Siento mucho tardar tanto en actualizar en este fic como los que siguen mi fic inocencia, a veces sufro graves lapsos de falta de inspiración espero disfruten este cap.
Salí de aquella pequeña clínica con mi corazón y cerebro hecho una maraña de emociones pero lo peor era el inmenso miedo que tenia, el tener que trucar la escuela, la decepción de mi padre y mis hermanas, el volver a encontrarme con ese maldito…apreté mis parpados con fuerza, de nuevo las lagrimas corrían por mi cara, cerré mis puños sintiéndome impotente y vulnerable, vi como mis nudillos se tornaban blancos de la fuerza aplicada y nada ganaba haciéndome daño a mi misma suspire cansada y emprendí la marcha a casa, tarde o temprano ellos iban a enterarse así que era mejor que se los dijera esa misma noche.
Cuando me di cuenta ya me encontraba con la mano en el pomo de la puerta, vacile al abrir seguía asustada pero debía hacerlo…tome un gran respiro como si esto fuera a llenarme de valor y entre. Vi a mi padre sentado en la mesa, Bellota terminando de acomodar los platos para cenar y a Burbuja saliendo de la cocina con un enorme guisado como solo ella los sabe hacer.
-¡Ya era hora! Ayúdame a terminar de colocar la mesa -molesto Bellota
-Bienvenida Bombón-dijo mi hermana pequeña con una inmensa sonrisa que me reconfortó y que por unos segundos me hizo sentir aliviada.
-Hola cariño ¿cómo estuvo tu día?-esa pregunta volvió a derrumbarme completamente, tome asiento y trate de juntar valor.
-Pues…fue normal-comencé a jugar insistentemente con mis dedos-la verdad es que…tengo algo que decirles-dije con la voz temblorosa, inmediatamente comprendieron que se trataba de algo importante y tomaron asiento mirándome.
-¿Está todo bien Blossom?-
-Profesor, yo…-el timbre de la puerta me interrumpió
-¡yo abro!-grito Bubbles mientras volaba a la puerta, sentí como el miedo comenzaba a recorrer mi espalda, un inmenso alivió surgió al notar que él no venía, los dos hermanos habían ingresado y tomado asiento a lado de mis hermanas.
-¡Les dijimos 7:30!-grito mi hermana golpeando a su contraparte en la cabeza
-apenas te veo y ya quieres pelear-dijo dándole un pequeño empujón
-chicos-hablo mi padre-acaso le hicimos algo a su hermano que lo ofendió, hace bastante tiempo que no viene a visitarnos-ambos se miraron antes de responder.
-la verdad no sabemos porque no ah querido venir, el no nos dice nada-respondió el rubio que discretamente me miró fue una mirada fugaz pero pude notarla. Ellos sabían lo que había ocurrido.
-los últimos meses ah estado extraño, parece triste-mire Butch con ganas de matarlo él lo noto y alzó una ceja en expresión de confusión.
-lo siento no tengo hambre-me levante lo más tranquila que pude y subí a mi cuarto, escuche el llamado de mi padre y el de Bubbles preguntando si estaba bien, asentí sin voltear a verlos pues de nueva cuenta sentía mis ojos empapados coraje, impotencia, odio ya no sabía por cual sentimiento era.
Cerré la puerta con seguro y salí volando por la ventana, llegue al pequeño departamento que el alcalde les había obsequiado, entre guiada por el inmenso odio que había bloqueado por completo mi miedo hacia él. Cuando lo encontré aceleré el paso y le plante una fuerte cachetada.
-¿¡Cómo pudiste hacerme esto?!-grite entre llantos y gemidos tardo unos segundos eternos en enfrentar mi mirada, había visto muchas veces esa mirada cargada de odio pero esta vez había algo más.
-¿A qué te refieres?-
-Desgraciado hijo de puta, ¿¡Como puedes decir que te sientes triste después de haber abusado de mi?!-su mirada se volvió más oscura y amenazante, retrocedí asustada antes de desplomarme y volver a llorar esta vez con gritos angustiosos.
-Estas equivocada, yo no… ¡yo no hice nada!-
-Como puedes decir eso…-mis labios temblaban-aquella noche…-ví como él se hincaba a mi altura
-Aquella noche me dijiste que me largara y eso fue lo…
-estoy embarazada-dije en un hilo de voz, el se quedo en shock un lapso breve.
-No es mío-mi sangre hirvió en cólera inmediatamente le plante otra cachetada iba a gritarle de nuevo cuando sentí un fuerte golpe en la mejilla, levante mi mano y toque el área lastimada, el me había devuelto el golpe-lárgate.
Me detuve impactada a mirarle, sentía mi mejilla arder por el impacto, sin siquiera darme cuenta mis ojos ya escurrían, pero él lucía inquebrantable tenía la misma mirada fría de siempre, no pude soportarlo escape de allí con intensiones de nunca volver a pararme en aquel lugar.
Me detuve en el edificio más alto y me desahogué. Estuve largo rato mirando el estrellado cielo, rememorando los hechos pasados, recordé la cachetada…y hasta ese momento me había dado cuenta que el golpe no me había dolido, al parecer lo que en realidad estaba esperando era que él aceptara su error, o tal vez quería que me abrazara y me consolara diciendo que todo estaría bien…ya no importaba, apoyo era algo que no iba a conseguir con Brick.
Al llagar a casa me tumbe sobre la cama el llanto había terminado, me había obligado a mi misma a detenerlo pues de ahora en adelante debía ser fuerte ahora debía cuidar una nueva vida.
A veces me dan ganas de golpearme a mi misma por ser tan cruel con las chicas. Muchas gracias a los que leen estas retorcidas historias me hacen feliz.
