Cupido.. ¿Falla?

Capítulo 4.

Las clases pasaron rápidamente.
Ino y Sakura se encontrában ideado un plan para que Hinata y Naruto den un paso hacia adelante en su relación.
Sin embargo, luego de una hora de intentos fallidos en encontrar una idea, Sakura pensó que tal vez Sasuke podría ayudarlas.

-Entonces, nos vemos en mi casa.- Le dijo Sakura a Ino mientras salían del colegio.

-¿Para que?-Preguntó, intrigada una pelinegra.

-Nada especial, sólo para charlar sobre chicos.-Contestó Ino.

-¿Y no me invitaron? Vaya que amigas..- Murmuró Hinata.

-Oh vamos, tú ya estas apartada por uno, no puedes andar hablando sobre otros chicos que no sean Naruto.- Le susurró Sakura muy cerca de el oído de la chica, para que sólo esta la escuchara.

-Cállate.- Dijo visiblemente enfadada.
Ino y Sakura comenzaron a reír por la reacción de Hinata, en cambio, Naruto y Sasuke las miraban con caras raras.

-Ya, locas, quiero irme a mi casa, no tengo todo el día para estar aquí esperandolas.- Reprochó Naruto mirando fijamente a Ino, esta tuvo que despedirse de sus amigas.

-Nos vemos.- Saludó a Hinata y a Sakura y cuándo la pelinegra de dió la media vuelta para dirigirse hacia Sasuke, le guiñó el ojo a Sakura en señal de complicidad.
La pequeña Uchiha se colgó del brazo izquierdo de su hermano y Sakura se posiciono a la derecha del pelinegro y este, pasó su brazo por sobre su hombro y así continuaron caminando hasta llegar a la cuadra en la que los jóvenes vivían, ninguno de los ellos se dispuso a utilizar coche alguno ese día a pesar de que los tres poseían uno a su disposición, quién sabe el porque.

-¿Vas a ayudarnos?- Le preguntó Sakura a Sasuke cuándo llegaron a la casa de esta.

-Sí.- Contestó el Uchiha luego de unos segundos de silencio en que observó a su hermana adelantandose a su casa.
Sakura lo abrazó.

-Gracias.- Y así, se despidieron.

Horas más tarde, Ino ya se encontraba en la puerta de la casa de la Haruno, trayendo consigo a su hermano.

-Ino, Naruto, ¿ Como andan?- Preguntó Mebuki al recibirlos.

-Bien señora, vinimos a ver a Sakura.- Le contestó Naruto, sonriendo.

-Claro, ahora la llamo, pasen.- Dijo Mebuki y acto seguido se dirigió escaleras arriba para ir a buscar a su hija.
Los Uzumaki se adentraron en la casa Haruno y se sentaron en un grande y hermoso sillon rojizo.

-Hey, por fin llegan, los estaba esperando.- Saludó Sakura bajando las escaleras.

-Si, sobre eso, ¿para que tenía que venir yo?- Preguntó Naruto, señalándose.
Sakura se sobresaltó.

-Um..-Balbuceo, no se le ocurría ninguna idea para engañar a Naruto.

-Sasuke...- Comenzó Ino.- Sí, Sasuke.. ¿Quería mostrarte algo? Un... Un videojuego, si, eso..- Sakura la miró, incrédula, ni Naruto se crearía eso dicho en el tono que lo había contado la rubia.

-Oh,bien. Jeje entonces.. ¿Vamos a la casa de Sasuke?- Preguntó el ojiazul. Sakura e Ino suspiraron, sólo Naruto era capaz de creerse semejante estupidez.

-Sí, vamos.- Dijo Sakura.-¡Mamá, luego vengo!- Gritó.

-¿A donde vas?- Preguntó Mebuki, asomandose a las escaleras.

-A la casa de Sasuke.

-Oh claro, ve.- Contestó, y volvió a dirigirse hacia algún lugar escaleras arriba.
Ya en la entrada de la casa Uchiha, Sakura tocó la puerta, no esperó más de dos minutos y ya tenía a Mikoto enfrente suyo.

-¡Sakura! ¿Desde cuándo te atreves a tocar la puerta? Sabes que puedes entrar y salir cuándo quieras.

-Mm, jeje,pues.. Para la próxima.- Y es que ella creía que entrar a una casa ajena sin previo aviso era una falta de respeto.

-Más te vale..Oh, pero que descortez. Pasen, pasen, Hinata y Sasuke están arriba, no se a cuál de los dos buscan..

-A los dos.- Contestó está vez, Ino.
Los jóvenes entraron a la casa y se dirigieron escaleras arriba. Caminaron hasta encontrar la puerta de la habitación de Sasuke y este al abrir, los saludo con una sonrisa.. Y sin remera.

-Uy, tápate ¡Exibicionista!- Reclamó Naruto ya que Ino se encontraba admirando los perfectos músculos del Uchiha y Sakura ya se encontraba en la puerta de la habitación de Hinata, mirar a Sasuke sin camisa era algo normal para ella pero aún así, no quería que nadie viera su muy notable sonrojo, él era el único que conseguía ese efecto en ella.

