Feliz navidad, Feliz año nuevo, Día de reyes, cumpleaños [por si las dudas], aniversarios, etc… nwn

Ara, ara, ara… ¿adivinen quien volvió?, sí, yo, nyahahaha, por favor no me maten, soy joven para morir, tengo una familia, tres hijitos y un esposo maravilloso, apiádense de mi TTwTT

Bueno, bueno, que tal gente, mundo, señores, señoritas, he aquí, el esperado y muy solicitado, capitulo dos, ¿Por qué me tarde tanto?, ¿Por qué no avise?, bueno hay varias razones, la primera habían abandonado el capítulo dos, y si, tenía como la mitad, pero [la segunda razón], cierta persona me perdió la USB donde tenía ese capítulo, así que fue un golpe bajo para mí, por eso, empecé desde cero, sin embargo, viene con sorpresa nuevas e interesantes, esperando sea de su agrado. Muchas gracias por leer el primer capítulo y comentar, disfruten la lectura.

"Presente"

"Pasado" [Lo entenderán al ir leyendo]

Los personajes de One Piece son propiedad de Eiichiro Oda

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- Mamá… ¿Cuándo llegara papá?

- Calma cariño, pronto, pronto, ya vez como es él

- Sí, pero él prometí que hoy jugaríamos juntos – hizo un ligero puchero a la par de unas lágrimas que salían de sus ojos

- Oh vamos, no llores – cargo al pequeño, dándole un fuerte abrazo – te parece si mamá juega contigo

- ¿E-enserio? – su madre asintió, y el rápidamente seco las lágrimas con el dorso de su mano – entonces, bájame, bájame – ya con los pies en la tierra fue a buscar lo necesario a su habitación. Su madre sonrió dulcemente, tan pequeño, pero lleno de energía

Termino de lavar los platos y salió de la cocina, estirar un poco sus piernas le venía de maravilla. Hacerse cargo de la comida de todos los Mugiwara no era un trabajo tan sencillo como lo hacía ver Sanji.

- Ara, Tashigi-san, ¿ya has terminado? – giro su vista a Robin, y asintió en respuesta – lamento que tengas que hacerte cargo de todo

- No importa, está bien. Desde que llegue al barco no hacía más que estar paseándome sin razón, en la cocina, charlando contigo, así que creo que esta es la mejor manera de ayudar un poco, digo soy la esposa de Zoro, yo también tengo que poner de mi parte no solo por él sino también por ustedes, ya que son mis amigos – Robin sonrió maternalmente, realmente era una chica muy agradable, ¿Cuánto tardaría Zoro en darse cuenta? – por cierto, como sigue el resfriado de Sanji-kun?

- Chopper dijo que está más estable, pero aún debe descansar

- Oh ya veo – agacho la mirada, aun se sentía culpable. Una mano fue colocada en su hombro, al notarlo ella vio que se trataba de una mano fleur – Gracias, Robin-san

- No hay de que – la mano fleur se convirtió en pétalos, y Robin se fue a su habitación. Tashigi siguió caminando por la cubierta del Sunny, se detuvo frente a la barandilla y observo el mar

"Sin duda alguna la brisa marina es lo mejor"

Observo el árbol de mandarinas desde la ventana de la cocina, ese había sido un maravilloso regalo, lo cuidaba como a un miembro más de la familia, e incluso se lo decía a su pequeño, que había que proteger el árbol, ya que era algo muy preciado.

Tantos recuerdos llegaban a su mente en ese momento, experiencias maravillosas y a la vez dolorosas, pero así funciona la vida, de vez en cuando.

No podía olvidarlo tan fácilmente, la razón por la que Sanji estaba enfermo fue su culpa, si ella no hubiera insistido en ir a esa isla, quizás él.

- ¿Sucede algo, Tashigi? – de la nada Luffy había aparecido frente a ella, haciendo que terminara en el suelo, escucho la alegre risa del capitán

- L-luffy-kun m-me asustaste

- Shishishi perdón – estaba de pie en la barandilla – pero desde hace rato te veo deprimida, ¿acaso algo te molesta? – Tashigi no pudo evitar sorprenderse, realmente nada se le escapa al capitán, rio un poco, desconcertando de sobremanera a Luffy.

Volvió a ponerse de pie, y sacudió su delantal [regalo de Sanji], una vez se recargo en la barandilla – solo estaba pensando

- ¿Pensando?, ¿y sobre qué? – Luffy tomo asiento a un lado de Tashigi, imitando su acción de ver el mar – ¡oh!, ya se lo que pasa – golpeo sus nudillos contra la palma de su mano - ¿quieres volver a capturar un Rey Marino?, una brillante idea, últimamente nuestros suministros de carne son menos y… - la risa de Tashigi corto el monologo de Luffy. Hace apenas unos segundos le preguntaba sobre su estado de ánimo, y repentinamente han terminado hablando de carne – ¿he dicho algo gracioso? – Tashigi asintió

- Muchas gracias, ya estoy mejor

- No sé qué hice – rasco su cabeza – pero si eso te hace sentir mejor, está bien – sonrió ampliamente, y Tashigi hizo lo mismo

Ambos continuaron hablando un rato, y el sol comenzaba a ocultarse. – Por cierto Tashigi…

- ¿Sí?

- Me estoy muriendo de hambre – el sonido del estómago de Luffy fue clara prueba – crees que sería posible… darme un pequeño trozo de carne – junto sus manos en forma de súplica. Tashigi abrió y cerró los ojos repetidas veces, pero si solo hace 2 horas que habían comido, ¿realmente ya tenía hambre? Si había comido más que los demás. Bueno, ahora que lo recordaba, antes de que Sanji enfermara, pudo ver como en repetidas ocasiones el capitán salía volando de la cocina, junto con advertencias del cocinero de intentar robar comida, y que esperara hasta que la cena estuviera lista

- Bueno… no lo sé – miro a un lado – "¿qué debería hacer en este caso?, no puedo darle comida, si lo hago Nami-chan lo va a regañar, y de paso a mí también. ¡Lo tengo!". ¿Y si pescamos?

- ¿Pescar?

- Si, la última vez atrape un enorme Rey Marino – levanto las manos, moviéndolas de modo que explicara el tamaño del animal – mucha carne para varios días y también un poco extra para que lo comas cuando quieras. ¿Aceptas? – para este punto los ojos de Luffy brillaban y un hilo de baba escurría por su labio.

Tashigi subió al nido del cuervo, antes de ir a pescar se cambiaría por una ropa más cómoda, quizás no atraparan un rey marino, pero si varios pescados, y quien sabe cuánto tardarían, esperaba y no mucho, sino se le haría tarde para la cena.

Abrió la escotilla y de manera silenciosa entro - ¿Qué quieres? – pregunto brusco, Zoro. Ella evito mirarlo a la cara y respondió lo más neutral posible que solo venia por un cambio de ropa, y que no venía a molestarlo – hazlo rápido – ella asintió.

Saco unos pantalones y una camisa con flores, según Nami no era la ropa adecuada para ella, que no estaba bien esconder sus encantos femeninos de ese modo, pero a ella eso no le interesaba mucho, además con esta ropa es mucho más fácil moverse y la comida es realmente estupenda.

Salió del baño con el vestido en sus manos, lo coloco en una cesta para la ropa sucia y bajo del nido del cuervo. Ya en la cubierta se permitió respirar libremente, pero esa opresión en su pecho no se iba tan fácilmente

- ¡Tashigi, tengo las cañas! – giro su vista. Parado y sin temor a caerse al mar, estaba Luffy agitando sus manos para que ella fuera rápidamente.

- Si, ya voy.

Uno, dos, tres, cuatro… su hijo había logrado esquivar con cierta dificultad sus ataques, pero estos cuatro, los contrarrestó y regreso con suma velocidad y fuerza.

Sonrió nostálgicamente, que recuerdos, cuando ella aprendió el arte de la espada, su entrada a la marina, cuando lo conoció a él…

- ¡El golpe final, madre! – grito su hijo. Con suma facilidad detuvo la espada de madera con la suya, y aplicando un poco más de fuerza en sus brazos la mando a volar, haciendo que su hijo cayera al pasto, y ella colocando la punta de la espada cerca de la nariz del pequeño

- Parece que yo gane – rio divertida, no solo por ganar, lo hacía debido a la expresión del pequeño, él le mostraba la lengua – a veces no siempre se gana, esa es una de las lecciones no solo del camino de la espada sino también de la vida

- Pues que lección tan mala

Ya habían pasado 30 minutos y nada… a su lado el futuro rey pirata dormía a pompa de moco suelta. No volteaba a verlo porque sabía que soltaría una enorme carcajada y lo despertaría además de llamar la atención de los demás.

Chopper estaba en la enfermería atendiendo a Sanji, Franky y Usopp fueron a probar al Mini Merry y su nuevo Súper Motor de Cola, y Brook fue con ellos, Nami fue a revisar los mapas o dibujar mapas por la islas en las que se habían detenido recientemente y Robin a leer algún libro de su colección.

Sin todos en la cubierta, hablando y jugando como siempre, era muy solitario, realmente no le gustaría una vida de ese modo. Si, la sola idea de no estar con los Mugiwara era simplemente absurda, los extrañaría demasiado.

Vio como una gota de agua cayó sobre su pantalón, toco sus mejillas, ¿lagrimas?, ¿por qué?

