Hola a todos los que leen este fic, tuve algunos problemas por eso no había actualizado, pero espero que esos problemas no se repitan y si me atrazo otra vez, por favor no pierdan la calma. Pienso terminar el fic, pase lo que pase, jeje.
Ahora si, que disfruten la lectura. Agradesco los rews que me mandaron y especialmente a Pame por su apoyo.
2. Otra vez en casa.
Llegaron alrededor de la medianoche a las afueras de Preston, a una casa de dos pisos, de estilo gótico, con un amplio jardín y enrejado de casi 3 metros de altura, para demarcar el terreno.
-Phobos, Deimos, entreguen esto.- les ordenó Rei dándoles unos sobres que traía en su bolso. –Recuerden que no los deben ver y regresen después de hacerlo, por favor.
-Si señorita, lo haremos enseguida.
Después de bajar de la camioneta se dirigió a la entrada de la casa, junto a Rubeus, quien abrió y le cedió el paso para que ella entrara primero. Dando paso a una estancia donde se encontraba un pequeño bar de frente y al lado izquierdo una sala bastante acogedora en color blanco, una mesa de té con vidrio transparente al centro y una gran chimenea empotrada en la pared, completaba el mobiliario en esa habitación.
Rubeus entró y dejó las maletas en el suelo, para poner leña en la chimenea y encenderla.
Rei tomo su maleta y se dirigió a una de las habitaciones que se localizaban en la parte superior de la casa.
-Descansa Rubeus, mañana comenzamos con la misión.
-¿Sabes que sólo tenemos 5 días?
-Si, a partir de mañana, trabajamos contra reloj. Mañana, ¿te encargarás de él o quieres que yo lo haga?
-Me gustaría más que tú lo hicieras, pero aquí solamente sigo órdenes.
-Ok, entonces ya sabes a quien vigilar, si aceptan verme, nos encontraremos en la cafetería, que esta afuera del instituto a las 5:30. Buenas noches.- diciendo esto se fue al piso superior, dejando a Rubeus en la sala.
Al otro día, tocaron a su puerta.
-Adelante
-Hola, buen día Rei.- Saludó una voz conocida, cruzando por la puerta con el desayunó en una bandeja… se veía delicioso.
Rei volteó y vio a una mujer alta de pelo negro, dirigiéndose a la cómoda, para dejar la bandeja.
-¡Luna!, ¿pero qué haces aquí?
-Bueno, realmente me encuentro bien, gracias por preguntar.
-Lo siento Luna, es sólo que me sorprendes. Ella no me dijo que estarías aquí, lo lamento realmente.
-Lo se Rei, no te apures. De cualquier forma sabes que siempre estoy al pendiente de ustedes.
-Gracias.
-¿Hoy los vas a ver?
-En la tarde, ahora voy a ver al abuelo y después voy al cementerio.
-Bien, yo también tengo cosas que hacer, espero que logres convencerlos.- la reconfortó antes de dirigirse a la puerta.
-Yo también lo espero. Gracias por el desayudo.- Agradeció Rei quedando sola en la habitación. Se dedicó a desayunar, pensando que hoy sería un día bastante agitado.
Sonó un teléfono y Rei se fijó en la pantalla para saber quién era. No se esperaba una llamada a esas horas de la tarde y menos sabiendo que tenia el tiempo medido para llegar a la cafetería.
-Qué pasó Deimos, ¿hay algún problema?
-Sólo le informo que ya están todos en la cafetería.
-¿Ya están ahí?, yo pensé que llegarían a la hora fijada.
-Bueno, parece que quieren hablar antes de verla.
-Bien, ya voy para allá, tal vez me tarde unos veinte minutos en llegar.
-Claro señorita, los seguiremos vigilando.
Cortando la comunicación se dirigió al taxi que la esperaba para dirigirse a la cafetería. Se estaba complicando la reunión con ellos, pero ya se imaginaba que se reunieran entre ellos antes.
Ahora sólo quedaba el convencerlos de que la acompañaran antes de que se le acabara el tiempo, no podía perder la oportunidad de salvar a uno de ellos. Porque jamás se lo perdonaría y para Rei, perder a alguno de ellos no era discutible, no estaba en su modo de ser.
