AVATAR: THE LEGEND OF KORRA, NO ME PERTENECE.


Mako, su hermano y el anciano estaban sentados en el banco, observando sin moverse a la morena en el suelo.
Korra había estado caminando de un lado a otro, hasta que dio un grito de frustración y se dejó caer boca abajo en el suelo.
– ¿Crees que esté muerta? – susurra Bolin observando con cuidado a la morena – no veo señales de que se mueva… O respire.
– ¡Oh espíritus! – exclama Mako – ¡Soy viudo!
– ¡No eres viudo! – grita la morena levantándose y mirándolo en forma fulminante – ¡No soy tu esposa!
–Tú y yo sabemos que eso es mentira – contesta Mako, sonriendo victoriosamente.

La joven gruñe y suspira, mirando al anciano.
–Buka ¿En verdad es necesario convivir durante 90 días? – susurra.
–Lo siento, pero es fundamental – asiente él.
– ¿Qué? ¿De qué están hablando? – cuestiona Mako.
–Quiero solicitar el divorcio y para hacerlo debo convivir contigo, para asegurarnos de que en verdad queremos divorciarnos – explica rápidamente Korra – debo idear un plan para irme a vivir contigo sin que nadie sepa lo que hice hace un año.
–Esperen… Nadie me preguntó acerca de esto… ¿Qué hay de mi opinión? – se cruza de brazos Mako.
–Tú opinión no importa – lo calla la morena – vamos a convivir así puedo divorciarme de ti y casarme con mi verdadero prometido, sin que nadie se entere acerca de esta vergonzosa anécdota.
– ¿Y quién dijo que yo quiero divorciarme? – dice Mako, sonriendo de lado.
–Escúchame una cosa – dice la joven perdiendo la paciencia. Toma a su "esposo" del cuello de su chaqueta, mirándolo con furia – hay sólo dos maneras de que quede libre del matrimonio. Conviviendo para poder divorciarnos o quedando viuda, y créeme que estoy considerando la segunda opción.
–E-Está bien – alza las manos el joven – viviremos juntos.
Korra lo suelta y sale furiosa de allí.
–Uf... – alza una ceja el joven, acomodando sus ropas – es algo… ruda.

La morena llega al templo aire y suspira.
Tenzin llega en ese momento y la mira extrañado.
– ¿Está todo bien? – pregunta.
–S-Si – dice ella – todo está bien.
–Debo ir a una reunión importante – avisa Tenzin – Pema está haciendo compras, con los niños.
El maestro aire se retira y Korra suspira. Se sienta en la entrada del templo, tratando de aclarar sus ideas.


Media hora después, Iroh aparece allí. El apuesto general llega al templo y se acerca a su prometida.
–Iroh ¿Qué haces aquí? – se levanta Korra y camina hacia él.
–Vaya, esperaba un "hola" aunque sea – bromea el maestro fuego.
–Lo siento – de rasca la nuca la morena – es sólo que pensé que lo vendrías hasta la cena de esta noche.
–Es por eso que he venido – suspira él. Toma las manos de Korra y la mira a los ojos – Korra… debo embarcarme a la nación del fuego, es urgente.
– ¿Qué? – hace una mueca – ¿No estarás para la cena? Iroh, ya tenemos un año de relación y si sumo todos los días que pasamos juntos, entre mi entrenamiento y tu trabajo, apenas haría un mes.
–Lo sé – se lamente él, tomando su rostro – pero es lo último que debo hacer antes de mis vacaciones. Luego podremos pasar tiempo, juntos.
– ¿Cuánto tiempo te irás? – susurra.
–Cuatro meses – suspira el maestro fuego.
Una enorme sonrisa estaba a punto de surgir en Korra, pero la reprimió. Claro que le dolía que su prometido se fuera, pero por otro lado era la ocasión perfecta para convivir con Mako sin que Iroh lo sepa.
– ¿Que haremos con el compromiso? – dice ella, mirando sus ojos.
–Creo que… Tendremos que esperar – acaricia su mejilla.
Ella asiente suavemente.
–Lamento todo esto, pero debo irme ahora… Quise venir a despedirme – habla y la morena suspira, triste.
Se acerca a él y ambos se besan dulcemente.
–Cuídate – le susurra ella y él la besa una vez más antes de marcharse.


