-Un… un hipogrifo-dijo Kakashi sorprendido.

-Pero eso significa que hay gente del invierno viva-dijo Sasuke igual de sorprendido.

-No puede ser eso un hipogrifo!-grito Naruto-Es enorme!

-Lárguense intrusos-habló con una voz profunda proveniente de la creatura.

-Solo estamos buscando a alguien-dijo Kakashi con tono severo-Haruno Sakura-

Al decir esto el hipogrifo fue envuelto en un remolino de nieve dejando ver a un joven como su edad. Piel totalmente blanca, unos ojos plateados y gélidos junto con un pelo azul cielo con tonos grises. Su boca era cubierta por una capa que le llegaba a la cadera, pantalones negros y botas del mismo color. Pero lo que dijeron más que calmar la curiosidad del desconocido, solo pareció aumentarla. Sus ojos se estrujaron y con un par de movimiento de manos desapareció en un torbellino de nieve.

Volvió a aparecer a las espaldas de Naruto tratando de patearle la cara, pero este se agacho casi a tiempo ya que el pequeño tacón de la bota de aquel chico logró hacerle una raspada en su mejilla.

En un movimiento apareció frente a Sasuke sosteniendo un par de kunais, pero Sasuke con su espada paró los kunais, y empezó a batallar con él. Kakashi se unió a la pelea pero aun así el chico seguía siendo increíblemente rápido.

Naruto lo trato de parar pero se le escurrió de entre las manos, solo pudo tomar su pie por unos segundos haciendo que tropezara y Sasuke aprovecho para patearlo contra un árbol.

Kakashi se acercó contra el cuerpo inmóvil del joven, lo tomo por la capa y lo volvió a estrellar contra el árbol dejándolo inmóvil.

-Queríamos tener una platica amena, pero desde que eso no se puede-comenzó Kakashi sarcástico-¿Sabes algo de Haruno Sakura?-

-¿Ustedes que quieren de ella?-habló por segunda vez, sorprendiendo a los tres. Él sabia donde estaba ella.

-¿Dónde esta?-

-No les diré eso nunca-

-Vi que tu elemento es la nieve… este lugar esta seco. Si no hablas lo quemare en seguida, y tú te veras indefenso-amenazó Sasuke ya sin paciencia.

-Ya déjenlo en paz-habló una voz a sus espaldas. Volearon y vieron a la misma Sakura usando la misma capa que aquel extraño, junto con una falda negra corta a mitad de su muslo y botas que llegaban tres centímetros debajo de la falda. No traía la bandada de Konoha dejando que un flequillo le cubriera mitad de su frente y un poco de su ojo izquierdo-Aquí estoy. ¿Qué quieren?-

Como si hubieran visto una visión, o más bien un fantasma los tres se quedaron pasmados viéndola completamente mudos, lo cual molesto a Sakura ya que tres extraños habían sido capaces de llegar ahí solo buscándola.

Naruto fue el primero en bajar su capa y quitar su mascara dejando ver su rostro sonriente.

-No sabes como te hemos buscado-le dijo Naruto ante la sorpresa de Sakura.

-¿Cómo llegaron aquí?-

-Con mucha suerte-respondió Kakashi soltando al chico y haciendo el mismo acto que Naruto al igual que Sasuke.

-¿Los cocones?-le preguntó el chico y Sakura se acercó hasta él ayudándolo a pararse.

-Si, eran mi equipo en Konoha-

-Ya veo… Creí que eran los mismo intrusos de antes-

-Tranquilo Kirishi, ellos son de fiar-le dijo Sakura para después voltearse con su equipo-¿Qué los trajo hasta aquí?-

-Sakura…-interrumpió Kirishi-Ten esta platica en el templo. No podemos estar mucho tiempo a la vista.

-Es cierto. Síganos-

Caminaron rápidos y sigilosos entre los arboles secos hasta que se vio el mismo tipo de templo que en las aldeas anteriores y se adentraron. Caminaron por varios pasillos ocultos, era fácil notar que se trataba de un laberinto. Llegaron a unas pequeñas escaleras que llevaban a unas compuertas en el techo. Kirishi las abrió y un rayo fuerte de luz entró casi segándolos. Cuando subieron se dieron cuenta que estaban en una aldea desierta. Siguieron caminaron un poco más ahora más calmados, y entraron a una gran casa, casi una mansión.

