-Ya no es tan seguro que estemos aquí-declaró Kirishi,

-¿De que hablas?- le preguntó Sakura con la preocupación muy marcada en la cara.

-Tuve que escabullirme varias veces, me han estado siguiendo más de una vez y apenas me di cuenta. Nos están rastreando Sakura… y no podemos estar aquí sin salir, necesitamos ir por agua y comida, por suplementos médicos. Tendremos que movernos de aquí-

-¿Pero a donde?-

-Donde sea bueno. Tenemos que planear donde y cuando-

En lo que fueron segundos las ventanas de la cocina de rompieron gracias a una fuerte explosión que hubo afuera de la casa, tanto como Kirishi como Sakura lograron cubrirse, pero aún así recibieron un par de cortes por la explosión.

-Muy tarde para eso-dijo Kirishi mirando con preocupación a Sakura-Sube por los pergaminos y tus armas, nos vamos-

Los dos corrieron lo más rápido que pudieron y tomaron sus maletas, escucharon los pasos entrar a la casa y Sakura se apuró a cerrar su maleta. Kirishi entró al cuarto igual de apurado.

-Por la ventana hacía el techo-le dijo sin preámbulo abriendo la ventana del cuarto.

Salieron por ahí dirigiéndose hacía el techo. Se podía escuchar como la casa era destruida, estuvieron a punto de saltar fuera del techo pero dos personas se pusieron frente a ellos.

-Ahora, ustedes dos nos darán esos pergaminos y vendrán con nosotros-les dijo un hombre musculoso de piel bronceada y pelo negro, y junto a él había otro pero de piel clara con unos penetrantes ojos amarillos.

-Quítense de nuestro camino-les ordeno Kirishi y los dos hombres rieron.

-Pero cuantas agallas-habló ahora el de ojos amarillos viéndolos burlón-Pero si tiene que ser por la mala, así será.

Los dos extraños se acercaron a gran velocidad, apenas dándoles tiempo a Sakura y Kirishi de bloquear los ataques. De un golpe el hombre bronceado mando a Kirishi fuera del techo. Sakura quiso salir corriendo hacía él, pero el hombre de ojos amarillos la tomó por el brazo y la lanzó dejando que ella se raspara contra el techo y apenas se sostuviera por el borde de este antes de caer al techo. Subió sin mucho esfuerzo encontrándose frente a ese hombre.

-Tu pelea será conmigo-

-Si así es como lo quieres-

Sakura empezó a pelear cuerpo a cuerpo sosteniendo un kunai en su mano derecha. Estando en el techo no podía usar su fuerza sobre humana ya que derrumbaría la casa entera y ella se iría para abajo en seguida.

Esquivo dos ataques de rayo, descubriendo que el elemento de aquel tipo era la electricidad, lo que no le daba ventaja, ni desventaja. Estaban empatados.

Ella no tenía los ataques perfeccionados, pero era lo más que tenía. Hizo un par se signos con sus manos rápidamente, desapareciendo en una ráfaga de pétalos, volvió a aparecer a espaldas de aquel tipo y le propino una fuerte patada con el chacra concentrado en su pierna lanzándolo lejos, y con la misma velocidad volvió a aparecer frente de él dándole otra patada, esta vez lanzándolo contra el suelo. Ella cayó parada frente a la zona de impacto.

Más estaba tan concentrada en aquel tipo que no se dio cuenta de un par de shurikens que venían hacía ella, pero una gran pared de hielo se formo frente a ella deteniéndolos, y a continuación atrás de ella apareció Kirishi sosteniéndose el costado.

-Kirishi, estas mal herido!-le dijo Sakura corriendo hacía él.

-Hay más ninjas, y esos dos no tardan en levantarse. Huyamos rápido ¿Puedes con ese jutsu una transportación más?-

-Lo intentare-

Sakura volvió a hacer los mismos signos concentrando todo su chacra, ya que no era solo transportarse ella a un lugar cercano, eran dos e irse lo más lejos posible.

Un remolino de viento y pétalos los rodeo, y volvieron a aparecer en un lugar desconocido del bosque, pero lejos de aquellos tipos ya que se había dejado de sentir su presencia.

