-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
Tori despertó bañada en sudor y con las manos temblando. No pasó mucho para que la puerta de su habitación se abriera y Trina apareciera en el umbral.
-Quieres callarte? Tus gritos no me dejan dormir. - dijo la mayor de las Vega
Tori se sentó en la cama sintiendo la brisa que entraba por su ventana. La medio latina estaba segura que no había sido un sueño, además su cobija estaba en el piso, y que recordara, tampoco había dejado la ventana abierta. Entre curiosa y preocupada logró conciliar el sueño, al día siguiente casi había olvidado lo sucedido cuando escuchó una conversación en el almacén del conserje.
-...QUE IBAS A HACER QUE?
-...LO SIENTO! TENÍA HAMBRE Y
-ERES DE VERDAD IDIOTA CAT! SABES LO QUE PUDO PASAR?
-...si….
Sin pensarlo abrió la puerta y vio a Cat y Jade.
-D… de que hablan? Que iba a hacer Cat? - preguntó la media latina
Jade la encaró.
-Para empezar que te crees metiendo tu nariz en nuestra charla!?
-Jade
-Callate Cat.
-Pero
-CALLATE!
-NO LE GRITES! - estalló Tori
Jade la observó más furiosa que nunca.
-Tu… jamás, entiendes? Jamás, vuelvas a gritarme, porque creeme Tori, vas a lamentarlo. Ahora largo, esta es una conversación privada.
Con sus manos temblando Tori decidió irse a su salón. Aquella noche, armándose de valor y luego de una larga lucha para convencer a Trina de que le prestara el auto, decidió ir, no a la casa de Jade, sino a la de Cat.
-Tengo que saber que pasa…
Tori revisó una y otra vez la nota que le había dado Robbie, la dirección era esa, pero la casa parecía abandonada, y hasta donde Tori sabía Cat vivía con sus padres. Llena de dudas llegó hasta la puerta y trató de abrirla, sus dudas crecieron más al ver que la puerta cedía, al entrar lo primero que notó es que parecía que nadie había estado allí en años, pero si eso se le hizo raro más aún fue el cuadro que vio sobre la chimenea, en la pintura había tres personas, dos adultos y su hija, era indiscutible que la joven era Cat, pero con el cabello castaño, y lo más raro era la vestimenta, parecían del siglo XVII.
-Esto… que es esto?
Tori siguió caminando por la casa, todo tenía polvo y parecía que nadie lo usaba nunca, las habitaciones estaban intactas, las camas tenían polvo encima lo que dejaba notar que nadie había dormido ahí.
-Cat… donde duermes? - se preguntó Tori
Tori bajó de nuevo las escaleras y estaba por irse cuando notó una puerta que no había visto antes, caminó hacia ella y la abrió, aquella puerta daba a unas escaleras que iban a lo que parecía ser el sótano. Lentamente comenzó a bajar.
-Que es esto… Dios… porqué vine SOOOOOOOOOOOOOLAAAAAAAAAAAA!
Tori no supo cuánto tiempo estuvo sin sentido en el piso, al enfocar sus ojos vio algo que la dejó atónita, lo que parecía un sótano era una habitación, una pequeña lámpara de aceite iluminaba la estancia, al centro y sobre una plataforma había un ataúd blanco con rosas talladas en algo que parecía oro, Tori se puso de pie poco a poco y comenzó a observar, su caída se había debido a que uno de los peldaños estaba roído y se había roto bajo su peso.
-que lugar… es este…
El dolor en su rodilla la hizo sentarse de nuevo en el piso, subiendo la manga de su pantalón notó la herida que se había causado.
-Genial… ahora que voy a
Tori levantó la vista al escuchar un crujido y ver que la tapa del ataúd se levantaba lentamente. Aterrada Tori se arrastró de vuelta a las escaleras, sin embargo lo que vio la dejó tan perpleja como aterrada. Del ataúd surgió la figura de Cat que cual si se levantara de la cama estiró los brazos y vio a su alrededor, pero esta era la otra Cat, la de cabello castaño, piel blanquísima y sus dos inconfundibles colmillos destacando sobre sus labios rojo carmín.
-C… Cat?
La chica la observó con asombro.
-Tori… que haces aquí?
-T… tu… que hac.. haces… en un ataúd…
Como flotando Cat "saltó" del ataúd y caminó hacía Tori que no movió ni un párpado aún cuando su amiga pasó su dedo por su rodilla y lo llevó a sus labios. Sus ojos se cerraron percibiendo el sabor de la sangre de la media latina.
-Wow… es mucho mejor que la de Jade… es suave… tersa… tibia…
-q… que haces…
-Tori… tu… querías saber lo que hacemos Jade y yo… verdad…
-Mejor… mejor me voy… a mi casa…
Cat pasó su mano por la mejilla de Tori y le acarició el cabello.
-Podemos hacer muchas cosas…
-q… quiero irme…
Tori no supo cuando Cat la empujó al piso y quedó prácticamente sobre ella.
-shhh…
-cat… espera… que….
Tori quería moverse, tener a Cat besándole la mejilla y bajando a su cuello no era algo que tuviera en mente.
-shhh… solo dame esa hermosa… dulce y tibia sangre… anda…
Los ojos de Tori se abrieron cuando sintió las puntas de los colmillos de Cat en su cuello.
-cat… por favor…. es… espera… CAT… ME DUELEEEEEEE!
Continuará…
