Derechos reservados Masashi Kishimoto, historia sin fines de lucro con el único fin de disfrutar de sus personajes en situaciones que más de uno quisiéramos.
Historia sin mayor complicación que el de las situaciones entre Naruto y Hinata, sus encuentros y problemas en cuestiones sexuales; diría que es más una historia para pasar un buen rato.
Febrero
Querido diario tengo mucho que contarte, mi querido Naruto a pesar de solo tener pocos días de haber iniciado nuestra relación y ser novios formales como él dice; ha sido muy amable conmigo es algo imperativo en algunas situaciones pero eso me gusta de él.
Nuestras salidas han ido de la escuela hasta ciertos lugares públicos, es agradable hablar con el aunque me cueste mucho trabajo lograr mantener una conversación sin que me dé un ataque de nervios frente a él.
Habla mucho de lo que le molesta Sasuke o porque lo castigan, lo que quiere hacer al ser grande presidente de una gran compañía o ser el jefe de Sasuke, no puedo evitar sonreír por ello no es que me burle pero es divertido.
Hemos tenido algunos encuentros inusuales pero nada más que caricias y besos en lugares escondidos, creo que eso lo excita demasiado pero debo confesar que a pesar de lo arriesgado de que nos vean ha empezado a gustarme también.
Pero el encuentro que sin duda jamás olvidare fue en mi propia casa
El día de san Valentín se acercaba, Naruto me comento que jamás le habían regalado un chocolate por aquella fecha así que como su novia tenía que darle uno aun si nunca me lo hubiera pedido yo se lo daría.
El llegaría más tarde así que me daba mucho tiempo para prepararlo, llevaba una blusa de mangas largas en color lila de botones al frente con algunos encajes, no uso short cortos pero sé que a él le gustan por lo que me puse unos en color negro junto con unas medias a media pierna del mismo color.
Siempre llevo el cabello suelto pero decidí que sería un buen cambio el amarrarlo en una coleta, me gusto el resultado final me sentía muy atractiva; para evitar que algún accidente ocurriera durante la preparación me puse un delantal y comencé con mis preparativos.
Nunca me ha gustado ser presumida pero si de algo he de hacerlo es por mi cocina, creo que tengo muy buena mano con ella por lo que el chocolate quedo con muy buen sabor, aunque aun debía de hacer varios movimientos para evitar que perdiera textura y esas cosas.
Lo que me sorprendió fue que Naruto llegara más temprano de lo usual.
Le mire fijamente con mis manos ocupadas por un balde lleno de chocolate, su mirada era de no comprender nada aunque debo confesar que esa mirada se me hace de niño es bastante dulce.
—Hinata-Chan… ¿qué es lo que tienes ahí?
—Chocolate, pero llegas muy temprano
—Si el Teme me corrió de su casa, íbamos a jugar unos videojuegos pero llego Sakura y me corrió—Inflando sus cachetes como un gran globo él seguía mirando el chocolate, lo reafirme al mover le balde varias veces sin que él lo perdiera de vista.
—Bueno estará listo en un rato ¿Puedes esperar en la sala en lo que lo termino?
—Ok, aunque soy malo para esperar me desespero…incluso mi madre me dice lo mismo
Sonreí desde la cocina seguía escuchando su plática, muchos lo veían algo introvertido en algunas cosas y no era un secreto que se metía en más de un lio pero sé que Naruto es alguien con un fuerte deseo de…
— ¿Mi?— sentía su mirada tan penetrante pero seguía haciendo plática, tal vez se había aburrido y solo estaba recargado en la puerta mirando como hacia el chocolate; pero casi brinque al sentir como de pronto sus manos estaban alrededor de mi cintura.
— ¿Sabes que te vez muy linda cocinando?
— ¿De…de verdad?— Como odiaba cuando mis nervios me impedían hablar con coherencia.
—Bastante, ese mandil que tienes es bastante lindo tienes algo que no muchas personas tienen—sus manos hacían círculos alrededor de mi cintura, sus labios comenzaron a besar mi cuello de manera lenta y mi corazón latía tan fuerte que el aire se me estaba yendo.
