Hace ya un buen, buen tiempo y al fin estoy devuelta por aquí. No pienso abandonar esta historia. Es solo que necesito tiempo. Porque esta historia, en verdad es muy importante para mi, por lo tanto no quiero escribirla al "ahí se va"; quiero que me salga bien. Sin más preámbulos, al cap.
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Capítulo 3: El primer paso.
El beso se tornaba más pasional a cada momento, sus lenguas danzaban juntas, obviamente Slender llevaba el control. Estaba ansioso, tenía ganas de una vez por todas hacer suyo a Jeff, robarle la virginidad.
Pero tampoco quería ser brusco, además estaban en un lugar muy abierto, de hecho, el alto no recordaba muy bien esa parte del bosque, era bastante extraña. Aún así, la poca razón que estaba entrando en su cerebro desapareció cuando el menor enredó los brazos en su cuello y también las piernas alrededor de sus caderas. Separó un poco el beso para tomar aire, dejando ver sus labios entreabiertos y mejillas enrojecidas.
A la mierda todo. Lo cargó hasta recostarlo en el césped, mientras pasaba su lengua por su cuello y pecho, sacandole suspiros al pelinegro.
—Ahhh!
Su larga lengua chupaba y lamía los rosados pezones del joven asesino, mientras un tentáculo acariciaba su entrepierna. ¿A que horas le había quitado la ropa? Quien sabe. Y que importaba.
—Jeff... hoy serás completamente mío...
...
Los tres proxys estaban, se podría decir que, patrullando el lado "A" del bosque. Ellos le ponían letras a los lados del bosque para organizarse bien. Todo estaba normal y tranquilo, hasta que Ticci Toby sintió su mecha de cabello inclinarse denuevo hacia arriba, lo cual lo puso a temblar.
—Chicos... e-es encerio... hay algo raro hoy en el bosque...
Masky solo suspiró y se palmeó la cara, o mejor dicho la máscara.
—Toby, porfavor. No digas tonterías.
Fue lo único que dijo Hoodie y siguió caminando. El castaño de lentes suspiró triste, pero volvió a sonreir casi olvidando todo, al ver acercarse a ellos una extraña mariposa. Era brillante y tenía los colores del arcoiris.
—¡Pero que lindaaa!
Gritó emocionado corriendo hacia ella, pero no pudo agarrarla como él quería. Enfrente de sus ojos vió como un cuchillo la atravesaba hacia un árbol, cayendo sus bellas alas hacia el suelo.
—Hoodie... ¡¿Pero porque hiciste eso?!
—Mejor agradecemelo Toby. ¿Sabes de donde venía esa porquería? De allá.
Al decir esto señaló un bosque verde con tintes pintorescos que se veía a lo lejos. Masky también lo miró y le dieron escalofríos.
—¡Se ve bastante agradable!
Contestó Ticci con una sonrisa, los otros dos pusieron una mueca de asco y se miraron entre si. Masky decidió tomar la palabra esta vez.
—Dicen que si tocas algo que venga de ese bosque te conviertes en uno de ellos.
—Nadie sabe con certeza si eso es verdad–admitió Hoodie–, pero es mejor no arriesgarse.
—Así es–prosiguió el enmascarado–, así que no te acerques a Happy Forest.
El chico de los tics nerviosos estaba tratando de procesar todo lo que habían dicho, se rascó la nuca algo confundido mientras veía como el par se alejaba así que apresuró el paso para seguirlos.
—¡Esperen! ¿Que es Happy forest? ¿Y si toco algo de allá me convierto en qué?
Masky volvió a suspirar, pero sabía que era mejor explicarle.
—En uno de ellos. En un sirviente del bien, en un Happy o como se llamen. Somos creepys Toby Rogers, que no se te olvide.
Acotó seriamente y el contrario asintió varias veces con la cabeza.
—¡Entendido capitán Masky!
El mencionado rodó los ojos y gruñó un poco mientras su mejor amigo Hoodie reía, le parecía gracioso como se llevaban esos dos.
...
—¡Pasala! ¡Pasame la pelota Sally!
Los dos "hijos" de Slenderman se encontraban jugando alegremente en el jardín de la mansión. Tenían poco de conocerse y ya se llevaban muy bien. La pequeña castaña hizo caso a lo que el otro le decía y le aventó la pelota, pero lo hizo demasiado lejos; tanto que se introdució dentro del bosque.
