Capitulo XI

SOLO TÚ

.


.

Sango y Ahome se sentaron a la mesa para desayunar, justo en ese momento su padre aparecía para hacerles compañía en la mesa y desayunar juntos.

- ¡Buenos días mis niñas! – saludo sonriendo y dándoles un beso en la frente a cada una de ellas.

- Buenos días Papa – contesto Sango con impaciencia en la voz, estaba esperando a ver la reacción de su Padre cuando se diera cuenta del cambio de su hermana.

- ¡Buenos días Papa!, ¿cómo dormiste?, perdóname por no haber despedidos a los invitados pero es que no me sentía muy bien – saludo sonriendo, mintiéndole sobre sus motivos de la fiesta.

El Papa de Ahome se quedo como en completo shock, qué era lo que sus ojos veían, lo que sus oídos escuchaban y su corazón sentía, acaso Ahome, su niña preciosa estaba sonriendo, estaba siendo las misma niña que lo llenaba de felicidad.

- Ahome, mi amor, ¿estás bien? – pregunto, esperanzado que no fuera solo una ilusión por ese día tan particular.

- Si Papa, ¿pasa algo? – confirmo desconcertada por aquella pregunta.

- No, nada mi amor, desayunemos – dijo tomando su asiento y dándole a entender a las muchachas de servicio que colocaran el desayuno.

El señor Higurashi permanecía cayado, estaba viendo con cautela a sus dos hijas, ambas platicaban y reían sin cesar, era innegable el brillo en los ojos de Ahome, el amor hacia que su pequeña hija volviera a tener un corazón puro.

Los tres terminaron el desayuno y se levantaron de la mesa dirigiéndose hacia el despacho de su Padre.

Después de unos minutos ambas anunciaron que ya se iban.

- Esta bien hijas – contesto comprendiendo a donde iban – yo pase por ahí más temprano y no vi a su hermana Kagura, no estoy seguro si ira o no – comento el más grande de los Higurashi algo preocupado.

- Pues si no va es su problema, después de todo a ella no le… - decía Ahome pero no pudo continuar ya que su hermana le piso el pie.

- ¿a ella no qué? - pregunto curioso por lo que le seguía a esa oración.

Ambas hermanas se voltearon a ver – nada, nada. Papa ya sabes cómo es Ahome de exagerada – respondió Sango nerviosa - bueno creo que mejor nos vamos – jalo a su hermana para salir de ahí antes de que abriera su bocota.

- Ahome espera - la detuvo - ven quiero hablar contigo, a solas – dijo para ver como su hija Sango salía del despacho.

La pelinegra se acerco a su Padre algo preocupada y le pregunto qué pasaba, este la abrazo fuerte y le dijo que estaba muy contento de verla así, tan diferente.

- Tu madre está muy orgullosa de ti, lo puedo sentir – le dijo el tocando su corazón - y yo también lo estoy – finalizo tiernamente.

- lo se Papa, gracias por decírmelo y te prometo que ya no volveré a ser tan distante – contesto sonriendo – creo que he descubierto mi razón de vivir.

El señor Higurashi sonrió al saber que sus sospechas eran ciertas, le dio un beso a su hija y la despidió con tanta alegría y felicidad que no cavia en su pecho.

La pelinegra alcanzo a su hermana en la sala.

- Bien, vámonos ya – dijo Sango encaminándose hacia la puerta principal, pero al ver que su hermana no avanzaba la miro fijamente - ¿y ahora? -

- ¿no llevaremos guardaespaldas? – pregunto tímidamente, buscando con los ojos a los aludidos.

- Ah, era eso, pues mientras hablabas con Papa me encontré a Miroku y el ya nos está esperando en el automóvil, también le pregunte por Sesshoumaru y me dijo que lo vio entrar a su cuarto y que no ha salido de ahí - comento con una sonrisa picara, ya que se había dado cuenta de lo que se traía su hermana con su protector.

- Entonces espérame en el auto, iré a buscar a mi guardaespaldas – dijo y salió disparada hacia las recamaras de los guardaespaldas.

Ahome toco la puerta del cuarto de Sesshoumaru.

- No estoy – se escucho una voz molesta del otro lado de la puerta.

- Entonces a quien escucho debe ser un fantasma – contesto la pelinegra riendo.

- pues a lo mejor sea tu imaginación – siguió diciendo molesto.

- ¿Puedo pasar? – pregunto girando la perilla de la puerta y entrando en la habitación.

- Al parecer ya estas adentro – contesto mirándola fríamente.

- ¿Que pasa Sesshy? – le pregunto triste y consternada al no saber por qué él la trataba de ese modo.

