N.A: No soy dueña de Dude Thats My ghost
Capítulo 4: Por fin curo mi tobillo
-Dime que no me va a doler.- dice Billy.
-No te va a doler.- dice Ruberto.
-Lo estás diciendo para complacerme… ¿Verdad?
-Por supuesto.- dice Ruberto mientras le pincha la inyección y extrae un líquido azulado del cuerpo de Billy.
-Te mataré, sabes que odio las malditas agujas.
Spencer solo observa con una sonrisa en el rostro:
-¿Has montado todo este escándalo que ha durado media hora solo por algo que ha durado apenas 10 segundos?
-Veamos cómo se las apaña el humano contra sus mayores miedos, no es más fácil ver al fantasma morirse de terror con los suyos… ¿De qué estoy hablando?
-No sé te perdí el hilo después de la primera palabra.
-Ya está- dice Ruberto, mientras le entrega un frasco con un líquido violáceo- no estoy muy seguro si puede producir efectos secundarios.
-Y aún encima el fantasma se arriesga para algo que no puede funcionar.
-Billy, cállate- dice Spencer- tú no eres el que tiene que bebérselo.
-Tienes razón, creo que voy a disfrutar de esto.- ahora quien sonríe es Billy mientras mira a Spencer destapar el frasco y darle un sorbo.
-Creo que es la cosa más asquerosa que he probado y probaré en mi vida.
-Nadie dijo que alcanzar un sueño fuese fácil.- dice Billy sentándose.
Spencer acaba de beberse el frasco, reprime sus ganas de devolverlo y cierra los ojos, la cabeza le da vueltas, quien le mandaría a él fiarse de un duende fantasma.
Poco a poco las cosas se empiezan a aclarar, mira poco a poco a Billy:
-Funciona- dice Ruberto.
Spencer mira a su alrededor en busca de un espejo, cuando lo encuentra corre hacia él.
Se ve… es un fantasma.
-¡Fantástico!
-Recuerda que solo puedes usar las habilidades fantasmales que tenga el fantasma que ha realizado la transfusión.
-Quieres decir que solo puedo traspasar cosas.
Asiente, mientras se acerca flotando hacia él.
-Da igual igualmente es fantástico, vamos Billy.
-Lo dice como si fuera tan fácil, me tomo dos años manejar esa técnica me tomo un año y medio. – dice Billy bastante bajo. –Venga vamos- dice Billy en voz alta- Gracias por todo Ruber… algún día te lo devolveré.
-Me basta con que vengas a visitarme más a menudo.
Spencer y Billy salen por la puerta de entrada.
-¿Y ahora por dónde entramos?
-Somos fantasmas solo necesitamos saber a dónde queremos ir y… Billy se lanza contra el muro.- Traspasar.
Saca la cabeza. Spencer corre hacia al muro, cierra los ojos y en lugar de sentir un fuerte golpe, no siente nada. Abre los ojos, lo primero que ve es un suelo de un verde intenso.
-Woow- dice.
-Sí esto te parece grande, definitivamente alucinarás cuando lleguemos al centro, la capital.
Spencer empieza a correr por las verdes praderas, hasta llegar a un pequeño poblado, ve a fantasmas y vampiros volando, a hombres lobos echar carreras y a sirenas construyen una casa con burbujas de agua.
-Todo esto es asombroso.- dice acercándose al estanque donde están las sirenas construyendo.
-Sí, por cierto con lo de Ruberto se me olvido completamente lo del tobillo, pero ahora que empiezo a andar es un problema, mejor será que vaya al centro de salud.
Spencer asiente, corre hacia Billy y lo ayuda a caminar Billy lo va guiando hasta que llega al sitio. Billy atraviesa la puerta:
-¿Vienes o esperas una invitación?
Spencer hace lo mismo. De repente empieza a flotar, se da contra el techo, intenta seguir a Billy que parece dársele muy bien aunque no sepa volar como fantasma mientras que él se choca contra todas y cada una de las paredes.
-Tranquilo, es cuestión de practica- le dice Billy mientras va bajando hacia el suelo, está en frente de una puerta- suelen usar este hechizo cuando no hay mucha gente, sino imagínate el caos que abría.
Billy abre la puerta y entra, en la consulta hay un elfo, alto de ojos azules y pelo castaño.
-Me torcí el tobillo- es lo único que dice Billy.
El elfo lo mira y va hacia un armario, coge un ungüento de color marrón, Billy se sienta en la camilla y el elfo le aplica el ungüento:
-Veo que no has cambiado nada desde la escuela básica de entrenamiento.
-Ya ves.
-Estarás curado dentro de unos segundos.
-Espera…- interrumpe Spencer- ¿ustedes se conocen? Si tú eres un elfo y él un fantasma, no se supone que deberían estar en aulas diferentes.
-El fue mi profesor de Cultura-dice- no todo era entrenamiento para saber usar nuestros poderes.
-Y tú amigo ¿Quién es?
-Ah… pues… venía a suscribirlo a la escuela básica es nuevo en esto de ser fantasma.- semi-miente Billy- Ya sabes los nuevos siempre hacen preguntas raras.
-¿Y cómo se conocieron?
-En el bosque- dice Spencer.
-En un campamento.- dice Billy.
-En un campamento que había en un bosque- dice Spencer.
-Ya veo, espero que consigas dominar las habilidades, solo dan un máximo de dos años, ya no soy profesor cambie cuando me ofrecieron este trabajo, siempre soñé con estudiar medicina y preparar estos ungüentos.
-Se pasaba la mayor parte de la clase hablando de eso- le susurra Billy a Spencer.- Bueno, ya nos tenemos que ir, tenemos mucho que ver y todavía no hemos comenzado.- le dice al elfo.
-Le vas a enseñar MJL sino vives aquí desde que…
El rostro de Billy cambia completamente:
-Sigo teniendo la casa de mis padres en MJL, no te olvides profesor, no te olvides.
-Ahora soy médico.
-Sabes que nunca me acostumbraré a llamarte eso.- Billy sale- Venga vamos Spencer, Adiós profesor.
-Adiós- dice Spencer.
Para salir vuelve a pasar otro tanto de lo mismo, Spencer le agradece a Dios que le hubiera dado tanta paciencia, sale por la puerta y cae al suelo.
Mira a Billy, sigue teniendo el mismo rostro con el que salió de la consulta:
-¿Cómo fueron tus años en la escuela básica?
Billy lo mira desconcertado, parece que lo ha pillado en las nueves.
-Fantástico- dice- tengo muy buenos recuerdos de esos dos años, el que acabas de ver no era solo mi profesor de cultura sino era también el director. Por cierto, tienes que ver la capital te va a encantar, parece un mundo totalmente diferente al de los humanos…
-¿En serio?
Billy asiente.
-Por fin curo mi tobillo.