-Bien hecho Sakura-se paró Kirishi con mucho esfuerzo. Sakura asintió y pronto su visión se torno negra, cayendo de rodillas, pero Kirishi la pudo parar antes de que cayera por completo-Gastaste demasiado chacra… pero que?-cuando Kirishi se dio cuenta, vio que el hombro de Sakura sangraba, acercó su mano y noto que tenía un cristal enterrado-¿Cómo no se dio cuenta de esto?-

Kirishi buscó por diez minutos con Sakura en sus brazos hasta que encontró una cueva que le serviría perfectamente como escondite mientras ambos recuperaban sus energías.

Tras dejarla, le quitó en vidrio del hombro y de las pequeñas maletas que traían sacó un par de vendas y le vendó el hombro. Después recogió un poco de leña que encontró en el bosque y predio una pequeña fogata. Pasarían la noche ahí. Tenían que. Los dos estaban heridos y exhaustos. Sakura podría curar las heridas que tenían una vez que despertara y hubiera recuperado su energía.

Kirishi estaba sentado al lado de ella. Suspiro y le acomodo un par de mechones de la cara a la pelirosa.

En el mundo se solía sentir tan solo antes de encontrarla. No es que estuviera enamorado ni nada, pero había perdido a todos después de esa horrible catástrofe en las aldeas, y al tener habilidades tan particulares no había quien podría guiarlo pero al encontrar alguien que pasó por lo mismo que él lo hacía sentir mejor. Le hacía sentir que no estaba solo en toda aquella persecución, y le alegraba que Sakura no estuviera sola tampoco. Ella era maravillosa y alguien así no merecía pasar por el sentimiento de soledad jamás en su vida.

Sin darse cuenta cayó profundamente dormido, no se molestó en apagar el fuego ni nada por el estilo. Él también había gastado mucha energía ese día.

-….

-….

-…..

-…..

Oyó un par de ruidos en el bosque, y poco a poco abrió sus ojos encontrándose con una profunda oscuridad.

Se sentó y se dio cuenta que se encontraba en una cueva. A su lado estaba Kirishi dormido. Los ruidos volvieron a hacerse notar. Los reconoció, eran pisadas. Movió un poco a Kirishi, los pasos se acercaban cada vez y él no abría sus ojos. Se desespero y se rindió, Kirishi claramente estaba agotado y no iba abrir sus ojos. Estaba en ella protegerlos pasara lo que pasara. Hizo su brazo para atrás como ademan de levantarse y le dolió considerablemente. Entonces notó las vendas en su hombro. ¿En que momento se lastimó el hombro?.

Sintió los chacras perfectamente gracias a su cercanía. Eran los mismos chacras de aquellos hombres de antes. Trago gordo. Iba a ser una pelea fuerte y esperaba que Kirishi despertara a tiempo para ayudarla.

Escondió su chacra y salió de ahí subiéndose a un árbol de inmediato.

A la cueva se acercaron el mismo par de hombres. El de ojos amarillos y el de piel oscura. Le temblaba la mano ligeramente. No iba a poder con esos hombres, aún estaba cansada. Decidió no hacer nada y esperar que se alejaran, pero al ver que se acercaban a la cueva no tuvo más opción, iban a encontrar a Kirishi y le iban a succionar el chacra.

Hizo un par de signos con las manos. Era eso o estaban fritos.

En un segundo una ráfaga de pétalos salió contra los dos hombres envolviéndolos.

-¿¡Pero que!?-pregunto el de piel morena.

-La chica!-gritó el de ojos amarillos para después recibir de centro en el pecho una patada de Sakura lanzándolo lejos.

El de piel morena trato de darle un golpe torpe gracias a la confusión que los pétalos le causaban, ella lo esquivo y le trató de dar un golpe en el pecho pero este le detuvo la mano, entonces trato con una patada que él igual esquivo pero la obligo a soltarle el puño. Los pétalos se disiparon mientras Sakura se tomaba el hombro. Le dolía mucho.

-Buen comienzo. Pero estas lejos de acabar con nosotros-se oyó decir una voz a la espalda viendo al hombre de ojos amarillos.

-Pero…-trató de decir Sakura, ella le había dado un golpe con el chacra bien concentrado.

-Un par de costillas rotas no me detienen, y no has recuperado ni la mitad de tu chacra. Lastima que esto acabara pronto-

El hombre de piel oscura salió corriendo a ella listo para una batalla cuerpo a cuerpo. Ella sacó un kunai y empezó a esquivar los golpes tratando de clavarle el kunai sin éxito. Sakura logró tomar el brazo del hombre y lanzarlo a varios metros lejos de ella. Era cierto, su chara era muy reducido.