- ¿Qué quieres? – le pregunto sin cambiar su tono de voz.

La pelinegra seguía haciendo esfuerzos para ignorar la manera en que era tratada, pensaba que tal vez era su imaginación o a lo mejor El solo estaba jugando.

- Pues como voy a salir, quería ver si tu... -

- no me interesa, hoy no quiero ser niñero de nadie – se apresuro a decir sin dejarla terminar,

Ahome sintió como un balde de agua fría, lo miraba ahí recostado sobre su cama con la postura fría e indiferente, no entendía que estaba pasando con él, decidió seguir sin hacerle caso.

- Pero yo si necesito que me cuides, que me protejas - dijo como niña chiquita.

- No entiendo que haces aquí, alguien podría verte y tu y yo sabemos que no querrás que nadie se entere y se manche tu reputación de niña rica - dijo sarcásticamente y muy molesto, parándose de la cama y quedando frente a ella.

La pelinegra había soportado más de lo que esperaba, pero se le había acabado la paciencia.

- ¡No entiendo porque me dices eso! - contesto molesta - a mí nunca me ha importado eso de las clases sociales y el qué dirán – le aseguro en el mismo tono.

- ¡No mientas! – la interrumpió viéndola con molestia en los ojos.

- Escúchame bien, yo hago mi vida como quiero y lo demás no tienen por qué opinar sobre ella, el dinero no me interesa, ni mantener una imagen – dijo calmadamente - lo que realmente me interesa esta aquí, parado frente a mí – confeso viéndolo dulcemente.

- Si es así, dime entonces por qué te alteraste tanto hace un rato cuando pensaste que todos estaban ya despiertos - dijo retadoramente.

Ahome rio tiernamente - así que todo esto es por un malentendido - se acerco a Sesshoumaru y tomo sus manos.

- ¿Cómo? – soltó el ojidorado sin entender.

- Tonto - le dijo con cariño - lo que dije en la mañana fue porque para mi familia hoy es un día importante, ya que tenemos que ir a un lugar en especial y a cierta hora - le aclaro acariciando su mejilla.

- Yo quiero que vayas conmigo, eso te iba a decir cuando saliera del baño, pero al salir tu ya no estabas y pensé que habías bajado a bañarte y cambiarte - lo abrazo – pero después Sango me dijo que no ibas a ir con nosotros y decidí venir a ver qué tenias.

Sesshoumaru correspondió el abrazo de Ahome, justo ahora se sentía el hombre más tonto del mundo, el más estúpido por haber malinterpretado las cosas, se había dejado llevar por el dolor y la imaginación, y en su total enojo lastimo a la mujer que amaba, pero gracias a Dios que ella no se dejo llevar por las palabras hirientes de él, si no nunca se perdonaría el perderla por un malentendido.

- Perdóname mi niña - le pidió triste y arrepentido - por pensar que tú eras así -

- Esta bien - sonrió con ternura - pero ten en mente que yo jamás pensaría de ese modo, te amo demasiado, solo tú haces que pierda la razón y no quiera estar con nadie más, solo tú me has hecho cambiar y no quiero perderte.

- Yo te amo mas, jamás volveré a pensar algo así, y jamás dejare de amarte, de quererte, de besarte - la beso tiernamente.

Después de todo la pelinegra volvió a pedirle a Sesshoumaru que la acompañara, este no lo pensó dos veces y se cambio de ropa aunque se extraño cuando su ángel le pidió que se vistiera de blanco, el ojidorado no pregunto y así ambos salieron hacia la puerta principal tomados de la mano, ahí se encontraron a Miroku y Sango que también iban de blanco, Sesshoumaru volvió a sentir curiosidad pero no pregunto nada.

El auto arranco, conducía Miroku, él y Sango iban adelante, mientras que Ahome y Sesshoumaru iban en la parte de atrás, la pareja de adelante se vieron a los ojos al notar que atrás los enamorados iban abrazados, entonces ellos decidieron tomarse de las manos y así se dirigieron a su destino.

.


.

Aqui me tienen dejandoles la continuacion, espero les agrade, despues de este capitulo viene uno que me salio demasiado largo y tuve que ponerlo en cuatro partes, se llama CONFESIONES, en este se revela todo.

Mis agradecimientos a: Silvemy89, Angie1791, azulceleste y emihiromi por dejarme sus comentarios y pues tambien a todos aquellos que leen y no pueden dejar uno.

Les mando saludos y ya saben que sus reviews son importantes para mi, asi se que les sigue gustando la historia y me animan a publicar mas pronto.