kai- desvié mi mirada ya que vi a Aoi guardando sus pocas cosas- em perdón kai tengo que hacer algo- fui donde estaba el pelinegro y le hable-oye Aoi.

-¿Qué pasa?- se veía triste y no me miro cuando le hable.

-Estas preocupado ¿verdad?- lo tome de los hombros y lo mire a los ojos los cuales reflejaban una gran tristeza y duda.

-¿a qué te refieres?- desvió su mirada de la mía, kai, ruki y reita que aún estaban en la sala nos observaban atentamente- ¿de qué hablas?

-tu sabes de quien hablo, tienes que hablarle, ella no lo hará porque tiene miedo, pero tienes que hablarle- al oír mis palabras el volvió a mirarme- ella te necesita.

-¿Dónde está?- me pregunto ansioso.

-acaba de irse- le dije.

-gracias- tomo sus cosas y salió corriendo a toda velocidad, los espectadores que teníamos se quedaron sorprendidos por la velocidad del pelinegro, yo Salí al pasillo y le grite ¡BUENA SUERTE! Mientras se alejaba y se acercaba a enfrentar el pasado.