Un día esta persona femenina tomo a la muñeca entre sus manos, miro a su alrededor y sin ningún aviso previo la dejo caer al suelo. La muñeca veía como en el rostro de esta nueva persona se dibujaba una tétrica sonrisa mientras observaba como la muñeca impactaba contra el duro suelo
La muñeca se quedó en el suelo frio, esperando que su persona amada venga a ayudarla. Pero nunca apareció, la muñeca lentamente se llenó de polvo hasta que su cuerpo se camuflo con el resto. Ya nadie la vería, ya nadie la amaría, estaba olvidada en un frio suelo esperando la compasión de alguien.
Ya han pasado varias semanas y las cosas dieron un giro descomunal. Después de una semana de empezar las clases encontré una nota en mi taquilla de zapatos que me advertía de que me alejara de Kou, tres días después encontré otra nota advirtiéndome alejarme de Oishi y el día en que Megumi me pregunto sobre mi relación con Oishi este parece que empezó a ignorarme.
Le he mandado cientos de mensajes pero ya no me responde de la misma forma que antes, cada vez que lo encuentro por los pasillos de la escuela o en las canchas de tenis intento preguntarle qué es lo que pasa pero él evade el tema y terminamos hablando de algo completamente diferente.
-estoy muy preocupada, desde hace tiempo que Oishi me evita- le dije preocupada a Yuuki
-tal vez algo le esté pasando, probablemente tenga otras cosas por las que preocuparse
-aun así siempre que intento saber que le pasa cambia el tema
-puede que solo no quiera decirlo, cada persona tiene sus problemas personales
-¿podrías decirle a Eiji que lo averigüe por mí?
-eh, ¿Por qué?
-Eiji es su mejor amigo ¿verdad? Tal vez él pueda saber qué es lo que le pasa
-bueno, le pediré que lo averigüe
-gracias- le dije sonriéndole
Volví al salón un poco más tranquila y el tiempo paso muy rápidamente. Las clases habían terminado y estaba por ir al club de tenis pero en el camino me choque con una chica de otro curso
-perdón- le dije de inmediato
-no te disculpes, fue mi culpa- me dijo la chica con una sonrisa
Ignore lo que había pasado y continúe mi camino, sin embargo cuando llegue a los vestidores del club me di cuenta de algo
-Yurume, ¿Qué sucede?- me dijo preocupada Sakuno
-no encuentro mi teléfono- dije mientras lo buscaba en mi mochila
-tal vez lo hayas dejado en el salón
-entonces iré a buscarlo, dile a la Naomi que llegare tarde- salí corriendo hacia al salón procurando que nadie lo haya encontrado
Sin embargo cuando llegue allí mi teléfono no estaba
-¿buscabas esto?- me di vuelta y Megumi estaba en la puerta del salón
-sí, gracias por encontrarlo- tome mi teléfono y lo guarte en mi bolsillo
-no te preocupes, ya hicimos todo lo que hacía falta- mire a Megumi y ella tenía una sonrisa maliciosa en su rostro
-¿a qué te refieres?
-debes hacer caso a las advertencias- ella dijo eso y luego se marchó
Tome mi teléfono y lo revise, todos los mensajes que le había mandado a Oishi no estaban, tampoco tenía su número, sin embargo en el registro de las llamadas y mensajes decía que el último mensaje fue mandado hace cinco minutos.
Si hay algún malentendido es mejor arreglarlo todo ahora y no dejarlo estar. Salí corriendo hasta el club masculino y busque a Oishi
-¿Qué necesitas?- me pregunto la entrenadora
-estoy buscando a Oishi- le dije algo cansada por la maratón que hice
-él no vino hoy, su madre llamo esta mañana a la escuela para avisar que estaba enfermo
-gracias por avisarme- regrese a mi propio club y comencé con las practicas, aunque no podía concentrarme.
En mi mente pasaban miles de preguntas, quería responderlas a todas pero no sabía por dónde comenzar, Megumi fingió ser mi amiga solo para acercarse a mí y sacarme información. Me siento traicionada, me siento como si me hubieran visto la cara de idiota y se hubieran aprovechado de mí.
