¡ALOHA! ¿Como están? Bueno lo dicho, aquí esta el segundo cap, sin contar el prologo XD, No tienen idea de como me hacen sonreír con sus hermosos comentarios T_T ¡MUCHAS GRACIAS CHICO/AS! ¡LOS/LAS ADORO! XD y gracias a los que lo agregan a sus favoritos y alertas, juro que quiero llorar D; pero no lo haré XD ¡Ustedes son increíbles!
Quiero aclarar, para que después no se asusten, que también tomare los dragones que aparecen en los cortos, y no sólo los de la serie, porque seamos sinceros, en la mayoría de os Fic, o al menos en los que he leído, sólo toman en cuenta a los dragones de los chicos y a los Terribles Terrores ¡Y eso NO me parece justo! XU
Y una cosa, no se asusten al ver como... mmmm... cierto personaje, describe a OTRO cierto personaje, ya que pues, cada quien tiene su punto de vista, a pesar de que el fic este narrado en tercera persona XDU
Declaimer: ninguno de los personajes me pertenece; Son propiedad de DreamWorks y sus respectivos creadores. Yo solo los uso, sin fines de lucro, para satisfacer mi loca e infinita imaginación. El resto que no aparecen en la película, en el libro, o en la serie SI son de propiedad ;*
¡Disfruten! (Espero X'3)
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Broken
—Familia—
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Soy… Como un libro.
Aparentemente aburrido. Fácil de echar a un lado; No te das cuantas si está ahí o no.
Pero una vez que lo abres…
Te das cuenta, por cada página, que escondo un secreto, que no soy como pensabas,
Y que soy mucho mejor de lo que las personas me quieren echar abajo.
Que tengo magia, que tengo imaginación, que estoy lleno de acertijos
Y de inspiración; Que soy un misterio.
Pero no lo sabes...
Porque soy esa clase de libros que nadie lee.
…***…***…***…
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El sol comenzó a filtrarse por la rendija de la ventada, dándole directamente en la cara. Pestañeo un par de veces antes de abrir sus mares aceitunados con soñolencia, y se incorporó un poco en su "cama" antes de levantarse de un salto. Sus pasos fuertes y decididos resonaron por toda la estancia delatando el estado desértico en el que se encontraba.
Con un semblante sereno, y un casi imperceptible ceño fruncido —Más por costumbre que por otra cosa- el señor de gran barba rojiza y cuerpo robusto, se dirigió hasta la cocina para desayunar.
Dio un sonoro bostezo antes de servirse un enorme tarro de aguamiel, lleno hasta el tope, y subir a su habitación para vestirse.
La vida de Estoico Haddock nunca fue la más simple y llevadera, como muchos creían.
Siendo el mayor de tres hermanos y enemigo a muerte con uno de ellos; Padre soltero y viudo a tan solo cuatro años después del día de su boda, su hijo, en ese entonces, apenas poseía de dos a tres años; Jefe y líder de una isla con, mínimo, dos mil vikingos adultos, sin contar a los niños y jóvenes, que dependían única y exclusivamente de él. Y padre de un niño torpe y débil, que además es tan distinto a todos los chicos de su edad, pero con el increíble Don de poder destruir la mitad de la isla en tan solo una noche. Mismo chico que de la noche a la mañana se convirtió en un héroe, líder de su propio grupo y poseedor de uno de los dragones más salvajes y excepcionales en la historia, Dragón con el cual logró acabar con una lucha entre Vikingos y Dragones de casi cuatro siglos. Perdiendo en el proceso una de sus piernas.
Ciertamente tener que lidiar con tantos cambios en su vida no era un problema para Estoico Haddock. El problema era, que dichos cambios sucedieron por la persona menos esperada y a una velocidad ridículamente rápida.
Se vistió con suma paciencia y tomo el camino que conlleva hacia el Gran Recinto, no sin antes tomar su casco y mazo favorito. —Este último solo por… si las moscas—
El camino del trayecto fue corto y silencioso. El único sonido que escucho mientras caminaba, fue el de sus fuertes y pesadas pisadas, y el de su tranquilo respirar. El viento frío soplo a su alrededor como una caricia en la cara, y poco a poco las puertas de las cabañas se fueron abriendo. Una sonrisa se instaló en sus facciones por ver a su gente viviendo tranquila y sin más preocupaciones que no fueran porque los gemelos destruyeran algo, o porque no tuvieran tiempo para jugar con sus dragones. Saludo a un par de vikingos en el camino y esquivo a varios dragones que se correteaban entre ellos con varios niños detrás. Y entonces, inhalo con fuerza llevando ambas manos a sus caderas.
Paz. Era eso lo que se sentía a su alrededor.
Paz. En la isla de Berk.
Se permitió suspirar cautivado, ya una vez lo dijo a su pueblo y de nuevo lo repetía para sí mismo. Paz. Pero simplemente era algo que no podía dejar de sentir y admirar de su pequeña isla y aún más, de su pequeño hijo. Porque Hiccup era, fue y será para siempre siendo eso. SU pequeño niño.
Realmente era extraño que una isla Vikinga, o que cualquier lugar donde habitaran Vikingos, encontrara algo de paz o tranquilidad. Ya que por naturaleza ellos son personas guerreras, espíritus libres que viajan con el viento en sus cabellos y el mar en sus cuerpos. Van de guerra en guerra, batalla en batalla, pelea en pelea. Siempre dispuestos a ganar, siempre dispuestos a dejarlo todo en un combate. Nunca aceptaron, aceptaran, o aceptarían una derrota… Por eso ellos nunca dejaron Berk.
En aquel entonces sus ancestros decidieron que para ocupar esa isla habría una constante lucha de "Matar o Morir" en la cual solamente ganaría la raza más fuerte, y claro está, que siendo los Vikingos tan orgullosos como eran no aceptarían que los dragones son mejores. Sin embargo, más de trecientos años después apareció Hiccup. Su hijo. Él les mostro que no había ninguna necesidad de vivir en guerra con los dragones, que solo hacía falta un poco de mente abierta y una pisca de confianza en ellos para obtener lo que ahora se tiene. Vikingos conviviendo con Dragones.
Si un par de años antes le hubiesen dicho que su hijo, el pequeño y débil Hiccup, acabaría con el 75% de los problemas de Berk, se hubiera lanzado de un risco por temor a lo desconocido. No obstante, ahí estaba ahora, caminando en medio de esas bestias escupe fuego y barbaros guerreros. Con la frente en alto y la mirada llena de orgullo.
Lo admitía, estaba orgulloso.
Estaba orgulloso de aquel niño de ojos verdes, que por cierto estaba castigado.
Dos semanas sin vuelo y tres trabajando con Bocón.
_ Hmp. Hmp. Que buen castigo._ Definitivamente era un excelente padre. _ Hmp_ —Sonrisa retorcida—
Eso le pasaba por irse de "Excursión", como explico en aquel intento de carta que encontró al día anterior sobre la mesa de la cocina, sin antes pedirle su permiso. Aunque ahora que lo pensaba… quizá era tiempo de visitar la armería. Después de todo, hacía mucho que no iba a visitar a Bocón.
