Sonó el timbre durante el atardecer, Ten-ten no estaba acostumbrada a recibir visitas, ni menos si su madre no estaba, por lo cual se extrañó bastante al escuchar que alguien había llegado, tal vez sería una de sus amigas, así que miró por la ventana, viendo que sus premoniciones no fueron acertadas, era un joven, a Ten-ten la recorrieron enseguida los nervios al notar que él la miró, ya no podía hacer como que no lo había visto, así que sin más abrió la puerta.

- Ehm ¿Qué se le ofrece?

- Disculpe señorita ¿Cuál es la casa 625? He recorrido todo, pero no la encuentro, es que no tienen números.

- Es al fondo, dobla a su derecha, luego entra al tercer pasaje a su mano izquierda y es la quinta casa, la de color amarillo.

- Esto, no entendí, ¿Podría llevarme?

- Este… - Pensó mucho, pero no era culpa del hombre lo que le haya ocurrido anteriormente – Está bien, lo acompañaré hasta el fondo y luego le doy las indicaciones nuevamente.

- Muchas gracias – sonrió

Y caminaron juntos hasta el fondo, pero ocurrió algo inesperado, el hombre tomó violentamente de la mano a Ten-ten y la arrastro hasta un terreno baldío sucio a mano izquierda. A la muchacha le latía rápido el corazón, estaba aterrorizada, no sabía que hacer intentó zafarse inútilmente porque la fuerza de este hombre era increíble.

El hombre abominable la lanzó al piso con fuerzas y se quitó los pantalones, se lanzó sobre ella y le besó el cuello con lujuria, Ten-ten no podía dejar de llorar y sus esfuerzos por huir cada vez eran menos eficientes, estiró una mano y alcanzó un trozo de vidrio roto que se encontraba en el piso, el cual utilizo de forma casi inconsciente enterrándolo en el cuello de su agresor, quién cayó inconsciente o tal vez muerto, al lado de la muchacha quién estaba anonadada.

- ¡Ten-ten! – escuchó a lo lejos, alguien la había descubierto. – ¡Ten-ten! – Escuchó aún más fuerte – ¡TEN-TEN DESPIERTA! – oyó la voz de su madre

La castaña abrió los ojos y vio a su madre frente a ella, luego observó a su alrededor, no había terreno baldío, ni hombre muerto, estaba ella en su cama, y eso había sido sólo una pesadilla, una horrible pesadilla.

- Gracias mamá por despertarme… ¿Me estaba quejando?

- Sí hija, además ¡Debes irte a la escuela pronto! – Dijo su mamá presionándola.

Luego de esto, Ten-ten corrió al baño, se duchó rápidamente, y se vistió también con su uniforme, una falda sobre la rodilla de color azul marino, una blusa blanca y una corbata roja, con un chaleco sin mangas negro. No alcanzó a secarse el cabello por lo cual tampoco pudo amarrarlo, se tragó su desayuno, se coloco su bolso y corrió a la escuela.

- ¡Adiós mamá, gracias por el desayuno! – gritó desde afuera

*En la escuela*

- Ten-ten aún no llega… - dijo Ino a su amiga Sakura

- Debe haberse atrasado, es común en ella el primer día

- Etto, disculpen – dijo una tímida voz

- ¿Qué pasó? – se volteó Sakura y vio a una chica de largo cabello azulado y ojos perla

- ¿D-donde queda el baño? – preguntó

- Yo también quiero ir - dijo Ino – te llevamos – sonrió

- Muchas gracias

*En el baño*

- ¿Cuál es tu nombre? –preguntaron la rubia y la pelirosa al unísono

- Hinata Hyuuga – musitó lo último

- Un gusto, yo soy Ino Yamanaka y ella es Sakura Haruno

- ¿Conoces a alguien de aquí? – preguntó Haruno

- Sí, sólo a mi primo Neji Hyuuga…

- ¿Se llevan bien?