-Envidioso.- Sasuke se adentró en su cuarto, buscó una remera y al encontrar una, se la colocó.
Mientras tanto, Hinata se dignó al fin a abrir sus puerta y salir de su habitación.

-¿Que hacen aquí?- Preguntó, intrigada.

-Molestar.- Dijo Sasuke saliendo completamente fuera de su cuarto.

-Hey, si tanto te molesta nuestra presencia nos vamos.- Recriminó Sakura haciendo un puchero.

-Oh vamos, a ti sí te quiero aquí, a Naruto no.- Dijo el pelinegro abrazando por detrás a la ojijade, esta sonrió. Sin embargo, para el rubio no era gracioso.

-Sólo estoy aquí porque Ino me obligó y me dijo que tenías un videojuego que mostrarme.- Sasuke miró a Sakura alzando las cejas y esta le guiñó el ojo.

-Eh..Sí..Un videojuego, pero no se donde lo dejé.

-Entonces vamos a buscarlo.

-Mm, sí, espérame.- Sasuke jaló a Ino y a Sakura hacia un lugar más alejado- ¿Y como se supone que llevaran a cabo su plan?

-Pues..- Ino miró a Sakura, en busca de una idea. La pelirosa alzó sus hombros en señal de negación.- Hay Sasuke, tú eres el que piensa.- Dijo luego de unos segundos de silencio por parte de los tres.

-Encerremos a Naruto y luego a Hinata, así será más fácil.- Dijo mirando a los susodichos.

-¿Y como hacemos para que entren los dos juntos?- Preguntó Ino, como sí eso fuera imposible.

-A Naruto, con la idea de que busque el videojuego en el armario.- Dijo Sakura.

-Y a Hinata..- Pensó Sasuke.- Simplemente la empujamos, no se me ocurre nada.

-Bueno..Manos a la obra.- Dijeron Sakura e Ino al unisonio.
Los tres se acercaron a Hinata y a Naruto que estaban sentados en el suelo.

-¿De qué tanto hablaban?-Preguntó la pelinegra.

-Nada que te incumba, duende.- Le dijo Sasuke. Todos rieron ante el gesto que hizo Hinata, odiaba que la llamaran así.

-Vamos a ayudar a Sasuke a encontrar el videojuego.- Dijo Sakura sonriendo.
Hinata y Naruto suspiraron.

-Está bien, sólo porque soy una buena hermanita.- Murmuró mirando a Sasuke, quién le sonrió a la pelinegra.
Luego de unos minutos, ya todos se encontraban "buscando" un videojuego que no existía.

-Naruto, busca en el closet.- Habló Sasuke.
Ino y Sakura sonrieron, mientras Naruto se dirigía a buscar en el armario, y cuándo el rubio ya se encontraba dentro, Sakura y Sasuke empujaron a Hinata haciendo que esta también entrara, cerraron rápidamente y colocaron una silla en la puerta para que les sea imposible abrirla desde dentro.

-Hey ¿¡Que hacen!?- Gritó Naruto.

-¡Saquennos!- Exlamó Hinata.
Sakura, Sasuke e Ino se miraron y sonrieron.

-No. Al menos hasta que no arreglen su.. "Situación"- Dijo Ino.
Los tres jóvenes salieron de la habitación y se dirigieron a la cocina para merendar algo.

De pronto, Sakura gritó:
-¿¡Y sí se asfixian!?
Ino abrió sus ojos como platos y Sasuke, en cambio, sonrió.

-No lo harán, al armario le entra el aire suficiente como para no morir asfixiados boba.-El pelinegro colocó su dedo índice en la frente de Sakura y la empujó suavemente.
La pelirosa bufó.
Luego de prepararse una chocolatada y encontrar torta en la heladera, los tres acomodaron la comida y bebida en una mesita frente al sofá en el que verían televisión.

Había pasado aproximadamente dos horas desde que Hinata y Naruto habían sido encerrados.

-¿Ya podemos sacarlos?- Preguntó Sakura, temiendo por la que podría sucederle a Hinata sí Naruto no había comido en dos horas, probablemente ya la estaría comiendo a ella.

-Supongo que ya es hora.- Dijo Sasuke alzando los hombros.

Sakura, Ino y Sasuke subieron las escaleras, abrieron silenciosamente la puerta de la habitación de Sasuke y, procurando no hacer ruido, Ino sacó rápidamente la silla que impedía que las puertas se abran y al instante, Sakura y Sasuke abrieron las puertas del armario, al observar dentro del mismo, pudieron divisar a Hinata y a Naruto sentados; la pelinegra con su rostro apoyado en sus piernas y al rubio, mirando hacia arriba del armario.

La pequeña Uchiha y el Uzumaki se levantaron, Hinata se acercó a sus amigas.

-Juro..Qué..-Comenzó- ¡Voy a matarlas!- Casi gritó mirando macabramente a Sakura y a Ino, quienes sonrieron en señal de disculpa.
A diferencia de lo que todos creían, Naruto no dijo nada, sólo sonreía, cosa que le pareció extraña a Sakura.
Hinata cogió las manos de sus amigas y las arrastró hacia su cuarto.

-Sólo en mi habitación tengo los instrumentos necesarios para una sesión de tortura como la que les tengo planeada.- Dijo antes de desaparecer del lugar.