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En algún lugar del océano, un enorme barco con la figura de un dragón totalmente aterrador navegaba apaciblemente sobre el mar. En su cubierta se encontraban varios hombres y mujeres cargando y limpiando cosas, gritando unas cuantas injurias y agravios para liberar la presión; En el interior de este, alrededor de una ancha mesa de madera, se encontraba cinco jóvenes con rasgos similares pero a la vez, diferentes, discutiendo con expresiones serias y enfadadas, rompiendo varios trastos y golpeando la mesa con frecuencia.
_ ¡Es que no lo entienden!_ Grito iracunda la única mujer del lugar _ ¡Tenemos que hacerlo si de verdad queremos conseguir algo!_
_ ¡No, tu eres la que no entiende!_ exclamo un rubio al golpear la mesa por onceava vez en el día _ ¡No pienso hacer nada de eso! ¡Primero muerto antes que hacerlo!_ termino tomando un plato y estrellándolo en la pared detrás de la chica, quien solo lo vio con una profunda ira.
_ ¡Basta ustedes dos! ¿¡Que no pueden tranquilizarse de una maldita vez!?_ se interpuso el mayor de todos, aproximadamente dieciocho años, entre la chica y el rubio antes de que comenzaran a utilizar los puños nuevamente _ A mí tampoco me gusta mucho la idea; pero no tenemos otra opción_ Finalizo molesto, amenazando con cortarles la cabeza a ambos si no se calmaban ya.
_ Yo creo que esto no va a funcionar_ se atrevido a opinar otro chico, de cabello cobrizo, cruzándose de brazos bufando y mirando hacia la ventana que había en la habitación de madera del barco.
El joven a su izquierda, de apariencia idéntica a él, le secundo con la cabeza._ Tal vez si no lo hubieran convertido en su muñequito de entrenamiento… les funcionara_ rememoro con enfado y tristeza cruzando sus brazos imitando a su hermano.
El mayor dio un resoplido, indicándoles a que callaran. _ Tiene que hacerlo_ dijo al fin _ Más nos vale que lo haga_
_ Pues yo no haré nada_ mascullo entre dientes el rubio observando con desprecio a los demás _ Su plan es para débiles…_
_ ¡Cállate imbécil! ¿¡Crees que eso no lo sabemos!?_ Estallo nuevamente la chica, propinándole un certero puñetazo al rubio en su mejilla derecha, un pequeño hilillo de sangre se deslizara de entre sus labios _ Juro que si no te callas de una maldita vez ¡Te sacare los ojos y te los meteré por la garganta para que puedas ver tus asquerosas entrañas! Maldito… si no es que primero te abro el estómago para que puedas verme sacar tus tripas… _ una sonrisa sádica se adueñó de sus delicadas facciones dándole paso a un brillo ridículamente lúgubre en sus ojos verde-azulados. Los cuatro hombres que estaban junto a ella, dieron pasos en reversa tragando pesado.
El rubio la observo con miedo por un momento. Pero el miedo pronto se convirtió en desprecio.
El cual dio paso a un profundo rencor. Que termino volviéndose ira.
Ira contra la chica. Ira contra su "Querida" prima.
_ Atrévete_ le retó _ Si puedes_
Inmediatamente la joven de cabello negro-violáceo tomo el primer cuchillo que encontró en la habitación, y sin ningún titubeo se dirigió lo más rápido que pudo hacia el oji oscuro, empuñando el arma con fuerza, y dando un poderoso grito de batalla; El otro hizo lo mismo. Con la diferencia de que el portaba una daga de doble filo. Los gemelos de ojos color miel, los observaban con completa preocupación, casi como si quisieran detenerlos con la mirada. En cambio la pelinegra y el rubio se encontraban sumidos en otro mundo, uno en el que solo estaban ellos, en medio de un campo de batalla, rodeados de muchos cuerpos tirados sobre charcos de sangre, viéndose retadoramente, gruñéndose para intimidarse, y aproximándose de la forma más "peligrosa" hacia su oponente, entre más se acercaban, más fuerte gritaban. Más fuerte tomaban sus armas. Con más odio se miraban…. Elevaron las herramientas del combate improvisado al mismo tiempo al quedar frente a frente. Al tiempo que sonaba una lastimera risa de fondo en ese extraño lugar vestido de carmín.
Estaban a punto de darse el golpe de gracia, uno del que seguramente ninguno de los dos habría sobrevivido, cuando unas enormes manos los detuvieron y levantaron como si de unos muñequitos de paja se tratasen, lanzándolos hacia extremos completamente diferentes de la amplia habitación. Y de paso… despertándolos de su ensoñación, arrastrándolos de vuelta al mundo real.
_ Les pedí que se calmaran_ murmuro el más grande con furia; haciéndoles tragar pesado mientras un escalofrío terriblemente tétrico recorrió sus cuerpos de pies a cabezas.
Tomo ambas armas mirándolas con detenimiento, optando por quedarse con la daga de doble filo y caminando hacia los dos chicos.
_ ¿Qué es todo este ruido?_ un enorme hombre cobrizo con ojos verdes entro por la puerta de improvisto.
Arthur por inercia, escondió el arma entre sus ropas antes de que su abuelo la mirara. La pequeña habitación de madera pronto quedo ahogada en el silencio más pesado que pudiera existir. Cada quien buscado una excusa, hasta que el mayor de los jóvenes comenzó a hablar.
_ Perdón por… despertarte abuelo_ el joven tomo la mirada más inocente que pudo elaborar en su perfecto y varonil rostro _ Raven y Snakebite querían mostrarme un nuevo movimiento de combate que aprendieron en uno de nuestros encuentros con los romanos…_ continuo mintiendo mientras ayudaba a pararse a su prima _ pero el barco se mueve mucho y aquí dentro no hay mucho espacio_ concluyo al ayudar a su hermano a levantarse.
El señor lo quedo viendo de manera fija, antes de chasquear la lengua con sumo fastidio y dar la vuelta para irse por donde había entrado _ Si quieren entrenar un poco, bien pueden esperar a que lleguemos a tierra_ tomo el pomo de la puerta y les dirigió sus últimas palabras antes de regresar y retomar sus asuntos _Me da gusto de que no malgasten su tiempo en trivialidades. Sigan así…_ y sin más que decir, HachaSangrienta salió de la sala, dejando atrás a dos Vikingos enfurecidos hasta los dientes con el creciente deseo de la sangre de cierto cobrizo de ojos azules, quien los miraba con una aparente calma que no lograba más que exasperarlos con cada respiración dada.
_ T-E-O-D-I-O_ fue el murmullo dado al unísono de ciertos chico y chica verdaderamente indignados, inyectado de tanto veneno que cualquier persona que no estuviera acostumbrada a ellos, fácilmente habría pensado, era su sentencia de muerte.
El de cabellos pardos, simplemente, permaneció inmutable, con la frente en alto y mirada meditativa, con su rostro completamente neutral e indiferente hacia los reclamos de un par de, disque vikingos cabreados e irritantes. Los gemelos optaron por salir de la manera más silenciosa y reservada del lugar, antes de quedar en medio de un campo de guerra. Como ya muchas veces les había sucedido. De cualquier forma, ellos no apoyaban lo que sus primos hacían, y por ende, ya no tenían nada que hacer allí.
_ Espero que pronto lleguemos a esa estúpida isla_ fue el comentario del rubio antes de que los gemelos dieran por sentada su retirada estratégica (Porque ellos no huían, solo se retiraban por un pequeño lapsus de tiempo para idear un plan, no era su culpa que muchas veces olvidaran regresar. Pero no huían)
El mayor lo observo por el rabillo del ojo por un momento _ Tsk, solo procuren no hacer nada idiota, o de lo contrario todo este plan y el maldito esfuerzo se irán por la borda._ y salió de la sala sin decir nada más.