Cuatro horas habían pasado y Korra ya tenía planeado que hacer.
Les diría a todos que ella e Iroh habían terminado y que actualmente estaba con Mako. Lo único que aún no podía inventar, era una excusa para irse a vivir con él tan pronto.
La morena suspira y camina hacia el templo de la tribu agua.

–Korra – exclama alegremente el anciano al verla atravesar la puerta.
–Hola Buka – suspira ella – ¿Sabes dónde está Mako? Necesito hablar con él.
–Está en el taller ayudándome con algunas cosas – responde el anciano y luego señala donde debía ir – es por allí al fondo, pasa.
La morena camina hacia el jardín de la capilla. Era un pequeño terreno que no excedía los cuarenta metros, y al fin de este había una choza de madera, un taller.
Korra camina hasta allí y abre la puerta.
Mako estaba sentado en un pequeño banquillo, sin percatarse de la presencia de la morena. Apila un par de troncos en una chimenea improvisada y hace salir de su mano una llama, que la enciende.
La morena lo observa con atención. Al menos ya sabía algo de él: era maestro fuego.
Golpea suavemente la puerta ya abierta y él da media vuelta.
–Perdona, no quise interrumpir – susurra ella.
–Descuida, no lo has hecho – sacude sus manos el maestro fuego – ¿Que te trae por aquí?
–Quería arreglar todo el asunto… Así terminamos con esto de una vez – dice – ve a cenar al templo aire, te presentaré como mi novio. A las 20:00. Sé puntual.
Dicho eso, la morena se retira rápidamente.


Mako mira el reloj de uno de los edificios de la ciudad. Estaba a tiempo.
Traía puesta sus típicas ropas, ya que Korra no había aclarado si la cena era formal o no.

El joven cruza en barca para llegar a la isla y antes de que los guardias pudieran obligarlo a retirarse, Korra salió y los calmó, diciéndoles que él venía con ella.
–Ya están todos dentro. Tenzin, mi maestro de aire control y su familia. Ellos son muy amables conmigo, son una especie de segunda familia – susurra la morena, mientras permanecía en la entrada con Mako – sólo debemos ir y empezar a actuar.
–Hay algo que no entiendo – habla él – me presentarás como tú novio, pero… ¿Que excusa dirás para vivir conmigo?
La morena suspira nerviosa.
–No lo sé… Ya se me ocurrirá algo en el momento – se apresura a decir.
– ¿Y qué hay de tu novio? – alza una ceja el maestro fuego – Ya sabes… con el que verdaderamente vas a casarte.
–Yo me ocupo de eso – responde Korra – tú sólo ocúpate de actuar y ser un novio encantador.
–Por favor… Me amarán – ríe Mako.
–Como digas – rueda los ojos la joven – entremos.

La morena toma el brazo de Mako y ambos entran.
La familia entera los mira extrañados.
–Quiero presentarles a Mako – dice nerviosa la morena – mi novio.
Los ojos de todos se abren en sorpresa.
–Hola a todos – sonríe el joven.
–Em... ¿Korra? – se levanta Tenzin – ¿Puedo hablar contigo en la cocina?
La morena asiente, dejando a Mako sólo.
–Entonces... ¿Cómo están? – sonríe descaradamente el maestro fuego, sentándose junto a la familia – Korra me ha hablado mucho de ustedes, me dijo que son su segunda familia...

– ¿Que significa esto? – exige saber Tenzin, cruzado de brazos – ayer por la noche saliste con Iroh, y ahora tienes una nueva pareja.
–Mira Tenzin... Em – susurra la morena – Iroh y yo lo dejamos hace un tiempo. Tú bien sabes que nunca nos veíamos, que él no pasaba mucho tiempo en la Ciudad. Hace unos meses conocí a Mako y pues... Empezamos algo.
– ¿Entonces por qué ayer saliste con él? – pregunta el maestro aire.
–Pues porque quedamos cómo amigos, y quería despedirse de mi antes de partir a la Nación del Fuego de nuevo.
Tenzin se toma unos momentos, como si no supiera si creer o no lo que le estaba diciendo.
–Ya, vamos a comer – escapa Korra, caminando al comedor.