La caña se movió para delante, eso la hizo salir de sus pensamientos – pico uno – sujeto la caña, y comenzó a jalar con todas sus fuerzas - ¿pero de qué tamaño es? –arrojo la silla en la que estaba sentada, puso su pierna izquierda en la barandilla y comenzó a jalar. Bajo la pierna de la barandilla, y su cuerpo se pegó completamente a esta, era muy fuerte, y sino soltaba la caña se la llevaría y ella caería al mar – solo un poco m-mas… y voy a… n – la caña se le resbalaba de las manos, estaba por perderla, hasta que otra mano se colocó enzima de la caña, y sentía un brazo rodear su cintura

- ¡Ya lo tenemos! – giro sorprendida, Luffy le sonrió divertido, y ella volvió a tomar la caña, empezando a jalar, no se le escaparía – es fuerte, pero nosotros lo somos mas

- ¡Cierto!, a las tres tiramos con mayor fuerza, una d…

- ¡Tres! – grito a todo pulmón, Tashigi grito del susto y jalo de la caña junto con Luffy

Una gran onda se formó en el agua, moviendo un poco al barco. Vieron como terminaba de salir la caña y pegada a esta estaba…

- ¡UN REY MARINO! – gritaron ambas sorprendidos, y Luffy con un brillo en los ojos y mucha hambre.

Nami desde donde estaba alcanzo a ver al Rey Marino y como este intento devorar al barco, ella grito y lloro aterrada, pero inmediatamente eso cambio por una total furia, al ver y escuchar a Luffy, empezó a bajar.

- Gomu-gomu no gatling – una serie de puñetazos consecutivos, dejando muerto al Rey Marino. Luffy saltaba de aquí para allá, tomo las manos de Tashigi levantándola del suelo y brincando con ella, en algún tipo de baile de celebración – muy bien, muy bien, tenemos mucha carne de Rey Marino.

- Si… jejeje, ¡Atrapamos a un gran pez! – siguió el juego de Luffy. El escándalo de ambos fue suficientemente alto para llamar la atención de quienes se encontraban en el barco

- Ara, parece que el capitán y Tashigi–san se están divirtiendo mucho – dijo Robin, mirando al par, con su tan característica sonrisa enigmática

- Si… divirtiéndose… no se para que baje, seguiré con mi mapa – dijo Nami un poco molesta, regresando a su trabajo. Robin alzo la vista hasta el nido del cuervo, viendo como una cabellera verde regresaba adentro

- Parece que Nami no es la única molesta. – volteo a ver al capitán y Tashigi – Luffy, Tashigi-san, será mejor que corten la carne del Rey Marino o terminara por hundirse – ambos detuvieron su baile, y Tashigi salió corriendo a la cocina por unos cuchillos, esperaba poder cortar la carne tan bien como lo hizo Sanji.

Regreso con un gran cuchillo, lista para cortar –"uhg… si solo Zoro me ayudara un poco" – negó, esto debía hacerlo por cuenta propia.

- ¿Necesitas ayuda? – dijo Robin desde la cubierta. Tashigi ya encima del animal, asintió, la arqueóloga sonrió de nuevo, y varias manos fleur aparecieron en el Rey Marino, y desde la cocina otras enviaban cuchillo tras cuchillo, Tashigi estaba un tanto sorprendida, la habilidad de Robin sí que era asombrosa – cuando estés lista, avísame

- ¡Claro!, entonces a las tres… uno, dos, ¡Tres!

Termino de guardar la carne de emergencia [en caso de que Luffy se la termine], sacudió sus manos y regreso a la cocina. A penas entro y escucho al capitán reclamar por carne, tomo el delantal y se lo coloco - ¡Quiero carne!

- Si, si, enseguida – encendió la estufa – te preparare algo especial porque tuvimos una pesca exitosa

- ¡Yahoo!, muchas gracias Tashigi, eres la mejor

- No hay de que Luffy-kun – se giró a verlo y le dio un pequeño aviso – oh, casi lo olvido, recuerda que Nami-chan dijo que si comías esta carne no pidieras nada extra por un mes

- ¡¿Qué?!

Pero antes de que Luffy empezara a reclamar y señalar las distintas razones por la que Nami era muy cruel y que él por ser el capitán debía consumir mucha carne para tener energía, la puerta de la cocina fue abierta, rápidamente Tashigi siguió cocinando, debía terminar rápido, oh no alcanzaría a hacer la cena

- ¡Zoro!, ¿ya terminaste con tu entrenamiento? – hablo animadamente Luffy, Zoro se limitó a asentir, y sacar una botella de Sake, para posteriormente sentarse en el suelo – sabes, Tashigi y yo pescamos un enorme Rey Marino – los ojos de Luffy brillaron, describiendo con exactitud toda la carne que comería, para después inflar las mejillas y renegar acerca de lo que dijo Nami si comía lo que Tashigi estaba cocinando – es injusto, ¿tú qué opinas, Zoro?

- Que deberías de dejar de terminarte nuestra comida, esta es una buena oportunidad para que aprendes – dio otro trago a la botella. Luffy egreso a su asiento, cruzándose de brazos y con el ceño fruncido, pero su expresión cambio rápidamente al ver el plato con carne recién cocinada que Tashigi le preparo.

- Disfrútalo Luffy-kun, te lo mereces – sonrió amablemente, para ver como el capitán usaba el tenedor para meterse los trozos de carne en la boca, y comenzar a llorar de alegría por lo deliciosa que estaba la carne. Tashigi se giró a ver a Zoro, respiro profundamente y soltó el aire poco a poco, la calma ante todo, se recordó – dentro de una hora o menos tendré lista la cena, le podrías avisar a los demás que sean pacientes

- Claro – se levantó del suelo, dejando la botella de Sake en la mesa, y saliendo de la cocina.

Mantenía ambas manos cerca de su pecho en un intento por querer oprimir esos sentimientos, pero era imposible, cada vez que lo intentaba solo dolía más.

- Oe, Tashigi, ¿estás bien? – hablo un poco preocupado Luffy, sacando de su trance a la mujer

- S-sí, porque lo preguntas Luffy-kun? – respondió con una sonrisa

- Bueno, será porque hay algo saliendo de tus ojos – señalo Luffy tocándose la cara. Tashigi imito la acción del capitán, no solo eran unas cuantas lagrimas queriendo salir, de un momento a otro, muchas lágrimas recorrían sus mejillas, rápidamente le dio la espalda a Luffy, tomo un pañuelo y las seco – ¿segura que estas bien? – volvió a preguntar confundido Luffy.

- Debo apresurarme con la cena, hay mucho trabajo por hacer – hablo aun de espaldas, yendo a lavarse las manos y sacar un cuchillo, ¿Qué cocinaría hoy?

Miro la hora en el reloj de la cocina, las tres de la tarde y ni rastros de él, ¿pues quien se cree?, suspiro desganada, realmente no podía hacer un intento, aunque sea pequeño.

- Mamá… tengo hambre

- Hmmm… te parece si vamos al mercado, tengo algunas cosas que comprar, y así aprovechamos para…

- Para comprar ingredientes y que me hagas mi platillo favorito – ella asintió. Los ojos del pequeño brillaron emocionados - ¡Hurra!, iré por mis zapatos – salió de la cocina

- Iré por el dinero y mi Katana

Robin se ofreció a lavar los platos, y a duras penas acepto, fue a la enfermería a ver como estaba Sanji. Entro lentamente para no despertarlo, ya era una semana desde el incidente, y los recuerdos de aquel día seguían tan claros en su mente, era como revivirlos una y otra vez.

Tomo asiento al lado de la cama, observando el rostro de Sanji, una venda cubría su frente, y algunos parches en su rostro. Mordió su labio inferior y agacho la cabeza – e-es mi culpa, lo que paso fue mi culpa – las lágrimas volvían a salir, apretó el delantal para tratar de reprimir un poco el llanto – S-sanji-kun… p-pe… pe… perdón… s-si estuviera en mis manos… retrocedería en el tiempo… y n-no permitirá q-que me protegieras – las lágrimas escurrían de su rostro y terminaban en su delantal y en las manos que apretaban al mismo.

Una mano fue colocada encima de las suyas, abrió los ojos sorprendida y levanto la vista – el que no lo permitiría soy yo, Tashigi-chan. Lo recuerdas, yo soy un hombre que nunca tocara a una mujer con intención de lastimarla y tambien la protegeré aunque me cueste la vida. Así que – con su otra mano limpio las lágrimas de la cara de Tashigi – no hay necesidad de llorar

- S-sanji-kun~ t-tu – esta vez enormes lagrimas escurrían sus ojos, junto a sollozos mucho más fuertes, Sanji trato de calmarla – p-pero… lloro de f-felicidad – sorbió su nariz, resistiendo de nueva cuenta el lloriqueo

- Tashigi-chan…

- ¡SANJI-KUN! – se levantó de la silla y estrecho entre sus brazos al cocinero, pero al ser tan efusiva la acción, no se dio cuenta que el rostro de Sanji quedo completamente recargado en sus pechos – Iré a decirles a todos que… ¡Sanji-kun! – grito lo suficientemente alto para atraer la atención de los demás.

En cuanto Chopper entro, ella se hizo a un lado, las lágrimas querían volver a salir, pero una mano en su hombro la distrajo – Robin-san… S-sanji-kun…

- Tranquila, salgamos y dejemos que Chopper se encargue de todo – la guio fuera de la habitación. Los demás también salieron, podían estar completamente seguros que la salud de Sanji ya estaba mejor, y eso se debía a la sonrisa de idiota y el hilo de sangre que salía de la nariz del cocinero.

Un día más en la enfermería [y una transfusión de sangre], Sanji por fin salió, y se sentía de las mil maravillas, por fin atendería a sus tres preciosas señoritas, y a la panda de gorrones.

Al día siguiente despertó temprano, entro a la cocina, esperando ver un desastre. Grande fue su sorpresa al ver que no era así, la pregunta era, ¿Quién podía hacer un trabajo tan bueno como el suyo?

- Buenos días, Sanji-kun – salto de alegría, girándose, para ver a Tashigi, con una deslumbrante sonrisa en su cara.