Raven sonrió divertida al concentrar su vista en un punto del horizonte antes de hablar _ Mmm… Yo me pregunto ¿Cómo estará mi pequeño Hic-Hic?_
_ Te aseguro que no está recordándote._ la sonrisa ladina de Snakebite no prometía nada bueno _ ¿Quién en su sano juicio, iba a querer recordar un rostro tan macabro y jodidamente feo como el tuyo?_
Los gemelos entendieron que su retirada estratégica era ahora o nunca.
Segundos más tarde, antes de que siquiera pudieran doblar por la esquina del pasillo, el sonido de cosas rompiéndose les dieron a entender que lograron salir del campo de batalla justo a tiempo.
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…***…***…***…
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Purrrrrr Purrrrr Purrrrr
Era una mañana tranquila. El bosque en todo su esplendor meciéndose con el viento, el olor a tierra mojada refrescando sus fosas nasales. El silencio que lo rodeaba, esa especie de vibrador que lo envolvía en una comodidad de desahogo…. Era un día perfecto para continuar con el entrenamiento junto con los demás chicos.
Purrrrrr Purrrrr Purrrrr
¡Y ese desgraciado ronroneo bajo su cabeza y alrededor de todo su delgado cuerpo, que no le hacia la tarea fácil de despertarse completamente! Abrazo con fuerza el objeto que tenía entre sus brazos percibiendo más de aquella sensación reconfortante de oscilación, justo antes de sentir una lengua áspera y delgada pasar sobre su mejilla izquierda. El joven se removido un poco ante el contacto, ya que en tanto en el fondo como en el exterior le pareció repugnante, pero el sonido apacible volvió, atrayendo de nueva cuanta toda su insana y curiosa atención. Tenía que levantarse, lo sabía, pero no quería. Lo que él quería seguir calentito en su cómoda cama con ese ronroneo tácito y reconfortante y…
Esperen… ¿Qué? ¿Ronroneo? ¿Cómoda cama? ¿Acaso habrá muerto de hipotermia durante la noche, y ya estaba en el Valhala? ¿Qué no se supone estaba en una de las islas más hostil y peligrosa del archipiélago?
Abrió lentamente, y con mucha, mucha, pereza, uno de sus orbes arbolados para encontrarse con un par de ojos verdes deletéreos que lo miraban con suma atención y curiosidad en su pequeño y draconiano rostro.
_ ¿Mm… Tirador?_ el pequeño acomodo su cabecita en el cuello del joven antes de volver a ronronear de esa forma que tanto sueño le daba al joven vikingo _ … Ah.. Solo eres tú…_ cerro levemente su ojo y reacomodo su cabeza en su almohada, que hasta ahora no sabía que se sacudía, y suspiro rindiéndose en ese fastuoso sueño que…
¡CLACK!
_ ¡AHHHHHH!_ Adiós al sueño tan abrumador. El dragoncito amarillo mordió su cuello con todas sus fuerzas, provocando que con el grito "La almohada vibratoria" de Hiccup se despertara de golpe y la cabeza del chico chocara con la dura y fría tierra, antes de que el peso de un dragón de —Mínimo— quinientos mil kilos, atolondrado y medio adormilado, le callera encima. _ ¡TIRADOOOOOOOOOOR!_
La criatura mencionada salió disparada hacia el bosque con un único pensamiento en mente. ᭉ-Huir, Huir, Huir. Y no volver hasta la hora de la comida-ᭉ mientras se reía de su venganza hacia su protector humano por no darle cena el día anterior, dejando a un cobrizo delgado y frágil bajo el peso de una enorme bestia azabache, que además, se había vuelto a quedar dormida.
_ ¡CHIMUEEEEEELOOOOOOO!_ Sí ese grito no despertó a los cuatro rubios y un castaño que estaban a menos de seis metros de distancia… Nada podría hacerlo.
Y así, señores, fue una mañana como cualquiera, en la vida de Hiccup Horrendous Haddock III cuando olvida darle de comer a un Terrible Terror propenso a las bromas, por quedarse escuchando una historia de miedo.
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…***…Dos horas más tarde…***…
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_ Ah… demonios_ Susurro con desgane antes de volver a hundirse en las profundidades de un pequeño río de aguas azulinas y refrescantes. Le dolía todo el cuerpo, sentía como si le hubieran pasado toda una manada de jabalís salvajes por encima. _ Reptil idiota_ exclamo con cansancio al recordar que era gracias a él que ahora estaba tan molido.
Después de que Tirador huyera del lugar del crimen, Chimuelo se volvió a dormir utilizándolo a él de cama, el muy ingrato no quiso levantarse ni cuando Hiccup comenzó a gritarle que no podía respirar, tuvo que hacerse el muerto para que el dragón se preocupara lo suficiente y se quitara de encima ¡Pero noooo! No funciono porque los dragones tienen un oído tan malditamente agudo que pueden escuchar los latidos de su corazón, así que le restó importancia y se volvió a acostar sobre él antes de que el pobre chico huyera. Estuvo, más de media hora gritándoles a sus amigos para que le ayudaran a quitárselo de encima, ¡Pero los muy desgraciados —Si, no se levantó de humor y ahora se desquita insultando a todo mundo, mentalmente— no se despertaron, ni porque le quedo doliendo la garganta de tanto llamarles!
Por suerte Tormentula se despertó y obligo a Chimuelo a buscar otra cama. Que resulto siendo la pobre e incomprendida Gronckle de Patapez.
Salió del rió con calma, lanzando un pequeño gruñido al hacerlo, tenía que irse antes de que alguien más despierte y decida darse un baño. Aunque en verdad no quería irse, a Hiccup siempre le gusto nadar. Sentir esa sensación de sosiego cuando estaba dentro del agua, le hacía sentir sereno, tranquilo y en paz. Le gustaba acostarse boca arriba y dejarse llevar en las corrientes dirigidas por el viento, percibiendo el silencio de las pequeñas ondulaciones golpeando la orilla y el viento danzando con las hojas de los árboles. La naturaleza en sí le calmaba demasiado, pero estando dentro del agua lo hacían sentir una inmensa armonía y seguridad, desconectándolo de su mundo y liberándolo de toda preocupación.
Suspiro ensimismado mientras se colocaba su pantalón y el objeto metálico una vez estuvo fuera del agua, se puso su bota y antes de tomar la polera verde y colgarla de su hombro, se acercó al borde del pequeño rió —Pequeño de apariencia ya que en realidad era muy profundo— donde se arrodillo en la tierra recubierta de hierba y se dispuso a lavar un poco más su aniñado rostro con suma paciencia. No fue hasta que termino que se atrevió a ver su reflejo.
Vio sus ojos verdes, tan tristes y curiosos como siempre, su cabello cobrizo, húmedo y goteando algo de agua, cubriendo con suavidad su ojo derecho, casi como si anhelara esconderlo del mundo, su ceño recto, muestra de eterna indiferencia y monotonía, y sus labios con esa semi curvatura hacia abajo que siempre lo acompañaba... Y sintió lástima… de sí mismo. Por alguna razón que desconocía, se sintió abatido, desconsolado, y apesumbrado. Se suponía que él es un Vikingo, se suponía que su sangre era noble de parte de sus dos ramas, se suponía que debería ser un guerrero fuerte y no… y no…
Y no…
Esto.
