Capitulo III
¿EL PRINCIPIO O EL FIN?
La mañana siguiente Ahome se despertó un poco malhumorada, estaba molesta por dos cosas, una de ellas era que porque no dejaba de pensar en lo poco cerebro que ere ese tal Sesshoumaru y la segunda era la que mas le molestaba por que no podía creer como es que casi no pudo dormir debido a que no dejaba de pensar en ese tarado de Sesshoumaru.
Se baño con agua fría para ver si así podía calmarse un poco, bajo las escaleras, pero mientras bajaba noto que nadie la esperaba abajo, fue entonces cuando todos aquellos recuerdos tan dolorosos volvían a su mente como pequeñas agujas.
Llego al comedor en donde su padre la esperaba como siempre para desayunar, al llegar ella, comenzaron a desayunar, ya que ella era la única que estaba más apegada a su padre.
Ahome contaba con dos hermanas, la mas grande tenia 23 años su nombre es Kagura, la de en medio con 22 se llama Sango y por ultimo ella con 20 años, le toco ser la menor de su familia.
Kagura vivía con Ahome y su padre pero casi nunca la veían ya que prefería estar con sus amigos y metida en problemas, por su parte Sango se había ido a estudiar a Europa y solo la veían en vacaciones, Ahome no tuvo hermanos por esa razón se encariño con Inuyasha quien la cuidaba y la trataba como una hermana.
Ahome termino su desayuno pronto y se dispuso a ir a la escuela, pero su padre se la detuvo.
- Ahome espera, no te vayas necesito presentarte a alguien – se paro de su asiento, dirigiéndose hacia la puerta del comedor.
- ¿Presentarme a quien? – Dirigiendo la mirada un poco confusa hacia donde caminaba su padre - ¡Ay, Papa!, esta bien pero que sea rápido por que llevo prisa-
- Joven Kuroshi, puede venir por favor- dijo mientras Ahome observaba el ademan que hacia su padre, como llamando a alguien.
- Ahome, te presento a tu nuevo guardaespaldas – observo las reacciones de su hija, al momento de decir guardaespaldas frunció en entrecejo en señal de furia y conforme la imagen de su protector aparecía esa furia cambio a sorpresa.
Esto esta muy confuso, definitivamente el destino le estaba jugando la peor de las bromas.
- ¡Pe…pero como es posible¿tu, qué estas haciendo aquí?! – simplemente pudo acertar a decir aquellas palabras, el asombro la tenia muda.
-.-
(La noche anterior)
Después de que Ahome salió del cuarto de Inuyasha, Sesshoumaru respiro profundo para poder calmarse.
- Pero que niña tan mas grosera, si es la novia de Inuyasha lo compadezco – se oyó decir.
Su mirada se torno un poco melancólica, al pasar su vista hacia aquella cama en donde yacía su hermano inconsciente.
- No puedo creer que estés aquí, en este mismo lugar que juramos no pisar nunca mas, no te preocupes, encontrare al desgraciado que te hizo esto te lo prometo, lo pagara con su sangre - apretó su puño y golpeo la pared, tratando de liberar algo de su enojo e impotencia.
- ¡Es cierto!, me parece que eh conocido a tu noviecita – ya mas calmado, iba tomando asiento sobre aquella silla - Nada mal eh, aunque tiene un genio de los mil demonios, pero es domable – sonrió por aquel comentario un poco sarcástico.
Inuyasha quien a pesar de su estado inconsciente escucho todo lo que sucedió esa noche en la habitación, por su mente paso la posibilidad que esos dos iban a terminar juntos.
Después de conversar un poco con su hermano por así decirlo, Sesshoumaru se dirigió a la oficina del medico que atendió a su hermano, ahí se puso al tanto de su condición, como también de la información acerca de las personas que lo trajeron.
Habiendo hablado con el medico, Sesshoumaru llamo a la agencia de guardaespaldas, diciendo que el se haría cargo de cubrir a su hermano mientras este se recupera de todas sus heridas. La agencia le dio todos los datos de la familia para la cual trabajaba Inuyasha, y ellos se encargarían de avisarle a la familia del acuerdo.
