Espero más comentarios de todos los seguidores, aunque sea de forma anónima siempre gusta ver que valoran tu trabajo, aunque sea para decir todo lo malo del fan fin, así se aprende, a través de las críticas, no dejéis nunca de ofrecer sugerencias, podrían aparecer en las historias, siempre estoy dispuesto a nuevas ideas ¡ Gracias!

Kurt se acercaba a paso firme a Blaine tenía que hablar a solas, en un primer momento había pensado contarle el secreto, pero luego pensó que sería una estupidez quien en su sano juicio le iba a creer nadie.

-Blaine tenemos que hablar –dijo mientras arrastraba a Blaine por el brazo hacia un lugar apartado alejado de la gente que abarrotaba el instituto.

-Dime pasa algo –dijo Blaine ansioso quizás hasta preocupado.

-Quería que sería posible pasar de la idea de Nueva York –dijo Kurt sabiendo el aluvión de gritos que le iba a venir después.

Pero no hubo gritos ni nada parecido Blaine parecía inmóvil frente a él como intentando hablar pero sin poder decir ninguna palabra.

-¿Por qué no quieres ir a NYC, es tu ciudad preferida del mundo pasa algo? –pregunto esta vez ansioso Blaine mientras le caían gotas de sudor por la frente.

-No nada, había pensado que podríamos organizar la cita aquí en Lima, podemos hacerla especial no necesitamos esperar ir a NYC, lo especial de la cita ya está aquí, tu –dijo Kurt en un arrebato de sinceridad que ni el mismo podía creer se estaría enamorando otra vez de Blaine y entonces una pregunta le conmovió.

¿Seguiría enamorado de Blaine? Era una pregunta cerrada solo la sabia la respuesta pero de repente dejo de pensar porque Blaine estaba hablando y él no estaba prestando atención.

-Oh Kurt –dijo Blaine mientras lo abrazaba casi conmovido. –Por supuesto que podemos hacerla aquí, pero hay algo más que tienes en mente.

-Quizás la semana que viene podríamos organizar una fiesta y animar a Quinn y a Rachel a que vengan –dijo casualmente Kurt mientras devolvía el abrazo se sentía bien ese abrazo hacía años que no se sentía así tan cálidamente el hogar volvía a sus brazos, aunque seguía teniendo las defensas altas, no era momento de pensar en él, sino en los demás.

-Quieres hacer una encerrona, me apunto –dijo Blaine emocionado ya que estas cosas le encantaban juntar a parejas así por sorpresa.

-Entonces me ayudaras –pregunto Kurt mientras controlaba que nadie escuchara su conversación.

-Claro que sí, podríamos hacerla en mi casa, Cooper estará fuera por una conferencia sobre su nueva serie de televisión, y mis padres tienen que ir a Roma a cerrar un asunto de negocios, estará la casa vacía para hacer locuras, pero luego me tienes que ayudar a limpiar –dijo Blaine riendo.

-De acuerdo acepto el trato –dijo Kurt devolviendo la sonrisa.

-La cita la preparare pero no te diré cuando ni donde, será una sorpresa –dijo Blaine mientras se alejaba de su lado.

-Pero … -pero fue inútil las críticas de Kurt, Blaine había desaparecido de su lado quería darle una sorpresa, por un lado le inundo el miedo seria su cita como la que paso en NYC años atrás, aunque esa cita ya nunca se llegaría a producir, al menos no en este mundo, o quizás en su mundo quien sabe, estaba al pasado pero nada le garantía que no fuera un sueño o ilusión aun así estaba empeñado en enmendar algunos errores y hacer feliz a tanta gente que se lo merecía.

En esta o en cualquier otra realidad. Ese fue el pensamiento de Kurt mientras entraba en clase de algebra.

Kurt estaba distraído mirando por la ventana, una nueva cita este podría ser un nuevo inicio para su relación, o quizás un nuevo destino, una puerta que se abría para dar paso a una nueva realidad más brillante que la anterior.

Además había anulado la espantosa cita de NYC, ni siquiera quería volver a recordarla había sido un fracaso completo no merecía la pena pasar tiempo pensando en cosas que en esta vida no volverían a pasar, esa cita era pasado y ahora ya ni existía, Kurt esbozo una gran sonrisa por primera vez en su vida estaba feliz, quizás aún no sabía si su corazón se había dignado a volver a amar a Blaine o quizás no era nada real. Pero esta vez era más fácil que la anterior realidad.

Por primera vez en su vida era feliz hacía tiempo que no lo era, ahora sonreía de verdad y no daba falsas sonrisas hipócritas solo para contentar a la gente. Quizás no lo tenía todo, pero por ahora estaba bien, seguía teniendo ganas de volver a NYC, Y regresar a su vida pero aún le quedaban cosas que hacer aquí.

-Señor Kummel quiere atender a clase o seguirá mirando por la ventana mucho tiempo más –dijo de repente el profesor de algebra parecía enfadado incluso se le podía ver la vena de la frente que latía más fuerte que nunca, a veces bromeaban de cuanto más le aguantaría sin reventarle.

-Lo siento no volverá a pasar –dijo Kurt disculpándose atendiendo a la pisara.

-Eso espero ya sabe que no tolero la vagancia a mi clase –dijo el profesor mientras esbozaba una sonrisa al ver que Kurt volvía a atender a clase.

Era un gran profesor, a Kurt le caía bien un poco brusco de formas pero era un gran profesor sabio enseñar, tenía pasión por enseñar. Y caía bien a todo el mundo.

La clase paso deprisa, media clase había estado mirando por la ventana por lo que no le había parecido ni siquiera estar en clase.

Kurt se fue a su casa, cogió su coche y navego por las calles suburbanas de Lima, parecía que nada cambiaba allí no llegaba la innovación las típicas casas de las afueras de la ciudad con jardines cuidados e incluso alguna piscina privada se podía ver a través de las ventanillas del coche. Pero nada allí la innovación no llegaba.

Por eso Kurt decidió abandonar Lima por Nueva York, quizás había dejado demasiadas cosas atrás pero era lo que él había querido y todavía tenía gran parte de su corazón encasillado en NYC, la gran manzana que nunca duerme donde puedes hacer de todo en cualquier hora.

Donde toda la nueva tecnología se abre, donde la innovación llega día a día, donde todo cambia en un momento y todo es brillante.