Ahora hay un enorme problema que quiero arreglar, pero ¿Cómo se arregla algo que ni siquiera sé qué problema tiene?
Si tan solo no hubiera perdido mi teléfono, de seguro me lo quito esa chica con la que choque en el pasillo, me dio una mala impresión desde el principio pero aun así no sospeche de ella en ese momento.
Hoy es jueves, si Oishi está enfermo entonces es probable que también falte mañana y después pasara todo el fin de semana y no poder verlo. No me animo a ir a verle a su casa, tengo el presentimiento de que está molesto conmigo y no desea verme.
-Yurume… ¡Yurume!- me decía Kou para llamar mi atención
-p-perdón, estaba distraída
-ya me di cuenta, desde que salimos de la escuela que estas así
-perdón, vamos a casa- le dije para continuar caminando
Pase el resto del día en mi habitación, mi moral estaba por el suelo y sinceramente no tenía ganas de hacer nada.
La mañana siguiente rogaba en silencio que Oishi estuviera en la escuela, quería arreglar todo esto lo antes posible.
En la entrada de la escuela, en mi taquilla para los zapatos encontré una nota. No me esperaba nada bueno de esto
-"última advertencia, alejate de NUESTRO Kou"
Estas chicas no tienen nada mejor que hacer más que estar vigilándome todo el bendito día. No quiero demostrarle ni una pizca de temor, quiero ser fuerte y lograr vencer a todas ellas. Aunque ahora que lo pienso un poco mejor me preocupa que llegue a pasarme lo mismo que Yuuki con las admiradoras de Eiji.
El tiempo pasó muy rápido, Oishi no vino hoy tampoco y cada vez me estaba poniendo más nerviosa y sin darme cuenta las clases ya terminaron y estaba por irme con Kou, sin embargo antes de dirigirme a casa me detuve
-¿Qué pasa?- me dijo Kou confundido
-… hoy ve tu solo a casa, tengo que hacer algo que se me olvido
-entonces te acompaño
-no, iré yo sola, vete a casa- no le di la oportunidad de responder y salí corriendo en dirección contraria sin embargo no volví a entrar a la escuela y seguí corriendo hasta un lugar en el que Eiji me dijo que solía frecuentar con Oishi.
Subí corriendo un camino empinado, hasta llegar a un contenedor verde en medio del camino. Sobre el contenedor estaba sentado Oishi mirando la ciudad en frente de él
-¡Oishi!- le grite desde donde estaba. El me miro sorprendido y luego bajo la cabeza con algo de pena- baja de allí, ¡ahora!- le ordene aun intentando recuperar el aliento
Él me obedeció pero al mirarlo a la cara me desmorone, aparento ser fuerte pero en realidad soy débil. Encontré a alguien que me hace sentir muy feliz y no quiero perderla. Una vez que lo tuve frente a mí mis lágrimas cayeron a borbotones y no podía pararlas
-y-Yurume ¿Por qué lloras?- note la preocupación en su voz
-idiota ¿Por qué eres así conmigo? ¿Por qué te alejas tan de repente?- mantenía la cabeza baja intentando en vano secar mis lagrimas
-yo… pensé que tú te aburrías de estar conmigo
-¿¡que te hizo pensar eso!?- le mire a los ojos aun llorando
-una amiga tuya, Megumi me dijo que vivías con los chicos con los que siempre te acompañan cuando vas a tu casa. Además ayer recibí un mensaje tuyo…-
-¡me robaron mi teléfono!- le interrumpí- ayer el grupo de admiradoras tuyas me robo mi teléfono. Cualquier mensaje que hayas recibido de parte mía fue escrito por ellas. Además, si hubiera algo que me haya molestado de ti te lo hubiera dicho en persona. ¡Eres un idiota!- baje la cabeza intentando nuevamente secar mis lagrimas
Mantenía mis ojos cerrados mientras escuchaba a Oishi acercarse a mí para poder consolarme pero repentinamente toda la atmósfera se cae en pedazos.
espero que hayan disfrutado de este capitulo n.n
me gustaría hacerles una pregunta importante
¿que personaje masculino les gusta mas y por qué?
las respuestas pueden influir en el final de la historia
espero obtener varias respuestas y gracias por leer mi historia
matta-nee n.n