- Esto debe ser una señal – dijo mientras colocaba una mano en su frente, como si tuviera una revelación – después de haber sufrido una grave enfermedad, este es un regalo, me siento honrado – tomo la mano de Tashigi, pero ella no entendía nada de lo que hablaba Sanji

- Te has recuperado, y eso me alegra. Pero ¿qué haces aquí?, aún es pronto para volver a la cocina

- Tashigi-chan – soltó la mano de la mujer, y arreglo su corbata – ante todo mi deber es cuidar de las mujeres, especialmente de las tres preciosas señoritas que viajan en este barco, por eso... – hizo una reverencia – te pido disculpas, por haber estado tanto tiempo dormido, y teniendo que comer las porquerías de la bola de barbajanes que también están en el barco

- En realidad... - dijo, resistiendo las ganas de reir, siempre hacia las expresiones mas raras cuando se preocupa de mas - yo fui quien cocino durante estas semanas

- ¿Qué? – su rostro mostro una expresión de completo horror – p-pero… ¿por qué?, seguro que te obligaron.

- Nadie me obligo, yo quise hacerlo – agacho el rostro, escondiéndose detrás de su flequillo, sonriendo tristemente – porque… fui quien provoco que casi murieras por esa fiebre – se alejó de Sanji y tomo el delantal de la barra. Miro el delantal, y se lo coloco, giro de nueva cuenta, y cambio su expresión a una de total alegría – Pero ya estás aquí, sin embargo no puedo permitirme dejarte cocinar – coloco su mano izquierda encima de su antebrazo derecho que lo mantenía levantado – hare un desayuno espectacular celebrando tu recuperación – estaba por tomar una cacerola, cuando la mano de Sanji acaricio su cabellera

- Muchas gracias Tashigi-chan, te has esforzado mucho, pero ya puedes detenerte.

- ¿He?, vamos, no hablas enserio. Además yo no tengo ningún problema, es muy fácil y…

Sanji levanto la mano derecha de Tashigi, bajando la manga que cubría su muñeca, había unas cuantas quemaduras, las cuales se estaban recuperando. Ella se soltó del agarre y cubrió su mano, Sanji le quito el delantal, sacándola de la cocina, a pesar de que ella reclamo, una y otra vez - ¡Sanji-kun!, te digo que…

- Ve con Chopper para que te cure esas quemaduras, seguro que ya despertó, el desayuno estará listo en un momento

- Pero, Sa… - cerró la puerta.

Caminaba de la mano con su hijo, esperaba encontrar todo para la comida. Su pequeño le soltó la mano, señalándole el mar - ¡Vez, vez!, es un barco de la marina

- Si, que extraño, la marina nunca viene por aquí – coloco una mano bajo su barbilla de forma pensativa

- Mamá, creo que pelearon contra algunos piratas

- ¿Piratas? – miro de nueva cuenta el barco, estaba bastante dañado – "¿Por qué atacarían un barco de la marina?"

- ¿En qué piensas? – le pregunto su hijo, jalando su mano. Ella negó, no quería preocuparlo con cosas que él aun no debían molestarle, lo tomo de la mano y siguieron su camino al mercado, cuando llegara a casa le llamaría, de seguro ella podía ayudarle.

Sentada en la enfermería, terminaba de recibir los regaños de Chopper. Bajo la cabeza apenada – préstame tu brazo – extendió su extremidad, Chopper quito la manga y le coloco una pomada – esto hará que la desinflamación sea más rápida, así no quedara ninguna cicatriz, debes ponértela en la mañana y la noche, te colocare una venda para que no empeore por la exposición a los rayos del Sol

- Si, muchas gracias

- No vuelvas a hacer algo como esto, puedes perder el brazo si no atiendes este tipo de heridas – ella volvió a asentir. Salió de la enfermería con un bote de pomada, y agradeciéndole a Chopper.

- ¿Por qué estás tan deprimida? – le pregunto Robin con un libro en mano – creí que estarías muy contenta ya que Sanji se recupero

- Em… bueno… lo estoy, pero… como explicarlo – rasco su nuca, tratando de encontrar las palabras

- Sera acaso ¿que Sanji te saco de la cocina, y Chopper te regaño por no atenderte las quemaduras en tus brazos? – Tashigi salto a un lado, ¿Cómo lo supo? – ¿di en el clavo?

- Si… no es justo que me sacara de la cocina

Robin rio un poco, y con un movimiento de mano le indico a Tashigi que la siguiera. Ambas llegaron al acuario, tomaron asiento en los sillones, y Robin le entrego un paquete – ábrelo – señalo la arqueóloga.

Con cuidado quito el papel, encontrándose con un libro, y en la cubierta decía "El camino de la espada" – no entiendo… ¿Por qué me lo das?

- Hace algún tiempo te vi muy interesada en las Katanas de Zoro, así que se me ocurrió conseguirte un libro sobre ellas, y este libro es justo lo que tú necesitas.

- Gracias, pero yo no soy un espadachín, no puedo aceptarlo

- No importa, ¿a ti te gustan las Katanas de Zoro? – ella asintió – pues por eso mismo debes aceptarlo. Cuando veo como observas las Katanas, noto un verdadero amor por ellas, tanto como el amor que yo tengo por la historia, y con este libro – señalo con su dedo índice – pues empezar a relacionarte con ellas, y tal vez le digas a Zoro que te de esa Katana extra que tiene.

- Te lo agradezco, lo leeré, solo por eso me trajiste al acuario – Robin negó - ¿entonces?

- Tus acciones por ayudar mientras Sanji se recuperaba son muy nobles, y él las considera, pero le molesta que te lastimes en ello, no tomes a mal que te sacara de la cocina

- Vale, aunque no debería preocuparse por mi todo el tiempo, que sea una mujer no significa que sea débil.

Al salir del acuario con lo primero que se encontró fue a Luffy saludándole con una sonrisa y un trozo de carne en su mano, a la par de un molesto Sanji que lo perseguía por todo el barco. La advertencia de Nami no le afecto mucho, tal vez debería ir a descansar un rato en el nido del cuervo, miro por el rabillo del ojo a Zoro, estaba entrenando en la cubierta, tendría el lugar para ella sola.

Abrió la escotilla y entro, el futón ya estaba guardado, y no había desorden, miro el libro que Robin que le obsequio, debería leerlo. Estaba por sentarse cerca de la ventana, cuando cierta Katana llamo su atención

- Si Zoro está abajo, ¿Por qué dejo aquí, esta? – camino unos cuantos pasos y tomo la Katana entre sus manos. A simple vista podría decir que son muy pesadas y por eso Zoro entrena todos los días, y esta, se siente muy ligera, podría asegurar que la ha sostenido otras veces. – Que tontería, nunca he usado una antes, seguro es por el golpe que me di en la cabeza. – miro por la ventana, Zoro seguía entrenando – no le importara si toco un poco la Katana, ya tiene tres – tomo asiento en el suelo y con mucho cuidado quito la funda. – es hermosa y peligrosa… tiene un gran filo, es ligera y practica – observo la espada, colocándola de forma vertical quedando en medio de su rostro. Soltó el mango de la Katana, poniendo ambas manos en su cabeza, ¿por qué?, ¿Por qué le dolía tanto?, era como si le estuvieran encajando miles de cuchillos, traspasando su cráneo una y otra vez, grito por el dolor, la vista se le nublo, ¿Qué era esto?, ¿Y esas imágenes?, ¿hombre con un uniforme?, ¿y ese de pelo blanco?, finalmente cayo inconsciente al suelo.

Esto mismo ocurrió en aquella isla, sino se hubiera desmayado frente a esas plantas tan curiosas Sanji no habría enfermado y Zoro no la trataría como a una desconocida

Flash-back

- ¿Aprender a cocinar? – pregunto confuso Sanji

- Por favor – tomo la manos del cocinero – solo puedo confiar en ti, Sanji-kun – sus ojos brillaban por las lágrimas que deseaban ser libres, y junto con el sonrojo en sus mejillas, fue suficiente para que aceptara

Había sido un poco difícil conseguir lo que quería en el mercado, todos se fueron a ver si quedaba algún sobreviviente de la embarcación, ella compro los comestibles necesarios, además de unos dulces para su hijo, y de inmediato volvió a su casa.

Dejo que todo terminara de hervir en la estufa y se acercó al Den-den-mushi – "Por favor responde"

- Si, ¿Quién habla? – soltó un suspiro de alegría al escuchar su voz – hola

- Robin, soy yo, disculpa que…

- Oh, hace mucho que no me llamabas. ¿Qué tal está el pequeño Zet?, imagino que muy vigoroso como su padre, aprendiendo el arte de la espada

- Em, si, él está muy bien, ahora está terminando algo de tarea. Pero esa no es la razón de mi llamada

- ¿A que te refieres?, ¿sucedió algo malo? – la voz de Robin sonaba seria

- No, bueno, más o menos. Lo que pasa es que hace una media hora llego un barco de la marina al puerto, estaba completamente destruido, y…

- ¿Un barco de la marina?, no tienes de que preocuparte, seguro eran esos cadetes nuevos que tratan de subir rápidamente de rango atacando a otros, o fingiendo ser héroes, ya sabes el pacto entre la marina y los piratas.

- Un pacto bastante extraño a mi parecer, hay quien merece estar detrás de las rejas

- Pero para esas situaciones tenemos al formidable Rey Pirata, y te recuerdo que tu estas casada con cierto pirata gruñón – si Robin pudiera verla, reiría por el sonrojo que aprecio en sus mejillas

- Ejem… si pero, él… ¡él es él! – grito avergonzada, escuchando la risa de Robin - n-no te burles… y-ya sabes que no es gracioso

- Claro que lo es, me recuerda el día de tu boda, tus exsubordinados te veían embalsamados por tu vestido, y recuerdo perfectamente como él te observaba, más que querer seguir en la fiesta o en todo caso tener la ceremonia, deseaba llevarte directo a la luna de miel

- ¡ROBIN! – ella rio del otro lado de la línea – es bochornoso, sabes. ¿Cómo está la pequeña Olivia?

