-¡Kurosaki, cuidado!

-¿Eh? -dijo el aludido sin prestar atención a la pelirroja que estaba girando en la esquina.

No sentí más que choqué con un muro de hormigón y que alguien cayó sobre mí con sus manos en pechos.

¡Joder, qué vergüenza!

-¡Auch! ¡Maldición, eso dolió! -se quejaba el chico de pelo naranja sin darse cuenta que estaba sobre la chica en una pose comprometedora y con las manos en la... en los...

-Kurosaki, te dije que te fijaras -decía un chico de pelo negro observando al tal Kurosaki mientras se colocaba las gafas cuando reparó en la joven que estaba debajo de él-. Ah... esto, ¿Kurosaki?

Kurosaki Ichigo enrojeció a tal punto que echaba humo por las orejas. No se había dado cuenta que al caer se apoyó en los pechos de la chica y los había apretado con fuerza.

-¡Kurosaki-kun! ¿están bien? -Orihime no podía ver lo que estaba en escena. ¡Ichigo estaba encima una chica y le estaba tomando el busto con ambas manos!

-¡¿Qué haces, pervertido?! -grite a todo pulmón mientras trataba de recuperarme del shock- ¡Suéltame! -volví a gritar y le di una cachetada a los espartano para quitármelo de encima.

-Kurosaki-kun, ¿estás bien? -le pregunto la chica recién llegada, yo estaba que me moría de la vergüenza, muchos de los estudiantes habían visto la escena y para colmo todo paso en la entrada del instituto.

-¡Mierda! ¡Casi me dejas sin muelas! -me gritó el de pelo de zanahoria desde el suelo mientras se frotaba la enrojecida mejilla, aquí la única molesta debería de ser yo, no él- ¡Fíjate por donde vas la próxima ves!

¡Será excelente, su Majestad!

Orihime de pronto sintió una opresión en el pecho... pero no estaba triste. ¿Y ese frío dolor en su pecho? Entonces se dio cuenta de quién era.

Mis pupilas se dilataron tanto que me empezó un dolor de cabeza horrible, me levanté bruscamente con dificultad y salí corriendo a la entrada principal de clases chocando con casi todos los estudiantes.

-¡Hey! ¡Espera! -gritó pelo de zanahoria irritado-Se va y no me dice nada.

-Kurosaki, fuiste tú quien se metió en medio -le acusó Ishida con tono monótono, cosa que Orihime notó y asintió dubitativa.

-Kurosaki-kun, Ishida-kun tiene razón -le apoyó ella sin dejar de ver en la dirección en que se fue la chica pelirroja, estaba soportando tanto dolor que los ojos se le pusieron lacrimosos-. Esa chica...

-Inoue-san, ¿pasa algo? -le preguntó Uryuu preocupado.

-No, yo estoy bien... es solo... -no sabía cómo decir que la que estaba sufriendo mucho era la otra chica.

La campana sonó anunciando el inicio de clases y se olvidaron del tema.


Ya en el salón de clases.

-¡Muy bien, chicos! Hoy tenemos una nueva estudiante -en realidad han venido varios y luego desaparecen, se dijo el profesor con una vena en su cabeza-. Comportaos. Adelante, miss Countess.

Una chica de 1,68 de altura, cabello rojo y destellos purpura y largo y de ojos ambarinos entró en el salón de clases. La mayoría de los chicos suspiraron y las chicas susurraban entre ellas lo guapa que era la nueva.

-¿Esa combinación de cabello es natural? o ¿se lo tiñe igual que Kurosaki? -preguntó uno de clase e Ichigo lo miraba con un aura asesina, muchos se preguntaron lo mismo mientras la joven estaba en un rictus inexpresivo tras lo cual sonrió ampliamente dándoles una cálida sonrisa que hizo pensar a todos en la clase: BIPOLAR

-Soy Alice Countess, es un placer -salude con una leve inclinación de cabeza. Quede un poco atónita al ver al pelo de zanahoria y sus dos acompañantes en el mismo salón de clases-. Esto promete.

Ichigo al igual que Orihime reconocieron a la chica en cuestión de segundos, Uryuu simplemente la estudiaba detenidamente no se había fijado bien en ella antes cuando golpeó a Ichigo pero ahora lo hacía con cautela pues algo no cuadraba.

Sin decir más tomé el asiento libre al lado de la ventana al final del todo, el profesor inició la clase normalmente supongo porque no me dijo nada y yo me dedique a observar por la ventana. Pensé que sería guay estar aquí pero veo que el primer día siempre es el más aburrido.

Para cuando acabó la clase fui rodeaba por unos compañeros que querían presentarse o eso supuse. Qué mas daba.

-¡Hola, Countess-san soy Inoue Orihime -la chica voluptuosa y más baja que yo, me saludo alegremente, era muy guapa y se veía enérgica.

-Es un placer, Inoue-san.

-¡Oh, por favor dime Orihime -movía tan rápido sus brazos que me fue muy difícil seguirla mientras hablaba-. Ellos son mis amigos, Sado-kun -señalo a un chico muy alto y de tes oscura que asintió a modo de salido- Tatsuki-chan y Kuchiki-san -señalo a dos chicas ambas de pelo oscuro pero de diferente altura, ¿Kuchiki?- Ishida-kun y Kurosaki-kun terminó señalando a los otros dos.

-Dime Tatsuki -dijo la joven de ojos marrón.

-Rukia -dijo la más bajita de ojos ¿violeta?

-Entonces... el pervertido es amigo vuestro -Kurosaki estaba que lanzaba llamaradas con los ojos, únicamente sonreí ante la mirada de las chicas y el sonrojo de Orihime solo afirmó mis palabras.

