La muñeca se cansó de observar, ya que en ese lugar todo permanecía siempre igual, nada cambiaba. Un día, la muñeca no pudo ver que alguien se acercaba a ella. Esta persona la tomo en sus manos y la observo fijamente. Sin decir nada, esa persona se la llevo de ese oscuro lugar a uno mucho más alejado
Llegamos a casa de Yuuki y automáticamente ella busco algo para ofrecernos. Decidí tomar algunas naranjas y hacer un jugo con ellas.
-te ayudare- dijo Oishi acercándose a mí y tomando un par de naranjas
-gracias- le dije sin mirarlo
-no me respondiste a mi pregunta- me dijo sonriendo
-¿Cuál?
-¿Qué es lo que te gusta?
-pues… me gustan los perritos, mi color favorito es el verde y me gusta hacer deporte- le dije pensativa
Seguimos hablando de tonterías mientras cortábamos las naranjas y preparábamos el jugo, estaba por buscar unos vasos puestos en un estante detrás de mí pero me tropecé y en medio de mi caída Oishi sujeta mi cintura y me acerca más a él quedando frente a frente completamente sonrojada
Me separe rápidamente de él y me quede en silencio con la cara completamente sonrojada. No podía decirle nada, la vergüenza me impedía hablar, simplemente tome los vasos, serví un poco de jugo dentro de dos de ellos y se lo di en silencio a Oishi. Este lo acepto pero sentí que él estaba algo triste así que levante la mirada y le sonreí
-espero que este bueno- le mencione
Él me respondió con una sonrisa y me dirigí a la sala de estar donde estaba Eiji con la cabeza agachada, le ofrecí el jugo y él lo acepto con una clara sonrisa fingida. Creo que Oishi lo noto porque llamo a Eiji y ambos salieron al patio de la casa.
Volví a servir jugo en dos vasos más y termine el mío rápidamente
-¡al fin bajas, te espere toda una eternidad!- le dije a Yuuki en cuanto la vi bajar por las escaleras
-perdón, estaba haciendo unas cosas- me dijo con una sonrisa falsa
-no importa, ten- tome un vaso de jugo de naranja y se lo ofrecí
-gracias… ¿estas sonrojada?- me sorprendí y toque mis mejillas sintiendo el calor en ellas-n-no lo estoy, e-enseguida vuelvo- salí corriendo de allí y subí las escaleras hasta el baño de arriba
Me lave la cara con agua fría para ver si de esa manera el rubor desaparecía, me mire por un momento en el espejo y observe cada rasgo de mi cara
-¿Qué me está pasando?-dije para mí misma
Tome mi teléfono y le mande un mensaje a Mamiko para que sepa que no llegare esta noche, conociendo a Hikaru y Kou me van a reprochar cuando llegue mañana.
Sentí que alguien corría rápidamente por las escaleras así que salí del baño para ver que sucedía, ente a la habitación de Yuuki y la vi sentada en la cama tomándose la cabeza.
-¿qué sucede?- le dije sobresaltándola
-Nanami va a hacer una gran jugada, hay que impedírselo. Ella pondrá a Eiji en mi contra, le dirá que yo salgo con alguien y que solo he jugado con él
-¡pero eso no es verdad! por dios, ¿¡Por qué no le dices de una vez que lo amas!?- le dije exaltada
-me cuesta mucho
-él ya te ha demostrado miles de veces que te ama. Eres tú la que no ha hecho nada, solo son dos simples palabras, ¡ve y díselo!- la observe por un momento- iré a ver qué hace Nanami, ve a bañarte- seguidamente salí de la habitación
Entre sigilosamente a la habitación de huéspedes y vi a Nanami colocándose crema en la cara y las piernas
-¿te has quemado?- le dije sarcásticamente
-¡no te burles, esto es tu culpa!
-¿mía? ¿Por qué? Lo único que hice fue colocarte el bloqueador- le sonreía de forma maliciosa
-no intentes hacerte la inocente, de seguro tú y Yuuki han tramado esto pero me las van a pagar- dicho esto último ella salió corriendo de la habitación
Me quede mirando como bajaba las escaletas, pero no quise detenerla. Yuuki debería aprender que no siempre va a haber alguien a ayudarla, debe aprender a resolver los problemas por ella misma.