El hombre de ojos amarillos sacó una catana de su espalda, y ella se vio obligada a sacar otro kunai y a parar la catana como podía. Ambos eran rápido y ella no sabía cuanto duraría.

Logró hacer de nuevo aquel jutsu de transportación y se fue lejos de la cueva, pero no demasiado porque logro ver como ambos hombres se acercaban a ella.

Hizo otros signos y estaba vez los pétalos rodearon sus brazos y los dirigió a ellos. Ellos se detuvieron recibiendo los pétalos dándose cuenta que cortaban como navajas. Se quitaron de ahí apenas pudieron y Sakura tuvo que acabar con el ataque y tratar de escapar, pero aquel hombre de piel morena le dio una patada en el estomago lanzándola contra un árbol.

Ella aún no controlaba aquellos jutsus y succionaban su chacra a gran medida, pero era lo más eficiente que tenía en ese momento.

El hombre de ojos amarillos se acercaba a ella con la catana en alto, y con una fuerza que ella desconocía se lanzó hacía arriba esquivándolo, pero el hombre apareció de nuevo frente a ella tirándola con fuerza contra el suelo con otra patada.

Soltó un grito de dolor, el impacto le había empeorado el dolor del hombro, y ahora le dolía todo el cuerpo. Rodo antes de que aquel hombre lograra clavarle la catana en el estomago, mientras que el hombre de piel morena la trató de agarrar, ella fue lo suficientemente fuerte como para sacar un kunai y hacerle un corte profundo en la cara. Él gruño de dolor.

Sakura se paro en sus dos pies lista para correr pero el tipo de ojos amarillos la tomo por el cuello y con la catana le hizo un severo corte en el estomago, y luego volvió a hacer otro formando una cruz sobre la suave piel de ella que empezaba a sangrar.

-Se acabó-le susurro al oído mientras el de piel morena hacia un par de sellos con sus manos y luego ponía una sobre los cortes de la pelirosa.

-Jutsu Oscuro: Obtención de chacra nivel completo-sentenció él.

Sakura pudo sentir como la vida empezaba a dejar su cuerpo. Las lagrimas empezaron a caer. No quería acabar ahí, y así.

Cerró sus ojos resignada, no le quedaba más, ya no tenía nada de fuerza.

No vio, ni sintió cuando dos grandes bloques de hielo golpearon lejos a los dos hombres dejándola caer contra el suelo, mismos bloques que se dejaron caer sobre ellos.

Kirishi tomó a Sakura entre sus brazos notando como sangraba. Sus ojos ya estaban entrecerrados y su piel estaba pálida. En pánico Kirishi la empezó a sacudir pero no recibió respuestas de ella.

"Tengo que llegar a Konoha ya" se dijo mentalmente para salir corriendo a lo más que podía de ahí con Sakura en sus brazos.

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-….

Sasuke se levantó de golpe de su cama, completamente agitado y sudando. No se acordaba de cual era el sueño pero no había sido uno muy bueno. Se sentó en el borde de la cama y se limpio el sudor con la mano. Tenía un horrible presentimiento que le estaba oprimiendo el pecho. Entonces pensó en Sakura. Llevaba casi cinco días sin saber nada de ella y pensaba en lo peor.

Tomó el reloj de su mesa y notó que eran las cuatro y media de la madrugada.

Se recostó de nuevo más se quedo viendo al techo, ese horrible sentimiento no lo abandonaba, trató de acomodarse pero solo rodó inquieto. Cuando volvió a ver el reloj ya eran las cinco con quince minutos de la madrugada. "Que desesperante" se dijo para si mismo mientras decidía que lo mejor era bajar a desayunar de una vez ya que no iba a poder volver a dormir.

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-…..,…..

-…..,….

En la entrada de Konoha se pusieron alerta los que cuidaban la puerta al sentir una presencia acercarse, y más a tan raras horas de la madrugada.

Se prepararon para recibir a algún tipo de intruso, pero cuando aquella persona se puso frente a ellos quedaron pasmados.

-Por favor, llamen a Tsunade. Por favor-pidió aquel extraño quien tenía a Sakura Haruno desangrándose en sus brazos.