- Algo… Es bastante silencioso, n-no se comunica mucho – miró al suelo

- No te preocupes, puedes estar con nosotras – sonrió Sakura

- ¡Gracias! – sonrió

- Aquí estaban, las estaba buscando, hace rato tocaron el timbre para entrar a la sala – apareció una Ten-ten enojada, y se cruzó de brazos

- Ten-ten, te presentamos a Hinata, es nueva acá

- Hola Hinata, un gusto – sonrió Ten-ten

Luego de muchas risas y charlas entre las chicas tocaron el timbre de entrada

*En la sala*

- ¿Con quién te sentarás Ten-ten? - preguntó Hinata

- Ehm, no lo sé – dijo esta, y pensó que Ino y Sakura siempre se sentaban juntas y ella quedaba delante o detrás de ellas con otra persona

- ¿Quieres sentarte conmigo? – dijeron la castaña y la ojiperla al unísono y luego rieron.

Delante de ellas se sentaron Ino y Sakura quienes enseguida se voltearon a conversar.

- Buenos días alumnos y alumnas, quiero que presten atención – dijo la profesora Kurenai

- Buenos días – se escuchó decir a los estudiantes.

- Me gustaría darles la bienvenida a todos, y comenzar por decir a las alumnas antiguas, especialmente a las que siempre han estado aquí, que comprendo que éste sea un periodo distinto, tal vez hasta difícil, pero que a la larga es algo bueno, porque tanto en el mundo laboral, como en el mundo en sí, siempre van a tener que lidiar con personas del sexo opuesto, espero que logren adaptarse bien a este gran cambio. Y a los alumnos y alumnas nuevos, que espero que esta escuela sea de su agrado, que cualquier duda o consulta pueden acudir a mi, me gustaría que se presentaran…

Luego de las presentaciones de todos, la clase continuó su ritmo normal, las chicas cuchicheaban acerca de los chicos nuevos, entre otras cosas.

- Sasuke Uchiha ¿Eh? – murmuró Ino pensativa al oír la presentación de un pelinegro, que a muchas les llamó la atención – me parece interesante…

- ¿Ino? ¿Me dijiste algo? – preguntó la pelirrosa

- No, nada – contestó esta riendo

- Se nota mucho la diferencia habiendo hombres en la sala – se volteó Ten-ten quien notó la bulla que provocaban los nuevos

- Así, es, pero no parecen malos chicos… - dijo Ino

- ¡Creo que alguien llamó tu atención! – rió Ten-ten

- Pues claro que sí – dijo la rubia – el chico que llamó mi atención es…

Y el sonido se perdió entre los ruidos y el sonido del timbre

- ¡No pude oírte! – infló las mejillas Sakura

- Mala suerte frentona – sacó la lengua Ino y luego guiñó un ojo

- Hinata…- se acercó un chico de cabello castaño y algo alborotado a la mesa

- Kiba-kun, hola – sonrió sonrojada

- Hola preciosa – besó su mejilla y la tomó de la mano ayudándola a levantarse

- ¡Adiós chicas! – levantó un poco su otra mano avergonzada

Ino, Sakura y Ten-ten observaron la escenita boquiabiertas, ninguna de ellas tenía novio, y Hinata, una chica tímida e introvertida, sí.

*En el patio*

- Disculpa – musitó un chico poniendo su mano en el hombro de Ten-ten

- ¿Dime? – se volteó esta y vio a un muchacho alto, de cabello castaño, largo y liso y unos profundos ojos perla.

- Hace un rato te vi, junto a mi prima ¿Sabes donde está?

- Tu prima… Hinata ¿No?

- Sí

- Se fue con un chico de cabello castaño, Kiba? Creo que así se llamaba

- Ash, ese estúpido – dijo el ojiperla sin más y se fue dejando a una Ten-ten dudosa y perpleja.

A lo lejos vio que este logró encontrarse con Hinata, discutían, y luego ella se fue corriendo al baño, Ten-ten no pudo evitar acudir a ayudarla.

