Naruto fue el ultimo en estar listo, como siempre. Sasuke y él bajaron con todo listo para irse, y se encontraron con la pequeña mesa de la cocina puesta, y el desayuno listo para servirse.
Kakashi quien era el único que estaba sentado en la mesa les sonrió.
-Miren que generosa ha sido Sakura. Vengan a desayunar-
-¿Ella donde esta?-preguntó Naruto.
-Justo aquí-respondió ella entrando a la cocina por la puerta trasera-Estaba acabando de colgar un poco de ropa-
-¿Desde que hora se levantó Kakashi?-le volvió a preguntar Naruto viendo el plato sucio de su ex sensei.
-Oh, desde hace tiempo, Sakura me ofreció enseñarme lo que llevaba dominando de esa técnica de transformación, junto con otras técnicas nuevas y no pude negarme-
-¿De verdad Sakura? Te hubieras esperado! Yo igual quiero ver eso, y estoy seguro que Sasuke también se muere de la curiosidad-animo Naruto y Sakura solo empezó a reír nerviosamente.
-Bueno… tendrá que ser en otra ocasión, lo prometo-
-¿Pero por qué, Sakura?-
-Porque son técnicas muy pesadas que apenas esta manejando-le explico Kakashi-Aunque siempre has sido muy buena controlando el chacra, Sakura. Aún con estas técnicas vas muy avanzada-
-Sí, pero son varias y toman tiempo. Además que son más pesadas que otras técnicas normales-
-Solo sigue entrenando mucho-le dijo Kakashi con una sonrisa.
-Prometo que lo hare-
-¿Pero que esperan ustedes dos? Desayunen que nos tenemos que ir-les ordenó Kakashi y los asintieron para pasar a sentarse en la mesa y que Sakura les sirviera.
-Sakura… ¿Dónde esta Kirishi?-preguntó Naruto y Sakura se encogió de hombros.
-Él salió temprano a buscar cosas que ya hacen falta aquí en la casa, volverá todavía en un rato ya que tiene que salir de estas tierras para encontrar un lugar donde vendan todo. Es el único defecto de este lugar-les explico Sakura rascándose la cabeza-No lo pensamos hasta que estuvimos aquí y tuvimos que volver a salir-
-Suenas como una mujer recién casada-se burló Naruto con la boca semi-llena haciendo que la pelirosa se sonrojara.
-Naruto, que cosas dices. Claro que no-le reprochó ella.
-Sí, sí. De que tu esposo salió por las compras mientras tú te quedas en casa quejándote que les queda muy lejos todo, y haciendo el desayuno-le insistió él y ella solo se rio un poco-Serás buena esposa Sakura-
-Gracias Naruto-le agradeció con una dulce sonrisa para sentarse a la mesa a hacerles compañía.
Lo que siguió del desayuno fueron solo comentarios de Naruto, en los que algunas veces Kakashi lo corregía y Sakura se reía, mientras que la mente de Sasuke vagaba en lo dicho por Naruto. En realidad si parecía una mujer recién casada, haciendo el desayuno, con un delantal puesto y su pelo tomado en una cola de caballo para cuidar que ningún pelo cayera en la comida. Al igual que su amabilidad y dulzura le daban características únicas necesarias para una excelente madre.
Le recordaba un poco a la suya, le dio un sorbo a su café mientras sus ojos se desviaron a ella, entonces los de ella voltearon a encontrarse con los suyos y le regalo una dulce sonrisa para volver su mirada Naruto y seguirle poniendo atención. Dios la bendijera por tanta paciencia. Y muy en el fondo esperaba a que ella le tuviera paciencia también a él, ya que salir de si mismo y afrontar esos sentimientos era mucho para él, y no tenía idea por donde empezar.
Esta vez dirigió su mirada a Naruto. Hasta él había logrado poner sus sentimientos al aire con Hinata, y ahora llevaban casi un año juntos, mientras el seguía en caminos inciertos sobre como sería la manera correcta de abordar todo aquello.