Tan absorta estaba en estos pensamientos que no se dio cuenta de que el taxista acababa de llegar a la cafetería. Miro por la ventana del auto y los vio adentro, le pagó al taxista y en cuanto puso un pie dentro de la cafetería la vieron.
Ella se dirigió a la mesa donde la esperaban.
-¿Qué es lo que haces aquí?
-Hola chicos, yo…
-Mina te hizo una pregunta, ¿Qué es lo que quieres aquí, qué buscas? Rei.
-Darien, si me dejan hablar les explico todo.
-No Rei, tú no tienes nada que hacer aquí, si vinimos es para decirte que todo lo que intentes decir no te lo creeremos.- Al decir esto Mina se paró de la silla para dirigirse a la salida, pero ante de lograrlo, Rei la tomó por el brazo dándole la vuelta.
-Un momento, yo no vengo a pedirles perdón, porque sé que no me van a creer, sólo estoy aquí porque… porque…- no le salían las palabras, quería explicarles muchas cosas, pero ellos no sabían todo lo que había detrás de esa reunión, y ella tampoco les podía decir todo. No por el momento.
-Suéltame Rei, si no vienes a disculparte entonces no queremos saber nada de ti, ¿No es cierto Darien?
-Así es Rei, no sé que es lo que esperabas, pero no te permitiremos que vengas después de cinco años como si nada pasara.- Las palabras que él pronunció le llegaron muy al fondo de su corazón y fue entonces que se dio cuenta que la fe que habían puesto en ella no seria suficiente.
Soltó el brazo de Mina y tomando asiento junto a Darien, Amy y Lita, volteó a ver a Mina.
-Regrese a casa por que tengo…, bueno lo que importa realmente es… sólo espero que quieran escucharme, lo único que pretendo es saber si aceptarán hablar conmigo. Darien, chicas, es difícil para mi regresar y no por el motivo que piensan.- Dijo antes de que la interrumpiera Mina, la cual regresó a su silla y veía como Rei había cambiado, su forma de dirigirse a ellas y supo entonces que ya no seria lo mismo, ya habían perdido a su amiga de la infancia. La persona que tenían delante era una completa extraña ahora.
-Muy bien, entonces Rei, ¿qué es lo que tienes que decir?. Yo la verdad estoy algo confusa y quiero saber que es todo esto.
-Tiene razón Amy, pero es extraño, después de cinco años regresas y no sólo el hecho de que quieras hablar con nosotros, si no también el que vengas precisamente a cinco días de su aniversario.- La chica de cabello castaño hablo por primera vez, diciendo algo que Rei esperaba. La vio a los ojos esperando alguna reacción. Rei no tuvo ninguna. Únicamente se le quedó viendo y se hizo un silencio bastante incomodo para todos, hasta que el mesero se acercó para pedir la orden.
Después de pedir café para todos, Darien volteó a ver a Rei y con una profunda tristeza en los ojos y mirada melancólica, expresó lo que en esos momentos sentía… confusión.
-Rei, si no vienes a disculparte, ni tampoco vienes a explicar las cosas, entonces dinos ¿Qué es lo que haces aquí?
-No creas que esto es fácil para mi Darien, son cinco años y si vengo en estos momentos es por su bien y para asegurarme que alguna de ustedes no cometa alguna estupidez.- les señaló dirigiendo la mirada de Darien y a Mina, la cual reaccionó, al instante, poniéndose de pie para darle una cachetada a Rei. Pero una mano la detuvo, sorprendida se volteo a mirar quién había sido. Se quedó boquiabierta, no podía creer que él estuviera ahí.
En esos momentos Darien se paró y miró con furia a la persona que había evitado que Mina golpeara a Rei. Las chicas también se pararon.
-¿Tú?- Dijeron todos al mismo tiempo.
-Lo siento preciosa, pero a Rei, ni tú ni nadie le pone una mano encima.
-Siéntense, que lo último que quiero es llamar la atención de todo Preston.- Les pidió Rei para que siguieran escuchando.
Todos tomaron asiento, Mina y Amy por lo que había dicho Rei. No querían que nadie supiera que estaban en esa reunión. La mayoría de la gente en Preston las conocían, por el hecho de ser las herederas del hombre más rico en esa ciudad, Thomas Aino.