La morena toma asiento junto al maestro fuego, mientras Pema sirve la cena.
–Entonces… Cuéntanos como se conocieron – dice la mujer mientras su esposo se sienta también.
–Nos conocimos un día en el parque – se apresura a decir Korra – chocamos caminos y eso fue todo.
–Oh, vamos cariño – dice Mako sonriendo y Korra se contiene para no arrancarle la cabeza en ese momento – cuenta bien la historia.
La morena lo mira en forma fulminante y Mako suspira.
–Lo contaré yo. Yo caminaba de prisa ya que debía ir a ayudar al refugio al que voy habitualmente – comienza a decir el joven.
–Oh ¿Ayudas a los animales? – dice con ternura Pema.
–Si, todos los días paso por el refugio y alimento los animales... Además en mi tiempo libre rescato a los pobres animales indefensos que vagan por la calle – sonríe.
–Eso es muy noble de tu parte – dice Pema.
–Si, es muy noble… Cariño – finge la morena, con clara molestia en su voz.
–Como sea, la cosa es que caminaba tan apurado que choque con Korra. Cuando caímos al suelo intente ayudarla y me disculpé. Entonces la miré a los ojos, esos increíbles ojos celestes que tiene y ambos sentimos una fuerte conexión – explica Mako, sonriendo orgulloso – y me juré a mi mismo que nunca más dejaría ir a esa hermosa joven.
–Aww... – suspira en forma romántica Jinora.

Korra pone un gran bocado de ensalada en su boca.
"Voy a vomitar" piensa suspirando. Ya comenzaba a arrepentirse.

La cena había concluido en paz. Los niños habían ido a dormir y Pema estaba juntando los platos
–Permítame – dice Mako levantándose y juntando los platos y vasos – usted ya ha hecho esta deliciosa cena. Yo me encargo de esto.
–Yo te ayudo – ríe nerviosamente Korra y ambos van a la cocina.
– ¿Que te pareció? – sonríe Mako – creo que Pema ya me aprueba.

La morena se cruza de brazos y se apoya contra la pared.
–Todos los días rescato animales de la calle – lo imita mirándolo – te dije que fueras un novio encantador, no la maldita reencarnación del espíritu de la bondad. ¿Y qué es eso de "me prometí a mi mismo que nunca dejaría a esta mujer"?
–Estoy siendo encantador – dice Mako lavando los platos – deberías agradecerme.
Korra rueda sus ojos, bufando.

La pareja vuelve al comedor y se sienta de nuevo.
–Tenzin... Hay algo que quiero preguntarte – dice nerviosamente Korra, jugando con sus manos – tú sabes que eres mi tutor aquí... Y pues... Mako y yo queríamos... Irnos a vivir juntos.
– ¡¿Qué?! – grita prácticamente el hijo de Aang – no, no. Son muy jóvenes para eso.
–Eso es cierto Tenzin – se apresura a decir Mako – pero si algo he aprendido es que no hay edad para el amor... Usted mismo debería saberlo, es decir ¡Es mucho mayor que su esposa!
– ¡¿Disculpa?! – grita con ira Tenzin y Korra maldice a Mako.
–Em... Lo que quiere decir Mako es que... – habla la morena.
Tenzin se calma y mira a Korra
–Te escucho – suspira tomando un poco de agua.
–Lo que quieres decir... Es... La verdadera razón por la que Mako y yo queremos vivir juntos es... – piensa la morena pero ninguna excusa se le ocurría, y Tenzin comenzaba a dudar de su nerviosismo – la verdadera razón es...
– ¡Que estamos comprometidos! – grita Mako, completando la frase – esta mañana le propuse matrimonio y aceptó.
Tenzin escupe toda el agua que había en su boca.

"Definitivamente voy a ser viuda" piensa Korra.

–Tenzin – habla Mako – se que ambos son muy jóvenes, pero le juro por los espíritus que amo a Korra. La amo como nunca había amado a alguien. Sé que lo que tenemos es algo muy especial.
–El matrimonio es complicada chico – lo reprime Tenzin – y ustedes se conocen hace unos meses.
–Lo sé. No soy perfecto, pero amo a Korra con locura. Queremos emprender una nueva etapa, aprender juntos a vivir el amor – responde el maestro fuego.
Al parecer eso había funcionado, ya que Tenzin dejó de hablar y suspiró, masajeando sus sienes.
– ¿Ya le has avisado a tus padres? – pregunta Tenzin a Korra.