No podía llegar y ser solamente directo con ella ¿Después de tanto? Sería casi cínico hacer las cosas con tan poco tacto. Tendría que empezar por pasar momentos asolas con ella, lo que significaba que tendría que invitarla a salir o algo así, y seria algo que lo delataría enormemente. Pasó por su mente que ella podría rechazarlo, y no era por ser un creído, pero en los ojos verdes de Sakura cuando lo veía aún se notaba ese ligero brillo al verlo. No como cuando tenían trece años, pero aún así ahí estaba esa chispa, y eso era suficiente para empezar.
-Es hora de irnos entonces-anunció Kakashi levantándose de su lugar sacando a Sasuke de sus pensamientos. Este se masajeo las sienes. Sakura estaba en peligro de muerte y el meditando sobre como invitarla a salir. Que inoportuno se había vuelto de repente.
Los tres tomaron sus cosas, y se acomodaron las mascaras listas para ponérselas nada más. Se detuvieron en la puerta listos para despedirse de Sakura.
-Bueno, ya entendiste como salir de aquí verdad, Kakashi Sensei?-
-Si Sakura, tú no te preocupes por nosotros. Estaremos bien. La que se debe cuidar mucho eres tú, estarás sola aquí hasta que Kirishi regrese-
-Lo hare. Es casi imposible que aquí nos encuentren entonces… Tampoco se preocupen por mi-
-Hasta que no acabemos con esto, créeme que no vamos a poder no preocuparnos por ti-le dijo Naruto haciendo que ella sonriera tiernamente y le diera un fuerte abrazo al rubio-Cuídate mucho-
-Tú también-se separó de Naruto regalándose una sonrisa mutuamente. Kakashi se acercó a ella dándole otro abrazo-Trate de avisarme de alguna manera si se pierden-
-Claro que sí-
Kakashi y Sakura se separaron, y por primera vez en mucho tiempo Sasuke se empezó a poner nervioso. Él no tenía ese trato fraternal que Naruto y Kakashi tenían con la chica como para abrazarla, pero ellos la habían abrazado y si él no lo hacía se vería como todo un grosero.
-No te preocupes Sasuke-le habló la chica de repente-yo se que a ti no te gustan este tipo de cosas, no tienes que abrazarme-
-Que dices Sakura, el teme si te va abrazar-le dijo Naruto empujando a Sasuke contra Sakura-Vamos teme, que tenemos prisa!-
Sasuke algo tensó se inclino hacia Sakura mientras ella se ponía de puntillas gracias a la cabeza y media de altura que él le llevaba a ella. La abrazo tratando de tranquilizarse, pero el nerviosismo no lo dejaba.
-Váyanse con cuidado-le susurró Sakura antes de separarse y el azabache solo asintió.
Se despidieron una ultima vez con un ligero movimiento de mano, después de eso los tres chicos desaparecieron dejándola sola. Ella se apuró a cerrar la puerta con seguro y se recargo en ella.
-Qué difícil sigue siendo tener contacto contigo, Sasuke-
Sakura pasea la mirada por la estancia de la que estaba siendo su nueva cara y suspiro. De repente se sentía tan sola. Cuando estaba en Konoha igualmente vivía sola, pero siempre andaba de aquí en el hospital, en la aldea, siempre estaba con alguien. Ahora estaba en un pueblo fantasma, y las personas que más la hacían sentir viva se habían ido ya… de verdad que quería regresarse con ellos a la aldea, pero sabía que no era lo correcto, podría poner a todos en peligro.
Los extrañaba a todos, y no sabía cuanto se tardaría todo eso en resolver. Ya habían pasado dos meses y apenas había controlado su transformación, le faltaban un par jutsus, para al menos, saberse proteger debidamente.
Se abrazo a si misma recordando los cálidos abrazos de sus compañeros, hasta recibió uno de Sasuke. Una ligera sonrisa salió de sus labios. Se le había notado a Sasuke en los ojos la incertidumbre sobre que hacer al momento que Naruto y Kakashi la abrazaban. Podía ser alguien muy inteligente y centrado, pero perdía con las cosas más tontas.
