CAPITULO 2. LA FIESTA
Cuando vi que Eddie y los demás guardianes que protegían a Lissa no tenían el camino despejado para poder ponerla a salvo corrí hacia ellos y empecé a estacar a todos los strigois que no les dejaban pasar.
Uno me golpeo en las costillas, como no, y note como se rompía una. Un fuerte dolor devoro mi cuerpo pero el anillo de Lissa hizo que el dolor se esfumara en cuestión de segundos. Gracias a esto evite que un strigoi me desgarrase el cuello, pero no pude evitar un rasguño que hizo que mi cuello sangrara. Yo no estaba preocupada pero Lissa sí, y su preocupación me llegó a través del vínculo haciéndome difícil el continuar en la pelea.
Estaqué al último strigoi que les cortaba el paso y aunque deseaba ir con ella y protegerla me quede en la sala mientras Eddie se alejaba con ella y Jill.
Aunque nunca lo hago recé porque no se encontraran otro strigoi. Vi a Sydney y Adrian tras un guardián, pero este cayó sobre al suelo y un strigoi acabo con él. Cuando ese mismo strigoi se acercaba a Sydney, Adrian se puso delante de ella para protegerla. Qué acto más bonito por su parte. Corrí hacia ese strigoi y gracias al factor sorpresa lo estaqué rápidamente.
-Gracias pequeña dhampir.
-No hay que darlas- En ese momento Sydney lo beso y le dijo- Te quiero, gracias.
Un strigoi me empujo contra la pared, y cuando me di la vuelta para atacarle vi que lo tenía a tan solo unos centímetros de mí. Me cogió y me golpeo contra la pared.
-¿No estás un poco sola Hatthaway?- me dijo sonriendo y enseñándome esos asquerosos y repulsivos colmillos.-Vi como Eddie se acercaba por detrás y le dije:
- Para nada- dije sonriendo.
Eddie estaco al strigoi y ambos continuamos en la pelea. El los estacaba rápidamente mientras que yo poco a poco iba notando como los efectos del anillo se diluían y con ello volvió el dolor.
Notaba como Lissa se desesperaba al no saber cómo iba la pelea y por estar encerrada sin hacer nada, cuando ella siempre defendía el que se pudiese hacer algo.
Utilice todo eso y me levanté y corrí a ayudar a Eddie y juntos estacamos al último strigoi. Al hacerlo me pude fijar en mí alrededor. Vi cuerpos de morois desangrados en el suelo acompañados de varios guardianes y strigois. En la sala solo estábamos Eddie, Sydney, Adrian y yo, ¿sólo hemos sobrevivido nosotros?. La escena que mis ojos veían era espantosa, había más de diez strigois y empecé a recordar cómo la gente corría y gritaba, como los strigois callaban esos gritos y como Lissa intentab…
-¡Lissa!, ¿Dónde está?- dije gritando.- Múltiples ideas me vinieron a la cabeza. ¿Y si algún strigoi ha conseguido escapar de la sala y ahora va a por ella? ¿Y si la han secuestrado? ¿Y si la han conseguido encontrar y la han despertado?
Me centré en sus sentimientos y ahí estaba, seguía su desesperación y su preocupación no solo por mí, sino por todo su pueblo. Corrí hacia donde el vínculo me guiaba, pero el camino se me empezó a hacer borroso, todo daba vueltas, el dolor era horroroso, seguí corriendo, necesitaba ver a Lissa, necesitaba ver que estaba bien, pero las piernas me fallaron y caí mientras mis ojos solo veían oscuridad.
Estaba en una playa, la arena era fina, el agua chocaba contra mis pies produciéndome una sensación de relajación. El viento hacía que mi pelo bailase, me miré y vi que estaba con un biquini, un biquini que me había regalado Lissa. Era blanco con flores rosas, sin tirantes y con un lacito. Todo esto solo podía ser cosa de Adrian, pero no lo conseguía ver.
-Adrian, ¿Dónde estás? ¡Déjame dormir!- esto último gritando.
Nadie contesto a mi grito y me empecé a frustrar, quería dormir…Bueno vale, técnicamente ya estaba dormida pero quería volver al estado normal. Empecé a andar por la playa, cuanto más avanzaba más se veía la sombra que había en lo que parecía el final de la playa. Corrí hacia aquella sombra y cuanto más me acercaba más claro tenía quien era. Una sonrisa se dibujó en mi cara y no dude en abrazarla.
-¡Lo has conseguido!- dije emocionada.
-No exactamente, no he aparecido donde tú estabas y no sé porque no me puedo mover.
-Bueno, que hayas entrado en mi cabeza por ahora es suficiente, Lissa.
-¿Cuándo vas a despertar?
-Pues por la noche, como siempre tengo que protegerte. ¿Por qué? ¿Tienes alguna cosa planeada?