Se veía tan vulnerable, tan lacerado tanto por dentro como por fuera, tan denigrante y tan deplorable ¿Cómo es que nadie más lo notaba? ¿Qué acaso no lo miraban lo suficiente como para darse cuenta de su malditamente miserable situación? Con razón todos lo llamaban vergüenza. Con razón muy pocas veces fue tomado en serio. Era el hijo del jefe y sin embargo poseía la apariencia de un sacerdote romano con tres semanas sin comer. ¿Qué se podía esperar de una persona como él? ¿Él que además de ser tan vulnerable, era un completo inútil en la mayoría de las cosas? Excepto en la herrería y el entrenamiento de dragones. Pero aun así, no era nada ¿Qué habría sido si nunca hubiera conocido a Chimuelo? ¿Si nunca hubiera demostrado tener talento con los dragones? ¿Si nunca hubiera logrado terminar con una estúpida guerra de casi cuatro siglos? ¿Qué? ¿Su padre le hubiera dicho que estaba orgulloso de él? No ¿Sus actuales amigos le dirigirían tan solo una palabra? NO ¿Su pueblo lo respetaría como ahora lo hacen? ¡NO! ¿Y él estaría ahí en ese preciso lugar, haciéndose todos estos cuestionamientos? ¡NO! Estaría en su casa, en su isla, trabajando con Bocón en la armería, viviendo bajo la sombra de su imponente padre, y de las burlas constantes de todo Berk. Chimuelo tendría su cola entera y el aun poseería su pierna izquierda.
Pero la pregunta era ¿Se arrepentía? Y claro, que la respuesta a esa pregunta era demasiado obvia… simple y sencillamente… No.
Pero tenía que admitir que sin su dragón, sin su mejor amigo, él aun seria nada. Y sería la nada que solo Bocón, y de vez en cuando su padre, conocería.
Sacudió la cabeza con ímpetu, colocando ambas manos alrededor de la misma y cerrando los orbes verdes con fuerza, casi en un intento fallido de dispersar esos pensamientos tan depresivos de su mente rota y fragmentada. Respiro hondo y profundo antes de abrirlos nuevamente, y regresar la vista a su débil reflejo, esta vez tenía una mirada melancólica… fue entonces cuando se dio cuenta de que realmente daba más pena de lo que pensaba. Parecía un pequeño niño que busca desesperado el confort de su madre; y se reprendió mentalmente por parecer tan débil frente a los demás vikingos. Si sentía lastima de sí mismo ¿Entonces que sentían los demás al verlo de esa manera diariamente?
_ Vaya…_ el sonido de su voz fue tan débil, que incluso él tenía dificultad para escucharla _ ¿De verdad me veo tan patético todo el tiempo…? Con razón siempre dicen que soy La pequeña vergüenza de Estoico_ Sus iris se nublaron; más no hubo lagrima alguna. Ni nunca la habría. Sus ojos reflejaban un deje de dolor, pero su rostro no mostraba otra cosa más que una pura e inefable inexpresión, casi como un corazón sin corazón. Negándose a sí mismo sentir lo que no le conviene. Hiriéndose por dentro; pero manteniendo firme por fuera... Después de todo, así era, así había sido, y así será.
Y dieciséis años de experiencia se lo afirmaban.
Un suspiro herido se escapó de sus finos labios rosados, desviando la mirada del agua y posándola sobre un pequeño Terrible Terror que se encontraba del otro lado del rió, la criaturita le dedico una mirada curiosa, a lo que el joven vikingo le devolvió el saludo elevando una de sus manos y dándole una pequeña y fingida sonrisa torcida. Momentos más tarde llego otro Terror de color verde limón, ligeramente más alto que el pequeño violáceo, se pusieron a jugar un rato tratando de alcanzarse, mordiéndose y halándose las colas, hasta que apareció un nuevo pequeño de color naranja, éste era más grande que los otro dos, y con un pequeño rugido mandón decidió que era hora de irse… y el pequeño Terror violeta fue arrastrado por la cola.
Hiccup rio por lo bajo, inmediatamente decidiendo que eran una familia sobreprotectora y bastante cariñosa. Poso una mano sobre su pecho, bajo su hombro derecho, y delineo la pequeña y elegante silueta de una párvula cicatriz vertical, terminando justo arriba de su pezón, continuamente su diestra se dirigió hacia otra marca ondulada en el lado izquierdo de su abdomen, comenzando en su cintura y terminando cerca de su ombligo.
Él nunca tuvo el privilegio de tener una familia cariñosa y sobreprotectora en su totalidad.
Y recordaba perfectamente el día que se hizo, o le hicieron, cada una de las cicatrices que lucía en su endeble cuerpo, desde las de su espalda, hasta las de sus piernas, pasando por sus brazos, costillas, omoplatos, espalda baja, y abdomen, incluso presumía una pequeña en su barbilla, cerca de la cobertura de sus labios del lado derecho… recordaba todo de ellas, el día, la persona que la hizo y la situación, e incluso recordaba palabras dichas mientras las creaban con tanta paciencia que, parecería, formaban una hermosa pieza de arte, utilizando su cuerpo como el lienzo en blanco donde comenzarían a realizar la obra. Como la marca que portaba en su hombro derecho… esa era una de las que más recordaba.
*:.:.:.:.:.:. FlashBack .:.:.:.:.:*
Un niño de nueve años, se encontraba tirado sobre un montón de hojas secas llenas de barro con el cuerpo adolorido y una sensación punzante en su cabeza. Sus ojos ligeramente humedecidos y rojos, batallaban para liberar lágrimas saladas y amargas, pero el pequeño era fuerte. No dejaría que lo vieran llorar, no les daría el gusto.
Porque él era un vikingo. Y los vikingos no lloran.
_ Patético~ Esa odiosa voz cantarina de su prima, no hacía más que exasperarlo, deseando enormemente a que terminaran y se fueran de una vez. Y poder, entonces, lamentarse en silencio, como siempre pasaba.
_ Eres tan humillante_ Comenzó el rubio clavándole su fría mirada grisácea, provocando que se encogiera en sí mismo _ Haces que tu sola presencia me den nauseas_ "Lo sé" pensó él, pues no era la primera vez que alguien se lo decía.
El mayor de los cuatro se mantenía alejado de ellos, observándolos por el rabillo del ojo. Su trabajo estaba hecho, él solo buscar desahogo con el pequeño de ojos verdes, una vez terminada su sesión de entrenamiento físico les permitió a su hermano y prima divertirse, destruyendo la ya de por si nula auto estima del enano pecoso. Quien a su vez, sólo mantenía su mirada esmeralda clavada en algún punto lejano del horizonte.
_ ¿Qué harás ahora, enano? ¿Iras llorando? ¿Con tu mami?~ Canturreaba con burla el rubio, mientras Hiccup no hacía más que fruncir los labios al remojarlos levemente _ ¡Oh! ¡Espera!_ hizo ademan de recordar algo llevando las manos a su cara en poses exageradamente dramáticas _ ¡Es verdad! Tú no tienes mami…_
Golpe bajo recibido con un abrazo de tortura previamente afilado y remojado en aceites de tormento.