Se rió ante este pensamiento y se dirigió a la cocina a lavar los platos del desayuno tratando de distraer su mente, pero no lo logro. Lo único que logro fue tardarse horas recogiendo todo gracias a que seguía ensimismada con el olor tan varonil y particular que enmendaba el Uchiha por naturaleza.
Los años pasaban y ella seguía perdida en un primer amor que parecía nunca iba a lograr consumir. Se dice que hay cosas que se tardan en llegar, y más cuando es lo que más queremos en el mundo… ya que si es bueno, no va a ser fácil.
Bueno… Sasuke era todo menos fácil, así que supondría que era bueno, pero no sabía ya como proceder con él. Él era un tímpano de hielo en esos temas, por lo que el "como" ganarse su corazón era un total misterio, para Naruto, para Kakashi, y en especial para ella.
Decidió tomar una siesta. Estaba pensando demasiado, y el haberle enseñado tantos jutsus a Kakashi, más el haber limpiado toda la cocina la había dejado totalmente agotada. Se arrastro al sillón de la sala y se tiró ahí sin más.
-...,...
-...,...
-...,.
Dos días después Sasuke, Naruto y Kakashi llegaban a Konoha, dirigiéndose directamente al despacho de Tsunade. Sin si quiera tocar, o avisar, los tres aparecieron frente a ella quitándose sus mascaras.
-Se tardaron más de lo que creí. Una semana y media-les dijo Tsunade ojeando unos papeles.
-Investigamos las aldeas a fondo-dijo Kakashi sin más y Tsunade dejó su lectura a un lado.
-Como vienen solos, debo intuir que no hubo éxito encontrándola-
-Todo lo contrario. Sí la encontramos-le respondió Kakashi haciendo que los ojos de Tsunade se abrieron ampliamente.
-¿Y por que no la trajeron? Mis ordenes eran estrictas-
-Pero las circunstancias dictaron otra cosa-
-Explícate Kakashi-
-Sakura esta siendo perseguida por un desconocido, quiere arrebatarle su chacra por medio de algún jutsu prohibido, lo que causaría que ella muriera, por lo que se ha refugiado en una locación secreta-
Tsunade meditó las palabras de Kakashi por unos minutos con los ojos cerrados, tras esto los volvió a abrir dirigiéndoles una mirada seria.
-Necesitamos proceder a algo. Ella tiene que regresar a la aldea, aquí la protegeremos y trataremos de atrapar al responsable de las amenazas-
-Pero Sakura no esta sola… También esta vivo un chico llamado Kirishi, él es de la aldea del invierno. Ambos se están refugiando juntos-
-Los necesitamos a ambos aquí. Se necesita también mandar un mensaje a las aldeas vecinas… ¿Quedaron algo con Sakura?-
-Que estaríamos en contacto, le avisaría como sería mejor proceder-
-Ella no puede estar escondida todo el tiempo. ¿Cómo piensa seguir su vida? Ni Naruto cuando la cuarta guerra ninja se escondió de esa manera. A menos que pretenda mantenerse escondida para siempre, casarse, y tener hijos con aquel tipo, no veo otra manera en que su plan funcione-
-Sakura estaba asustada Tsunade-le explico Naruto-Ella actuó como lo vio más seguro para todos-
-Y justo porque vio lo de Naruto, lo más seguro es que ella no quiere causar algo igual-habló esta vez Sasuke.
-Además que ni si quiera sabemos con quien tratamos, ni que tan poderosos sea-adhirió Kakashi.
-Empecemos desde el principio… Mándenle un mensaje a Sakura, que ella y su acompañante vengan a la aldea de inmediato. Ya que haya hablado con ellos tendremos más claro que hacer… Pueden retirarse-
Los tres salieron a paso lento de ahí. Los tres estaban cansados por el viaje, había sido una larga travesía, que al menos, había salido bien.
-Bueno chicos, iré a mandarle el mensaje a Sakura. Traten de descansar porque esto puede explotar en cualquier segundo-con esto Kakashi desapareció en un puf, como siempre solía hacerlo.
