Hola! Bueno, no se si Dumah se acordó pero por las dudas lo digo, me fui de vacaciones, quería subirlo antes de irme pero no pude T^T Okey.

¡AH! Encontré el Pendrive! Estaba en mi short, que fue a para al lavarropa .-. Sobrevivió, no se como pero esta vivo, así que subo esta y sigo con los demás caps.

*Contando los votos*

Encadenar

Sonrió satisfecha, si, esa seria una buena opción, levanto sus manos, estas desprendieron una neblina azul oscuro, con unos pequeños rayos brillantes. Se formaron unas serpientes, cada una de estas se arrastro, hasta estar al lado de los azabaches. Sacaron su lengua con su típico sonido, preparadas como si de una presa se tratara, saltaron a la muñeca de estas, al estar cubriéndola, mordieron su cola y se hicieron de piedra. Justo al momento, una cadena de magia color verde, los unió. Sintieron un tiron y bruscamente se chocaron, quedando sus labios muy cerca.

- ¿¡Que demonios!? -dijeron al mismo tiempo, se alejaron cuando, volvieron a acercarse, vieron sus muñecas, oh no... no no...

-Estamos... -hablo el ojiverde algo confundido.

- ¡Encadenados! -grito la chica.

-Si, así es -voltean a ver a la mujer- No dejare que ustedes alteren el destino por unos simples caprichos.

- ¿¡Que!? ¿¡Eres una bruja!? -afirmo mas que pregunto. Esta sonrió como respuesta- P-pero aunque sea, lance un hechizo o una poción de amor, pero no me castigue así -hablo cruzándose de brazos, el azabache rodó los ojos algo fastidiado.

-Calmense, esto fue lo mejor que se me ocurrió, ademas, no puedo forzar a una persona amar. Pero si puedo incitarla a amar -hablo sonriendo con cierta picardia.

- ¡Pues yo nunca me enamoraría de une engendro como él! -advirtió.

-Espera un momento, ¿¡como me llamaste!? -dijo el molesto.

-Como lo escuchaste.

-Al menos yo no soy una niña caprichosa que solo piensa en ella.

- ¿¡Que es lo que dijiste!?

- ¿Ahora eres sorda? Que mala suerte tengo...

- Tu... -hablo entre dientes...- ¡Imbécil! - comienza a golpearlo.

- ¡Oye no es justo! ¡Yo no puedo golpearte! -sostiene sus muñecas, alejándose un poco.

- ¡Paren! Cielos... Son perro y gato... -niega con la cabeza algo agotada. Se pone entre medio de ellos- Así, no conseguirán nada.

-Pues entonces quita esta cadena -pidió Kaoru.

-No lo haré, pero recuerden esta frase y la cadena se ira... -la miran con cierta curiosidad- "El Amor los encadenara y la cadena desaparecerá" -se miran con muecas de asco.

-Olvídalo -dijeron al mismo tiempo.

-Bien... solo hay otra solución.

-Has tu magia...

-Espera niño bonito, suficiente tengo con la Princesa -afirmo, algo cansada- Hay una manera de quitar la cadena. Tendrán que ir a las ruinas, ahi esta la "llave" para desataros, pero les advierto que sera un largo viaje. Y el camino esta lleno de peligros.

-Mhp... ¿Viaje peligroso o Encadenada? -dijo la princesa- Prefiero morir, ¿tienes algún mapa o algunos inicios para encontrarlo?

-Por primera vez estoy de acuerdo...

-Valla... estan dispuesto a hacerlo. Eso es sorprendente... -afirmo, sorprendida. Se acerco a un armario- En todo caso... mejor toma esto príncipe -abre un armario y saca una capa con capucha negra como la que tiene la ojiverde- Sera mejor que nadie sepa que son de la realeza y esto les servirá mucho, joven.

-Mph... -sacudió un poco la tela. Paso la tela por su espalda y lo abrocho.

-Aquí tienen... -le entrega a la azabache una hoja doblada- Llegaran al tercer día.

- ¿Tres días? -hablo sorprendida.

-Si, mi niña, así que lo mejor es que ya se marchen -los empujo a la salida y cerro la puerta.

-Espere, creo que también... -ya no estaba la cabaña. Suspiro sonoramente, volteo a ver disgustada a su acompañante.

-Ya es muy de noche... lo mejor seria dormir -aclaro, mirando el cielo e ignorando la mirada que le mandaba su prometida.

-Al menos tienes cerebro para algo -aclaro divertida. Él suelta una risa ronca.