- Hinata-chan… ¿Qué ocurrió? – preguntó preocupada al ver a Hinata con los ojos llorosos

- Mi primo, Neji… Desde que estoy con Kiba que siempre me hace problemas, dijo ésta sumamente triste.

- Uhm… Tal vez sean celos de primos, ignóralo - sonrió Ten-ten intentando animarla.

- No es eso… es que Kiba kun… K-Kiba kun…

- Cuéntame – puso una mano en su hombro

- Está bien…Lo que pasa es que… Kiba-kun era adicto a las drogas…

-Flash Back (por Hinata)-

Era una tarde normal en Konoha, más bien aburrida, mi padre y mi tío habían ido a ver asuntos de la empresa Hyuuga, mi primo había llevado a Hanabi al médico a hacerse unos exámenes y yo por mi parte decidí salir a caminar por las calles de la aldea.

Entre mi "paseo" pude divisar a lo lejos un bulto en el suelo, a medida que me acercaba pude distinguir que se trataba de una persona, estaba inconsciente y muy sucia, la gente caminaba al lado de esta y ni siquiera dirigía una mirada, como si no hubiese nadie, sentí un leve dolor en mi pecho al verle ahí, en completa soledad no pude evitar acercarme más a ver que le ocurría.

- Di-disculpe – me puse en cuclillas a su lado y toqué levemente su hombro

- Uhhm… - se quejó

Lo cargué, la verdad no sé de donde saqué las fuerzas en esos momentos, pero no podía dejarle allí, tan débil y vulnerable. Claramente ya habían robado sus zapatillas y su dinero. Lo llevé hasta mi casa.

- ¿D-Donde estoy? - exclamó sorprendido y asustado al estar acostado en una cama desconocida, en un lugar desconocido y con ropa desconocida, (Había recibido atención en la mansión por parte de los sirvientes.)

- Ya despertaste – sonreí y le dejé una bandeja sobre la cama – S-sírvete – señalé la bandeja

- Yo…Y-yo… - sus ojos se tornaron llorosos – no sé que decir – bajó la mirada avergonzado y unas lágrimas resbalaron por su rostro

- ¿Qué ocurre? ¿Dije algo malo? – me acerqué y posé mi mano en su espalda

- Jamás… Jamás nadie me había tratado así, debo, debo estar soñando – puso su antebrazo sobre sus ojos para que no le viera llorar

- Tranquilo… - acaricié su espalda – Cuéntame, ¿Qué ocurrió? ¿Qué hacías allí?

- Antes que cualquier cosa, dime tu nombre por favor, eres un ángel…

- Gracias, mi nombre es Hinata Hyuuga ¿Y el tuyo?

- Kiba Inuzuka, te contaré mi historia… - agachó un poco la cabeza avergonzado – Llegué ahí porque me había drogado y huí de casa porque papá fue… Lo que pasa es que mi madre vive sola conmigo, pero mi papá siempre llega a molestarnos, nos golpea a ambos, mi mamá es drogadicta, mi padre alcohólico. Ella no escucha nada de lo que le digo, cree que papá es bueno, sigue enamorada de él, ha vendido más de la mitad de las cosas de la casa para comprar drogas, y lo peor es que yo también caí en eso y-y – se le entrecortó la voz – no puedo dejarlo Hinata, ¡NO PUEDO! Y no sé que hacer – llora y me abraza con fuerzas como un niño asustado – vivo haciéndome el fuerte, pero soy débil, soy… MUY DEBIL, jamás nadie se había preocupado por mí, ni mi propia madre…

No sabía que hacer, ni qué decir, estaba muy nerviosa, solo lo abracé con fuerzas, me sentía inútil.

