Lo primero que hizo al despertar fue empezar a toser fuertemente. Abrió los ojos pero se encontró en una total oscuridad. Le dolía mucho la cabeza y una pierna. Se sentó tanteando con las manos el terreno bajo de ella checando que fuera seguro.

Recordaba la pelea con Sasuke, como se resbalo y fue arrastrada hasta el fondo de aquel túnel y luego todo fue lo mismo, completa oscuridad.

Palpo con sus manos la pared y suspiro. Como ninja era importante saber usar sus demás sentidos a falta de uno. Se levanto y empezó a caminar con pequeños pasos para estar segura de por donde iba. Su mano seguía pegada en la pared guiándose, y la otra la tenia frente a ella para no estrellarse si llegaba a un punto muerto.

Su mano choco contra una pared y maldijo por unos segundos, luego noto la densidad de aquel muro no era la misma que la de su otra mano. "Eureka" se dijo a si misma mientras empujaba con fuerza para tratar de romper el muro. Quería usar su fuerza sobrenatural, peor podría causar un derrumbe y moriría aplastada.

De improviso, a la hora de empujar de nuevo su mano con fuerza, su brazo atravesó el muro y dio un respingo de alivio. En su brazo podía sentir el aire fresco correr.

Sacó su brazo del hoyo y un rayo de luz la cegó por unos momentos. Con las manos empezó a expandir el agujero con prisa, casi desesperada.

Apenas fue lo suficientemente grande, ella se metió por ahí, y empujo con fuerza hacia fuera. Al parecer una cascada de barro había bloqueado esa salida. Agradecía que hubiera sido barro y no rocas, porque entonces estaría perdida.

Estando afuera se sentó sobre el pasto y respiro profundamente, necesitaba encontrar algún estanque o donde conseguir agua, su boca estaba seca.

Vio la pierna que le dolía, y estaba sangrando de un muslo, cuatro centímetros abajo de su short de licra negro.

Con chacra verde trato de sanar un poco le herida, al menos para caminar debidamente.

Busco por quince minutos hasta dar con uno, se sentó cansada y observo su reflejo en al agua.

Desde su sien hasta mitad de su mejilla había una línea café, tocó su sien y le dolió. Aquella mancha era sangre, durante la caída se había abierto la cabeza. Acuno un poco de agua en sus manos y tomo tanta como pudo, luego pensó que seria buena idea darse un rápido baño ahí. Tenia un par de heridas visibles que necesitaban ser limpiadas, y en general, toda ella estaba sucia.

-….,…-

-…,…-

-…,…-

-…,…-

Los cuatro observaban como el canal por el que había desaparecido Sakura estaba cubierto, ya no solo por rocas, si no por barro.

-Esto es muy malo-susurró Kirishi para si.

-Necesitamos ver como mover eso-dijo Naruto caminando ladera abajo, pero Sasuke lo jalo de regreso a lo poco.

-Tardaríamos demasiado moviendo eso, y puede que al moverlo solo causemos un derrumbe, y Sakura quedaría aplastada dentro-

-Dijiste que era como un canal ¿No Sasuke?-

-Así es-

-Entonces tiene que desembocar en algún lado-

-¿Cómo encontraremos ese lado-

-Nos tardaremos, pero tendremos que rodear la montaña. Esto puede desembocar, tanto como mas adelante, como hasta el otro lado. En el mapa indica que eran una serie de tuéneles pero entre lluvias y otras cosas se fueron derrumbando convirtiéndose en cuevas-

-¿Qué si ambos lados de donde esta Sakura esta tapado?-le preguntó Sasuke con la mirada tensa.

-Esperamos que no sea el caso-

-….,…-

-…,…-

-…,…-

-…,…-

Sakura se lavaba la cara en un riachuelo que había encontrado. Había notado la herida al costado de su cabeza y había mas o menos limpiado la de su pierna.

Unos arboles a su espalda empezaron a moverse y ella reacciono enseguida. Se levantó y saco un kunai poniéndolo en posición de defensa.

