Capitulo 3.

"P. Sakura."

Cuatro años habían pasado desde aquella pelea que me había dejado una gran lección; jamás molestar a Sasuke con otro chico.
Varias habían sido las veces en que le había preguntado cuál fue exactamente el motivo de su enojo, nunca me contestaba, y yo no sabía sí había sido por creer que había otro chico aún más lindo que el o simplemente por celos. Celos, sí, pudo haber sido por eso, estaba segura de que simplemente serian esos celos que puede tener tú mejor amigo sobre ti.
Recordé cierta ocasión, hace menos de un año cuándo reiteré la pregunta que numerosas veces le había hecho, estábamos de camino a la escuela, el se había parado en seco ante la repentina pregunta, y simplemente me contestó: "Eras demasiado chiquilla como para andar pensando en chicos, ya te lo había dicho aquella vez, verdaderamente no se que fue lo que me ocurrió, celos, supongo"
Había dicho como sí nada, recuerdo que pasó sus brazo derecho por sobre mi hombro y siguió caminando tranquilamente, en cambio, yo me había quedado atónita, celos, sí, pero sólo de amigos, eso hizo decaer un poco mi ánimo, sin embargo, no tenía porque, el y yo sólo éramos mejores amigos y eso somos, sólo amigos, como siempre fue y como siempre iba a ser.
Respecto a sus abdominales, había tenido toda la razón del mundo, ahora Sasuke, tenía unos verdaderamente envidiables por cualquier otro chico. Pero, desgraciadamente, eso no era la único que lo hacía atractivo a los ojos de las chicas, el era todo un adonis, parecía haber sido creado por los dioses, sus facciones eran terriblemente perfectas.
Y esa era específicamente la razón por la que la mayoría las chicas me odiaba, Sasuke siempre era muy cariñoso conmigo, muy atento. Su brazo siempre se encontraba sobre mis hombros, en un gesto que parecía ser de protección, sin embargo, hace no más de una semana, Naruto le preguntó a Sasuke el porqué de ese gesto, el simplemente le contestó "Estoy marcando mi territorio" Todos se rieron a ese comentario, yo inclusive.

Ahora me encontraba sentada en la cafetería con las chicas,esperando a Sasuke y a Naruto,que se habían quedado estancados en un grupo muy grande de fans, siempre ocurría lo mismo.Y así nos lo recordó Hinata.
-Agh, siempre es lo mismo con ellos, ¿Acaso creen que tenemos todo el tiempo de el mundo para esperarlos?- Decía, enojada, o mejor dicho, celosa y no precisamente porque su hermano se encontraba entre todas esas fans, sino porque estaba perdidamente enamorada del mejor amigo de este.
Hinata Uchiha, hermana de Sasuke e Itachi y una de mis mejores amigas, una chica demasiado hiperactiva y cariñosa, delgada, de estatura un poco más baja del promedio normal, con cabellos negros azulados al igual que sus dos hermanos, ojos intensamente negros y hermosos.
- Ya deja de quejarte Hinata- Decía Ino, con un tono de desinterés en su voz, se notaba a leguas lo poco que le importaba que su hermano se encuentre perdido entre semejantes ofrecidas.
Ino Uzumaki, hermana de Naruto y otra de mis mejores amigas. Ino era alta y muy hermosa, tenía unos ojos azul intenso al igual que Naruto, su cabello era largo y rubio, perfectamente cuidado. A diferencia de Hinata, ella no era tan hiperactiva pero sí cariñosa.
Y yo, no quedándome pequeña al lado suyo, tenía una estatura promedio, ojos verde esmeralda y cabello rosado. No me consideraba tan hiperactiva como las otras dos pero aún así tenía lo mío. No soy de esas chicas que tienen un muy bajo autoestima, al contrario, creo que no tengo nada que envidiar a mis amigas, aunque mi cuerpo no sea tan desarrollado como el de Ino, estaba conforme conmigo misma, cada uno con lo que le tocó ser,Hinata pensaba igual que yo con respecto a ese tema.
Mire fijamente a mis dos amigas que se encontraban sentadas frente a mi, éramos el trío perfecto, unas de las chicas más envidiadas de la secundaria "Konoha High School". Pero no somos creídas como se supone que deberíamos ser.
-Hey, por fin nos libramos de esas locas.- Dijo Naruto sentándose al lado de Ino, quedando esta entre medio de Hinata y Naruto.
-Jum, nos hicieron esperar siete minutos, no se crean que no tenemos nada que hacer.- Reprochó Hinata, Sasuke pasó su brazo derecho por sobre mis hombros, como siempre.
-Oh vamos Hinata, todos en está mesa sabemos que, además de estar aquí sentada y esperándonos, no tienes nada que hacer.- Dijo Naruto en tono burlón.
Naruto Uzumaki, hermano de Ino, mejor amigo de Sasuke y uno de mis mejores amigos,era tan hiperactivo como Hinata, esos dos nacieron para ser pareja, sin embargo, ninguno daba algún paso para dejar de ser únicamente amigos. Naruto era más cariñoso que Hinata y que Ino juntas, pero aún así nunca se volvía molesto, bueno, casi nunca. Tenía el cabello corto y rubio, los ojos azules y unas pequeñas y raras marcas en sus mejillas.
- No empiezen.- Dijo Sasuke ladeando la cabeza a un lado, visiblemente divertido por la reciente "pelea" entre su mejor amigo y su hermana.
Y ahí estaba, Sasuke Uchiha, pero, ¿Que decir ya de él?
Cuerpo de infarto, rostro perfecto. Pero dejando de lado lo físico, Sasuke seguía siendo perfecto, no era arrogante, como se suponía que debía ser el chico más popular de toda la escuela, al contrario, Sasuke era tierno y divertido, muy atento y cariñoso, pero eso era todo lo contrario a lo que demostraba enfrente de los demás, sólo era así cuándo estaba en presencia de Hinata, Ino, Naruto o yo, claro, además de su familia y la mía.
Los cinco juntos éramos perfectos, separados no éramos nada, cada uno aporta algo único a este "Quinteto" como solían llamarlo nuestros padres.
-El empezó.- Reprochó Hinata.
-Fuiste tú quién empezó.- Acato Naruto.
-No! Fu..- Y no dijo más, sabía que si decía otra palabra íbamos a echarla junto con Naruto.
-Ah, tengo hambre, y ya casi acaba el receso.- Se quejó Ino.
-Pues entonces vamos a buscar algo de comer antes de que acabe.- Dije yo, también tenía hambre y vaya que era mucha. Esta mañana Sasuke no me había dado tiempo siquiera de desayunar.
Sasuke, Ino y yo nos levantamos para buscar comida, dejando a los otros dos sólos, sentados en la mesa.
Tardamos al rededor de cinco minutos en escoger la comida, tambien para Hinata y Naruto.
Llegamos a la mesa,dejamos las bandejas en esta y nos dispusimos a comer.
Había una muy grande tensión entre Naruto y Hinata, algo se dijeron cuándo nosotros fuimos a buscar comida.
Miré a Ino y ella tenía su vista clavada en mi, sonreímos al mismo tiempo, esta vez nos tocaba hacer de cupido.