Lo mismo pasaba con Lita al ser la sobrina de uno de los hombres más importantes de toda Inglaterra- hombre al que Rei odiaba por sobre todas las cosas- Kenji Tsukino.
-Rubeus, así que tú estas con Rei, entonces deduzco que ¿Somos enemigos?- Darien dirigió su mirada a la pelinegra, a lo cual, ella miró a Rubeus y después a Darien.
-Tanto Rubeus como yo, somos el medio para un propósito mayor, el hecho de trabajar juntos, no significa que seamos sus enemigos. Aunque parezca todo lo contrario. Las cosas no son como creen chicas, Darien, esto es difícil y yo no estaría aquí si no me importaran.
-Entonces estas aquí por que te importamos Rei.- indagó Amy con un tono que denotaba incredulidad.
-Así es Amy, y necesitamos hablar, no tenemos mucho tiempo. Sus vidas corren peligro.
-Bien, entonces si te importamos y aseguras que nuestra vida corre peligro, ¿Por qué la persona que más odiamos, después de ti, esta contigo?
-Pequeña Amy, lo que pasa…
-No me digas pequeña, Rubeus, que en primera no hablo contigo y segunda no me conoces, así que no te metas conmigo.
-Rubeus, espérame afuera.
-Pero Rei…
-Espera afuera dije.- le ordenó Rei en un tono más fuerte, luego se dio vuelta para encararlo, a lo que Rubeus asintió levemente con la cabeza y se retiró de ahí.
-Es tarde y sinceramente no has dicho nada que no sepamos ya, a menos que quieras decir alguna otra cosa, aparte del hecho que estamos en peligro. Rei… sencillamente yo no te creo.
-Darien, pero…
-Disculpa Rei, pero tú misma fuiste la que hizo que yo… bueno que no confiara en ti.
-Entonces ¿Lo que pasó fue más importante que nuestra relación?. Ya no es lo mismo, lo sé, pero pensé que quizá tú…
-No Rei, no te confundas estoy sumamente molesto contigo, porque fuiste tú y solo tú la culpable de que ella muriera.
Rei sintió que su corazón se hacia pedazos, no tenia idea el porque estaba ahí, si ya sabia que todo esto iba a pasar, en todas las premoniciones que tuvo, ninguna daba un resultado contrario. Sin embargo, muy en el fondo de su alma había una pequeña luz de esperanza, por todo lo que dejó en Dublín. Por ella, no quería que las cosas quedaran así con él.
-Bien, no voy a defenderme, porque ya les dije que vine a salvarles la vida y sinceramente no… no voy a perder más tiempo, si les interesa saber de que se trata, llamen- dijo entregándoles a cada uno una tarjeta y al terminar de hacerlo se levantó -voy a estar hasta el viernes, y sinceramente espero que lo hagan. En especial tú, Mina. Sólo espero que no sea demasiado tarde.
Al salir de la cafetería, Mina se quedó muy pensativa.
-¿Por qué esta tan interesada en Mina, y no en ti, Darien?. Francamente pensé que vendría a solucionar las cosas contigo.
-No sé chicas, la verdad no sé que pensar. Creo que Rei ya no es la misma persona con la que crecí. Ni la amiga que ustedes conocieron. Esperen aquí, no se vayan.- les pidió antes de salir de la cafetería. Los encontró a pocos metros de ahí, Rubeus, Rei y otros dos chicos, que voltearon a verlo y le sonrieron.
Darien no podía creer lo que sus ojos veían, Phobos y Deimos, nunca pensó llegar a volver a verlos, así como tampoco volver a ver a Rubeus y menos a Rei.
-¿Qué es lo que esto significa Rei?
-Significa que estoy aquí para ayudarles, ya se los he dicho. Darien lo que le paso a Serena no fue culpa nuestra.- se defendió Rei señalándose a ella y a Rubeus.
-Quieres que hablemos contigo, pero llegas con Rubeus y ahora aparecen Phobos y Deimos. ¿Y ustedes, están de acuerdo con ella?- Darien interrogo a los gemelos.