-¿No te acuerdas de nada?- pregunto preocupada.
Me empecé a asustar con esa pregunta- ¿Estás bien? ¿Te ha pasado algo? ¿Christian no habrá hecho nada no?- Dije preocupada.
-Siempre pensando en mí y en mi seguridad- dijo riendo
-Bueno Lissa, al grano ¿Qué ha pasado?- pregunte
- ¿Te acuerdas de algo de antes de este sueño? Algo reciente- dijo
Le iba a contestar que claro que sí, pero empecé a pensar por ejemplo en lo que hice ayer y no había nada. Recordaba la escapada de la academia, la vuelta... Vamos lo que paso hace dos años casi y también algo de lo reciente ¿pero de lo que hice ayer? No recordaba nada.
-¿Por qué no me acuerdo?- pregunte asustada. Empecé a dar vueltas, me costaba pensar, ¿Qué me pasaba? Tenía ganas de llorar por la impotencia de no saber prácticamente nada pero no lo hice. Me trague ese miedo, me quedé quieta mirando a Lissa y olvidé las lágrimas que querían caer por mis mejillas.- Lissa ¿Qué ha pasado?- le pregunté aparentando estar tranquila.
-¡¿Cómo pudiste?!¡FIRMASTE UN PAPEL PARA QUE NO TE PUDIERA CURAR SIN TU CONSENTIMIENTO O SI ESTUVIERAS AL BORDE DE LA MUERTE! ¿COMO ENCONTRASTE ESE FORMULARIO? ¡ME VAS A MATAR DE PREOCUPACION!- dijo despotricando.
-Tranquila tora...-dije riéndome. Por la cara que puso vi que a ella no le hacía nada de gracia.- Un día cuando me disloqué el hombro fui a la enfermería a que me lo colocasen. ¿Te acuerdas?
-Sí... Además eres tú la que no se acuerda de nada-dijo
-Levante una ceja.-Bien, entonces te acordarás que viniste corriendo porque pensabas….yo que sé que pensabas y que yo te dije que estaba bien y tú no parabas de insistir en curarme. Te terminé gritando y cuando me quedé dormida en la enfermería con el brazo ya bien puesto, tú me curaste. Me desperté sin ningún tipo de molestia y con el brazo como nuevo. Sabía que me habías curado, lo leí en tu cabeza.
Cuando me dieron el alta, una enfermera me pasó ese formulario y marqué las dos casillas. Solo quiero que me cures si me estoy muriendo o si yo te lo pido.
Aparte de que tu poder tiene efectos negativos sobre ambas, el uso frecuente te puede llevar a la desesperación y ésta a los cortes y lo sabes.
-¿Y ahora quieres que te cure?- dijo enfadada.
-Primero cuéntame que ha pasado. Sentémonos, que me canso de estar de pie, se que despierta lo aguanto pero esto es un sueño- le dije al ver su cara.
- Ja….Ja...Ja..., no puedo moverme y tampoco sentarme.-Apareció esa risa tonta y Lissa se contagió al final.
-Bien pues de pie.
- A ver, por lo que se cuando fuiste a recoger a Adrian y a Sydney unos strigois os atacaron y te dieron graves golpes en la cabeza. Y ellos te dijeron de ir a la enfermería cuando llegaras a la corte, pero no se sabe por qué no fuiste y te pusiste de guardia en la fiesta. Y cuando los strigois nos atacaron recibiste muchos golpes.
Solo sobrevivisteis tú y Eddie de los guardianes que no se vinieron conmigo. Cuando viniste a por mí te desmayaste y te llevaron a la enfermería. La doctora dijo que tenías una costilla rota, una gran pérdida de sangre y que con los golpes de la cabeza era posible que al principio solo tuvieras una conmoción, pero al recibir más golpes la doctora te indujo un coma para evitar que esos daños dañaran más tu cerebro. Dijo que cuando despertaras podrías tener una pequeña amnesia pero que no quedarían restos de esos daños gracias a los medicamentos, pero llevamos esperando a que despiertes un mes. La doctora dice que es normal ya que te quito el coma hace una semana y que con tus heridas y daños podrías tardar dos o incluso tres semanas.
Y desde que ingresaste Adrian y yo hemos intentado meternos en tus sueños, pero no lo conseguíamos, pero hoy si así que eso puede significar que vas a despertar pronto.
Me quedé en Estado de shock, no me acordaba de nada y aunque en esta situación fuese normal a mí no me tranquilizaba.- ¿pero quién te ha estado protegiendo?- Cuando Lissa se disponía a contestar todo desapareció y volví a estar en el mundo real.
No sé si pasaron horas, días o semanas desde que hablé con Lissa, pero el siguiente momento que recuerdo me situaba en la enfermería de la corte.