El pequeño cobrizo se mordió con fuerza el labio inferior, casi sintiéndolo sangrar.
_ Apuesto a que la tía Val, sabía que te convertirías en una completa vergüenza al crecer…_ ataco con su veneno la desgraciada de Raven _ Y por eso se dejó llevar por aquel dragón…_ se acercó al niño con altanería, sacando una pequeña navaja que siempre portaba consigo, colocando la punta sobre el hombro del cobrizo _ Pobre de mí tía… _ deslizo el arma con fuerza y rapidez, hacia abajo, un corte pequeño, comparado con los anteriores, pero lo suficientemente profundo para dejar una cicatriz, así se aseguraba de que el estúpido debilucho de su primo siempre recordaría este momento._ Prefirió morir a tenerte como hijo…_ Sonrió de lado al ver la mirada de dolor del niño, y no precisamente por la herida, a la cual se dio el lujo de ver llorar sangre por montones, jurándose que algún día ella haría que ese niño frente sus ojos fieros y calculadores llorara como lo hacía su herida. _ Que crueldad… ¿No lo crees?_
El corazón de Hiccup dio un vuelco de 180 grados ante esas palabras, rasgando en el proceso varios tejidos y comenzando a sangrar en su interior. Impidiéndole respirar con facilidad. Cada bocanada de aire que daba se sentía como un golpe martillador sobre su pecho, mientras Raven observaba complacida la reacción lograda en el contrario.
_Ouch_ exclamo divertido Snakebite. _Bueno mi querido Hic-Hic, me temo que tenemos que irnos_ menciono acercándose a su hermano _ Pero si quieres puedes pensar un poco en lo que te hemos dicho…_ la chica lo siguió de cerca y antes de desaparecer entre los arboles de aquel hermoso bosque, volteo su rostro sobre sus hombros al dirigirle sus últimas palabras _ Después de todo… Sabes que nosotros nunca te mentimos_
Y así se fueron.
Y Hiccup quedo solo, y roto…
De nuevo.
*.:.:.:.:.:.:. Fin FlashBack .:.:.:.:.:.:.*
Golpeo con furia su reflejo, y se puso de pie en menos de un minuto, tenía que dejar de pensar en ellos ¡Debía dejar de pensar en ellos! ¡MALDICION! Ya pasaron tres años desde la última vez que los vio, y sin embargo, cada vez que estaba desprevenido sus recuerdos asaltaban en su mente ¿Por qué no simplemente dejaba de pensar en ellos? ¿Por qué tenía que torturarse tanto recordándolos y recordando sus palabras?
Sacudió la cabeza con vigor, y se colocó entonces su polera. Tomó su abrigo pardo y se fue en dirección al campamento. Necesitaba despejar su mente. Necesitaba relajarse, y necesitaba tener a Chimuelo a su lado para poder sentirse tranquilo. Seguro.
Además… tenía una clase que dar.
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…***…***…**…
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El sol estaba en su punto más alto, quemando sin piedad la piel de sus hombres, sin embargo el calor que se debería de percibir no existía; Y en su lugar un viento tan frio que te calaba hasta los huesos era lo que mantenía a tan peculiar nave en movimiento.
_ ¡TIERRA A LA VISTA!_ El grito de alerta se escuchó en toda la embarcación. Todos los que se encontraban sumamente concentrados haciendo sus deberes dieron un brinco, literalmente, ante semejante rugido. _ ¡TIERRA A LA VISTA!_ Vocifero reiteradamente aquel vikingo de cabello y ojos cafés, desde el punto más alto del navío. Varios chillaron en alegría y emoción, celebrando que final ente terminarían su travesía de tres semanas y cuatro noches.
A lo lejos, la figura de una isla, no tan grande como la propia, se mostraba imponente y salvaje, rayando en lo rabiosa, siendo rodeada de varias esculturas de piedras de grandes guerreros y, por supuesto, más de uno de sus Dioses.
Sorprendido por la figura hostil que se presentaba ante sus ojos avellanos, pero manteniendo la fe de que su nieto seguiría con vida, completamente sano, y a salvo, en esa cosa llamada isla, dio la orden de seguir avanzando. A su lado se posicionaron el resto de sus nietos; el cobrizo y la pelinegra a su derecha; por ser los mayores, dejando al rubio y a los gemelos —Que también eran cobrizos— a su izquierda. Todos con la mirada puesta en esa isla. Pero todos con distintos pensamientos nadando en los inmensos mares y recorriendo los diferentes mundos que resguardaban en sus cabezas.
_ ¡ICEN LAS VELAS!_ demando HachaSangrienta, con su voz firme y grave. Cinco minutos después, la figura de tres dragones persiguiéndose entre sí, tratando de asesinarse mutuamente, en un ciclo eterno, se presentó ante ellos. Una sonrisa ladina se formó en su rostro ahora maduro y sabio. Cuando viera a su nieto menor le daría el susto de su vida por olvidarse de ellos durante tres años consecutivos y después, claro, se aseguraría de que estuviera bien. Exactamente como lo vio la última vez que lo visito, aunque más grande por supuesto. Jurando hacer pagar caro al que alguna vez fue su nuero, si llegase a enterarse de que no cuido bien a su nieto. Su único recuerdo vivo de su querida y amada hija.
Cerca de él, varios de sus nietos tenían una idea similar, pero ligeramente distinta, a esa.
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_ ¡ESTOICO! _ El jefe de Berk dio media vuelta encontrándose con la figura de su confidente y mejor amigo corriendo hacia él con todo lo que podía. Varios de los vikingos, con quien hasta hace unos momentos estaba en una importante reunión, reviraron los ojos al ver llegar a Bocón gritando como poseso, agitando lo que sería el catalejo que invento Hiccup tiempo atrás _ ¡ESTOICO, VEN RÁPIDO!_
_ ¡Bocón! ¡Por todos los cielos! ¿¡No ves que estamos en una reunión importan-!
_ ¡UNA EMBARCACIÓN DE SHETLAND SE APROXIMA EN ALTA MAR!_ Lo interrumpió el herrero. El pelirrojo soltó un jadeo, los demás vikingos levantaron de un tirón sus miradas percatándose de lo que sucedía. _ ¡Y HACHASANGRIENTA TAMBIÉN VIENE!_
Los que estaban sentados, alrededor de la enorme mesa que estaba en el centro del gran salón, no hicieron más que ponerse de pie de golpe, tirando en el proceso varios de los asientos al suelo donde retumbaron, creando en el proceso un sonido seco. Estoico en cambio, perdió el color de su piel.
_ ¿En cuánto tiempo arribaran en el muelle?_ Exigió saber con voz firme y segura.
_ Yo calculo cuatro a cinco horas, a lo máximo._ Fue la franca respuesta del herrero, haciendo cuentas con el garfio que tomaba como mano izquierda.
_ ¡Vallan a la aldea!_ rugió el jefe _ ¡Que todos los dragones se refugien en el bosque, para antes de que el navío llegue!_ los vikingos a su alrededor asistieron y salieron a cumplir con la orden vociferada, mientras Estoico espero a que todos se fueran para observar a Bocón y soltar un suspiro cansado _ Espero que Hiccup llegue pronto _
El herrero le dio tres palmaditas en la espalda _ Llegará, Estoico, no te preocupes. ¡Es más! Podría estar en camino ahora mismo_
_ Eso espero, Bocón, más vale que así sea_ y sin más, salió del salón seguido por el rubio.