— ¿Qué…que…es…Naruto-Kun?
—Ni idea, pero me gusta bastante
—…
Solté un fuerte grito al sentir como sus manos habían subido hasta mis pechos acariciándolos sobre la ropa, el no había dejado de besar mi cuello y había perdido la noción de su plática. Fue entonces cuando sentí sus manos desabrochando mi blusa de manera muy lenta, yo ahora solo soltaba balbuceos incoherentes que iban acompañados de pequeños gemidos.
—Naruto…Naruto-Kun…el…chocolate…
—No te preocupes por el…
Mi cuerpo temblaba bastante no se a que se debía, al terminar con todos los botones retiro mi blusa sin haberme quitado el mandil el me abrazaba por detrás y comenzó de nueva cuenta a acariciar mis pechos primero de manera lenta y después mucho más rápido y con fuerza.
—Ahhh…N…Naruto…
Pero él se limito a callarme con un beso en los labios y continuo con su proeza, mi piel se erizaba bastante con su tacto era tan seductor que de nuevo quede muda. Desabrocho mi sostén retirándolo con delicadeza me miro fijamente, yo temblaba aun no me acostumbraba a esa mirada que tenía cuando se ponía así.
Como si me quisiera devorar con la vista de un solo sorbo.
—Eres muy hermosa Hinata, me gusta esa timidez que tienes—me beso de nueva cuenta dándome la espalda de nuevo, comenzó a jugar con mis pezones, no sé de donde estaba tomando esas ideas parecía que iba aprendiendo a marchas forzadas por que sin duda me estaba llevando a la gloria.
Mis pezones se pusieron duros en poco tiempo, desabrocho un poco mi short llevando su mano lentamente a mi intimidad creo que me sorprendió a pesar de las circunstancias porque lo rechace; no supe porque lo avente un poco estaba muy asustada y sigo sin comprenderlo creo que es un retroceso a todo lo vivido pero él me miro de manera dulce, me abrazo y beso de nueva cuenta; volvió a continuar.
—Eres tan tierna, me encanta eso de ti Hina-Chan
Bien estaba más que perdida en sus besos, el tenia un enorme control sobre mi mente y cuerpo pero sin duda no me molesta eso el era un chico estupendo; sus palabras eran tiernas y me consolaban en mi temor.
Sus dedos comenzaron a moverse bajo mi short, era lento y placentero de verdad que se estaba volviendo un maestro en esto no podía hacer nada más; mi humedad crecía bastante solo salían de mis labios gemidos que se incrementaban con cada movimiento que daba.
Se detuvo sintiendo que mi cuerpo se recobraba poco a poco, me recargue sobre la mesa necesitaba respirar le diría que era mejor ir a otro sitio ya que si llegaba mi padre le ejecutaría al momento; pero su tierna mirada con el balde en manos me detuvo no esperaba algo así.
— ¿Sabes? Es una lástima que todo este chocolate se desperdicie—paso sus dedos por el chocolate saboreándolo, su mirada se torno algo picara.
—Des…desperdiciar—no comprendía hasta donde iba aquella frase hasta que sentí como me besaba con profundidad, después hizo espacio en la mesa el ruido de los trastes caer no surtió el efecto deseado; quería salir del trance al menos creo que en ese momento lo deseaba.
Me coloco sobre la mesa y comenzó a untar el liquido oscuro sobre mi cuerpo, temblaba estaba en verdad asustada pero al mismo tiempo un tipo de éxtasis comenzó a recorrerme de afuera hacia dentro.
Sus manos fueron directo hacia mis pechos, comenzó a masajearlos algo fuerte pero sin lastimarme
Su lengua fue recorriendo mi espalda lentamente, estaba saboreando mi piel y el chocolate y yo totalmente perdida en ello; sujetaba el borde de la mesa con fuerza jamás creí que algo que si me hubieran dicho meses atrás de lo cual creía que era demasiado pervertido…ahora lo que pensaba era que me estaba haciendo gemir con tanta fuerza que no podía contenerme.