- Muy bien, hace unos días se la paso la gripe. Y Tom se fue a Water7 con Franky

- Jejeje es curioso Olivia tiene más intereses en la carpintería que Tom, él prefiere la arqueología y la historia.

- Sí, pero Franky no pierde las esperanzas de que Tom siga sus mismos pasos, aun así a Tom le divierte pasar tiempo con su padre – del otro lado de la línea se escuchaba a una pequeña niña pidiendo a su madre que la llevara a comprar algunas piezas para reparar su bicicleta – el deber me llama, mañana ven a mi casa, y trae al pequeño Zet, a Olivia le encanta que venga – se escuchó la negación de la niña – hasta luego Tashigi.

- Nos vemos mañana, Robin – colgó el Den-Den-Mushi. – ¿qué olerá tan raro?, Dios mío, ¡la comida se quema!

Hoy era su primer día para aprender a cocinar, salió lo más silenciosamente posible del futón, tomo un cambio de ropa y entro al baño.

Bajo, hasta tocar el piso de la cubierta. Abrió la puerta de la cocina, recibiendo un saludo de parte de Sanji - ¿Por qué Luffy-kun está atrapado en una ratonera gigante?

- Oh, eso, no le tomes importancia – abrió la puerta y saco a Luffy junto a la ratonera gigante – bien, antes que nada, tengo un regalo especial para ti

- ¿Un regalo? – Sanji asintió. Fue por un paquete, para entregárselo a Tashigi. Ella lo tomo, deshizo el hilo que lo mantenía anudado , y quitando el papel, se encontró con un delantal demasiado femenino para su gusto, rosa, con algunos dibujos de ositos y de mas – "Debería decirle que es muy… ¿pomposo?" – levanto la vista del obsequio de Sanji, dispuesta a decirle su opinión. El rostro de Sanji mostraba una completa dicha al ver que una de sus queridas doncellas, usaría aquella prenda que ha tenido guardada por un tiempo. Tashigi se reservó sus auténticos comentarios respecto al regalo – e-es g-genial… g-gracias… Sanji-kun

Y con esas palabras bastaron para que el cocinero saltara de un lado a otro, dando gritos de victoria. – "Bueno… si eso lo hace feliz, no será tan malo usarlo"

Al principio fue difícil… ¿Cómo lo hacía ver tan fácil?, le explico el nombre y función de cada uno de los utensilios de cocina, al igual que la regla más importante, evitar a toda costa que Luffy se termine la comida y sus provisiones en caso de emergencia. Cada indicación la anotaba en una pequeña libreta y por las noches trataba de memorizarlo, pasada una semana de simple explicación teórica, ella tenía todo bien grabado.

Hoy era el momento para comenzar a familiarizarse con los ingredientes, ella se preguntaba si le enseñaría algunas recetas complicadas.

En cuanto abrió la puerta, como todas las mañanas, el capitán salía disparado de la cocina, seguido de un grito de Sanji por intentar robar la comida.

- Hoy serás mi ayudante, Tashigi-chan. – le paso algunas cosas para que cortara con el cuchillo – solo lo tomas por la parte del mango, y comienzas a cortar con mano firme, pero ten cuidado con los dedos, y no te distraigas – le entrego el utensilio a la mujer - ¿Crees poder?

- ¡Si!, tu confía en mi

Salió de la enfermería con varias venditas en sus manos, fueron tantas veces las que se cortó, que no podía asegurar el número. Por esta vez, Sanji cancelo las clases y su entrada a la cocina - ¡Hasta que te recuperas, no entraras y tampoco tocaras nada!

- ¡Hey, Tashigi! – giro sobre sus talones, encontrándose con Nami. La navegante le hizo una seña con la mano para que se acercara.

- ¿Puedo ayudarte en algo? – escondió sus manos tras la espalda, no quería más regaños, a parte de los de Sanji y Chopper, ¿Por qué lo tomaban tan a pecho?

- ¡Atrapa esto! – le lanzo una mandarina, que con gran dificultad atrapo la capitana del G-5

- ¿Creí que nadie podía comer de tus mandarinas?

- En parte es cierto – dio unas palmaditas a un lado de ella, para que tomara asiento a su lado, Tashigi no tardo en entender la seña – pero como veo que has estado haciendo un gran esfuerzo por ayudar a Sanji-kun en la cocina, se me ocurrió que esta es una muy buena manera de compensarte

- Gracias – quito la cascara de la fruta, y tomo un gajo – delicioso, está muy dulce

- Verdad – guiño un ojo – los arboles de Bellemere, dan las mandarinas más ricas que puedas probar

- ¿Bellemere, quién es?

Termino de recoger los platos de la mesa, dejándolos en el fregadero, y guardando la porción de su marido en el refrigerador.

- Lavare los platos contigo – vio como Zet acercaba un banquito al fregadero

- De acuerdo, yo lavo y tú secas, así terminaremos más rápido. – el pequeño asintió.

Pasaron unos minutos en los que ambos lavaron los platos, vasos, cucharas, tenedores, etc., a la par que jugaban a arrojarse un poco de jabón y agua. Terminaron hechos un desastre, pero, lograron terminar a tiempo.

- ¡Achu! – estornudo Tashigi. Zet empezó a reír, señalando la nariz de su madre, ella confundida toco dicho lugar, y de inmediato se dio la vuelta, buscando un pañuelo con que limpiarse.

Desde que estaba en el barco no había socializado mucho con Nami, en su mayoría conversaba con Robin, ella le transmitía mucha seguridad y confianza.

Nami le hablo sobre Bellemere, que ella era su madre, una ex marine, también sobre su hermana Mojito, la isla de la que provenía y como Luffy salvo su hogar de Arlong, y posteriormente se unió a los Mugiwara.

- Luffy-kun es increíble – dijo ella, y Nami asintió. Una idea curiosa surco la mente de Tashigi – Nami-chan, ¿puedo preguntarte algo?

- Claro, con toda confianza. Si se trata de pedir dinero o que te haga un favor, te hare un descuento especial. – sus ojos tenían la marca de los Berry´s, impresa.

- No, no, nada de eso. Solo que… ¿tú quieres a Luffy-kun?

La navegante mantenía una sonrisa, y finalmente cayó de espaldas, Tashigi se paró rápido ayudándola a levantarse, preguntándole sino se lastimo – ¿p-por qué lo dices?

- Eso me pareció, ¿te ha incomodado que lo pregunte? – Nami negó, tosió un poco, y después verifico que no había nadie cerca.

- Sobre lo que estamos hablando no le cuentes a nadie – Tashigi asintió, guardaría ese secreto como si su vida dependiera de ello – por ahora no sabría decirte con claridad lo que siento por Luffy en termino meramente románticos. De lo que estoy segura es que lo acompañare hasta el final de su aventura, y quizás la respuesta sea más clara.

- Estas muy enamorada de él, me pregunto cómo lo tomaría – dijo Robin que había escuchado sin querer la conversación de ambas. Nami se puso completamente pálida, y se desmayó, cayendo en el regazo de Tashigi – iré por Chopper

Otra semana había pasado y Tashigi se reincorporo a sus clases de cocina, después de recibir un sermón de casi una hora y media sobre tener cuidado con los cuchillos, y que ella es una preciosa señorita por lo cual ha de evitar lesionarse.

Terminaba de servir el desayuno, y podía ver en la expresión de Nami un poco de enojo, la broma de Robin no le agradó mucho, y a la arqueóloga le pareció una buena manera de divertirse. Y eso solo confirmaba las sospechas de Tashigi, ella sí que quiere a Luffy, esperaba y el día en que ambos se casaran poder ayudar a Nami a escoger su vestido.

Suspiro desganada, le gustaría recordar un poco sobre su pasado, ese golpe en la cabeza [por el cual Chopper la citaba cada tercer día en la enfermería para su chequeo] tenía toda la culpa por no recordar nada.

Estaba por irse a dormir, pero vio como Robin se reía de algo, y Zoro se molestaba por ello, ¿de qué hablarían?, vio a la arqueóloga alejarse, y como la saludaba.

- Nos vemos mañana, Tashigi – le dijo siguiendo su camino al dormitorio.

- Si… este, ¿podría dormir esta noche contigo? – la pregunta de Tashigi le hizo detenerse, se dio media vuelta, y le pregunto porque – m-me gustaría hablar contigo… t-te molesta

- Para nada, ve por tu ropa que yo te espero aquí

Tashigi asintió contenta de que aceptara, corrió hasta llegar a la escalera que daba acceso al nido del cuervo, abrió la escotilla e ignorando olímpicamente a Zoro que ya estaba por irse a dormir, después de su entrenamiento nocturno, saco un cambio de ropa y su piyama, estaba por seguir su camino. – "Casi lo olvido", Zoro

- ¿Qué? – pregunto, antes de levantar unas enormes pesas.

- Voy a dormir con Robin-san esta noche, ¿no te molesta, verdad? – el negó, y el rostro de Tashigi se ilumino. Soltó la ropa, y se lanzó a darle un fuerte abrazo a "su esposo" – Eres el mejor

- ¡Mujer, suéltame! – intento zafarla, pero ella oponía resistencia – ¡Deja de estar de empalagosa!

- Grosero – inflo las mejillas y termino de recargarse en el pecho de Zoro – "ojala y pudiera dormir de este modo con él"

- ¿Acaso no te esta esperando Robin? – lo soltó asustada, y miro por la ventana. Robin levanto una mano saludándola. Tashigi tomo la ropa lista para bajar. Zoro suspiró, por lo menos se libraría por hoy de la mujer.

- Buenas noches, Zoro – presiono sus labios en la mejilla derecha del hombre, separándose rápidamente movió la mano en señal de despedida y salió por la escotilla.

En la cubierta, Robin noto la enorme sonrisa y sonrojo que adornaba el rostro de Tashigi, decidió no peguntar, tenía la información suficiente gracias a cierta mano fleur.