-Darien por favor, si quieres hablar no va a ser aquí, detrás de la tarjeta que te di hay una dirección, los espero ahí. Si les parece bien en una hora.- Le contesto Rei.
Y dejando a Darien en ese lugar se encamino junto a Rubeus, Phobos y Deimos a donde estaba aparcada la camioneta.
Se subieron a ella y se dirigieron a la casa donde los esperaba Luna. Con noticias inesperadas.
-Hola Luna, ¿Pasa algo?
-Si Rei, acompáñame al despacho, chicos en la cocina hay algo de comer por si tienen hambre.
-Gracias.- los tres se fueron a la cocina, dejando a Rei y Luna que se encaminaron al despacho.
Al cerrar la puerta del despacho, Luna se sentó en un sillón que se localizaba atrás de un escritorio, indicándole a Rei, que se sentara en uno que se encontraba frente a ella.
-¿Qué pasa Luna?... me estas asustando.
-No es nada Rei, sólo quiero saber si has tenido alguna premonición estos días. Y si ya fuiste con tus padres.
-Bueno, primero no he tenido ninguna premonición, pero no sé porque te preocupa, todo esta saliendo un poco mejor de lo que esperaba y lo de mis padres, no se si tenga la oportunidad de ir a verlos, me urge sacar de aquí a Mina y creo que me va a costar demasiado trabajo hacerlo.
-¿Sabes que tienes que afrontar a tu familia tarde o temprano?
-Si Luna y si no me equivoco, Darien llegara en un rato más. Sabes, en todo este tiempo idealice mi encuentro con él, pero nada me preparo para verlo y ver todo el odio que tiene hacia mi. Me duele mucho, sabes. Pero tampoco le puedo decir la verdad.
-Dale tiempo, veras que te perdonaran y todo será como antes.
-Si lo sé, pero el saberlo no me evita pasar por esto.- En ese momento alguien tocó el timbre y se quedan en silencio, dos minutos más tarde aparece Deimos diciéndoles que ellos están aquí. Luna se dirigió a la puerta y le dio ánimos a Rei.
-Ten fe Rei, tú sabes lo que se tiene que hacer.- le señaló antes de comunicar a Deimos que los haga pasar al despacho.
Darien y las chicas entraron y se encontraron con una casa completamente amueblada con los más finos objetos que hubieran visto. Logrando que se intimidaran un poco con tanto lujo. Cuando oyeron los pasos de Deimos, voltearon y con una señal él les indicó que lo siguieran.
Al ir pasando por el pasillo que daba al despacho, se dieron cuenta que del otro lado se encontraba la cocina y pudieron observar a Phobos, Rubeus y a Luna, lo que los sorprendió aún más.
Deimos les abrió la puerta y se encontraron con Rei sentada atrás de un escritorio caoba, hablando por teléfono. Ella al verlos les indicó que tomaran asiento y que esperaran un poco.
-Entonces es posible que vengas antes del viernes.
-Lo dudo, pero estuve pensando, lo que te había comentado la semana pasada.
-¿Lo de armar una escena para que parezca que ella morirá?
-A eso exactamente me refiero.
-No quiero exponerla demasiado, y además ¿Estas segura que aceptará?
-Pues realmente no lo sé, pero no pierdo nada con intentarlo, de todos modos, si dice que no, entiendo perfectamente.
-¿Están contigo ahora?
-Si
Se hizo un silencio por varios segundos, mientras Darien se le quedaba viendo con una mirada completamente furiosa. Amy se dedicaba a contemplar los libros que había en ese lugar y cada vez que veía el titulo de uno se asombraba, jamás hubiera imaginado encontrarse con ese tipo de libros, la mayoría primera edición y muy difícil de encontrarlos.
Lita observaba todo el decorado, mientras Mina estaba desesperada viendo a Darien y después a cada una de sus amigas, evitado en todo momento, ver a Rei.
-Bueno, lo dejo en tus manos Rei, sabes que tienes toda mi confianza, así que me llamas después de la reunión. Por cierto, necesito hablar acerca de Jedaite.
-Demonios, ¿puede ser cuando llegue allá?
-No te escaparas Rei, lo sabes ¿verdad?