-¿Iras a casa, Sasuke?-le preguntó Naruto y él ladeo ligeramente su cabeza para poner su mano en su cuello masajeándolo.
-Sí, iré a descansar. Tú también deberías tomar la palabra de Kakashi y hacer lo mismo-
-Pues iré a comprar comida porque deje mi casa sin nada-
-Adelante-le dijo Sasuke para guardar sus manos en los bolsillos y empezar a caminar tranquilo, pero esta tranquilidad duró poco gracias al rubio.
-HINATA!-gritó eufórico a espaldas de su amigo casi dejándolo sordo, para sentir la ráfaga de aire de Naruto a su lado en el momento que él salió corriendo hacia su novia.
Sasuke vio como Naruto la abrazaba fuertemente, casi asfixiándolo, podía decirlo por la cara de Hinata. Rió levemente ante la imagen de el estúpido de su amigo abochornando a la pobre Hyuga, ella de verdad lo amaba mucho para, aún siendo tan contrarios, llevar casi un año con él.
Naruto la soltó y entrelazo enseguida su mano con la de ella mientras recibía quejas de Ino por llegar tan desprevenidamente, y Kiba apoyándola. El rubio simplemente les sacó la lengua y sin soltar a Hinata se separaron de Ino y Kiba y siguieron por un camino diferente.
-Hola Sasuke-se apresuró Ino a correr hacía él con Kiba y Akamaru siguiéndola-Naruto no me dejó ni preguntarle. ¿Encontraron a Sakura?-le preguntó esperanzada.
-Sí, la encontramos, pero ella llegara a la aldea en un par de días aún-
-¿De verdad? Eso es maravilloso! Escuchaste Kiba? Sakura esta bien!-empezó a gritonear Ino histérica colgándosele del cuello a Kiba, quien tuvo que sostenerse de Akamaru para no perder del equilibrio-Gracias Sasuke-
-No hay de que Ino-
Sasuke continuo su camino esperando no encontrarse ya a nadie más. ¿También Ino y Kiba estaban juntos? Ahora que se daba cuenta la gran mayoría de sus compañeros ya andaban emparejados… era normal, tenían 20 años ya, cada quien empezaba a tomar dirección de su vida. Entonces vino a su mente el comentario de Tsunade.
"…A menos que pretenda mantenerse escondida para siempre, casarse, y tener hijos con aquel tipo…"
Frunció el seño ligeramente ante la sensación de malestar que le entró al recordar esto. La imagen de Sakura esperando un hijo de aquel Kirishi, y después con un bebé en brazos le disgustaba inmensamente, le hacía un nudo en el estómago.
Él jamás había pensando en eso, jamás le había pasado por la cabeza que si él no hacía nada, Sakura podría enrollarse con alguien más y hacer su vida aparte. Si algo ella había demostrado en ese tiempo es que ella ya actuaba como una mujer independiente… ya hacía lo que quería y cuando quería, ya no dependía de si él iba o no, o de lo que él dijera, o de lo que pensara de ella.
No… Sakura no acabaría formado una familia con Kirishi. Eso no pasaría. Ni con Kirishi, ni con nadie más. Nadie más que no fuera con él, se dijo Sasuke a si mismo mientras entraba a su casa, ya que si la sola idea causaba tal efecto en él, no quería ni imaginarse que pasaría si se volvía realidad aquello.
-...,...
-...,...
-...,...
Sakura recibió a Kirishi con una sonrisa ayudándolo a cargar todas las bolsas, para luego ponerse a acomodar todo en las lacenas correspondientes.
-¿Qué tal el viaje?-le preguntó Sakura. Kirishi se sentó en la mesa de la cocina cansado y se encogió de hombros.
-Como siempre, cansado y largo. Cargar bolsas de mercado durante un día no es lo mas fácil-Sakura se rió ante su comentario, para después servir un vaso de agua y dárselo a Kirishi-Pero… tenemos que hablar de algo-
-¿De que?-le preguntó Sakura.
-Ya no es tan seguro que estemos aquí-
-¿De que hablas?-le preguntó Sakura con la preocupación muy marcada en la cara.