Cuanto tiempo fue aquello, el tiempo había dejado de tener alguna relación tan solo el placer era lo que en mi mente iba y venía en infinitas descargas; esto tenia mas efecto que el extraño perfume de Ino Yamanaka del cual no quiero saber nada mas al respecto.
En un momento fugaz sin haber cambiado de postura él me susurro
—En verdad me encantas mucho Hina-Chan…no aguanto más
Mi rubor ya se había perdido hace mucho entre el rojo de mi rostro, pero estoy segura que a toda chica le gusta que le digan frases hermosas y cuanto la quieren; Naruto se estaba esforzando en hacerlo saber todo el tiempo a pesar de ser muy despistado en muchas cosas.
El chocolate había sido retirado ya por completo o eso fue mi idea, por que al terminar su frase bajo mi short dejando ver lo húmeda que estaba; se recargo aun mas sobre mi pasando su lengua por todo mi cuello creo que aun debía tener sabor a chocolate sentí su roce el cual me indicaba que estaba en verdad muy excitado.
Por lo que supe a lo que se refería con lo de "No aguanto más", sigo siendo aun muy novata en esto pero nunca es tarde para seguir aprendiendo.
Abrió su pantalón provocando que su roce fuera mayor, mi exclamación fue muy grande porque me abrazo y susurro al oído
—Tranquila…sabes que no te lastimare, y seré responsable
Me beso de manera muy tierna y después me penetro; solté un pequeño grito que se opaco entre sus labios esos cálidos y seductores labios que me provocan tantas sensaciones indescriptibles. Cuando noto que estaba más relajada comenzó a moverse dentro de mí de manera lenta; es maravilloso poder hacer el amor con tu pareja puedes darte cuenta de cómo logras una sincronización con ella sin que te des cuenta.
Nuestras respiraciones iban al unisonó, con cada movimiento y cada caricia que nos dábamos; el sintió el momento en que podría moverse más rápido conmigo,
Ese calor interno que ambos compartíamos como uno solo y que en un momento nos llego de un gozo inenarrable; llegando al clímax.
Me beso nuevamente sonriéndome, ese chico tan pervertido que tenía como novio me gustaba mucho en verdad que me gustaba.
—Gomen, pero no pude contenerme en verdad te vez muy linda cocinando
—Naruto-Kun…
—Si dime Hina-Chan
—Tendré problemas por la cocina...
Miro el lugar, trastes en el piso y la mesa llena de chocolate entre otras cosas me miro con esa carita de niño regañado y se puso a llorar en mi pecho.
Sabes diario como termino al final, mi papa llego ese día poco después; no supe que paso por su mente al encontrarnos en la cocina estábamos empapados y con un enorme tiradero de chocolate.
—Hinata, bien por ti te felicito y a ti también chico
Se metió a su despacho y solo miraba a Naruto con una tímida sonrisa, ese día de san Valentín no salimos a ningún lado; habíamos tenido nuestro propio en la cocina y ahora estábamos limpiando con jerga y escoba todo lo que hicimos.
—Hina-chan…aun así me gusta el chocolate…pero no me gusta limpiar mucho—su puchero era tan lindo, pero sobre todo porque dijo que se haría responsable y lo estaba haciendo; el tiradero que hicimos lo estábamos arreglando aunque fue más un caos el hacerlo.
Naruto es bastante torpe con la jerga…se cayó más veces con ella empapándose con agua, pero parece no rendirse creo que este ha sido el mejor san Valentín para los dos; después de todo pude darle su primer chocolate y fue único.
Hola, muchas gracias por haber pasado por este sitio, espero haya sido un buen capitulo que les haya gustado sé que no soy buena en este género pero ando aprendiendo para mejorar; por eso me gustaría saber que les ha parecido, que debería cambiar si es demasiado explicito o me falta serlo.
Andaré algo lenta en las historias en este mes de octubre por el reto que ando organizando, toda información podrán encontrarla en mi perfil; cualquier duda con un mensaje privado lo responderé a la brevedad posible.
También les pido que apoyen con un comentario a los autores que se han registrado y que a pesar de su limitado tiempo están dando su granito para hacer un one shot de esta pareja.
Sin más por el momento nos leemos en el siguiente capítulo: Marzo