El ojidorado regreso a su casa para descansar, ya que mañana empezaba a trabajar nuevamente como guardaespaldas.
- Mañana será un día muy interesante – se dijo así mismo - Aunque espero no volver a encontrarme con la noviecita de mi hermano, es insoportable – concluyo mientras cerraba sus ojos y se dejaba vencer por el sueño.
El día cubrió a la noche y el sol se hizo su aparición, Sesshoumaru se levanto y se dirigió al baño, se preparo tanto como mental como físicamente para poder regresar a la acción una vez más.
Hace un par de años el había dejado el trabajo de guardaespaldas, todo ocurrió cuando secuestraron y asesinaron a la persona que el protegía, desde aquel suceso Sesshoumaru decidió retirarse, nadie de sus compañeros entendió el motivo exacto de aquella tonta decisión, ya que la mayoría de ellos pensaban que en el trabajo de un guardaespaldas siempre pueden existir inconvenientes que provocan el éxito o el fracaso de su misión.
- ¡Bien estoy listo!, espero que el plan marche sobre ruedas – se decía.
Aquella noche, mientras estaba en el hospital con su hermano, ideo un plan para poder llevar a cabo su venganza, tuvo una extraña sensación de que las personas que habían intentado secuestrar al protegido de su hermano volverían a intentarlo.
Por esta razón, quiso tomar el lugar de Inuyasha, así estaría cerca cuando aquellas personas volvieran a atacar, y sin ningún remordimiento el acabaría con todos.
Salió de su departamento con la mente fría y calculadora, esta vez todo estaba planeado.
Después de conducir por una hora, al fin había llegado a la casa de la familia Higurashi, que mas que una casa perecía una mansión, era enorme rodeada de un jardín hermoso con flores y mucha naturaleza, le parecía fascinante encontrar un lugar así ya que vivían en la ciudad.
- Mmm, bonito lugar, aunque solo eh visto la entrada – se decía.
Junto al portón se encontraba un intercomunicador, el ojidorado anuncio su llegada y ambas puertas del portón se abrieron, continuo su camino y llego hasta la puerta principal, ahí lo recibió el Papa de Ahome.
- Sesshoumaru Kuroshi¿cierto?- decía el Sr. Higurashi, mientras bajaba algunos escalones de la entrada principal.
- Así es – contesto el ojidorado mientras bajaba de su automóvil y comenzaba a subir las escaleras.
- Yo soy… - Si, se quien es usted, es el dueños de las empresas Higurashi, las mas famosas por la creación de los mejores teléfonos celulares – interrumpió el ojidorado.
Los dos se estrecharon la mano, subieron los pocos escalones que faltaban y entraron juntos en la casa.
- Tengo entendido que Inuyasha es tu hermano ¿no es así? – pregunto el Sr. Higurashi.
- Si, lo es – discretamente observaba la casa.
Mientras conversaban el Sr. Higurashi le explico en que consistía el trabajo que realizaba Inuyasha, que mayormente era el proteger a su hija la menor.
Luego de haberse enterado en lo que consistía su trabajo, Sesshoumaru pensó que después de todo no seria tan complicado.
El Sr. Higurashi le dijo que esperara afuera del comedor, para que posteriormente lo presentara su hija, cuando de pronto escucho que lo llamaban y pudo observar como el Sr, Higurashi le hacia señas de que se acercara.
Al entrar al comedor, pudo escuchar una voz, que extrañamente se le hacia familiar, pero su sorpresa fue cuando le presentaron a su protegida.
- ¡No puede ser¿tu?!, esto tiene que ser una pesadilla – atino a decir.
Bueno, bueno, me super alegra que ya haya mas personas leyendo mi fic, esto me emociona como no tienen ideas. Aqui les dejo la continuacion y espero sus comentarios hacerca del capitulo.
Saludos a todos.