-Tranquila, tranquila niña-le dijo una voz que sonaba mucho mayor. Se apareció una señora de avanzada edad, en un típico kimono de color verde, y su pelo gris amarrado en un chongo-Veo que has tenido un par de dificultades-Sakura suspiro aliviada.

-Ni se lo imagina-

-Estas toda sucia y lastimada ¿Te atacó alguien?-

-No exactamente, ayer en la coche caí a una cueva por la tormenta y salí por un lado totalmente diferente a donde pensé que lo haría-

-Esas montañas son peligrosas por eso ¿sabias? Los túneles se han bloqueado poco a poco. Pudiste haber quedado ahí atrapada. Tuviste suerte-

-Al parecer la tuve-

-¿Por qué no me acompañas? Tengo una pequeña casa de alojo. Podrías tomar un baño decente y curarte aquellas heridas-

-Pero no tengo dinero, mis cosas se quedaron con mis compañeros-

-Deja que vaya por la casa, tan bonita y herida sola a mitad del bosque, me maldeciría toda la vida si no te alojara. Luego podrás ir a buscar a tus compañeros-

Sakura asintió.

-….,…-

-…,…-

-…,…-

-…,…-

Los cuatro habían caminado por casi una hora completa y aún no había señal de cual podría ser el paradero de su compañera. Pakuun como siempre era el guía principal de todo aquello.

Sasuke estaba al borde de la desesperación. ¿Qué tal si era un punto muerto el canal donde ella había caído? O si al final se había derrumbado todo sobre ella…

Sacudió su cabeza agresivamente. Tenia que tratar de no pensar en eso. Tenia que ser positivo.

-Chicos-llamó Kakashi con fuerza-Allá. En ese montículo de tierra- los cuatro se acercaron con Kakashi guiándolos.

-A menos que haya topos por estas zonas creo que al parecer Sakura encontró su manera de salir de aquí-les dijo el perro pasando sus narices por el hueco que había entre el barro seco.

-¿Estamos seguros que es de ella?-preguntó Sasuke verificando el lugar por igual.

-¿A caso dudas de mi olfato niñato?-le respondió Pakuun rudo como siempre lo había sido.

-Pero entonces hay que seguir rastreándola-le dijo Naruto, ya que al menos a su rango de vista no había señales de ella.

-Solo síganme, que el rastro sigue-

Caminaron hasta llegar al rio donde Pakuun empezó a olfatear la zona y frunció el seño.

-Esto es muy raro-les dijo Pakuun-Aquí se pierde su rastro-

-¿cómo que se pierde su rastro?-preguntó Kirishi preocupado.

-Así es, hasta aquí llega. Cualquier cosa que haya pasado borro su rastro-

-…-

-…-

-…-

-Muchas gracias por todo Señora-le decía Sakura al adentrarse en la habitación que le había dado.

-No hay de que, tú ponte cómoda cariño-

La señora desapareció al cerrar la puerta corrediza y Sakura se aseguró de ponerle seguro. Luego inspecciono la habitación hasta ubicar el gran cuarto de baño que contaba con su propia, y pequeña, agua termal. Sonrió complacida. Para ser un lugar en medio del bosque aquello era un gran lujo.

Se metió apenas pudo sintiendo sus heridas arder, en especial la del muslo que era la más profunda, hasta podría ser que tuviera que darse un par de puntos, al menos para asegurarse.

Pasó media hora dentro del agua hirviendo antes de salir y secarse, teniendo cuidado con sus heridas. Busco por su baño un botiquín de primeros auxilios encontrándolo en unas puertas bajo el lavabo. Fue hasta el futon que se encontraba en medio de la habitación y se sentó ahí para empezar a tratar sus heridas.

Casi acabándose de sanar lo mas desecantemente que podía, la puerta sonó y ella se apuro a ir a ver quien era, y le abrió a aquella anciana dejándola pasar. Ella entró con una charola y la coloco en la pequeña mesa que había en el centro de la habitación.

—Decidí traerte algo de comida, supuse que estarías muy hambrienta.

—Sí, la verdad es que, si tengo algo de hambre—le admitió Sakura cerrando la puerta con seguro, yendo a sentarse al otro lado de la señora, que ponía todo en su lugar—Huele muy bien.