-¡Eso fue un accidente! ¡Y deja de llamarme pervertido!

-Fue un placer, espero verlos mañana -recogí mis cosas del pupitre ignorando los comentarios de ese chico irritado, entonces él es Kurosaki Ichigo enemigo de Aizen. No me sorprende pero la actitud que tiene no concuerda con la que yo vi a través de los recuerdos de los demás.

Sientes eso... es la energía de un hollow pero está es diferente -Escorpión gruñó dentro de mi cabeza, que por cierto seguía doliéndome.


-Ya, entonces por eso la busca el capitán comandante -Urahara se tapo el rostro con el abanico y observó a Yoruichi que permanecía pasiva sin decir nada-. Bueno, si tenemos algo se lo haremos saber.

Por la pantalla de comunicación podían ver al capitán Hitsugaya que asintió conforme con sus palabras y cortó la conexión. Urahara y Yoruichi permanecieron en silencio varios minutos.

-Sólo nos dijo parte de la historia, nunca mencionó al Rey Espiritual, Vandenreich o algo por el estilo. Con lo que el capitán nos dijo no se conoce su nivel espiritual, sus habilidades ni lo que es capaz de hacer -continuó Kisuke rompiendo el silencio.

-Como tampoco se conoce el porque la buscan ahora, el que tenga un expediente en blanco no es suficiente -Yoruichi se sentó al lado de su compañero-. Hay algo que aún no entiendo.

-¿Qué es?

-Kyoraku dijo que el viejo le habló de ella en una carta privada, no sabían de ella hasta después de la guerra, ¿cierto? Además de eso estaba en la misma prisión donde está Aizen, sabemos que él es peligroso pero por qué razón Yamamoto le puso la misma seguridad a ella.

-Es cierto, Yoruichi. Tal vez nuestra huésped pueda darnos las respuestas que necesitamos.


Quería conocer un poco las calles así que decidí caminar sin rumbo alguno, así podré conocer mejor Karakura.

Yamamoto-Ojīchan, ¿qué es eso? -El capitán comandante observó la pequeña de ojos claros que miraba con cierto recelo un pastel de arroz-. ¿Se puede comer?

Hai, pero debes sentir su regusto y las sensaciones en todo -se limitó a contestar.

¿Incluso en las peleas? ¿porqué se pelea, ojīchan?

Nunca deje de luchar aunque sabía que te perdería -el semblante del comandante era un enigma, Nylo no entendía esas palabras.

¿Qué significa eso, ojīchan?

Cuando llegue el momento lo sabrás.

-¿Nunca dejé de luchar aunque sabía que te perdería? Es extraño, el viejo nunca me lo aclaró por más que se lo pregunte -seguía caminando por la calle sin ningún rumbo.

-¡Alice-san! ¡Holaaa! -esa voz me era familiar, nada más detenerme y girar me encontré con Orihime.

-Hola, Orihime.

-¿Porqué estás aquí sola? -esa sonrisa tan inocente y amable me recordó a Hinamori a través de los recuerdos de Aizen-. ¿Podemos ir juntas?

-Claro, no hay problema y la verdad estaba conociendo las calles de Karakura -me limité a responder y juntas reanudamos la marcha.

Pasamos unas dos horas caminando por los alrededor y Orihime me hacía de guía, cosa que no entendía ella me explicaba siempre sonriente. Ahora entiendo por que tiene tantos amigos, es muy simpática.

-¿Y dónde vives, Alice-san?

-Pues verás, ahora mismo me estoy quedando en casa de unos amigos pero tengo que buscar un sitio para vivir sola -Orihime se quedó pensado y de pronto sus ojos brillaron intensamente.

-Podrías vivir en el mismo bloque donde vivo yo, podría hablar con el dueño y él podría asignarte uno de los apartamentos vacíos -su sugerencia me llamó mucho la atención pues no la esperaba-. ¿Qué dices, Alice-san?

-No suena mal, Orihime. Por cierto, ¿estás saliendo con Kurosaki?

Mi pregunta la pilla desprevenida y se muere de los nervios, está roja y me rió ante su reacción, tal vez si tal vez no.

-No pasa nada, si no quieres contarme lo entenderé.

-¡A-ah, no! No es eso. Kurosaki-kun y yo sólo somos amigos... -no sé si dice algo más pero si lo dijo no escuche-. Somos amigos...

-Pero se ve que te gusta, Orihime -le digo y ella asiente un tanto avergonzaba-. Si el pervertido no sale contigo, ¿con quién?

-Hum, pues... -se toca la cabeza para intentar recordar- no, Kuchiki-san me dijo que no... -se dice a sí misma-. No creo que esté saliendo con nadie, ¿no me digas que te gusta, Alice-san?

-Jajaja, no. Por supuesto que no. Es guapo, lo admito pero no me interesa de esa forma -ella parece aliviada con mi contestación, nos detenemos frente a un bloque de apartamentos y Orihime me sonríe.

-Aquí es donde vivo, si necesitas cualquier cosa puedes venir cuando gustes.

-Lo tendré en cuenta, Orihime. Nos vemos mañana -me despido y ella entra en el recinto.

Nos siguen desde nuestra salida de esa "escuela" humana, Alice. ¿Por qué no te detienes y dejas de fingir que no lo sabes? -los gruñidos mentales de Escorpión me están destrozando la cabeza. Suspiro y coloco la mochila sobre mi hombro, me detengo a pocos metros de un parque. Los rayos del sol se mueven lentamente y veo otra ves al cielo.

-¿Vas a seguirme hasta mi casa? -me doy la vuelta para ver salir una figura de las sombras- Me sorprende que seas tú... -sonrió de forma psicótica y él permanece sin decir nada.