Abrí una cortina y ahí estaba yo, con tubos en mi boca, vías en mis brazos para ponerme yo que sé qué cosas. También creo que tengo el abdomen vendado porque estaba más ancho que de costumbre. La costilla seguro. En el cuello tenía una gasa y en la cara unas pequeñas heridas y mi pelo… ¿Quién me había hecho la nueva pipi calzas largas? La respuesta fue respondida por cómo no, Adrian.
-¿Te gustan?, me han costado mucho- dijo riendo
-¿es ese mi aspecto ahora mismo?
-Sí, desgraciadamente. Pero tranquila, que nos podamos comunicar significa que cada vez estas más consciente y que pronto despertaras.
- ¿Esta la doctora segura al 100% de que despertaré?- pregunté.
Él se quedó en silencio y más tarde respondió con un bajo tono de voz- No.
Me derrumbé, ¿no volver?, Dios, veía las pintas que tenía y si fuera otra persona sentiría pena por ella, lo que me decía que sentía pena por mí misma. Cambie de tema antes de que las lágrimas llegaran.
-Bueno y cuéntame ¿qué habéis hecho?
-Eddie y otros guardianes (esto lo dijo con segundas) han estado enseñando a muchos morois lo básico por si se quedan sin fuerzas para utilizar la magia. Sobre todo nos hacen mejorar en la resistencia para correr. Que estupidez pero bueno...- Me vinieron grandes recuerdos con esto último. Lissa, Christian, Mia, Jill y yo, bueno incluso Sydney también estamos entrenando.
-¿Por eso dices que es una estupidez? ¿Te creías que ibas a tener una estaca nada más empezar?- pregunté
- Sinceramente…, pues si ¿Cuándo tuviste tú la primera?
- Empecé a practicar con una antes del viaje a la casa donde nos conocimos.
- Un poco tarde pequeña Damphir ¿Qué pasaba ibas retrasada? Eddie nos ha dicho que el la cogió el primer día de su último año.
Le puse la peor cara del mundo y parece que le afectó por la expresión que ponía.- Sigue por favor.
-No bebo tanto como para ponerme borracho para que no haya efectos en Jill. Y Sydney y yo estamos muy bien.
-¿Nada más? ¿Un mes y solo eso?- le pregunté
-Un mes y dos semanas- me corrigió
-¡¿Dos semanas?! – grité
- Cuando Lissa hablo contigo solo había pasado una semana y no hemos podido coincidir para volver a hablar contigo.
Empecé a llorar, estaba desesperada, si no despertaba dentro de una semana era muy posible que ya no lo hiciera. Temía eso. Con las lágrimas en los ojos todo se fue volviendo borroso y poco después negro.
Abrí los ojos y empecé a oír el pitido de una de las maquinas, no notaba nada en mi boca por lo que suponía que me habían quitado el tubo. Mí abdomen seguía vendado al igual que mi cuello y mantenía las vías aún en mis brazos. Miré a mi alrededor y me sorprendió ver un abrigo largo de cuero marrón en el sofá de al lado de mi cama.
Puede que en esos sueños no me acordara de todo, pero ese abrigo no se olvidaba y mucho menos al propietario.
Me arranque las vías y me quite aquello que me conectaba a la máquina. Me levanté pese al mareo y el dolor en las costillas. Me centré en el abrigo y empecé a oler el after-shave. Empecé a caminar con dificultades pero cuanto más me acostumbraba más ritmo cogía y en pocos segundos ya estaba corriendo.
Vi a la doctora correr tras de mí, pero no había nada que pudiera pararme. Salí fuera de la enfermería y a poca distancia estaba el hablando con Christian y con tres guardianes más a su alrededor. Corrí hacia él, los guardianes me miraban asombrados y Christian cuando me vio sonrió.
El al ver la sonrisa de Christian se dispuso a girar para verme pero cuando lo hizo yo ya estaba con mis piernas abrazando su espalda y dándole uno de los mejores besos de mi vida. Nos separamos para respirar y yo puede ver aquellos ojos marrón chocolate de los que estaba enamorada. Nos miramos y con esa mirada nos dijimos todo: Que nos queríamos, que nos habíamos echado mucho de menos y muchas cosas más. Oh Dimitri, el amor de mi vida, mi Dios Ruso.
-He vuelto- me dijo regalándome una de sus sonrisas.
-Yo también- dije yo también sonriendo.
Nos volvimos a besar.
Bien , bueno deciros que lo siento por tardar tanto he estado con examenes y queria haberlo subido el domingo pero queria escribiros esto y ya era muy tarde. Quizas hasta diciembre no pueda subir el tercer capitulo ya que tengo estas dos proximas semanas repletas de examenes y trabajos. Intentare escribir los viernes y si puedo subire el tercero antes de diciembre.
Espero que os guste y muchas gracias a las personas que me han dejado comentarios. Ayudais mucho. Gracias y hasta pronto