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…***…***…***…
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Era horrible.
Era endemoniadamente incómodo y horrible. Si antes ya se sentía patético, ahora se sentía peor. ¿Pero de que otra forma puede sentirse al verse en una situación tan turbadora y, aunque él no lo aceptara, tan malditamente impresionante? Una parte de su mente, la fragmentada, le pedía a gritos que se aprovechara y tratara de obtener esos pedacitos de afecto que se le mostraban y ofrecían con tanto cariño; pero la otra parte, la rota y abatida, le pateaba la cabeza en una orden clara de no, que no aceptara esas migajas compasivas que no se le eran dadas por otra razón más allá que por lástima y la sensación de culpa. Y a Hiccup nunca le gusto que los demás le sintieran lástima; ya tenía suficiente con sentirla el mismo.
_ Lo lamento_ era obvio que Patán realmente hacia un esfuerzo sobrenatural al hacer mención de tales palabras. Haddock quiso decir que no había problema y que se encontraba perfectamente bien, pero simplemente no podía, y por más que busco en su boca aquella simple oración compuesta por dos palabras, estas no se dignaron a salir de su escondite, y en su lugar un pequeño gemido de dolor lleno aquel silencio forzado. El jinete del Pesadilla bajo la cabeza y aseguro el agarre contra los cuernos de su reptil quien le gruño en regaño.
_ Deja de quejarte_ le ordeno con voz firme la gemela Thorston, mientras pasaba por duodécima vez aquel trapito antes blanco y ahora rosa por el brazo del cobrizo, y, posteriormente, procedía a vendarlo. Haddock realmente aun no comprendía como es que la persona más descuidada y alocada que conocía hasta la fecha en todo Berk, siendo superada únicamente por su hermano, sabia tanto de medicina y curaciones, sin embargo, también le pareció que eso era lo más lógico que nunca pudo atreverse a pensar, después de todo ellos dos vivían solos, sin la supervisión de padres o algún adulto, y estaba de más suponer que tendían a herirse y lastimarse con frecuencia físicamente. Pero eso no lo sacaba de su asombro.
_ ¿Cómo demonios se te ocurrió molestar a un Tramphocico*, Patán?_ Astrid no estaba de humor. Se suponía que todo sería un simple entrenamiento de sigilo y tácticas de camuflaje. ¡Pero no! Tenía que llegar Patán para fastidiar uno de los dragones más peligrosos e increíblemente venenosos que se conocían, convirtiendo lo que anteriormente había sido un ejercicio pacífico y sin problemas ¡En un maldito campo de guerra! Y ¿Por qué? ¡Por que el muy idiota, pensó que era una hermosa y exótica flor que podría obsequiarle en otro fallido intento de cortejo! Y encima quien salió herido fue Hiccup. Otro que no se salvaba por idiota. A veces de verdad creía que la estupidez era de familia.
_ ¡Ya te dije que en verdad parecía una flor, Astrid!_ Patán no estaba mejor, de alguna forma que aún no lograba explicarse, el inútil de su primo se las había vuelto a arreglar para dejarlo en ridículo frente la rubia. Aunque sabía que no fue intencional, eso no quita el hecho de que de nuevo volvió a quedar como el héroe frente a todos y él como el idiota que siempre hecha todo a perder. Si, de acuerdo lo aceptaba, jamás debido intentar cortar una de las cabezas de ese Tromphocico ¿Pero cómo iba él a saber que eso era un dragón? ¿O que posee cuatro cabezas que tienen enormes y afilados colmillos infestados de veneno? Es decir ¡El animal parecía una flor gigantesca con ese hocico tan extraño que poseía! ¡Además de que huele a chocolate! Él no era adivino. Y tan poco era tan listo. _ ¡Además yo nunca pedí la ayuda del enano, en primer lugar!_
Hiccup pudo replicar algo, pero prefirió quedarse callado mientras veía a Brutilda terminar de vendar su brazo. Maldiciendo internamente que haya sido el izquierdo, ya que ahora tendría más dificultad a la hora de hacer sus bocetos y terminar los planos de sus proyectos. Después de un "Listo" de parte de la gemela, le ordeno a Barf situarse junto a Belch para seguir volando. El cobrizo le dio las gracias en un murmullo, maldiciendo internamente el no ser tan fuerte y hábil como los demás, así no habría resultado herido, o al menos no se hubiera quejado tanto mientras la vikinga de ojos azules-grisáceos le curaba el corte, que además de abarcar desde un poco más debajo de su hombro hasta su muñeca, tenía como mínimo centímetro y medio de profundidad. Chimuelo se dio cuenta de su aptitud, así que con un sutil ronroneo y un delicado "Zape" hizo que su jinete y hermano de vuelo le regalara una de sus tantas sonrisas conciliadoras, sobándose la herida disimuladamente.
_ ¿Estás bien, Hiccup? ¿No te duele?_ cuestiono angustiado Patapez, haciendo que Gordontúa se quedara junto al Furia Nocturna, Haddock negó con la cabeza, dando a entender que no dolía _ ¿Estás seguro?_ el rubio aún no se confiaba, después de ver como el ojiverde lanzaba al castaño fuera del rango de ataque del dragón con complejo de planta para recibir un golpe directo con una de sus afiladas y mortales garras, no iba a tragarse el cuento de que estaba bien. Casi le da un colapso cuando observo con horror como la sangre bullía a horrores de aquel brazo, y como Hiccup pareció no darse cuenta del golpe hasta ver la mancha carmín en su polera verde.
Hiccup asintió en silencio. Aguantando el terrible dolor que presentía de su extremidad y del resto de su cuerpo, ya que después de que el Tromphocico lo hiriera lo lanzo contra un árbol, donde quedo un poco anestesiado y aturdido por un momento. Minutos más tardes, y después de tomar lo que tenían en el campamente, incluido el Terror del demonio que lo mordió por la mañana, se encontraban zarpando los cielos despejados de la tarde, en dirección a casa. Ya que a petición general —Bendita sea la democracia— decidieron que lo mejor sería regresar a Berk, donde además de descansar después de dos largos días, su brazo recibirá un mejor trato —Aunque si le preguntaras, preferiría no decir nada al respecto, ¿Quién sabe cómo vaya a reaccionar su increíblemente sobreprotector padre?—
_ Ok. De acuerdo, fue muy peligroso, casi morimos, y Hiccup está herido, ¡PERO!, pero, tienen que admitir, que eso ¡Fue asombroso!_ Brutacio, quien aún podía sentir la adrenalina recorriendo cada esquina de su cuerpo, seguía profesando su alegría por haber participado en algo tan peligroso y aterrador, y malditamente increíble —Desde su punto de vista— prácticamente haba cumplido uno de sus tantos y alocados sueños, y estaba completamente seguro que al llegar a casa tendría que borrar varias cosas de su lista de sueños a realizar antes de morir. Es decir, ¿A quién en sus cinco sentido no le gustaría estar en medio de una pelea de dragones gigantescos y peligrosos? Porque era obvio que a él sí. Y el que lastimaran a su amigo sólo lo hizo el doble de interesante, ya que en lugar de solo garras y gruñidos, también había sangre ¡Completo caos y destrucción! Seeehh, este fue sin duda el mejor día de su alocada y alborozada vida. _ ¡Asombroso y aterrador!_
Su hermana lo fecundo con una sonrisa, mientras Astrid y Patán los asesinaban con las miradas. El dueño del Gronckle observo a su compañero cobrizo quien a pesar de fingir estar bien, Patapez pudo distinguir perfectamente el cómo se sobaba el brazo con disimulo y el ceño ligeramente fruncido por el dolor. Suspiro rendido, Hiccup era demasiado orgulloso para aceptar que de verdad dolía, así que decidió hacerse el desentendido y continuar con su camino.
