N.A: No soy dueña de Dude That´s my ghost,

P.S. No sé porque me están saliendo tan largos si es porque me enrollo de mala manera o porque estoy inspirada (posiblemente lo primero)

P.S2: En está historia me siento como si la estuviera leyendo yo y quisiese saber como continúa (extraño ¿No?), creo que voy a hacer una parte basada en una canción.


Capítulo 3: Empecemos ya

El fantasma camina apoyado en Spencer.

-Falta poco- es lo único que le dice en todo el trayecto.

Spencer solo asiente. De repente escuchan unos pasos, Spencer se da la vuelta, Billy intenta subir a un árbol, pero con el tobillo lesionado no puede saltar, no lo logra.

-Cerca de aquí hay un pequeño poblado cerca, podemos refugiarnos allí.

-Pero tú estás mal o es que no piensas, si ya es peligroso entrar en un pueblo siendo un Incomprendido cuanto más si es una aldea que han estado atacando…

-Toma ponte esto- el chico se saca el abrigo que lleva puesto y deja a la vista completamente su cara.

El fantasma se lo pone por encima de su sudadera y se pone también la capucha aunque ya lleve una. Spencer saca unos guantes de sus bolsillos y se los ofrece al fantasma, el fantasma se los pone en silencio.

Los pasos se escuchan cada vez más cerca.

-Creo que era por aquí…- dice Spencer.

-Como sea.

Spencer y Billy caminan con lentitud hasta llegar a las afueras del pequeño pueblo. Billy puede ver a lo lejos un gran muro, el gran muro que separa el territorio de los incomprendidos con el de los humanos.

-He cumplido ya mi parte- dice Billy- Llegamos al último quilómetro.

Spencer lo mira confuso, pero igualmente asiente:

-¿Por qué no me dejas ir contigo?

-Pero que chico más pesado, no te he explicado ya el motivo como tengo que decírtelo ¿en japonés?

-Pero…

-¡Monstruo!- escucha gritar a alguien a lo lejos.

-¿Dónde?- pregunta rápidamente Spencer.

-Te dije que era mala idea, pero tú que tienes en esa cabeza.- susurra Billy.

De repente se ve volar por los tejados de las casas a un murciélago que se transforma en un vampiro.

-Me debes una disculpa y llevarme a conocer el país.

-Ahj, me sacas de quicio, ahora entiendo porque los incomprendidos y los humanos no se llevan.

Le revuelve el cabello.

-Entonces… ¿Me llevarás?

-Puede… Me prometes que me harás caso en todo lo que te diga.

-Sí, lo prometo.

-Genial, pues agáchate y deja que me suba encima de ti, que el tobillo empieza amatarme.

-Ehh…

-Era broma, pero tan rápido como crucemos esos muros no lo será, créeme si crees que los humanos son crueles con los incomprendidos que cruzan su territorio es porque no has visto lo que le hacen los incomprendidos a un humano que se acerca a esos muros, así que ya puedes volver a casa porque cerca de esos muros viven hombres lobos y son capaces de oler a un ser humano a quilómetros hasta creo que pueden ser capaces de olernos a estas alturas.

El chico parece dudar ante la idea de seguir con el fantasma o no:

-Me da igual- dice el chico- confió en ti, además si muero al menos abre cumplido mi sueño de conocer MJL.

Billy ha dejado de escuchar a Spencer para fijarse en el vampiro, sus movimientos, su destreza, su agilidad.

-Ese vampiro ha sido entrenado.

-¿Qué?

-MJL solo entrenan lo básico: a los fantasmas les enseñan a volar, a transformarse en cosas y a traspasar paredes durante un máximo de dos años, si no has conseguido dominarlo en ese plazo te buscas la vida y créeme este vampiro parece haber tenido no solo un entrenamiento completo sino también más tiempo del que dejan allí.

-¿Y cómo estás tan seguro de ello?

-Todos los entrenamientos duran lo mismo, se cambian las tácticas y lo sé porque conocí al vampiro con el mayor resultado y lo vi entrenar. Comparado con lo que hacia él esto es como…

-Como ver a un humano en el país de los incomprendidos.

-Exacto.- dice Billy mirando hacia el chico.- no sé porque, pero me da que alguien o algo nos está tendiendo una trampa y tengo aún más miedo porque no sé si es un ser humano o un incomprendido.

Spencer mira a Billy y luego al vampiro que ahora se ha transformado en murciélago y se dirige a MTL.

-Sigámoslo.

-¿Cómo?

-Sigámoslo, mira se aleja a MTL es nuestra oportunidad.