Me dirigí a la cocina y allí me encontré con Oishi ya cambiado de ropa
-¿Cómo estás?- me dijo sonriente
-bien, aunque estoy preocupada por Yuuki
-¿ella aún no se declara a Eiji?
-¿¡lo sabias!?- le dije sorprendida
-lo sé desde hace mucho, ambos vamos al mismo curso
-no lo sabía- desvié la mirada sonrojada, recuerdo que Yuuki me había mencionado algo de un compañero que la apoyaba, pero nunca me dijo quién era
Me quede sin ni una otra palabra que decir y se formó un silencio incomodo, al menos para mí. Simplemente me quede parada frente a él. Desvié mi atención hacia los vasos sucios que habíamos usado yo y Oishi y me puse a limpiarlos, aún quedaba un poco de jugo en la jarra así que la puse en la mesada para que quien la viera se sirva el resto
Unos minutos después escuche unos murmullos en la sala de estar, casi por instinto me escondí sigilosamente detrás de una pared para poder escuchar y me di cuenta de que eran Nanami y Eiji los que hablaban
-Eiji, perdón que te moleste pero no puedo ponerme crema en la espalda, ¿me ayudarías?
-sí, date la vuelta
-Eiji, a ti te gusta alguien?
-…si, pero, es un poco complicado
Estaba tan atenta escuchando la conversación que no me di cuenta de que Oishi estaba tras de mi haciendo lo mismo que yo
-así que esta es su estrategia
-d-desde cuando estas allí- le dije sorprendida intentando no llamar tanto la atención
-siempre he estado aquí- me dijo como si nada
-por cierto ¿a qué te refieres con eso que dijiste?
-yo las estaba escuchando cuando Yuuki te dijo que Nanami tramaba algo
-en serio- se me iluminaron los ojos- entonces tengo un aliado
-así parece ¿Qué tienes en mente?
-yo me encargare de sacar a Nanami de allí, cuando lo haga llévate a Eiji y habla con él y yo haré lo mismo con Yuuki
-bien, hace mucho que quiero hablar con él
Le sonreí y automáticamente me di vuelta para enfrentar a Nanami
-¿qué estás haciendo Nanami?- la sorprendí golpeándola con la palma de mi mano en su hombro
-¡me duele, no hagas eso!- automáticamente se para y me observa con furia
-no creo que te haya dolido, déjame comprobarlo- le sonreí maliciosamente mostrándole que de verdad lo haría a lo que ella sale corriendo
-Eiji, me ayudas a preparar algo en la cocina?- le dice Oishi llevándose a Eiji en dirección a la cocina
Mientras esos dos hablan ciento algo pegajoso en mi mano y me doy cuenta que la bruja tenía alguna especie de crema en el hombro
-¿qué te molesta tanto?- me pregunto Yuuki mientras intentaba limpiar mi mano
-la bruja tenía alguna crema en el hombro, tengo la mano pegajosa
-no va a detenerse- me comento cambiando su expresión
-no te preocupes, se nos ha añadido un buen aliado- le dije muy animada
-¿quién, Oishi?
-sí, cuando tú me dijiste que Nanami planeaba algo Oishi estaba escuchando desde la habitación de Eiji, ahora tenemos más oportunidad de vencer a esa bruja
-decir que podemos vencerla es fácil, pero aún no sabemos todo lo que ella planea- me dijo preocupada, ¿cuantas veces la he visto así hoy?
-no te preocupes por eso, tenemos lo que resta del día hasta el sábado para poder burlarla
Me senté en el sillón esperando haber podido calmado a Yuuki y casi automáticamente mi mirada se desvió a la cocina, Eiji se había tomado el jugo que quedaba y estaba limpiando la jarra, Oishi tomo algunas frutas y las estaba picando. No me di cuenta, pero mientras observaba a Oishi lentamente se dibujaba una sonrisa en mi rostro. Cuando me di cuenta intente borrarla pero me resultaba imposible y a la vez muy extraño.
¿Cuándo fue la última vez que sonreí así? He reído junto con Hikaru, Shouta y Kou pero no recuerdo cuando fue la última vez que sonreí así. Esos tres se esfuerzan cada día para hacerme reír y Oishi logra hacer que sonría de esta manera solo con su presencia.