- Kiba-kun, puede que no comprenda tu dolor porque jamás he vivido algo tan intenso, pero luego de saber esto, no te dejaré solo, puedes contar conmigo y desahogarte, yo quiero apoyarte de verdad…

Luego de contarme toda su historia, de desahogarse me dijo que no podía quedarse más tiempo conmigo, que no podía dejar a su madre sola por mucho tiempo, y se fue.

Días más tarde llegó a verme con una sonrisa en el rostro y me entregó un ramo de rosas conseguido por su propio esfuerzo y trabajo en forma de agradecimiento (Me contó que empezó a trabajar porque ya no tenía esperanzas puestas en su madre) y así fue día tras día, llegaba con una gran sonrisa a verme, y de vez en cuando con una sorpresa, incluso había dejado las drogas y se estaba recuperando por su cuenta.

Había salido del cascarón y era una persona nueva, sin embargo su mirada siempre tenía un semblante triste y en ocasiones tenía actitudes extrañas, Neji lo detestaba porque una vez intentó robar una de las valiosas pertenencias de los Hyuuga, y eso había sido para conseguir drogas para su madre quien estaba por suicidarse si no las tenía, su necesidad ya era incurable.

Un día todo cambió, y Kiba no tenía una sonrisa en su rostro, sólo llegó en silencio y me abrazó, estuvo todo el día llorando sin parar y en la noche me contó que su madre había muerto porque tuvo una "reconciliación" con su papá, y tuvieron un accidente debido a que él manejó en estado de ebriedad, de éste no se supo nada.

- Kiba-kun… - musité

- Hinata… Eres lo único que me queda…

- ¿Q-Qué quieres decir?

- Hinata yo te amo, lo hice desde que vi tu rostro angelical, desde que sentí tus buenas intenciones. Desde que abracé tu cálido cuerpo, quise quedarme allí para siempre, me hiciste sentir que soy alguien, mi vida había perdido todo sentido y rumbo hasta que te conocí – me besó y le correspondí, yo también lo amaba.

*Fin Flash Back*

- Kiba kun ha crecido mucho, ahora es independiente, ha trabajado duro y ha sacado adelante sus estudios, en un comienzo yo le brindaba ayuda, pero ahora el ha podido hacer todo por si solo, y hasta el hoy seguimos juntos…

- Hinata… -tocaron el timbre – Anímate por favor, si ustedes se aman, no dejen que nadie se interponga en su camino, ¿Está bien?

- Sí…Gracias, vamos a la sala mejor – sonrió

- Sí

Ambas chicas se dirigieron a la sala y se reunieron nuevamente con Ino y Sakura.

- Hinata ¿Qué ocurrió? Tienes los ojos llorosos… - preguntó Sakura y Hinata se intimidó un poco y miro en otra dirección por lo visto no quería decir nada.

- Tiene alergia chicas, no se preocupen – sonrió la castaña

- Ahh… - dijeron algo incrédulas, pero no pudieron preguntar más al llegar el profesor.

- Bien chicos, desde ahora en adelante, yo seré su profesor jefe, mi nombre es Iruka, y bueno estuve revisando sus informes de el año anterior, y la verdad es que no están muy buenos… Por lo cuál les escribiré las parejas de estudio, y además podrán conocerse mejor.

Matemáticas: Hinata Hyuuga, Naruto Uzumaki - Sakura Haruno, Sasuke Uchiha

Biología: Temari No Sabaku, Ino Yamanaka

Química: Hinata Hyuuga, Ten-ten Ama

Lenguaje: Gaara no Sabaku, Sai

El último escrito se puso de pié, exclamando "Objeción"

- ¿Algún problema, Sai?

- Sí, él es tenebroso – dijo abiertamente y todos lo miraron sorprendidos

- Bueno, ¿Alguien tiene dificultad para Lenguaje? ¿Alguien quiere estar en el grupo de Gaara? – preguntó el profesor y hubo un silencio absoluto - ¿Nadie?

Una mano se alzó y una chica se puso de pié.

- Yo sí… - se escuchó una voz

- Tu nombre… ¿Es?