Por su parte el espadachín toco el lugar donde segundos antes habían estado los labios de Tashigi, esa mujer… realmente… sacudió la cabeza, respiro profundamente y salto el aire, no debía distraerse con tonterías de ese tipo, ella simplemente no recuerda quien es, y se guía por las absurdas ideas de Robin. Ella es una marine, él un pirata, fin de la historia.

Estaba buscando su libro sobre Katanas, y al final lo que encontró fue su álbum de bodas, tomo asiento en el sofá, abrió el libro y comenzó a ver las fotografías.

- ¿Por qué el tío Sanji está peleando con papá? – pregunto Zet dejando su Umi ressha de juguete en el suelo, sentándose junto a su madre.

- No lo recuerdo. Aunque ellos se pelean casi cada 5 minutos – rio por ese simple hecho. A su mente vino la vez que todos estaban en la playa, y Sanji se ofreció a ponerle bloqueador solar, ambos se pusieron a pelear asustando a quienes estaban ahí

- Sí, pero a mí me agrada el tío Sanji.

- Oh~ ¿enserio? – el pequeño asintió. Si Zoro lo escuchara, estaría todo el día frunciendo el ceño, y Sanji burlándose de él

- Las tías Robin y Nami, se veían bonitas con sus vestidos – dijo Zet, viendo otra fotografía – ella es la esposa del tío Usopp? – señalo otra foto donde estaba el tirador junto a la chica de cabellera rubia

- Sí, dentro de poco nacerá su primer hijo, Luffy dijo algo sobre ir a hacer una fiesta de bienvenida para el bebé.

- El tío Luffy es genial, se estira como la goma de mascar.

Se recostó en la cama junto a Robin, ella seguía leyendo un libro de los de su colección, debía ser bastante interesante. Tal vez debería dormir y mañana tener una larga conversación

- ¿Y de que querías hablarme? – salto en su lugar, casi cayéndose de la cama – perdón, ¿te he asustado? – dejo el libro sobre su regazo. Tashigi asintió levemente, y se sentó en la cama

- Yo… ¿tengo alguna prueba sobre el día que me case con Zoro?

- ¿Por qué lo preguntas? – se preocupó un poco, estaría recordando.

- Simplemente se me ocurrió es todo, no tengo ninguna razón en especial. – flexiono ambas piernas hasta quedar pegadas a su pecho y recargarse en ellas - ¿Zoro, me quiere? – pregunto, creyendo que Robin tendría la respuesta.

- No estoy muy segura – esas palabras desanimaron a Tashigi – no estoy muy segura de responderte esa pregunta. Recuerdo que ya lo había hecho hace un par de semanas atrás.

- Si… pero, em… ahora no estoy tan segura. Siento como si yo para él no fuera más que una simple molestia.

- Eres muy dulce – Tashigi se sonrojo por las palabras de Robin – no debes estar preocupada por ello, que Zoro no te lo exprese a cada momento, no significa que no te amé – ella iba a volver a hablar, pero Robin, siguió su discurso – las palabras o las acciones no son la única manera de demostrar sentimientos, a veces debes ver más allá de lo que te muestran tus ojos.

Ella movió a un lado su cabeza, ¿a qué se refería con ello? – bueno aunque a veces las acciones son bastante poderosas, ¿Cómo reacciono cuando lo besaste? – la cara de Tashigi se volvió completamente roja.

Se cumplía un mes desde que Tashigi estaba en el barco, Luffy quería organizar una gran fiesta, pero sus planes se vieron detenidos por un par de golpes de Nami.

Salio de la enfermería junto a Chopper, por hoy había terminado con sus chequeos, y eso le alegraba, aun así, se preguntaba cuando lo recordaría todo, siempre era lo mismo, el pequeño reno le decía, "con el tiempo lo iras recordando". ¿Cuánto tiempo seria?

Entro a la cocina, se puso el delantal y reviso la temperatura de un par de ollas que tenía Sanji en la estufa. – Están bien, hace un momento baje la llama – escucho detrás de ella. Sanji estaba en la mesa tomando un poco de té. Ella asintió, arrastro una silla y se sentó en ella. Se sirvió un poco de té – y que te parecieron las últimas clases

Dejo la taza en la mesa – Bien, un poco difícil, pero me gusto, me divertí. Te lo agradezco, Sanji-kun

- De nada, Tashigi-chan, ya con el tiempo podrás hacerlo con normalidad. – bebió mas té – aprovechando que estamos solos, ¿A qué se debió tu entusiasmo por aprender a cocinar?, mientras estés en el Sunny todo lo que desees comer, lo tendrás al momento.

- Mmm… algún día sé que vivire con Zoro en una casa, y pensé si llegue ese día tarde o temprano, sería bueno saber cocinar. Y también – apretó la taza, y se sonroso un poco – cuando tengamos hijos, me encantara ver sus caras por probar una comida casera hecha con todo mi corazón - Sanji tenía una difícil decisión si alabar la amabilidad y dulzura de Tashigi, matar a Zoro por tener a una linda mujer como ella o llorar a moco tendido porque ella quería hijos con el idiota del segundo oficial - ¿Sucede algo malo, Sanji-kun?, pareciera que quieres vomitar.

Él levanto la mano, restándole importancia al asunto, pero las imágenes de una familia conformada por el idiota de cabeza de musgo junto a una linda mujer como Tashigi, fue lo justo para salir corriendo directo al baño y regresar el desayuno.

Para la cena, Tashigi se encargó de hacer un poco de caldo de pollo, recibió un par de quejas de Luffy, las cuales se apaciguaron en cuanto Nami lo golpeo. El estómago de Sanji estaba delicado, y Chopper le recomendó que por hoy descansara de la cocina y comiera algo ligero pero nutritivo, momentos como estos eran los que todos agradecían que Tashigi supiera cocinar, aunque Sanji se disculpaba con ella.

Me alegra ser de ayuda – coloco el plato con caldo enfrente de Sanji – además esta comida la prepare pensando especialmente en ti Sanji-kun

Esas palabras fueron suficientes para que el cocinero se levantara de su asiento, tomara ambas manos de Tashigi y se hincara en el piso, comenzando a halagarla por su dulzura, y amabilidad. – Si me es posible nacer en otra vida, deseo con todo mi corazón, ser el afortunado que te encuentre Tashigi-chan, y así ambos formar una familia.

- Ajajaja, esperemos y eso suceda, Sanji-kun – ella lo decía en broma, pero él se lo tomo muy enserio, regreso a su asiento y empezó a comer el caldo de pollo. Tashigi termino de servir el caldo de pollo a los demás, recordando traer un poco de refresco de cola, algo de té y panecillos.

Parada enfrente de la tina con los brazos cruzados estaba Tashigi – Zet… ya sal – el negó – cariño ya estas todo arrugado, sal de la bañera.

- No, no quiero – movió sus brazos, provocando que chapoteara el agua – aun no termino la batalla contra los malvados marines

- Sera por la mala – tomo la toalla, saco a su hijo de la bañera y en una acción casi imposible de lograr lo tenía envuelto como un gusano en su capullo – te pondré la piyama de barcos piratas

- ¡SI! – grito entusiasmado.

A penas Tashigi lo dejo en la cama para ir por la ropa, el pequeño se liberó de la toalla y comenzó a correr por la casa, completamente desnudo. Salió corriendo detrás de él con sus calzoncillos en mano.

Bajaron las escaleras y él seguía corriendo por toda la casa, ¿Cuánta seria su probabilidad de atrapar a un niño de seis años que no le importa ir desnudo por la casa?, estaba por llegar a la puerta que da ha la calle, cuando esta se abrió, entrando un hombre de cabellera verde, que en cuanto vio al pequeño lo cargo en sus brazos.

- ¡Papá! – grito, siendo cargado por Zoro, y abrazandolo fuertemente

- ¿Dónde está tu madre? – pregunto un poco divertido, seguro estaría molesta, porque de nuevo él salió corriendo desnudo. Zet levanto la mano, señalando a su madre que estaba enfrente ambos y respirando con dificultad por la carrera que le hizo pasar a Tashigi. Zoro levanto la vista, frente a él su esposa, solo con una toalla y todo el cabello suelto, sino fuera por su hijo, él…

- ¡Zet!, te he dicho muchas veces que no corras desnudo por la casa, vas a enfermarte – él se molestó y le mostro la lengua a su madre. Tashigi le jalo una mejilla en señal de molestia, lo tomo entre sus brazos, llevándoselo de regreso a la habitación – Zoro – se giró con el pequeño aun en brazos – cierra la boca o se te van a meter las moscas – regreso su camino a las escaleras, pero ahora con un enorme sonrojo en la cara.

Aún faltaba un largo camino para que llegaran a una isla donde se abastecerían, de nueva Luffy se había terminado la comida. Escucho como Sanji le gritaba y corría de la cocina, al mismo tiempo que lanzaba un par de cuchillos.

Miro el cielo, que tranquilidad… no había pasado nada interesante… hasta que…

- ¿Una isla? – parpadeo varias veces como si se tratara de una broma. Levanto sus anteojos y se tallo los ojos, colocándoselos de nuevo, si, una isla. Pero Nami dijo que no había ninguna a Km, seguro que esta era una buena señal – Nami-chan – le grito a la navegante que tomaba el sol.

Ella se levantó de su asiento, quitándose las gafas – ¿Si?, ¿qué pasa? – Tashigi se acercó, la tomo de la mano y le señalo la isla – imposible, p-pero… q-que raro…

- Seguro que podremos conseguir la comida necesaria

- No lo sé, mejor seguimos el rumbo marcado, si se trata de alguna trampa es mejor prevenir

- Pero…

- ¡Sugoi!, miren, una isla – grito a todo pulmón Luffy. Nami se estampo la palma de la mano contra su cara, solo faltaba eso – andando Nami, vamos rumbo a esa isla

- Luffy! – lo jalo de la mejilla – ese lugar no aparece en ningún mapa, y desde aquí no parece que sea una isla – lo soltó – puede ser una trampa

- ¡Vamos! – volvió a decir con alegría. Rodeo el hombro de Tashigi – además Tashigi también lo vio

- ¿Y eso qué?