-Pues, entérate "Princesa" que no solo tengo cerebro para eso -se acerco peligrosamente a su rostro, antes de caminar a la par de ella y alejarse, mientras ella lo veía incrédula.

- ¡Oye! -soltó al sentir la cadena, esta la tironeaba, ya que el ojiverde se alejaba.

.

Había luna llena esa noche alumbrando las penumbras del bosque. Miraba con atención las llamas de la fogata que hace poco el azabache había construido.

Esa noche si que hacia frió y eso que ella estaba acostumbrada a los vientos helados del bosque, se cubrió un poco mas con su capa. Vio a su prometido sentarse frente a ella, dejando un poco de leña a su lado.

-Si lo que dijo esa mujer es verdad, me lamento por no haber traído mi espada -afirmo algo frustrado.

-Yo tengo mi arco, al menos... -aclaro mirando a un punto indefinido del fuego ardiente.

Levanto la vista, mirando a la chica, sonrió un poco, antes de clavar la vista en el suelo.

-Entonces... ¿por que no quieres casarte? -pregunto curioso. La escucho suspirar frustrada, cosa que le dio gracia. Por alguna razón, le gustaba verla enojada.

-Bueno... no es como si importara pero... -bajo su mirada, algo avergonzada- No estoy lista para esto...

-¿Mph? ¿Lista? Ya veo... crees que eso es demasiado para ti ¿no? -ella volteo a verlo con un leve sonrojo- Yo opino igual... -aclaro, consiguiendo que se sorprenda- Ellos dicen que te preparan para eso, pero aun así no estas listo...

Bajo la mirada, antes de sonreír- Al menos pensamos igual en algunas cosas -sintió otro brisa, consiguiendo que sienta escalofríos- Sera mejor que me valla a dormir.

- ¿Tienes frió? -pregunto extrañado.

- ¿Tu no?

-Estoy acostumbrado por los climas en mi reino.

-Mph... que suerte por ti... -se recostó en el suelo y cerro sus ojos.

-...-

-...-

-...-

-...-

-...-

-...-

- ¿Quieres acostarte en mi regazo?

- ¿¡Que!? -soltó ella reincorporándose y mirando al joven con un pequeño rubor.

-Yo solo digo, ya que no dejas de moverte, no consigues estar cómoda -aclaro.

-Prefiero quemarme en el fuego, que estar aunque sea cerca de ti... -aclaro algo asqueada pero sonrojada.

-Como quieras... -volvió su vista en el fuego, ella miro al piso. Realmente estaba considerando esa idea, suspiro frustrada y se acerco al azabache- ¿Mhp?

-No voy a acostarme en tu regazo, pero al menos tu hombro servirá -afirmo algo frustrada y avergonzada.

-Esta... ¿bien? -Recargo su cabeza en el hombro de él y muy pronto comenzó a sentir el sueño, pero una curiosidad invade su mente.

- ¿Tu no vas a dormir? -pregunto curiosa.

-En un rato... me quedare despierto, solo por si acaso... -aclaro.

-Como quieras...

.

-Esto me preocupa... ella no viene -afirmo una rubia.

-Seguro se escapo -aclaro una pelirroja- Valla prima mía...

- ¿Se escapo? ¡Hay que ir a buscarla! -afirmo preocupada la de ojos zafiro.

-Si... pero no deben saber que nos fuimos -aclaro- Miyako, saldremos mañana, si nos vamos ahora seria muy obvio...

-Esta bien, Momoko...

.

Ya era de mañana, el ojiverde abrió sus ojos, vio la madera quemada y un pequeño humo salir de estos. Volteo a ver a su costado y sonrió, olía a jazmín, volvió a cerrar sus ojos. Dispuesto a dormir de nuevo. Unos ruidos, los abrió de golpe, había algo ahí.

-Kaoru... Kaoru... -la movió del hombro apenas.

- ¿Mhp? -soltó adormecida, lo miro quedando a pocos centímetros, aturdida abrió su boca para articular palabra, que murió en su garganta al sentir la mano del azabache cubrir sus labios.

-Shh... -otro ruido, se levantaron, esperando cualquier cosa. Las hiervas dejaron de sacudirse... de estos salio un lobo dispuesto a atacarlos. El joven aparto a la princesa, esta cayo al suelo. El animal consiguió tirarlo al suelo, se agarro el brazo con fuerza. El animal lo asecho antes de lanzarse a él otra vez.

- ¡Butch! -una flecha atravesó la cabeza del lobo, matándolo en el momento. Volvió a respirar tranquilo, al momento de ver a la ojiverde sentarse a su lado- ¿Estas bien? -pregunto preocupada.

-Si estoy bien -aclaro sonriendo.