-Querrás decir mi oportunidad, pero ni yo la tengo.- Billy hace una pausa- soy un fantasma que lo único que sabe hacer es traspasar paredes, soy un fantasma que vive entre humanos solo por cumplir la promesa que les hice a mis padres antes de que murieran.

-¿Cuánto llevas viviendo entre humanos?

-Ah, pues te sorprendería… un momento… ¿Por qué te estoy contando esto?

Spencer mira al fantasma a los ojos:

-Porque los dos queremos lo mismo solo que tu para los IS. Y yo para los seres humanos.

-Supongo, pero entiéndeme humanos e incomprendidos no se mezclan, siempre ha sido así desde que tengo recuerdos.

-Bueno, pero tú y yo somos amigos… ¿No?

El fantasma asiente lentamente:

-Supongo que porque somos diferentes…

-Entonces… ¿Me llevarás contigo?

-Ya empieza el otro enserio no podemos estar dos minutos sin hablar de eso.- El fantasma sonríe.- de acuerdo, te llevaré, pero lo dicho mis instrucciones al pie de la letra, aunque antes pasaremos a ver a un amigo a ver si nos puede ayudar.- Billy mira hacia abajo- pero eso sí, rodeemos el pueblo porque después de lo que acaba de pasar solo un tonto con media neurona pasaría por el pueblo.

Spencer sonríe:

-Supongo que sí.

Pasadas unas horas llegan frente al muro, podrían haber llegado antes si no hubiese sido por el tobillo de Billy y la idea de rodear el pueblo.

-Oye, Billy.

-Dime.

-¿Crees que los hombres lobos ya me habrán olido?

El fantasma se ríe.

-Lo que te conté era solo una broma, no suelen atacar mientras estés fuera del muro y no traigas nada malo.

-Para tu suerte mi gran amigo vive justamente aquí.

-¿Aquí?

El fantasma asiente:

-Ruberto, Soy yo Billy, el chico fantasma, necesito tu ayuda… esta vez no he venido solo.

Contra la pared del muro poco a poco se vuelve más visible una pequeña casa, la puerta se abre y deja a la vista a un duende fantasma…

-¿Un humano? ¿En serio no creí que te sentirías tan solo para vivir con un humano?

El fantasma rueda los ojos:

-No vivo con él, solo me lo encontré por el camino y una cosa llevo a la otra… y bueno directo… ¿Tienes alguna forma de hacerlo pasar por un incomprendido?

-No sé, es la primera vez que escucho tal cosa, pero voy a ver en mis libros.

El duende fantasma entra dentro de su casa, Billy lo sigue:

-¿A que esperas?- le pregunta a Spencer.

Spencer entra lentamente el interior es muchísimo más grande de lo que es afuera.

-Vaya.

De una puerta van saliendo libros.

-Aquí no está, tampoco aquí.

Spencer entra en la sala de donde están saliendo los libros, se sorprende al ver que es una biblioteca mucho más grande que un pueblo.

Los libros siguen siendo lanzados.

-Aquí encontré algo… ¿Para cuanto sería?- le pregunta a Billy.

-No sé, calcula más o menos para hacer turismo por MJL y para a comprar comida para 100 años.

-Vale, aproximadamente dos semanas.

Mira a Spencer.

-Dada su altura y que va a viajar contigo lo mejor será que se vuelva fantasma.

-Genial, avísame cuando hayas terminado porque luego hay que borrar ese olor de humano que tiene y que tengo yo, es lo malo de vivir entre humanos.

-Oye…- dice Spencer enojado.

-¿Qué? solo soy sincero.- dice Billy.

El duende fantasma lee el libro como si a su alrededor hubiese un silencio absoluto y no una pelea entre un fantasma y un humano.

-Me temo que voy a necesitarte Billy para está poción.

-¿Cómo? Oh no, juré que después de que me convirtieses en araña no volvería a ser ningún animal de pruebas.

Spencer lo mira:

-Por favor, hazlo por mí- dice Spencer- recuerda que me debes dos.

-Recuerda que me debes dos- dice Billy con voz aguda.- Hagámoslo rápido, pero eso sí como me despierte en otro cuerpo o sin mi hermosa cara eres duende muerto.- dice con voz normal.

-Está bien- dice el duende fantasma. Se acerca a Spencer y le susurra- Ni que le tuviese miedo a la ira de un fantasma que solo sabe traspasar cosas.

Spencer se ríe tras el comentario.

-¿Qué has dicho ahora?

-Nada, tan solo que empecemos ya- dice Spencer.