- Ella ha atrapado un Rey Marino, y si encontró la isla seguro es un lugar asombroso. Además, tú también quieres ir, ¿verdad? – Tashigi asintió, esperando que su respuesta no molestara a la navegante. Nami bufo se golpeó en la cara con ambas manos, y le indico a Franky que marcara rumbo a la isla.

Anclaron justo enfrente, Nami podía volver a respirar con tranquilidad, una isla desierta, no tendrían problemas con Marines, aun así no debía confiarse un 100%.

- ¡Vamos a explorar! – grito Luffy con alegría, siendo secundado por Usopp y Chopper.

- ¡Alto! – los jalo a los tres por el cuello – antes de cualquier cosa, debemos repartir ciertas tareas, entendido – los tres asintieron asustados, por la expresión de Nami. - ¿Quién se quedar a cuidar el barco?

- Yo debo hacer unas remodelaciones en el barco – dijo Franky con unos gogles en la cabeza. Para Nami eso indicaba que se quedaría.

- También me quedo – dijo Zoro, dando media vuelta para irse a dormir debajo de los arboles de mandarina. Tashigi iba a responder que también se quedaría, pero…

- Entonces nosotros ocho nos encargaremos de algunas cosas. Robin ve con Chopper a investigar un poco sobre este lugar, si realmente es una isla deshabitada – la arqueóloga asintió – Usopp y Brook ustedes nos abastecerán con el agua, Sanji-kun, iras con Tashigi por la comida, y yo iré con Luffy a conseguir frutas. – el capitán iba a reclamar, pero un puñetazo en la cabeza, se lo impidió – ¿alguna duda? – todos negaron – andando.

Esta ya era la sexta vez que suspiraba, Sanji la observaba por el rabillo del ojo, debía hacer que ella recuperara su tan encantadora sonrisa. Miro delante, distinguiendo unas flores de colores vistosos, aprovecho que ella seguía distraída para ir por ellas.

Casi parecía un arcoíris, tomo el ramo de flores para mirar a quien se las obsequiaba.

- Un lindo regalo para una preciosa señorita. – Tashigi le agradeció – ¿Ya estas más animada?, sé que te hubiera gustado quedarte con el tonto del marimo. Pero de vez en cuando estar lejos de él es bueno, así no se te pegan sus malas mañas.

- Como la de no diferenciar la izquierda de la derecha – dijo en tono de broma la mujer, ambos comenzaron a reír.

Siguieron caminando una media hora, no había árboles frutales, ni tampoco animales cerca, lo único que se apreciaba eran las enormes flores del lugar. Cada vez que se adentraban a la isla, la cantidad de flores aumentaban a la vez que sus colores y tamaños, unas tan raras y que no habían visto nunca.

El cocinero le dijo que la esperara cerca de un tulipán gigante, mientras él iba a comprobar algo [aunque en realidad era porque debía ir al baño]. Tashigi tomo asiento en el suelo, recargándose en el tallo de la flor.

Jugo un poco con los tulipanes, los pondría en un florero con mucha agua fresca – Ojala y Zoro… se pareciera un poco a Sanji-kun

Y lejos de la isla, cierto espadachín soltó varios estornudos, ¿Quién estaría hablando de él?

Cerro los ojos, y recargo la frente en sus rodillas, la cabeza le daba vueltas, y tenía ganas de vomitar, seria los efectos del clima de ese lugar, o quizás…

"Tashigi no descuides tu defensa", "¿Cómo se te ocurre entrar a ese lugar?", "La espada es solo para los hombres", "Jovencita, cruzas esa puerta, y te olvidas de mi"

Dejo caer las flores, colocando ambas manos en sus oídos en un intento de parar esas voces en su cabeza, ¿Quiénes eran?, ¿Por qué le parecían familiares?

"Déjala mujer, ella es una adulta, sabe lo que quiere", "Debes dejar esas cosas, concéntrate en ser una dama", "Tu traerás el honor a nuestra familia"

Se levantó, usando como apoyo el tallo del tulipán, dio dos pasos, y al instante cayó al suelo. No podía respirar, dio vuelta en el suelo para quedar bocarriba y tratar de tomar todo el aire posible. Como si una flecha atravesará su cráneo varias imágenes aparecieron ante sus ojos. Un hombre le hablaba feliz, una mujer molesta le gritaba, caminos llenos de bandidos. Uniforme azules y blancos… ¿Marines?, ¿Por qué recordaba Marines?

Escucho la voz de Sanji, ¿preocupada y aterrado?, ¿Qué estaba sucediendo?, intento abrir sus ojos, pero todas esas imágenes se lo impedían, finalmente y sin lograr evitarlo perdió consciencia de todo en su exterior, solo alcanzo a escuchar

- ¡Estúpido ceja rizada!, ¡Sanji-kun!, ¡Robin saca a Tashigi de aquí!

Lo primero que vio al abrir los ojos fue a Robin, intento levantarse pero ella se lo impidió, diciéndole que debía reposar, ella no entendía, si hace solo unos minutos estaban en esa isla tan floral y colorida – No recuerdas nada?

- ¿Qué paso?, yo estaba esperando a Sanji-kun debajo de un tulipán

- Bueno… esa isla no es lo que aparentaba ser.

La arqueóloga inicio su explicación. Después de haberse separado en grupos, Chopper y ella encontraron varios barcos en la costa, cerca de donde ellos desembarcaron, y al entrar en ellos, vieron muchas enredaderas, y en vez de encontrar cuerpos pudriéndose, solo quedo la ropa con enredaderas encima. Robin tomo una, pero al hacerlo esta se pegó a su brazo y empezó a succionar como si se tratara de sanguijuelas, inmediatamente la arranco, pero estaba débil y un poco mareada.

Ambos salieron huyendo de ese lugar, las hermosas plantas comían seres humanos de adentro hacia afuera, por lo que podía deducir, es que sacaban provecho de los nutrientes absorbidos. En el camino se encontraron a Brook, Usopp, Nami y Luffy, quienes pasaron exactamente por lo mismo, pero y Sanji y Tashigi.

Cuando los encontraron ambos estaban a punto de ser engullidos por el tulipán gigante, pero fueron rescatados por Zoro, y llevados de inmediato al Sunny, en cuanto todos estaban en el barco se alejaron de aquella isla demoniaca.

- ¿Y… y… Sanji-kun? – su voz temblaba

- No fue comido, y sus energías fueron absorbidas en una pequeña porción, pero… - los ojos de Tashigi estaban temblando – como él evito que aquella planta te comiera, y opuso resistencia por ambos, fue expuesto a una especie de polen del sueño. Ahora mismo tiene una fiebre de casi 50 o 60 grados

- ¿Qué? – tomo asiento en la cama – e-eso es imposible…

- Sí, pero con la medicina de Chopper, ha logrado que su cuerpo resista esa temperatura, aun así está en la cuerda floja, entre la vida y la muerte, el trabajo de Chopper esta entre bajar esa fiebre y que el despierte sin ningún tipo de traumatización.

Salió del cuarto, y fue directo a la enfermería, olvido por completo el dolor que recorría su cuerpo, la venda en su cabeza, tenía que verlo.

Abrió la puerta de forma violenta asustando al pequeño reno. Entro sin hacer caso a sus regaños y reclamos. Frente a la cama, y sin creer lo que sus ojos veían, se dejó caer al suelo, viendo el piso de la enfermería.

- ¿Tashigi? – hablo con un tono preocupado en su voz, estaba por tocar el hombro de la mujer cuando ella soltó un grito y empezó a llorar a moco tendido.

Tres días después ella estaba como nueva, pero Sanji seguía en estado crítico en la enfermería. Observaba las olas del mar, su actitud alegre y emprendedora desapareció.

Limpio sus ojos con el dorso de la mano derecha, sin darse cuenta volvía a llorar.

Tal vez un poco de té le suba el ánimo y después a ver a Sanji, estaba por llegar a la puerta de la cocina, cuando cierto hombre de cabellera verde dispuesto a tomar una siesta llamo su atención.

En menos de cinco segundos ya estaba al lado del hombre, abrazándolo con fuerza, bufo molesto. A ella no le importó, lo que en estos momentos necesitaba era estar junto a Zoro, con eso realmente podría subir sus ánimos.

- Hoy no estoy para tus juegos absurdos – sin delicadeza movió los brazos de Tashigi y se levantó. Ella se sorprendió por la rudeza de Zoro – acaso no puedes dejar de molestarme.

- ¿M-molestarte?- pregunto confundida a la par que volvía a estar de pie – ¿p-por qué lo dices?- apretó su brazo derecho con la mano izquierda – ¿hice algo que no te gustara?, si es así… - apretó los ojos, y grito – hare lo que sea para compensarlo, pero… por favor… no…

- Eres una mujer patética – dijo con un tono de desprecio. Los ojos de Tashigi se dilataron al mismo tiempo que cubría su boca. – vete de una vez de este barco, no sabes luchar, solo eres una mujer débil y sin decisión. Das vergüenza

Un fuerte sonido de algo cayendo al suelo se escuchó por todo el barco.

Corrió hasta donde sus piernas la llevaron, se detuvo y tomo grandes bocanadas de aire, miro el lugar donde estaba, camino un poco más, y se sentó en el Mini-Merry. Jugo con sus manos tratando de desaparecer esa sensación – Zoro… eres un tonto…

Arropo a Zet, para darle el beso de las buenas noches, cerró la puerta con cuidado, y bajo las escaleras.

En la sala, Zoro dormía a pierna suelta en el sillón, Tashigi molesta, lo despertó con la mayor delicadeza posible.

- Arriba, idiota – lo pateo, tirándolo de la comodidad del sillón.