"Pero valió la pena" Pensó el joven Haddock, y la había valido, ya que al menos lograron obtener de aliado a un increíble Cortaleña* y una Metamórfala*, cosa muy buena suponiendo que el primero es enorme e increíblemente poderoso, y el segundo es endemoniadamente territorial y el mejor en el arte del camuflaje. Además que gracias a ellos dos lograron salir con vida del ataque del Tromphocico. "Pero valió la pena" dejo de palpar su zurda y palmeo la cabeza de chimuelo, dándole gracias por haberlo cuidado la mayor parte del tiempo.
Chimuelo entendió el gesto, sacudiéndose levemente para apartar la mano de su pequeña cría humana y comenzó a negar con vehemencia ᭉ-Pero te hirieron, no me des las gracias por no protegerte, soy un mal hermano y un horrible protector-ᭉ
El chico comprendió lo que su dragón protestaba, más por las reacciones culpables en su rostro reptiliano que por las palabras —O gruñidos— que había pronunciado, le dedico una sonrisa sincera, indicándole que de verdad estaba bien, acariciando sutilmente en su barbilla, diciéndole que no había sido su culpa sin necesidad de articular palabras, el dragón lo miro con los ojos abiertos, preguntándose mentalmente la razón por la que su jinete sonreía de tal forma aun siendo inundado de dolor, y en respuesta a ese pensamiento, Hiccup sonrío más ampliamente.
El sobrecogido dragón ronroneo en consuelo a lo que Haddock realmente agradeció, de entre el bolso del vikingo, apareció Tirador, quien al escuchar parte de la plática unilateral que mantenía el dragón de la noche, decidió que era hora de apoyar a su protector a su manera, y de paso, pedir perdón por lo que le hizo en la mañana, así que con mucho cuidado se subió por su espalda y se enrosco en su cuello, dejando que su cabeza descansará en el hombro derecho del jinete y su cola en el izquierdo, procurando no tocar la herida o provocar dolor. Hiccup sonrío con agrado, siempre le iba a gustar ser tan esmeradamente protegido por sus amigos dragones.
El atardecer se acercaba por la bruma, y después de un centésimo de cuestionamientos sobre su bienestar y un millar de regaños contra Patán, los seis jinetes y cinco dragones finalmente lograron divisar el puntito sobre el horizonte que representaba su hogar. Berk.
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La isla estaba en caos. La isla estaba sumida en la expectativa. La isla estaba en medio de un ataque de confusión y tomada de manos con la ingenuidad. La isla estaba… estaba… confundida. Estoico estaba confundido, Bocón estaba confundido, Gohti estaba confundida, Patón (Spitelout) estaba confundido ¡Todos estaban confundidos! Y desconcertados.
La nave de Shetland ya había varado en el muelle, todos sus tripulantes bajaron de ella siguiendo a sus líderes, quienes eran su ex-suegro y cinco de sus nietos, lo que indicaba que esos niños, a los que por cierto les guardaba muy, pero muy, poca confianza por razones desconocidas —Sólo diremos que su intuición NO femenina de NO madre y SI padre, le decía que no confiara en ellos, o al menos no en esos tres— eran primos de su dulce hijito, que además estaba castigado hasta no poder ver el sol de los próximos setentaicinco años.
Pero lo que más le causaba una profunda y muy lógica contradicción era que lo primero que pronuncio el viejo de ojos de aguacate podrido —Verdes— fue única y sencillamente un "He venido por la cabeza de tu hijo" y Estoico lo único que pudo farfullar al escuchar semejante pedido fue un absurdo "¿Eh?" puesto que lo último que nunca se habría imaginado era ver a su ex-suegro y actual abuelo de su pequeño vástago, pidiendo... pues… eso. Veinte minutos después de esas simples y terriblemente estúpidas oraciones, todo Berk se encontraba en la planada de la aldea, frente los escalones que los guiarían al Gran Recinto, siendo rodeados de un silencio tan pesado, que Bocón juro, podía cortar con su queridísima Martha, una de sus mejores espadas.
El viento se movió como un fantasma, y más de un dragón se escapó del escondite a donde los habían llevado treinta segundos antes de que esos extraños llegaran. Otra cosa que desatino a los Berkianos, fue que los de Shetland no atacaran a las bestias, sino que solamente los observaron con una sonrisita orgullosa y un pizque de curiosidad. Eso no les gustó mucho, ni tampoco les inspiro confianza.
_ Bien esto es incómodo_ soltó con desagrado uno de los gemelos, Estoico juro nuca poder diferenciarlos. Varios de los que estaban absortos analizando a sus contrarios se precipitaron a mirarlos con asombro "¡Si hablan!" pensaron muchos con alivio, pues ya se imaginaban tratando de hablar con ellos como lo hacían con la anciana del pueblo.
_ Lo que el señor aquí presente quiso decir fue; Busco a mi nieto ¡El desgraciado hijo de Troll que no se dignó a visitarme a mí, su vejo y único abuelo por más de tres años!_ El joven cobrizo de ojos miel idéntico a su hermano, remedo la voz de su pariente de manera muy sobre actuada, y por más que muchos quisieron reirá ente eso, prefirieron no hacerlo frente al afectado, ya que sabían, podrían terminar sin cabeza.
HachaSangrienta lo observo entre enfadado y avergonzado, suspirando al conocer el gusto que esos dos tenían con las bromas, y el meterse donde no les han llamado. Scamp le regresaron la mirada, pero en ella había un claro brillo de satisfacción, así que suspirando y negando con la cabeza al pensar que nunca cambiarían, se viro de nuevo a su ex-nuero, quien tenía los brazos cruzados en clara pose de "Si-no-me-explicas-lo-que-esta-pasando-te-rompo-la-cara", Erick lo imito, tomando pose de "Me-importa-una-mierda-lo-que-pienses-yo-busco-a-mi-nieto", mandándole una mirada desafiante. Estoico lo miro desconcertado por medio segundo, para después verlo con odio. Pero HachaSangrienta sólo le sonrío petulante. Y habrían seguido así de no ser por cierto vikingo rubio con barba de dos trenzas. Si mal no recordaba se llama Bocón.
_ Si buscas a Hiccup, te aviso que no está_ Erick elevo una ceja, indicándole que continuara _ Y no tengo, tenemos, idea, de donde puede estar, o cuando es que volverá_
_ Lo esperaremos, entonces_ indico la chica. El herrero sintió un escalofrió en su espalda al ver esa mirada tan… tan… fría.
Estoico asintió sin descruzar los brazos, girando sobre sus talones y caminando en dirección al gran Recinto. Los cinco jóvenes, el mayor de los Horrendous, Gothi, su hermano y Bocón, le siguieron el paso.