—No hay nada mejor como comida casera bien hecha. Ten—le dijo entregándole un plato de sopa—Esto te dará energías.

—Gracias.

Sakura enseguida sorbió un poco de la sopa, teniendo que soplarle debido a lo calienta que estaba, pero aun así podía decir que estaba realmente deliciosa, o tal vez su estomago rogaba por comida.

—Entonces, Sakura…

—¿Sí?

—Tú vienes desde muy lejos, lo puedo decir por tu banda.

—Sí, llevamos un largo recorrido mis compañeros y yo.

—¿Y donde se encontraban la ultima vez.

—No podría decirlo bien en este momento… caí por aquella cueva y perdí el conocimiento, así que no sé que tanto descendí.

—Ya veo… ¿Y la sopa que tal?

—Oh, deliciosa!—le respondió Sakura siendo capas de darle otro trago grande.

—Me alegro. Pero cuéntame de ti preciosa ¿Tienes novio?

—Sí, sí tengo—no evito sonrosarse un poco.

—Oh, ya veo… ha de ser un muchacho afortunado de tenerte como novia.

—Pues, creo que los dos somos afortunados.

—¿Cómo lo conociste?

—Siempre estuvimos en la misma academia ninja, después fuimos compañeros de equipo.

—Ah ya veo, entonces llevan mucho de pareja.

—No, solo llevamos un par de meses.

—¿Tuvieron problemas para ponerse de acuerdo en sentir lo mismo mutuamente?

—Podemos decir eso—le dijo ella nerviosa—supongo que tenias mucho por crecer por separado, pero al final acabamos juntos.

—Eso se llama destino, aún cuando dos personas van por caminos separados vuelven a acabar juntas es porque tenían que, al final de cuentas, este mundo es redondo… siempre regresas a donde inicias.

—Sí, tiene razón.

—Vamos, come un poco de onigiris, no seas tímida.

—No sabe como se lo agradezco, ni si quiera sé su nombre.

—Soy Yui.

Ambas se sonrieron. Yui siguió preguntándola a Sakura sobre su vida, hasta que esta quedó satisfecha.

—Muchas gracias por la comida—dijo gustosa.

—¿Ya te sientes mejor?

—Sí, esa comida me ayudo mucho.

—Me alegro, porque lo necesitaras.

—¿Qué?—le preguntó algo desconcertada.

—Sé quien eres… Eres hija de Mebuki… me ayudaba en mi trabajo hace muchísimos años, le tenia mucho aprecio a tu madre y me entristece oír que fallecieron. Cuando vi ese pelo tuyo, no pude dudar que eras la pequeña Sakura, apenas te vi cuando eras una recién nacida… después no pude seguir yendo a Konoha a verte.

—¿Por eso usted me dio alojo sin pensarlo dos veces?

—Sí, no estaba muy segura que si fueras tú, pero después me di cuenta que estaba en lo correcto. Yo sé quienes son los que te persiguen.

—¿Quiénes son?

—El chico castaño de ojos amarillos es Tsuo Kisaragi, y el enorme hombre moreno es Dodo… ese no es su nombre real, pero es conocido por ese apodo. Ambos son realmente fuertes.

—Lo sé, estuvieron a punto de acabar conmigo si no fuera por un amigo.

—Gracias al cielo que sigues viva… tienes que tener cuidado con ellos.

—¿Pero ellos como saben de lo de los poderes? ¿Por qué los quieren justo ahora? Pudieron haberme llevado cuando era una niña.

—Por traidores mi querida niña, no todos estaban contentos con el hecho de tener tanto poder y tenerlo escondido en vez de usarlo y expandir su territorio. Kisaragi es nieto de un hombre que se puso de acuerdo con traidores de las aldeas, pero ellos fallaron, la siguiente generación lo intento… y destruyo las aldeas en busca del poder, porque descubrieron que el poder estaba dentro de cada aldeano… y la única manera de tomar control de ese poder era extrayéndolo o que voluntariamente lo donaran. Pero… ¿Qué aldeano iba a dar su poder voluntariamente?