La morena deja de pensar en qué forma asesinara a Mako para mirar a su maestro.
–No, pero planeo hacerlo. Les enviare una carta y vendrán aquí, para decirles – dice encogiendo su puño por debajo de la mesa.
–Yo no puedo prohibirte esto, es tu decisión... ¿En verdad quieres hacer esto Korra? ¿Tan pronto? – habla calmado.
–Si Tenzin, quiero irme a vivir con Mako – responde con determinación la morena.
–Entonces les deseo mucha suerte en esto – suspira cerrando sus ojos.
–Muchas gracias – sonríe Korra.
Antes de que Mako abra su boca para decir algo más, la morena interrumpe.
–Mako... Cariño ¿No se te está haciendo tarde para ir a tu hogar? – ríe nerviosa.
– ¿Qué? ¡No! ¡Puedo quedar... – comienza a hablar el joven y se detiene al ver la mirada de odio de la morena. Comprendió que si no se retiraba, ella lo asesinaría allí mismo – ¡Oh, sí! Tienes razón, ya es algo tarde. Un placer haberlos conocido.
El joven se despide y sale de allí junto con Korra.

Los guardias nocturnos miraban con curiosidad a la pareja y ambos les devolvían una sonrisa, fingiendo aún.
Los jóvenes suben al bote y comienzan a navegar hacia la orilla. A mitad de camino, cuando se asegura de que nadie puede verlos, Korra estalla.
– ¡Eres un idiota! – grita tomándolo del cuello de su camisa y zarandeándolo.
– O-Oye espera – dice Mako – aun tengo la cena en el estómago, no debes moverme así.
– ¡Agradece que aún no aprendo aire control! – grita Korra – porque de lo contrario ya te hubiera mandado volando al mundo espiritual.
– ¿Así tratas a tu esposo? –Mako logra zafarse de su agarre y se acomoda la camisa – estamos recién comprometidos.
–Ese es el problema – se frustra ella – ¿Por que tuviste que decir eso?
–Oye, fue lo primero que se me ocurrió – se defiende el joven maestro fuego – tú estabas muda y Tenzin comenzaba a sospechar.
–Ahora debo fingir un compromiso – dice Korra – ¡Oh, espíritus! También debemos fingir una boda.
El bote llega a la orilla de la Ciudad y ambos bajan.
– ¿Cual es el problema? – alza las manos Mako – mira, le decimos a Buka que finja casarnos, luego vivimos juntos y te divorcias.
–Lo haces parecer tan fácil – gruñe Korra, masajeando sus sienes – ¡Ya! Suficientes dolores de cabeza tuve hoy. Voy a dormir y mañana por la tarde me encuentro contigo en el templo.

La morena da media vuelta dispuesta a volver a la isla hasta que Mako la toma del brazo y ella voltea.
– ¿Y ahora qué? – comienza a alterarse de nuevo la joven Avatar
– ¿No me vas a dar un beso de buenas noches? – alza una ceja él.
–Si no te vas de aquí en diez segundos lo único que sentirás sobre tus labios será mi látigo de agua – advierte ella, haciendo agua control y creando un látigo.
–Tenzin tenía razón, el matrimonio es difícil – exclama Mako antes de salir corriendo de allí.


¡Hola!
Traigo el segundo capitulo de este fic, espero que les siga gustando.

*Nota1: Se que tal vez los haya mareado un poco, pero para resumir: Korra presenta a Mako como su novio y al no encontrar excusa para irse a vivir con él tan rápido, Mako inventa que están comprometidos. Ahora deben fingir una boda, vivir juntos y divorciarse, todo esto sin que Iroh se entere, o Tenzin y su familia sospechen algo.

*Nota2: La personalidad de Mako es MUY diferente a la original, pero lo he cambiado para poder hacer una relacion amor-odio. Mako es infantil, gracioso y algo molesto. Korra en cambio es gruñona, y se preocupa al máximo porque alguien sepa los errores que cometió.