Y se acabó, sinceramente no me llegaban más ideas para el fin y no me gustaría que perdiera emoción capitulo tras capitulo un buen broche final es mejor que acabar el fin de aburrimiento, gracias a todos los seguidores del canfín. Próximamente hare otras historias más largas, estar alerta en los próximos días aparecerán nuevas historias.

Kurt se despertó sobresaltado de la cama, seguía en Lima, por ahora mientras miraba una foto de Blaine y el.

Llamo a Blaine, tenía que contarle lo que le pasaba quizás lo trataría de loco y no lo creería pero al menos el estaría con un peso más ligero en su interior, quizás él podría ayudarlo.

-Que pasa Kurt –dijo Blaine mientras abría la puerta de su habitación.

-Tengo que contarte algo –dijo Kurt mientras le decía que se sentara a la cama después de todo estarían un rato.

Después de contarle todo lo que había pasado y como se abría despertado otra vez en Lima, Blaine parecía no dar signos de vida. Parecía pensativo quizás demasiado.

-Quizás podríamos cambiar el futuro –sentencio finalmente Blaine mientras miraba a Kurt.

-Pero como, que planeas que haga –dijo Kurt mientras se exasperaba.

-Podrías, irte a Nueva York, y esperarme y el año que viene yo iría allí y viviríamos para siempre. O podrías quedarte aquí y quizás cambiarias el futuro.

Quedarse a Lima o esperar a Blaine en NYC, si lo esperaba a NYC, Corría el riesgo de perderlo y que su futuro volviera a ser igual que siempre. Pero si se quedaba en Lima, que futuro tendrían allí en Lima, muy pocas oportunidades.

-Tengo que pensarlo –dijo Kurt mientras paseaba por la habitación que de repente la encontró mucho más pequeña casi asfixiante.

-Hagas lo que hagas, recuerda que te quiere igual.

Entonces Kurt entendió que el destino estaba en sus manos aunque temeroso de que todo pudiera cambiar, estaba feliz por ahora todo iba bien.

-¿Pero qué propones exactamente? –pregunto Kurt mientras miraba a Blaine.

-Podrías empezar a la universidad de Columbia Ohio y luego nos iríamos los dos a NYC.

Columbia estaba a una hora de Ohio, era poca distancia comparada con la de miles de km que haría en Ni. Era una buena opción para empezar.

-Quizás tengas razón Blaine, quizás si –dijo Kurt mientras miraba todas las opciones que tenía abiertas no quería desperdiciar nada.

-Algo encontraremos Kurt –dijo Blaine mientras le sonreía.

-Eso espero Blaine eso espero –contesto Kurt mientras acompañaba a Blaine a la puerta necesitaba estar solo, Blaine capto la señal y se fue a su casa necesitaban ambos un momento.

Kurt se quedó solo pensativo en su habitación, caminaba de un sitio a otro, miraba por la ventana como las primeras hoyas de otoño cubrían la carretera de un dorado morroñoso que hacían de la calle un paisaje otoñal.

Todavía necesitaba pensar una idea que le diera esperanza, alguna manera podría cambiar el destino.

Y Llego la noche después de cenar, Kurt subió a su habitación donde miro por la ventana entreabierta y pidió un deseo.

-Por favor deseo cambiar mi futuro.

Pidió el deseo y rezo devotamente que por una vez en su vida sus plegarias fueran escuchadas y algo cambiara, que su futuro fuera el que él quería, feliz y no la frialdad que le tocaba vivir en ese momento.

Quería que de la misma manera que habría podido llegar al pasado, se cambiara el futuro.

Y se durmió mientras pensaba que el deseo que había pedido e imaginaba como podría cambiar su vida. Ahora mientras cerraba los ojos pensaba toda la aventura que había vivido, desde el inicio hasta el final tantos momentos tantas cosas habían cambiado, es extraño como una pequeña parte del futuro recae en las manos de las personas cambiándolo para siempre.

Kurt se despertó en una cama que era la suya, pero de NYC. Había vuelto a NYC, no lo había conseguido.

Sintió dolor, decepción, pánico y finalmente aceptación, no podía esperar que sus plegarias fueran escuchadas, seguramente todo había sido un sueño o una ilusión.

Sin embargo por una vez sabía que tenía que hacer, quizás podría volver a Lima y reconquistar a Blaine.

Cojeo su teléfono y llamo al número de Blaine esperando a que no hubiera cambiado su número.

Y el teléfono sonó, pero en su baño, Kurt no entendía porque sonaba un móvil en su baño.

Entonces, vio a alguien salir del baño, era moreno, con ojos verdes, primero no le reconoció, pero luego aunque se le veía más mayor pudo saber exactamente quién era.

-Kurt, pasa algo –dijo Blaine mientras se acababa de vestir.

-No nada, todo va bien –dijo Kurt mientras abrazaba por detrás a Blaine.

-Oye Kurt, no te pongas demasiado pegajoso hoy, ya sabes que en una hora tenemos que ir a la fiesta de Quinn y Rachel y ya sabes que nos riñen si llegamos tarde por ya sabes ponernos demasiado pegajosos

-Pegajosos una nueva manera de decir sexo educadamente

-Algo así, vamos vístete Kurt, que te pasa hoy que estas todo embobado mirándome, sé que cada vez estoy más sexy pero –pero fue interrumpido por un puñetazo de Kurt en el estómago.

-Creído –dijo Kurt mientras se iba riendo a elegir su ropa mientras veía a un Blaine con lagrimitas en los ojos a causa del dolor del `puñetazo.

-Me la pagaras Kurt Anderson –dijo Blaine mientras se iba a perseguirlo.

-Anderson –dijo Kurt confuso ese era el apellido de Blaine no el suyo.

-Si Kurt, Kurt Anderson, ya sabes nuestra boda, Hawái, tomaste mi apellido.

-¿Hawái?-pregunto Kurt.

-¿Te has olvidado de nuestra luna de miel? Y luego te quejas si me olvido de nuestro aniversario –dijo Blaine mientras reía como un histérico.

-Algo más que debería saber –dijo Kurt restándole importancia.

-Sí, Charole, Burt y Finn vendrán la semana que viene, a Ni, Finn traerá a Verónica su novia, pero le pedirá matrimonio en Central Park –dijo Blaine mientras Kurt asombrado veía como había cambiado su vida. Y la de todos.

Finalmente lo había conseguido, había cambiado su futuro, quien sabe que le prepararía el futuro pero por ahora todo estaba bien.