_ ¿Dónde están los dragones?_ cuestiono el rubio de mirada oscura, los Berkianos se detuvieron para observarlo como si estuviera loco. El joven resoplo con fastidio _ ¿Qué? ¿Ahora nos van a decir que es mentira que el inu… inepto de mi primo, no logro conquistarlos? Porque la verdad no sería sorpresa_
_ Cállate Snakebite_ ordeno el mayor de los jóvenes, también cobrizo como Erick y los gemelos, pero este tenía los ojos azules _ Disculpe a mi hermano_ dijo mirando a Estoico _ Es sólo que se nos es muy… difícil de creer, que Hiccup logro tal hazaña, conociendo su… pues… ¿Cómo decirlo?_ indago un momento buscando la palabra correcta, sin ningún éxito.
_ Les tiene miedo y él es muy pequeño_ termino la frase la chica, subiendo las escaleras con pasos firmes y pesados.
_ ¡Hey! ¡Hiccup si es capaz de domas un dragón!_ apoyo un gemelo elevando la voz.
_ ¡SI! ¡Dicen que incluso posee a un furia nocturna!_ exclamo su hermano con emoción.
_ ¡COOL!*_ concluyeron con un grito al unísono chocando sus manos.
Estoico sonrío antes ese gesto, al menos alguien de su familia lo creía capaz de hacerlo. Con un movimiento de mano, ordeno a uno de sus hombres traer de vuelta a los dragones, después de todo, si los de Shetland ya sabían de ellos no había necesidad de esconderles. Abrió las puertas del Gran Recinto, e invito a los que lo seguían a entrar.
Tenían muchas cosas que explicar, antes de que su hijo llegara y su ex-suegro se enterara, por las malas, de la falta de su pierna izquierda.
Esta sería una larga tarde.
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*Tramphocico (Snaptrapper)
* Cortaleña (Timberjack) No no es el Tifómerang, pero se parecen mucho XP
*Metamórfala (Metamorfala) Aunque en la serie aparece como el "Ala cambiante"
*Cool= No se si se fijaron, pero en la película como en los cortos, ellos suelen decir frases actuales, como cuando peleaban contra el muerte de distintos colores (Tiene tantos que no me decido por cual llamarle XD) y Patapez caía dio algo parecido a "¡Mi Gronckle se quedó sin gasolina!" y yo dije "¡Como demonios saben lo que es la gasolina!" XD además Hiccup también dijo Cool al referirse al trabajo de los chicos cuando estaban en el "Escuadrón anti incendios" en la primera película u/u
Ohhhh... se pone interesante, ¿Que pasara cuando Hiccup y sus primos se reencuentren? ¡No se los diré! MUAHAHAHAHAHAHAHA soy mala XP Averiguenlo en el siguiente cap :D
POR CIERTO, la manera en que se describe mi querido VIKINGAZO es muy distinta a como lo describen los demás, ya que pues… él tiene demasiada baja autoestima ganada por todas las burlas y apodos que recibió en tantos años D; y la forma en que describí a los primos de Hiccup al final es la forma en como los describió Estoico en su cabecita testaruda producto de darle semejante golpe contra una roca solo porque al iditoa de su padre se le ocurrió ordenarle hacerlo DU (Él lo dijo en la película XD)Creo que esto ya lo había dicho arriba o.O'
¿Alguien sabe si en la película dos, Estoico conserva a Tornado, o tiene un nuevo dragon? Y si es así ¿Alguien me puede dar el nombre de ese dragón? XP
¡REVIEWS!
Usuario865: ¡GRACIAAAAAASSSSS! De verdad, de verdad, de verdad... Muchas gracias *O*. La verdad es que no estaba muy convencida de que les gustaría la forma que hago que apares can los Flashback de mi Vikingazo DU entonces me dije; Haz que vea o escuche algo, que ya había visto o escuchado antes con sus primos y que le lleguen los recuerdos XD la verdad fue divertido buscar algo que "le recuerde algo" XD pero doloroso D; y lo de sus amigos, pues la verdad... es algo así como yo los veo XD LOL Gracias por tu review, y espero que este cap también te guste :3
Me-Me Rotamundo: pues... creo que sera en agosto :/ la verdad no es justo T_T. Y gracias por leer mi perfil XD (La verdad no creí que alguien leyeras esas cosas, aunque yo suelo leerlos de vez en cuando XP) así te darás una idea de mas o menos por donde va esto XDD, cierto las caritas no van, pero como la verdad soy un asco escribiendo humor (Aparte del romance XD) y bueno, en si el mundo de HTTYD ya sea en la película, los cortos o en la serie, siempre se caracterizo por el humor que se obtiene de cualquier situación (Aunque las de Bocón son situaciones realmente exageradas XDU) decidí ponerlas :P, aunque creo que ya no las necesitare más. Y sobre lo del profesor... XD pues... Primero diré que fue ¡SU CULPA! yo estudie para la prueba y según yo iba a sacar buena nota pero el me puso malas incluso las buenas respuestas D; (Gracias a eso no me expulsaron) entonces comenzamos a pelear, en medio de la clase, claro que yo no decía nada malo (Sólo le recordaba sus defectos) pero entonces el me dijo "no sea tonta" y NO SOPORTO QUE ME DIGAN ASÍ T_T así que vine yo (Como la maldita orgullosa que soy) y le grite con todas mis fuerzas un "¡CÁLLESE VIEJO PENDEJO!" y ¡Ta-ra! Eso fue lo que paso XDD ESPERO TU REVIEW ;D
Hino9494: ¡Bienvenida/o! XD gracias por tu review, Hiccup y yo lo agradecemos mucho :P y gracias por decirme que te gusta como escribo X3 No sabes lo feliz que me hace eso XD espero te haya gustado el cap, y ver tu nombre a la par de un hermoso review XD
LaRoja09: Jejeje sii, lamento haberme tardado tanto XD y gracias por tu review :P espero haber recompensado la demora XD
Snowflakes013: Jajajaja creemos, sera mejor que no trates de imaginártelos XDD no me gustaría que quedes traumatizada LOL X'D gracias por tu review, y lamento tener que informarte que te tendrás que esperar un poco mas para el próximo ca de EDA... CDC... porque la verdad no e tenido nada de inspiración (MALDITA LA HORA QUE DECIDÍ INCLUIRLE ROMANCE T_T ¡PERO NO ME ARREPIENTO! *O*) si quieres matarme pues... adelante... inténtalo porque no podrás XDD LOL espero te guste el cap y que me dejes tu opinión n.n
Teresa: ¡Lo se! ¡A mi también me aburre, el romance demasiado empalagoso XD! Y me alegra que compartamos el mismo pensamiento sobre ellos XD tratare de que no sufra tanto (Pero no prometo nada :P) Y si que se lo tenia merecido MUAHAHAHAHAHA XD Gracias por tus palabras de verdad me alegran de sobre manera TwT y de verdad me alegra que te hay gustado tanto como para relerlo XD la verdad a veces me pongo demasiado emotiva, y creo que lo estaba cuando lo escribí XD y pedo alardear libremente de que al menos el 97% de las frases allí utilizadas son mías XD el otro 3% son las que de verdad me gustan ;D
Gracias a todos lo que apoyaras en Oneshot de Bocón, y si, lose, tengo un serio problema de desorden de nombres (Siempre aparezco mezclando los nombres del español con los del ingles) XD LOL espero sus comentarios y NOS LEEMOS LUEGO :D
BESOS :*
BO16 fuera ¡PAZ!
¿Review? Hoy si me lo merezco XD ¿O no?
No me tarde tanto n_n
