Los Personajes de este fic no me pertenecen. Los derechos correspondientes pertenecen a NINTENDO y a los creadores de THE LEGEND OF ZELDA.
Este fic no está hecho con fines de lucro solo es por entretenimiento y diversión.
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El Valle de los Lobos es propiedad de Laura Gallego.
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Los sueños aparecerán en cursiva precedidos y seguidos por dos puntitos.
"Pensamientos"
Recuerdos
[***] Cambio de escena.
»Continuación de un dialogo
... (entre párrafos) pequeños cambios de escenas
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Capítulo 4: La Verdad Sobre el Kai
...
El rugido de la bestia sonó como un estruendo, Aragón cerró los ojos, Impa ladeó la mirada, y Link volvió a gruñir sintiendo que en cualquier instante perdería el control de sus instintos.
—Por favor basta— pidió Aragón al ver que Link daba vueltas y vueltas de forma enfurecida alrededor del cuarto.
El lobo pardo volvió a gruñir con odio, aunque ese odio sólo estaba destinado a él mismo.
—Si… basta— también musitó Impa.
Entonces Link se detuvo para mirarla fijamente, la voz de la Sheikah había sonado triste pero al mismo tiempo muy segura.
—Lo hecho, hecho esta, basta, ¿cree que a la princesa le gustaría verlo en ese estado?
Nuevamente los dientes le rechinaron.
— ¡NO LO CONSIENTO!— rugió, aunque su tono ésta vez denotaba más dolor que cualquier otra cosa.
—Entonces, prefería irse y dejarla llorando— gruñó Impa con una voz casi silenciosa que hizo que Aragón agachara aún más la mirada.
—Perdóneme Señor Héroe, tendría que haber sido yo… no sabía que las energías necesitaban ser compatibles, creí que bastaría con la redirección del hechizo.
Entonces suspiró… volvió a ser el Link de siempre y se viró para dedicarles una mirada triste.
—Eso tampoco lo consiento— musitó con tono herido— ¿crees que me gusta estar aquí a costa de tu vida?... de la vida de mi Zelda.
—Mi vida no es tan importante, en cambio es indispensable que usted siga al lado de ella, ella lo necesita para poder seguir adelante, si usted se va perderá toda su fuerza, las ganas de seguir adelante y enfrentarse al gran mal que se avecina. Señor Héroe, no deje que los sueños y los esfuerzos de la princesa se vayan a la basura, ha trabajado tanto para lograr el Kai… por favor.
Los ojos de Link se llenaron de lágrimas, sabía que en el fondo tenía razón y además muy dentro de su ser también tenía mucho miedo, no quería irse, no quería dejar a su Zelda sola, aun así…
— ¿Cuánto tiempo…?— musitó sintiendo que le faltaba el aliento.
—Cerca de tres meses, es…
— ¡TRES MESES!— Rugió interrumpiéndolo.
—Más o menos… aunque es menos de lo que esperaba, yo calculaba que perdería un año, pero parece ser que con la princesa es diferente, es más fuerte de lo que todos creemos.
Link volvió a virarse de forma dolida, no podía creer que Zelda hubiera sacrificado tres meses de su vida con tal de tráelo de vuelta. Impa simplemente suspiró, tres meses parecían poco comparado con el sufrimiento de separase por años, hasta reencontrarse del otro lado o en su siguiente vida.
—Vámonos Aragón— clamó mientras lo tomaba de la mano y lo sacaba del cuarto. El joven adivino dudó por un momento pero después la siguió sin rechistar en lo absoluto.
Link los miró marcharse y después cuando se quedó "solo" y en silencio, subió a la cama de la princesa y la vio dormir tranquilamente. La pobre de Zelda llevaba un día desmayada, aunque sus signos vitales eran estables y no parcia tener otro daño que el propio cansancio.
—Zelda – le susurró de forma tierna y le dio un pequeño beso en la frente. Sus alientos se entremezclaron por unos instantes y después de un rato ella pareció sentir su presencia y se despertó de manera lenta y confundida.
—Link — lo llamó con un amor desmedido para después colgarse de su cuello. — ¿Estas bien?, ¿te duele algo? ¿Te sientes completo? ¿..
—Si gracias— clamó cortando esa lluvia inmensa de preguntas
—Tenía miedo— le dijo mientras se incorporaba para quedar sentada en la cama. — ¿Por qué no me dijiste nada?
—También tenía miedo… creí que podría soportarlo, pero se me fue el aliento— musitó de manera arrepentida.
Zelda le dio un beso en la frente y sólo con la mirada lo invitó a que tomara su forma de hylian, pero él negó con la cabeza.
