No me he presentado, soy Ib, la escritora, espero que disfruten este raro fic que empecé para una pagina que amo, una saga que amo, si tienen dudas, el Capitulo 1 se llama Academia TriHeart, por las dudas

Atención: Este es un Fanfic hecho de fan para fans, ninguno de los personajes son míos, todos son propiedad de Jin (Shizen no Teki-P)


Capítulo 2:

"Vispera de Navidad"

No lo podía creer ¿Él era Shintaki-kun?

—¡Shin-kun! —una voz femenina se acercaba rápidamente.

—¿Eh? ¡Ene! —contestó sorprendido, Ene-san venia corriendo con los brazos abiertos—, no, ¡no lo hagas!

Por lo visto Kisaragi-kun intentó evitar que Ene-san saltara, cosa que fue inútil, y quedaron los dos abrazados en la pared.

—¡Que bueno que llegaras, Shin-kun! —Ene-san habló, él y yo estábamos callados mirándonos, había una extraña atmósfera, cosa que Ene-san notó—. VGeo que ya conocías a Ayano-chan.

—No Ene-san —dije, tenía que ocultar todo lo que se relacionara con mi pasado, le tendí la mano a Shintaro-kun—. Supongo que no me he presentado como debería, Kisaragi-kun, soy Ayano Tateyama —lo miré desafiadoramente, sonrió satisfecho y aceptó mi gesto.

—Un gusto por conocerte, Ayano-san —me respondió, es un alivio que me llamara por mi nombre, aun recordaba lo que había pasado.

Ene-san incomoda por la situación tomó del brazo a Kisaragi-kun y se dirigió a su compañero.

—Okay… Shin-kun, vamos a elegir tu habitación, nos vemos, Ayano-chan.

Me despedí con la mano y ella devolvió el gesto, él solo me dijo una palabra.

— Yamano-chan —me paralicé al escuchar mi antiguo nombre, pero eso demostraba, demostraba…

Corrí a mi cuarto y abrí el cajón, cuando ordenaba mis cosas, había dejado mi preciada bufanda escarlata ahí, y me la puse.

Miré el espejo cuerpo entero que había en la puerta del armario. Estaba vestida con una blusa blanca manga larga y una minifalda apegada al cuerpo, que quedaban muy bien con mis botas de cazador, pero lo más importante, mi bufanda regalada por Kisaragi-kun.

*Flash Back*

Recuerdo que tenía cinco años cuando me la regalo, era un frió día y yo solo estaba vestida con un vestido largo y calzas gruesas, y aunque el vestido era manga larga, tenía frio.

Estaba en la plaza central de la ciudad, esperando que Shintaki-kun.

—¡Yamano-chan! —me hablaba un niño de no más de cinco años—, que bueno que hayas podido venir.

—No fue tan difícil, a pesar de ser Víspera de Navidad, papá y mamá fueron al laboratorio. —me acerqué a abrazarlo—. ¿No crees que hace frio?.

A pesar de que había notado que yo traía poca ropa, me sonrió y me tendió un paquete envuelto torpemente.

—Feliz Navidad, Yamano-chan.

Estaba feliz, me había traído un presente, sabiendo de sobra que yo no le iba a traer nada.

—Pero Shintaki-kun, no te he hecho uno yo a ti.

—No importa, era algo que tenía que hacer —me dijo, y tomé el paquete y lo miré, era mediano y se sentía blandito—. Ábrelo.

Adentro había una suave bufanda, el la tomo y me la puso alrededor del cuello.

—Es tan linda —me sentía mal, quería darle algo—. Aun así ¿no quieres algo? Lo que sea.

—Mmm… ya que tienes que irte este verano, ¿qué tal una promesa? De que no nos olvidemos del uno del otro.

—Okay, Shintaki-kun —acepté y le ofrecí mi meñique derecho y él entrelazo el suyo—. Prometo nunca olvidar a Shintaki-kun, aunque la muerte nos separe —me sonrojé por lo dicho, porque sonaba como un casamiento.

—Yo prometo nunca olvidar a Yamano-chan, ni su lindo cabello, ni su aroma, ni su personalidad rojo escarlata como su bufanda, aunque la muerte nos separe.

Ese día jugamos un rato, y después me fui a mi casa y mi padre me contó que mi madre seria trasladada a un hospital por una enfermedad desconocida que contrajo.

Me fui a mi cama aguantando las lágrimas y al despertarme me encontré con mi habitación carbonizada, lo único intacto que había quedado era una bufanda escarlata como el fuego.


Recuerden, así como corto es importante.

Ib Tears.