—Ninguno…

—Y con eso vino el exterminio… y ahora Tsuo sigue la meta de su abuelo y padre, y conseguir aquel poder.

—Es una locura.

—Sakura… ellos están aquí, corre—la pelirosa la vio perpleja… a lo poco se escuchó una explosión dentro de la posada—Por la ventana! Corre! Yo los distraeré.

Ella no tuvo opción, en un segundo salió por la ventana y empezó a correr tratando de rastrear a sus compañeros. Se escucho una explosión más grande, y cuando volteo, la posada entera estaba en llamas. Sus ojos empezaron a llenarse de lagrimas… le daba tristeza Yui… se estaba sacrificando por ella, a alguien que no veía desde hace 20 años…

Iba a seguir con su búsqueda pero se vio interrumpida por un gran puño, el cual apenas esquivo cayendo en sus dos pies torpemente, sintiendo como su muslo dolía ante el esfuerzo.

—Hola de nuevo chiquilla—le habló Dodo sonriendo de lado—¿Otra vez sola?

Dodo se lanzó al ataque sin pensarlo dos veces. Intentar atacarlo de vuelta en ese momento seria irracional… él acertaría un golpe antes que ella. Con rapidez logro pasar a su transformación, logrando desaparecer de la vista de Dodo. Este chasqueo la lengua a la hora de perderla, mientras tanto Sakura se movía entre arboles tan rápido como podía, sentía sus compañeros, no estaba tan legos de ella. Un chorro de agua la tacleó tirándola contra un árbol.

—No tan rápido ¿A caso crees que no sabemos como lidiar con los de tu tipo?—le pregunto Tsuo caminando hacia ella y tomándola por el mentón—Pero eres tan bonita, podrías entregarme el poder voluntariamente y estar de mi lado. Prometo una buena vida a mi lado.

Sakura frunció el seño, reuniendo chacra en su puño y lo golpe tan fuerte y centrado como podía lanzándolo lejos.

—Ni en tus sueños.

—Se acabó el juego, lastima que es anciana se sacrifico en vano porque tu fin llega ahora mismo.

Tsuo se lanzó a la pelea, mucho más rápido de lo que Sakura lo recordaba y al parecer entendiendo como funcionaba su transformación porque por más que la uso se le hizo imposible escapar de él.

Logro acertar un par de golpes más lo que le dio un poco de ventaja, pero él invoco un jutsu de neblina delatándola por completo por su brillo por lo que tuvo que volver a su estado normal. Eso le daba mucha desventaja.

Empezó a caminar con cuidado, pero en seguida se escucho una risa de entre la neblina… Ella enseguida se puso alerta. Tsuo salio por un lado tratando de centrarle una patada pero Sakura logró esquivarlo, esta vez era combate cuerpo a cuerpo. En un movimiento Sakura piso con mucha fuerza y su muslo punzó de dolor lo que le dio tiempo a Tsuo de mandarla contra un árbol de nuevo de un golpe.

—Tal como la ultima vez, esto se acabó.

Cuando Tsuo iba a toma a Sakura por su blusa una bola de rayos salió de entre la neblina mandando a Tsuo lejos de ella.

—Tócala de nuevo y veras—la pelirosa volteo feliz al ver a Sasuke parado frente a ella—Estas herida—dijo notando los vendajes y ahora las nuevas raspaduras que ella tenia por el cuerpo.

—Nada grave—le respondió parándose, aunque cojeando un poco.

—¡Sasuke!—gritó Naruto llegando ahí junto con Kakashi y Kirishi—Hay que llevarnos a Sakura, por ahora solo hay que ponernos a salvo.

—El chidori que le centraste nos da tiempo suficiente para huir.

El azabache asintió y tomó a Sakura entre brazos… logro ver lo que paso y supo que ella no podría salir de ahí rápido. Todos empezaron a saltar entre los arboles lo más rápido que podían. Sakura se abrazó del cuello de Sasuke, viendo hacia atrás, vio una gran bola de humo saliendo de un punto del bosque sabiendo que ahí antes estaba la posada de Yui. Se abrazó mas fuerte de Sasuke ante esto. Siempre estaría eternamente agradecida con aquello señora.