- Tch… mujer – se puso de pie - ¿Por qué me pateas?

- Es lo menos que mereces. – coloco su dedo índice en el pecho del hombre – le prometiste a Zet que hoy jugarían juntos, y sabes muy bien a lo que me refiero, ¿Dónde estuviste todo el día? – Zoro se limitó a girar al lado contrario su cabeza, evitando a toda costa la mirada de reproche de Tashigi – te perdiste, de nuevo…

- ¡Por supuesto que no! – grito molesto, de inmediato ella le tapó la boca

- Habla bajo, que tu hijo está dormido. Te perdiste, bueno… ¿y a donde exactamente fuiste?

Despertó con el cuello un poco torcido, ¿Dónde estaba?, trato de buscar una vela, no veía nada. Los recuerdos de ese día llegaron en menos de un momento, suspiro desganada, y salió del Mini Merry.

Escucho a su estómago rugir – Ahora que recuerdo no tome el desayuno… será ya hora de la cena. – Sus ojos se ensombrecieron – pero no es momento para pensar en mí. Sanji-kun está enfermo, y Chopper está poniendo lo mejor de su parte para curarlo, por eso yo… yo… ¡También me esforzare por Sanji-kun!

Como lo imagino, ni un alma en la cocina, miro un reloj que ahí estaba, si, la hora perfecta, cogió su delantal y manos a la obra.

En cuanto el capitán detecto el olor a carne, pego un grito tremendo, fue a la cocina, y en la mesa lo esperaba un manjar. Los demás al escuchar la voz de alegría de su capitán, salieron a ver que sucedía, sorpresa al encontrar las luces de la cocina encendidas, mas sorpresa el banquete que Luffy devoraba, banquete que Tashigi preparo, diciéndoles a todos que empezaran a comer o el capitán terminaría con todo.

Fin del flash-back

Le dolía la cabeza, así deben sentirse las crudas después de beber 10 botellas de Sake. Trato de levantarse y en seguida sintió ganas de regresar el desayuno, no lo pensó mucho y regreso a la cama, ¿Qué había pasado?, ¿Dónde estaba?

- Por fin abres los ojos, nos tenías a todos preocupados

- R-robin-san – arrugo el entrecejo, sin sus gafas solo distinguía una sombra – ¿e-eres tú? – volvió a levantarse, pero fue el mismo resultado – guh… no sé porque… pero pareciera que tengo una enorme y fea cruda… y yo no bebo…

- Fufufu, así es. Lo que paso fue que te desmayaste y has estado durmiendo por una semana completa

- ¿Qué? – se sentó de golpe en la cama, Robin rio, y le dijo que solo ha dormido por un par de horas. Tashigi soltó un suspiro de alivio, realmente se había asustado. Pero… todas esas imágenes y personas, tal vez debía decirle a Chopper.

- ¿Quieres que llame a Chopper para que te revise?

- ¿He?, no, no, estoy bien – movió las manos de un lado a otro frente a ella – em… y Zoro… él…

- Hace un rato termino su turno de cuidarte – Tashigi se sonrojo – creo que, todavía está afuera, hago que pase.

- No… bueno… es que… no se – alboroto su cabello, como si de esa manera pudiera encontrar la solución.

Robin se levantó de la silla, y fue a abrir la puerta de la enfermería, ella salió y él entro. – Robin-san… es que… ¡Zoro es un idiota cabeza hueca! – Dijo, sintiendo como una enorme carga se quitaba de sus hombros – él no es para nada romántico, y además es un tonto marimo, como dice Sanji-kun, jamás considera lo que pienso o lo que siento, ¿Quién se cree? – cruzo los brazos e inflo sus mejillas – solo porque pueda cargar un montón de pesas y es el segundo al mando del Sunny, no significa que me pueda faltar al respeto o ignorarme todo lo que se le antoje. Soy su esposa y si no le entiende por la buena lo hará por la mala. Y, qué opinas, Robin-san? – solo distinguía una figura borrosa, pero esta ya no parecía la de una mujer. Busco a tientas sus anteojos, se los coloco y casi se cae de la cama.

Frente a ella, con el ceño fruncido más de lo normal, y una vena resaltando en su frente, nada más y nada menos que Roronoa Zoro – lo que Robin opine no tengo la menor idea, pero yo – jalo la mejilla de Tashigi – tienes una boca bastante parlanchina, tal vez debería decirle a Chopper que lo que necesita un serio vendaje es tu boca – la soltó, y ella sobó su roja mejilla.

- P-pues… ¡Me importa un comino!, lo que dije es cierto, deberías ser más dulce conmigo… ¡Sí!, aprende de Sanji-kun, él sí que es un caballero, y muy atento y servicial, también amable. Él te enseñaría como se trata correctamente a una mujer.

Termino de cepillarse el cabello, lo tejió en un par de trenzas, y se metió debajo de las cobijas. De todos los lugares para perderse él escoge el bosque, un maldito bosque que parece un laberinto, ¿y por qué?, porque quería un atajo para la tienda de Katanas, y conseguir algunas herramientas para el tratamiento de sus armas.

- ¿Vas a seguir molesta? – pregunto Zoro, con ambos brazos debajo de la cabeza. Tashigi se giró, y asintió para darle la espalda. – ya te dije que fue un accidente

- Si… accidente. Pues tus accidentes pasan muy a diario. Deberías a comenzar a ser un poco más atento

- ¿Atentó?

- Si, atento, no solo eres un pirata, eres un hombre casado y tienes una familia. Hay cosas de las que debes responsabilizarte. – estaba por dormirse, pero cierta mano intrusa comenzó a acariciar sus pechos debajo de la piyama – q-que h-haces… ah…

- Haciéndome responsable – dijo cerca del oído de su esposa

- D-det… ah… Z-zoro… - se cubrió la boca con ambas manos. No podía dejar que su hijo los escuchara.

Otra vez recargada en la barandilla del barco viendo las olas pasar y chocar contra el Sunny. Creyó estúpidamente que sus palabras harían recapacitar a ese cabeza hueca de su marido, y lo único que logar fue pelearse con él, aunque… sinceramente se sentía mejor, poder decirle todo lo que pensaba, sus sentimientos, quizás podría recapacitar, un poco.

- Sería como un sueño, un maravilloso sueño. – recostó la cabeza en sus brazos que estaban apoyados en la barandilla. – "Rorona, pelea conmigo", "Entrégame tus Katanas", "Aunque sea mujer no te contengas" – levanto la cabeza en un rápido movimiento, ¿Quién era ella?, ¿Por qué llamaba a Zoro?, toco su corazón, latía muy rápido. – Serán mis recuerdos, es tan extraño – miro la palma de su mano – el principio parece normal… pero… ¿yo, una marine?, ¿persiguiendo a Zoro? – sonrió irónicamente y negó. Imposible, una marine, ella y persiguiendo a su esposo, debía ser por el estrés, y seguro que quizás ella solo conoció un poco a los marines, y finalmente se casó con Zoro, y seguro estuvo presente cuando conoció a esa mujer tan molesta.

Subió hasta el nido del cuervo, y como siempre Zoro entrenando, entro y con la mirada en alto, saco la piyama y fue a cambiarse, regreso, y extendió el futón, mañana hablaría con Chopper sobre estos recuerdos, que en parte parecían absurdos.

Miro el libro que le regalo Robin cerca de la espada que había tomado. Ignorando la mirada de Zoro, tomo el libro y sentó en el suelo, no lo leería hoy, pero quería ver si podía encontrar esa espada en el libro, dando vuelta tras vuelta a las paginas, encontró una sección donde nombraba a cada una, y por fin la encontró "Shigeru", un nombre lindo para una espada tan hermosa.

Comenzó a pasar algunas páginas más, y tallo sus ojos, ya era tarde y debía dormir, regreso al futón y dejo el libro en el suelo, se giró, y sin darse cuenta, Zoro ya estaba dormido, por el susto golpeo al espadachín y cuando este despertó, para rematar le arrojo el libro que Robin le obsequio.

- Mujer loca, ¿Qué haces? – grito molesto, tomando la mano de Tashigi, que al verlo soltó un suspiro de alegría, lo bueno que no era un muero viviente

- Es que creí que eras un Zombie… ah… no debo escuchar esas historias de Usopp-kun antes de irme a dormir. – regreso al futón lista para retomar su sueño. La cobija salió volando y ella fue levantada de la cama por Zoro, que comenzó a sacudirla, reclamándole que no podía hacer eso y fingir que no pasó nada – hmp… no te sorprendes, ya deberías estar acostumbrado – se soltó, y lo señalo con su dedo índice – recuerdas, me ignoras, tu realmente n-no… no te importo… ni un poco – se mordió el labio inferior, resistiendo las ganas de llorar, ya eran demasiadas lagrimas por este tiempo. – m-me iré a dormir con Robin-san, por lo menos a ella le agrada estar más conmigo que a ti.

Un reflejo, impulso, su cuerpo se movió solo, pero mantenía sujeta de la mano a Tashigi. Ella se giró sorprendida, no pronuncio palabra alguna, si, podría ser.

- Si no me importaras, te hubiera dejado en ese riachuelo a medio morir. Si no me importaras, no hubiera ido a por ti cuando esa estúpida planta te iba a comer, si no me importaras no te habría cuidado toda la noche cuando Sanji quedo enfermo, si no me importaras habría dejado que Robin estuviera contigo mientras estabas inconsciente, y si no me importaras – suspiro cansado – no estaría diciendo estas tonterías.

El sonrojo en sus mejillas era muy fuerte, rio divertida, no era como lo imagino, pero estaba bien – Gracias, Zoro – coloco sus manos a cada lado de la cara de Zoro, se levantó de puntitas, dando un casto y sincero beso en los labios del espadachín. – Me iré a dormir – dijo, aun cerca de los labios de Zoro. Se alejó y rápido entro en el futón, mañana sería un día muy ocupado.