—No quiero desperdiciar tu vida y cada vez que me trasformo pierdo una parte de ella…
—Por eso has estado así los últimos meses… lo sabias Link. Pero, ya no confías en mi—clamó bajando la mirada.
—No me digas eso que me duele, si confió en ti, pero no quería que sufrieras.
— ¿Y por eso te quedaste agonizando en el silencio?
Le había dolido tanto esa pregunta y simplemente se viró porque no podía mirarla a los ojos.
—Sabes que el dolor que siento ahora es mucho más inmenso, siento que te he fallado en tantas formas…
— ¡No!, eso nunca— en automático regresó a su sitio y se arrojó a sus brazos. — Soy yo el que te ha fallado Zelda. Perdóname.
—Yo no tengo nada que perdonarte Link, aunque me harías muy feliz si regresaras a tu lado hylian y me dieras un beso.
Nuevamente sentía que se ahogaba, aunque después de mirarla a los ojos su cabeza se despejo de dudas, era su vida la que le había regalado, no podía negarle una pequeña parte de felicidad, abandonó su forma de Lobo pardo y Zelda sonrió al encontrarse con ese rostro risueño. Le dio un beso en la comisura de los labios y se quedaron abrazados durante mucho tiempo.
—Pórtate bien Link— le pidió
—Si…
—Hay otra cosa que quiero que hagas.
—Dime— murmuró mientras se acurrucaba en su pecho.
—Deja de purificar el cuarto.
— ¿Qué?
—Aragón me dijo que esa fue la principal razón por la que se te drenó la energía.
Link parpadeó confundido.
— ¿De veras?— preguntó sintiéndose sumamente torpe.
—Debes enseñarme cómo hacerlo por mí misma.
—Pero… no sé ni cómo lo hago, sólo sé que esas melodías son mágicas.
—Entonces he de aprenderlas, para cuidarte y también a mi mamá. La razón por la que te dio ese bajón de improviso es porque de seguro te forzaste demasiado.
Nuevamente se sintió avergonzado y ocultó su rostro en el cuello de su compañera.
—Hay que darnos prisa…— susurró Zelda. — sólo tenemos unas cuantas semanas antes de que se te vuelva acabar la energía vital.
Link tragó un poco de saliva ante aquellas palabras.
— ¿Sólo unas semanas?— repitió de forma queda sintiendo que el alma se le partía, abrazó a Zelda aún con más vehemencia como si con eso pudiera evitar irse.
—No tengas miedo Link, encontré la respuesta… la parte del rompecabezas que no encajaba.
— ¿En el Kai?
—Si— susurró con alegría mientras le daba un nuevo beso en la coronilla de la cabeza— He sido muy ciega, perdóname, quería forzarte a estar ligado a cualquier objeto, pero eso no es posible. No lo entendí hasta ahora que entrelace mi energía con la tuya.
— ¿Entonces?
—Tiene que ser algo importante para ti, algo que te haya pertenecido, después de todo es tu esencia la que va estar ligada a ese objeto.
—Pero no hay nada que me pertenezca en éste tiempo.
— ¿Tampoco en tu tumba?
Link negó con la cabeza.
—Entonces, algo que me hayas traspasado, eso también debería de servir.
— ¿Tienes algo como eso?
—No sé, tal vez aún haya algo, el diario seguía aquí a pesar de que han pasado trecientos años, debe de haber otra cosa.
—Vamos a buscarla— clamó con cierto gusto.
—Si— musitó ella abrazándolo de la cabeza.
[***]
Los días que siguieron buscaron en las reliquias familiares, aunque no parecía haber nada que le perteneciera a la antigua reina y mucho menos algo que Link le hubiera regalado.
Fue entonces que Impa se dio cuenta de algo, esas cosas desaparecidas ya no eran una simple casualidad, los libros de magia y otros documentos faltantes seguro que habían desaparecido por obra del diablillo.
Link puso una carita triste aunque Zelda lo siguió animando. Por las tardes se retiraban al salón de música del castillo y ahí Link comenzó a enseñarle las tonadas de algunas de sus melodías, era mucho más complicado hacerlo que pensarlo, y a pesar de que Zelda se esforzaba no estaba segura de si de verdad lo estaba logrando.
El piano que siempre había sido su fiel compañero quedaba demasiado grande para aquella tarea y Zelda no parecía llevarse bien con ningún otro instrumento de la gran sala de música. A pesar de eso, y de forma curiosa, Link le pidió a Impa que tratara de conseguir una lira, pequeña de ser posible.
…
— ¿Qué clase de cosas solía regalarle a la princesa Señor Héroe?
