Espero que os guste este capítulo ya que será el penúltimo!, Si amigos el próximo capítulo será doble y será el último de la historia por ahora, quizás luego me anime a continuarlo o si queréis ofrecer sugerencias las acepto. Qué final queríais me da curiosidad saberlo.
Dedicado especialmente a Montse-VR quien siempre está dispuesta a comentar todo aquello que le gusta o le disgusta de la historia!
-Kurt se preparó para la fiesta, que rápido había pasado esta semana, casi ni siquiera podría echar la vista atrás y ver todo lo que había pasado.
Por fin había sentido lo que era volver al hogar, hace años había jurado y perjurado que nunca jamás volvería a decir hogar a Lima, ese pequeño pueblo que nunca cambiaria pero finalmente ahora se había dado cuenta de cuanto importantes eran esas personas para él, todas y cada una de ellas que hacía años que no veía tenían algo especial para él, tenían parte de su corazón de sus recuerdos de su mente en cada parte de ellos. Todos eran una pequeñísima parte de lo que era Kurt. Pero sin ellos sería como un puzle sin terminar.
-Blaine has puesto la bebida en hielo –dijo Kurt mientras acababa de repasar los últimos detalles de la fiesta, la decoración estaba lista y solo faltaban unos minutos para que la gente fuera entrando por esa puerta y la fiesta empezara.
-Si –dijo Blaine cargando con cubiteras de hielo con todo tipo de bebidas.
-Ya falta poco –dijo Kurt mientras veía colgado el reloj de la sala.
Y El timbre sonó, los primeros invitados habían empezado a llegar, y fueron entrando uno tras otro y pronto se formó una masa humana de gente bailando al son del compás que marcaba la música.
-Me alegro de verte –saludo Blaine a alguno de sus antiguos compañeros de Garbes.
-Mira hay esta Rachel –señalo Kurt en dirección a Rachel quien estaba animada hablando con un chico rubio.
-Y Ahí Quinn –dijo Blaine mientras la veía sirviéndose un poco de ponche.
-Distrae a Quinn mientras yo arrastro a Rachel –dijo Kurt mientras caminaba a paso firme en dirección a Rachel.
-Ah! Hola Kurt –saludo Rachel
-Hola Rachel podríamos hablar un momento a la habitación de Blaine es urgente –dijo Kurt mientras fingía que era un asunto de vida o muerte.
-Por supuesto, si me disculpas –dijo Rachel disculpándose con el chico rubio y dejando la conversación a medias.
Ambos entraron al piso superior donde Kurt y Rachel se sentaron a la cama de Blaine.
-Veras tu quiero darle una sorpresa a alguien muy especial –dijo Kurt mientras le cojea la mano a Rachel.
-Una sorpresa a Blaine que emocionante que es –dijo Rachel eufórica mientras estaba totalmente desinformada del plan de Blaine y Kurt.
Mientras tanto en la planta inferior Blaine y Quinn hablaban animadamente sobre los planes de futuro.
-Me encantaría encontrar alguien que me quisiese incondicionalmente –dijo Quinn mientras bebía de su copa.
-A veces a las personas les hace falta un empujón para darse cuenta de lo que tienen enfrente suyo y no ven –respondió Blaine mientras esperaba la señal de Kurt.
Blaine subió la vista y vio a Kurt haciéndole la seña que previamente habían pactado.
Blaine entonces tiro la copa encima de Rachel quien se mojó el pelo.
-Ah Blaine ten más cuidado –se quejaba Quinn mientras se tocaba el pelo ahora húmedo.
-Vamos a mi habitación allí hay toallas y podrás secarte.
Blaine y Quinn entraron a la habitación donde estaban Kurt y Rachel sin embargo los dos chicos corrieron fuera de la habitación mientras cerraban con llave la puerta.
-Que os divertías –dijo Kurt mientras ignoraba las suplicas de Rachel para que abrieran inmediatamente la puerta.
Después de unas mil amenazas sobre los derechos humanos y lo que significaba el secuestro Rachel se dio por vencida entendió que si no dejaba hablar sus sentimientos con Quinn jamás saldrían así que Rachel fue valiente y le conto sus sentimientos abiertamente a Quinn.
-No hablan eso es buena señal –dijo Kurt mientras escuchaba por detrás de la puerta.
-Creo que se formó una nueva pareja –dijo Blaine mientras cojea la mano de Kurt.
-Volvamos a la fiesta –dijo Kurt mientras abría la puerta pero las chicas ni siquiera oyeron el clic de la puerta.
La fiesta se fue terminando y todos los invitados se fueron a sus respectivas casas, después de la sorprendente noticia de la nueva pareja de Quinn y Rachel.
Kurt se sentía feliz y por primera vez en su vida, deseo quedarse atrapado en esa realidad alternativa para siempre jamás.
Quizas quedarse allí para siempre no parecía tan malo, al fin y al cabo en todos los cuentos era en un pueblecito perdido de la mano de dios, como Lima.
Quizas este seria su feliz final de cuento o quizás una ilusión que no quería escapar. Si era un sueño esperaba que nunca terminara, y si terminara al menos se quedaría tranquilo pues por una vez había echo lo correcto.