-Con que así se llegaba a las aldeas-murmuro Kakashi.

-Es solo una compuerta especial para emergencia. Para llegar a las aldeas originales hubieran tenido que darle la vuelta a toda la montaña de cada respectiva aldea-les explico tranquilo Kirishi quitándose su capa al igual de Sakura colgándolas junto a la puerta.

-Pónganse cómodos-les pidió Sakura caminando hacia un pasillo, hablándoles de lo más tranquila.

Tras unos minutos ellos habían hecho lo mismo con sus capas, y mascaras que Sakura y Kirishi, y se encontraban los cuatro hombres callados sentados en una pequeña sala. Sakura volvió a aparecer con una charola que tenia una tetera y pequeños vasos.

-Sakura, necesitamos llevarte de vuelta a la aldea-soltó Kakashi de una y Sakura suspiro.

-Lo lamento. No puedo-

-Te tendríamos que llevar a la fuerza-

-Eso no pasara-le respondió esta vez Kirishi.

-Siento ser grosero, pero tú no tienes opinión aquí-le respondió Kakashi con severidad.

-Él tiene razón Kakashi sensei… de verdad lo siento, pero no entiendes las circunstancias. Es demasiado peligroso que regrese-le dijo Sakura.

-Pero porque? ¿Por qué desapareciste así, Sakura? Al menos explícanos-le pidió Naruto dejando su baso de té en la mesa nuevamente.

-Es una larga historia-

-Nosotros no tenemos prisa. No tenemos fecha para regresar a la aldea-le volvió a decir Naruto y ella supo que no tendría escapatoria a eso.

-Esta bien… supongo que si ustedes ya están aquí, sabrán lo que pasó con este lugar-los tres asintieron-Tendré que empezar por el como desapareció tanta gente sin dejar rastro. A ellos se les quito ese chacra especial, se les fue absorbido por medio de un jutsu prohibido, esto los mató, pero como ocurrió dentro de la aldea y no en los campos de los templos nadie nunca vio sus cuerpos, solo se supo que desaparecieron-

-¿Pero por qué hizo eso? ¿Y quien?-preguntó Naruto y tanto Sakura como Kirishi se encogieron de hombros.

-No sabemos el nombre, Kirishi y yo no habíamos nacido en esos tiempos. A mi Kirishi me contó, y el supo por su abuelo que lastimeramente ya falleció igual que mis padres. La razón es que cuando logras juntar todo ese poder, puedes dominar las cuatro estaciones. Esto suena estúpido, pero es realmente un peligro. La persona que la posee logra controlar todos los jutsus incluyendo los prohibidos, nuestras técnicas y transformaciones. Además de que puede dejar a las naciones enteras en un mortal invierno si él lo deseara-Sakura pauso un momento para darle un trago a su té-Esto aún así no se logra hasta que se tengan los cuatro poderes reunidos-

-Trabaja de la misma manera en que si juntaras todos los jinyurikis, tal como Akastuki lo estaba haciendo hace años-dijo Sasuke y Sakura asintió.

-Así es, es lo mismo, pero con otro tipo de poder. Este puede ser tanto destructor como benéfico. Depende como lo uses-le dijo Kirishi.

-¿Pero que hizo que te fueras así-

-Recibí una carta de Kirishi, y me encontré con él una vez en secreto en un bosque cerca de la aldea. Nos conocimos y él me puso al tanto de que lo habían atacado, y que aquella ambición por ese poder estaba de vuelta-

-Logre escapar de aquellos tipos, y desaparecieron de la aldea donde me encontraba escondido, tal como Sakura se escondía en Konoha, supuse que iban tras ella y tuve que correr a su encuentro. Sabía de Sakura porque mi abuelo me había contado de que las otras dos familias que habían sobrevivido eran de la primavera, y no dude en buscarla. Teníamos que correr lejos y refugiarnos-les explico Kirishi manteniéndole la mirada a Kakashi.