-No es cierto... -Deshizo su sonrisa- Muéstrame el brazo...

- ¿Que? N-no...

-Hazlo -ordeno, comenzando a molestarse.

-Te digo que estoy bien -afirmo con el ceño fruncido.

- ¡No es cierto! -afirmo- Muéstrame.

- ¡No!

-Pues lo vere por mi cuenta -quito bruscamente la mano, consiguiendo que el azabache suelte un quejido adolorido- ¡Lo siento! -se alejo algo apenada, antes de volver a mirar de cerca. Un arañazo, lo sabia, por suerte no era muy profunda, pero eso no significaba que no sea dolorosa- Así que estabas bien, ¿no? -dijo mirándolo con enojo.

-Oye, esto no es nada.

Suspiro resignada, bajo la mirada- No tienes remedio... -aclaro, vuelve a verlo- Al menos lo desinfectare... -afirmo levantándose, consiguiendo que Butch la mire confundido.

-No necesito que lo hagas.

-No te lo estoy preguntando.

.

Rompió un pedazo de su vestido, realmente no le importaba mucho. Lo mojo en el lago, lo escurrió, dejando que las gotitas caigan sobre el agua, produciendo un sonido agradable. Aparto un poco la ropa que estorbaba, consiguiendo que el joven sienta un escalofrio a su tacto. Dolor.

Se aparto bruscamente- ¡Eso duele! -afirmo adolorido.

-Oh vamos, no seas un llorón -rodó los ojos- Seguro tuviste peores golpes que este -intento acercarse-.

- ¡Olvídalo! -se alejo-.

-Butch, quédate quieto- ordeno molesta.

Acerco rápidamente el trapo mojado, pero este la tomo de la muñeca, perdió el equilibrio, cayendo arriba de ella.

Sus respiraciones eran cortadas y sus alientos chocaban. Se miraban por constantes segundos. La Princesa suspiro.

-Yo... lo haré con cuidado... -hablo, Kaoru. El ojiverde, se quito algo aturdido. Ella tomo con delicadeza el brazo lastimado, tomo nuevamente el trapo, que hace poco se le había caído. Comenzó a a pasarlo de manera tan suave, que lo hacia temblar.

Al terminar, rompió otro pedazo de su vestido y cubrió la herida. Soltó el aire satisfecha.

-Listo... -aclaro.

-Realmente no era necesario que lo hagas -volvió a decir, consiguiendo que ella suspire con algo de frustración.

-Ya veo por que no querías -rió divertida- Nunca creí que un chico haga tanta historia por una herida.

-Mejor cállate, niña caprichosa.

-Y tu eres un niño llorón.

Niega con la cabeza, antes de volver a mirarla- Mejor nos vamos, es un largo camino y tenemos que ir a pie.

-Como quieras -tomo su arco.

- ¿Como quieras? Tu eres la que quiere quitarse la cadena -aclaro.

-Si, tienes razón -apoyo antes de comenzar a alejarse con paso veloz, cabe aclarar que apropósito.

- ¡Hey! ¡Para! -hablo a duras penas intentando no caer.

-Eso mismo hiciste tu -se detuvo, antes de mirar la cadena, que cada vez que se alejaban brillaba y cuando estaban cerca se hacia invisible.

-Mhp, vengativa ¿eh? -soltó burlón.

-Si, digamos que si.

Rió divertido- Espero que seas una experta con ese arco, porque hay que desayunar -aclaro caminando , dejando a la joven aturdida.

- ¿Disculpa? Yo no cocino -afirmo, colocando sus manos en la cintura y mirándolo incrédula.

- ¿Crees que yo si? -pregunto con sarcasmo- ¿Que prefieres? -voltea a mirarla- ¿Pescado o ciervo?

-Odio el pescado -aclaro con asco.

-Pues cacemos un ciervo -sonrió, consiguiendo que ella se sonrojara.

.

-Oye... no vino aun, ¿crees que se haya perdido? -pregunto el ojiazul algo preocupado.

-Tal vez, lo mejor seria... -paro de golpe- Callado -detuvo el camino del rubio con su brazo.

Dos personas con capaz se detuvieron en un pared. Una de estas jalo de una antorcha y apareció un pasadizo, se adentraron en este.

-Hay que seguirlos -afirmo el pelirrojo, apunto de dirigirse.

- ¿Pero que hay de Butch? -pregunto el rubio, el ojirrojo volteo a verlo.

-Seguir a las personas.

-Buscar a Butch.

...

Vale! Hasta aquí lo dejo! Espero sus votos!

Dejen REVIEWS!

Los leo Luego!

Bye!