- Mujer… realmente eres extraña.

Llovía… ¿Quiénes eran ellos?, camino un poco más cerca, quería ver sus rostros. – Zoro… pero ¿y ella quién es? – se detuvo a medio camino, esa espada, la que sostenía la mujer misteriosa, "Shigeru", ¿Por qué la tenía?, esa espada es de Zoro. Entonces… - "Mátame" – escucho decir a la mujer "No tengas piedad de mi porque soy una mujer", "Roronoa"

Vio como Zoro se alejaba, dejo a la mujer sola y con la espada, esta era su oportunidad de verla, pero la voz de aquellos marines la detuvieron en el acto – "Esta bien, sargento Tashigi" – todo se puso obscuro, y a su alrededor varias esferas de cristal a parecían una tras otra, ella, marines, Smoker, Zoro, el G-5, Punk-Hazard, debía tratarse de una mentira, ella jamás

"Todo es verdad" – giro asustada, ella misma, con ropa de Marine y Shigeru en mano – "Caíste desde un barranco. Afortunadamente nada malo sucedió, pero te encontraste con un enorme oso-rino, y bueno, tuviste que hacer uso de la espada para defenderte, aun así no lograste salir ilesa, y ya vez, el golpe en la cabeza, y aquí estás, en el Sunny, fraternizando con el enemigo"

- No soy la… entonces… pero, mis sentimientos por Zoro son verdaderos, no son inventados, la mentira son estos recuerdos, ¡Yo le quiero!

"Lo se… eso es verdad, pero quiero recordarte algo" – se paró enfrente de Tashigi – "Eres una marine, y té deber es apresar a los piratas, y más en específico a Roronoa Zoro, recuerda tú misión, no permitir que las espadas sean usadas para fines maléficos"

- Él no es malo, no lo es. Hoy por fin… yo creí que…

"Este es el final del camino, debes aceptar la realidad, recuerda que las mentiras no se sostienen para siempre. A menos de dos días llegaran al siguiente puerto, deberás bajar y contactar con Smoker, más de un mes sin información y siendo los del G-5 los últimos en verte, debe ser un embrollo"

- Entiendo – desvió la mirada – soy, Tashigi, capitana del G-5, trabajo al lado del vice-almirante Smoker. Pero no aprisionare a los Mugiwara, me mintieron, pero lo hicieron para protegerse, no es justificable, aun así, me agrado pasar este tiempo con ellos, a veces las palabras y las acciones no son la única manera de conocer a una persona, siempre hay que ver más allá de ello – trato de citar la misma frase de Robin – por cierto, realmente quiero a Zoro – dijo a su contraparte, para verla desaparecer lentamente.

En le mañana en cuanto Sanji sirvió el desayuno, ella les informo sobre su recién recuperada memoria, y de inmediato les dijo que no planeaba atacarlos, ni que hablo sobre su posición, solo quería llegar al puerto, y seguir por su camino.

- Gracias por toda su hospitalidad, pero me engañaron y eso es algo un poco ruin, no estoy molesta, ni nada por el estilo, son amables a pesar de ser piratas.

Dijo mientras el Sunny terminaba de anclar al otro lado de la isla, ya habían notado un buqué de la marina. Subió al nido del cuervo y cambio sus ropas por la que usa normalmente, vio como Franky bajaba todo lo que construyo para su estadía, tomo el libro que Robin le obsequio.

- Aquí tienes – le dijo a la arqueóloga, pero ella negó – te digo que…

- Es un obsequio, soy una pirata y tú una marine, pero si en algún momento dejamos de serlo, tienes un bonito recuerdo de una amiga a la que quizás no vuelvas a ver.

- De acuerdo, gracias Ni… quiero decir… Robin

- Oigan, me sentiré celosa por ello – dijo Nami, entregándole una canasta con unas cuantas mandarinas – por si te de hambre en el camino, gracias por no delatarnos. – abrazo a Tashigi – y también… por no decir nada… de ya sabes…

- Uhm… yo no rompo mis promesas

Al final salió del Sunny con una mochila llena de pequeños obsequios de cada uno, por el camino tendría que inventarse una buena historia para Smoker.

Bajo, y movió su mano de un lado a otro, diciendo hasta nunca a los Mugiwara, si se volvían a encontrar seria como enemigos.

Se detuvo estando lo suficientemente lejos de donde bajo, giro su cabeza – seguro que ya se fueron… ¿Por qué pienso en ello?, ¡Debo tomar esto enserio! – por tales rabietas, sus anteojos terminaron en el suelo – ¡No!, ¿don…

- Mujer torpe – escucho decir – siempre debo salvarte en las más extrañas situaciones. Los anteojos fueron colocados en su lugar, distinguiendo la figura del hombre en cuestión, se sonrojo y alejo

- P-pero… q-que d-demonios… s-si t-tu… tu…

Con lo distraída e ingenua que eres, seguro terminabas en algún problema, y no me equivoque. – se sonrojo pero por lo enojada que se puso, estaba por soltarle una sarta de verdades y groserías cuando, sin previo aviso, el espadachín se agacho a su misma altura, y la beso. Tashigi quedo en shock, Zoro termino el beso, y susurro unas cuantas palabras al oído de la mujer, finalmente termino y se alejó.

Ahora sí que iba a matar a ese tipo, ¿Quién se creía?, primero tima a su hijo, llega tarde a casa, luego le hace el amor a ella sin su consentimiento creyendo que así lo va a solucionar, y no la despierta, después que le dijo sobre que hoy irían a ver a Robin.

Bajo las escaleras hecha una furia, y como esperaba, en el jardín, ambos entrenando. A paso furioso, llego hasta donde Zoro y Zet, propinándole un buen puñetazo en la cara, para que termine en el suelo, y Zet con ojos brillosos, aplaudiendo el poder de su madre, solo había visto eso con el tío Luffy y la tía Nami.

Le dijo que fuera a ponerse otra ropa porque irían con Robin, el pequeño asintió y entro a la casa.

- Y bien, ¿qué significa esta demostración de afecto? – pregunto Zoro en el suelo, sobando su mejilla. – creí que todo se había arreglado anoche

- ¡Pues por eso te golpeo, idiota!, primero mide las consecuencias de tus actos. Es que nunca te pones a pensar en lo que provocan en mí.

- Si, por eso anoche... – antes de terminar de hablar Tashigi le propino otro golpe

- ¡Cállate, idiota!, no me refiero a eso. Ya estoy harta, entra ahora mismo, te bañas, te pones otra ropa, y vamos a ver a Robin – él seguía sentado en el suelo – Zoro, hablo enserio, ve a cambiarte de ropa

- Si, si, ya te escuche – se puso de pie y sacudió la ropa – como siempre estás de gritona, deberías dejar de juntarte con es arpía de pelos naranja

- Zoro…

- Ya se, ya se, Nami no es ninguna arpía, ni bruja, o timadora – imito la voz de Tashigi, exasperando a la susodicha, que finalmente lo llevo a la casa de un jalón de orejas

"Cuando Luffy se convierta en el Rey de los piratas y yo en el mejor espadachín del mundo, iré por ti, señorita marine"

- Tashigi, deja tu mundo de fantasías y ven de inmediato, aún tenemos mucho que solucionar por aquí – dijo Smoker, la mujer asintió y subió al G-5 a la par que todos le daban la bienvenida a su querida Capitana-chan

Observo la sortija en su dedo anular izquierdo, y sí que cumplió su promesa – Hey!, llamando a Tashigi, ¿hay alguien? – pregunto Zoro, dándole unos golpes ligeros con el puño cerrado

- Si, si, ¿qué quieres? - seguía observando como Robin jugaba con Olivia y Zet

- ¿En qué pensabas? – pregunto Zoro, recostándose en las piernas de Tashigi – estuviste ida como 3 minutos

- Nada importante, cosas de mujeres.

- Si tú lo dices, por cierto, encontré otra Meitou

- Gracias, mañana iré por ella, hoy quiero pasarla con mi familia. Contigo Zoro, con Zet.

Antes de que pudiera responderle, él se quedó completamente dormido, Tashigi dudo en si golpearlo o no, siempre sabe cómo cortar el ambiente romántico, oh por lo menos cuando cree que hay un ambiente romántico.

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Muchas gracias por haber seguido esta historia, y nuevamente me disculpo por haber tardado tanto en seguir con el próximo capítulo.

Liliscamander4ever: Me alegra que te guste, y muchas gracias por leer, espero y este final también te gustara. Opino lo mismo Zoro y Tashigi con geniales

Calipitachix2: Muchas gracias por leer, nwn

Horus100: Un comienzo divertido, X3, si pobre Sanji, esperemos y estos ataques depresivos disminuyan.

Shironeneko: Fue un argumento loco, en realidad, X3, gracias por recomendarme lo del beta, nunca lo había considerado, demo, como tardo mucho en subir fics [y luego se me ocurren otros], me gusta más así, demo, demo, espero y puedas ayudarme en un siguiente proyecto. Tashigi es una chica muy entusiasta, X3, es mi opinión, en este capítulo tuvo un cambio repentino, por ya sabes Sanji y ella en esa isla, la puso a pensar Uwu.

ShadingWolf49: Jejeje gracias, bueno… es que si quedo larga, yo pensaba hacer un one-shot y al final resulto two-shot, jejeje, concuerdo contigo, todos los fics deberían ser muy largos.

Shamadi1996: Gracias, y pues, espero y te gustara la continuación, y el final, uwu

Yukina Koorime: Y lo seguí, pero ya era el final, X3.

Superfandtufic: Aquí está la continuación, espero te gustara.

Onepiece97: Aquí esta lo que necesitabas, el ultimo capitulo, así ya no esperaras tanto X3

One piece fan: Gomen, por tardar, fue difícil, pero aquí esta. Gracias por esperar y leer esta historia.

Gracias por sus comentarios, nos vemos en un próximo fic de ZoroxTashigi, X3