-Es por eso que no puedo regresar. Aquí estoy segura, de lo contrario… me atraparan y me quitaran mi chacra, y al hacer esto estarán un paso más cerca y por consecuente yo moriría- con este comentario la sala se quedó en un silencio mortífero. Naruto tenia los ojos abiertos de par en par, mientras que Kakashi y Sasuke tenían el ceño fruncido, hasta que la pelirosa volvió a tomar la palabra-Esa noche me atacaron, tal como Kirishi lo había previsto, por eso pude huir esa misma noche sin problemas logrando zafarme de eso-

-Como siempre, si este equipo esta envuelto… una simple misión se convierte en una bomba de tiempo por el bien estar de todas las naciones ninjas-suspiro Kakashi masajeándose la frente-Sabes, Sakura… que hay que encontrar como acabar con esa amenaza, no pueden pasar escondidos por el resto de su vida-

-¿Qué sugiere Kakashi?-le preguntó Sasuke y Kakashi se reclino contra el respaldo del sillón.

-Hoy descansaremos. Mañana volveremos a Konoha sin Sakura, y le informaremos a Tsunade la situación, después de eso tratare de mandar un águila mensajera aquí para que ustedes sepan a que se procederá-

Los tres se quedarían en la casa que ocupaban Kirishi y Sakura por esa noche y en la mañana volverían a partir rumbo a Konoha. Tras la cena Sakura les asigno un cuarto a Kakashi, y Naruto y Sasuke compartirían otro. Les indico que ella dormía al final del pasillo y Kirishi frente al de ellos por cualquier cosa que necesitaran.

Sasuke abrió los ojos poco a poco, sentándose en su cama. Se restregó los ojos y vio hacia el reloj de pared que había en el cuarto. Las 2:30 AM. Buscó en la mesa de noche algo de agua pero se dio cuenta que su compañero había acabado con esta.

Cansado, con paso vago bajó las escaleras y rellenó un vaso de agua que se tomó de golpe. Una suave brisa helada se coló haciendo que Sasuke buscara la ventana abierta de la cocina, cuando se acercó para cerrarla logro ver que algo, cerca de ahí, estaba emitiendo mucha luz.

No sabia porque, pero no aviso, solo salió por la puerta trasera del jardín aún en piyama y descalzo. Llegó a él un suave olor relajante que lo hizo seguir su camino.

Se escondió atrás de un árbol al ver que había llegado a un estanque, pero la luz había desaparecido, más en un segundo un brillo se emitió sobre el lago, era blanco con ligeras tonalidades rosas y de nuevo ese olor relajante se esparcía.

Los colores se volvieron más intensos, y aquella masa informe de luz tomó la forma de un cuerpo femenino. La luz se desato dejando ver a una Sakura con el pelo aún más largo, unas orejas más afiladas mientras que de su espalda salían un par de alas de bellas transparentes. Vestía un simple vestido blanco que se ajustaba nada más en la zona de sus pechos, pero lo demás era una caída hasta sus tobillos.

Entonces Sasuke lo entendió, así como el tal Kirishi en un segundo era un hipogrifo, esa era la forma de Sakura. Esa era su transformación a ninfa, y supo que el libro que Kakashi les había enseñado no mentía cuando decía que era peligroso para ellas salir de noche, su brillo era despampanante. Toda ella era como un pedazo de cielo bajado a la tierra.

Él sabía por lo que había leído que las ninfas eran seres de gran belleza, caprichosos pero bondadosos. Y lo creía, ya que frente a él tenía la máxima demostración de belleza, una que jamás había visto. Era un ser tan puro que hipnotizaba, emendando un olor a flores que tranquilizaba todos los sentidos. No podía creer que aquella era Sakura. Más en un segundo, así como apareció, la luz desapareció en un ligero remolino alrededor de Sakura, y esta cayó en su forma normal parándose en el agua, respirando cansada. Se notaba que aún le costaba mantenerse en aquella transformación.

Se quedó un par de minutos más esperando a que Sakura volviera a hacer esa transformación, pero al ver que ella no lo haría más y regresaría a la casa él se apuro a regresar antes y que ella no notara que la había estado espiando como todo un pervertido.

Se metió a su cama y a lo poco escucho los pasos de Sakura, quien trataba de ser cuidadosa pero aún se lograba escuchar tanto como sus ligeras pisadas como su respiración.

Él sonrió recordando lo que acababa de ver, esa noche estaba seguro que soñaría con aquella imagen, y tal vez lo haría por las siguientes noches.