—Hmmm, la verdad— se viró de forma apenada aunque al final dio un gran suspiro— ese tipo de cosas hechas a mano, a veces le daba animalitos hechos con papel, cartas de amor, flores y bueno esas cosas… creo que no podía esperarse demasiado de un chico de campo.— dijo de forma un poco triste, ahora que lo pensaba ella siempre había sido una princesa y él… bueno él era lo que era, aunque incluso en las primeras eras esa diferencia tajante se había notado.
—Ay Link— parpadeó un poco cuando sintió que Zelda lo abrazaba. — eres tan lindo y tan tierno, te amo.
Link sonrió de agradable manera, y entonces recordó algunas cosas, era cierto que sus regalos siempre habían sido humildes, pero también los había hecho con ese amor desmedido que siempre le había proferido a su princesa.
—Recuerdo…— musitó de manera un poco perpleja. El abrazo de Zelda parecía haber desbloqueado una partecita de su memoria.
— ¿Qué amor?
—Las mariposas.
—Son muy bonitas.
—Y tú las adorabas, por eso te regale un collar con esa forma, estaba hecho con Rupia… si, rupias, azules, rojas y moradas. Las corte para poder hacer esa figura.
—Vaya— clamó Aragón— ese sí que fue un regalo caro.
—Antes no le dije a Zelda que las había cortado, seguro que se hubiera molestado al saber que transforme la paga de un mes en un collar bonito.
— ¡Link!— gruñó Zelda con enfado fingido, aunque después volvió a regarle un beso y una sonrisa. — ¿en dónde crees que haya quedado?
—No sé— ladeó los ojos de un lado a otro— la última vez lo tenías puesto.
—La última vez— repitió Aragón sintiendo cierto escalofrió, sabía perfectamente que la última vez que la había visto como mortal en esa época, había sido desde el otro lado del umbral, cuando ocurrió La Tragedia.
La mirada de Link se puso un poco ausente y después abrazó a Zelda como si no quisiera perderla, entonces Aragón supo que sus pensamientos habían ido en el mismo sentido.
—Entonces, puede que esté ahí abajo… abajo del mausoleo— habló con mucho cuidado.
Zelda suspiró ante la palabra y le devolvió el abrazo a Link quien había permanecido en silencio.
—Se me ha vuelto a revolver el estómago— musitó de en voz un poco triste. — pero si está ahí entonces hay que sacarlo.
— ¡No!
— ¿No?, pero amor, puede servirnos.
—No quiero, no soportaría hacer eso.
—Entonces dejemos que Aragón lo haga.
—Si— masculló el pobre adivino de forma nerviosa, abrir tumbas no era algo propio de Sabios.
—No— volvió a musitar Link de manera triste.— no quiero que nadie profane tu tumba, además…— el silencio lo decía todo y Zelda suspiró un poco triste.
—Está bien Link, pero si no encontramos otra cosa, iremos a buscarlo. Además ¿Qué pasa con tu memoria?, últimamente parece que vuela de aquí para allá.
—Pues creo que simplemente es eso, está perdida. A veces vuelve y en otras ocasiones desaparece.
—Es muy raro, antes solías recordar todo perfectamente, lugares y anécdotas que habías vivido, siempre me contabas historias bonitas de la épocas de antaño y ahora…
Nuevamente la abrazó y le dio un tierno beso en la comisura de los labios, sabía que la Diosa del valor estaba metiendo sus manos en eso, de seguro que era una pequeña venganza por la mordida que le había propinado hace poco.
—Link…
—Todo está bien…— musitó, aunque entendía que podía perder cosas peores, así que de cierta forma agradecía que sólo fueran ese tipo de recuerdos.
…
Esa noche comenzó a tener sueños extraños, cosas que de verdad le parecían completamente nuevas y que definitivamente no formaban parte de su vida pasada. Soñó con personas que no conocía y que a la vez tenían un aire familiar y muy cercano.
Pronto y de forma curiosa alcanzó a entender que había algo que no estaba en su sitio…
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Continuara...
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Comentarios del Capitulo:
Parece que Zelda por fin encontró la pista de la parte que le falta al Kai, después de dos arduos años ahora lo único que necesitan es encontrar ese objeto especial, ¿Podrán lograr hacerlo? o terminaran convirtiendo al pobre Aragón en un profanador de tumbas jajaja.
bueno esa clase de cosas solo podrán saberlas en el siguiente capitulo, el cual por cierto esta muy muy largo, más de lo que debería xD, pero bueno también esta lleno de cosas interesantes y por supuesto de mucho mucho Zelink eso si que puedo asegurarlo, basta con decir que literalmente esta hecho sobre pedido (Ay Artemiss como me hiciste dar vueltas y vueltas), tiene un poquito que ver con la manchita del diario ;) pero ya no digo más para no arruinarles la sorpresa.