—Bahhh Sally... ahora tendré que ir por ella...
—Lo siento...
Se disculpó la ente algo apenada y vio como el rubio se metía al bosque para buscar el juguete.
—No se ve por ningún lado...
Exclamó disgustado y siguió caminando en busca de la pelota. No se dio cuenta cuando ya estaba alejado considerablemente de la casa y seguía sin encontrar su objetivo.
—¿Buscabas esto?..
Al amante de los videojuegos se le erizó la piel al oír esa voz, y más al voltearse y ver que delante de el tenía a Eyeless Jack sosteniendo la pelota. Lo primero que reaccionó en hacer fue gritar, gritar terriblemente. Al pelinegro eso le molestó al instante así que le puso la mano sobre la boca.
—¡Callate! Me destrozas el tímpano y mi sentido del oído es demasiado fuerte.
El rubio trató de relajarse para ya no gritar y esperó a que el contrario quitara la mano de su boca. Ya no gritó, pero seguía temblando.
—Q-q..¿Que quieres?...
Preguntó nervioso.
—¿Yo que quiero? Pues... dinero, un auto del año, mi vista denuevo, que la policía no me busque... pero bueno, no todos tenemos lo que queremos, ¿verdad?
¿Eh? ¿Y esa actitud? Ben estaba confundido. Slender le había dicho que era un ser altamente letal y peligroso. Y se estaba comportando bastante normal, se podría decir.
—¿T-tu vista? Por las cosas que haces, parece que ves, y bien.
—Yo veo a mi modo. Veo con puntos. No lo entenderías.
Ben pasó saliva. Si no lo entendería, pues no quería saber.
—¿M-me devuelves mi pelota?
—Claro–al decir esto se la lanzó–. Solo ten más cuidado por donde la lanzas. Ah, y procura no hacerme enojar.
El rubio asintió rápidamente y empezó a retirarse con su juguete en manos. Suspiró de alivio y soltó un susurro.
—Que tipo tan raro...
...
Había sido lo más hermoso. Al menos en opinión de Slenderman había sido lo más hermoso. Tener a Jeff acostado encima de él completamente desnudo, y placidamente dormido cerrando sus negros y quemados parpádos (1), para el era una visión divina. Quería tenerlo así por horas y horas; pero desafortunadamente vió como empezó a abrir los ojos poco a poco, pero el pelinegro sonrió cálidamente y besó lo que serían los labios de Slender.
—Slendy... ¿eso fue real?..
—Si Jeff... fue muy real.
Le afirmó abrazandolo por la cintura con sus brazos. La sonrisa de Jeff era eterna, pero esta vez era real y sincera.
—Te amo..
Al joven asesino le había costado demasiado trabajo decir esas dos palabras. Palabras que hicieron latir fuertemente el solitario corazón de Slenderman.
...
—Todo va viento en popa señor.
—Perfecto.
Muy alejado de todo esto, en el cuarto infierno precisamente, un demonio de larga cola y apariencia desagradable, le traía informes a su jefe; un demonio de gran tamaño, color rojo y negro, de bastantes bocas sobre su cuerpo y largos cuernos. Aunque esta solo era una apariencia de él, ya que el podía transformarse en lo que quisiera.
—La escencia que me ordenó esparcir por Creepy forest sigue ahí, y Grave se está encargando de esparcir más. Y como usted quería, Slenderman ha violado una víctima en el bosque. Aunque, no se si fue lo que usted esperaba.
Al terminar de relatar le mostró una foto de "la víctima" a su jefe, quien al ver dicha foto, abrió los ojos algo sorprendido. Pero unos segundos después rió leve y malignamente.
—No, no fue lo que esperaba. Pero es aún mejor...
Sonrió con la misma malicia y en sus profundos ojos se formaba un brillo de victoria.
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(1) Simplemente me pareció más...apropiado y adorable que Jeff tuviera parpádos en mi fic.
Creo que este cap quedó corto. No sé. Pero les aseguro que los que sigan serán más largos. Oh y volveré a actualizar cuando pase todos los caps a word (los tengo en una libreta) así para poder ponerles capitulo continuamente.
Si me dejan whiskas en el tejado consideraré actualizar más rápido. Miau.
Nos leemos.