-Lo sé pero no es momento de hablar de eso, te llamo.- Colgó y se dirigió a ver a Darien que no tenia ningún cambio en su expresión.
-¿Quieren tomar algo?
-Agua.- Dijo Amy.
-Igual yo, por favor.
-¿Mina, Darien, ustedes quieren algo?- les preguntó después de que ninguno dijera nada.
En respuesta Mina negó con la cabeza y Darien se limito a verla y después se paro de donde estaba sentado y se dirigió hacia ella.
-Rei no venimos a socializar, así que ¿Qué hacemos aquí?
-Todo a su debido tiempo. ¿Deimos?
Asomándose por la puerta- Si señorita, ¿Qué se le ofrece?
-Trae dos vasos con agua por favor.
Esperaron en lo que Deimos regresaba, les dio el agua a Amy y Lita y se retiró.
-Bien la cuestión es esta, vengo a salvarte de que mueras Mina.
Mina giró a verla, sólo hasta ese momento vio que le hablaba muy en serio como para que fuera una broma.
-¿Co… como… como dices?- preguntó dubitativa la rubia tragando saliva con bastante dificultad.
-Eso, que morirás si no hacemos nada por evitarlo.
-Pero acaso estas demente Rei, como te atreves a decir eso, ¿En qué te basas o que fundamentos tienes para asustarla así?
Todas se quedaron viendo Darien y después a Rei.
-No sé cuando va a pasar exactamente, pero me supongo que será el viernes.- Todos la miraron incrédulos, ella miró fijamente a Mina sin inmutarse y prosiguió. –Lo creo porque, es lo que ha pasado en los últimos cuatro años. Claro, las victimas fueron otras, pero es lo que me hace pensar algo que posiblemente nos haga más fuertes, sin embargo, es muy complicado y sólo sí estas completamente de acuerdo en hacerlo, lo haremos, pero ten en cuenta que si aceptas la proposición, todo cambiará para ti, Mina.
-¿De qué hablas Rei?- Preguntó Mina sin saber de qué hablaba su antigua amiga. Y con un miedo que todos sintieron en su tono de voz.
-Hablo de esto.- Y le dio unas fotografías donde se observaban en una, como un auto estaba completamente destrozado, después de que se estrellara en contra de un muro de contención en una carretera. En otra se notaba un avión en llamas, descansando sobre un terreno lleno de escombros y cuerpos. En otra foto se distinguía un bote envuelto en llamas hundiéndose en el mar. Y por último una donde se veía un edificio en llamas.
Con la cara pálida, por las imágenes que tenía enfrente, Mina se giró y vio a Rei, sin poder evitarlo las palabras salieron en un tono por demás asustado. Estaba completamente asustada y por lo mismo demasiado temblorosa.
-¿Qué es todo esto?, no entiendo ¿Explícate?- le exigió con un tono, un poco, más alto de lo normal.
-Eso significa que no se detendrán, ante nada ni nadie, por hacer, lo que sea necesario, para matarte. Sin embargo, puede haber opciones.
-¿Qué quieres decir Rei?, entonces ¿Es en serio tú amenaza?
-No, Darien, yo no estoy amenazando a nadie, estoy tratando de ayudar a Mina.
-¿Ayudarme?, mostrando esto- señaló las fotos - vaya, tú modo de ayudar es bastante reconfortante.- El tono sarcástico logró que Rei se sonriera
-Mina hay de dos en esta situación. La primera es la que no me gusta para nada y…
-Espera Rei.- La interrumpió el chico pelinegro. –Esas fotos pudiste sacarlas de cualquier lado y no se me hace justo que espantes a Mina en esa forma.
-Mmm, no esperaba menos de ti Darien y si tienes razón, pude haberlas sacado de cualquier lugar, pese a eso, aquello no cambia esto.- acotó mostrándole a Darien otras cuatro fotografías, las cuales mostraban tumbas con epitafios que le llamaron la atención por los nombres ahí escritos.
-Esto no es cierto Rei, ¿O si?- Estaba completamente confundido, no se esperaba lo que le acababa de mostrar Rei, sin embargo, era la forma en que se comportaba ella, por lo que realmente estaba sumamente molesto e indignado. –Pero ¿qué es lo que significa esto Rei?, ¿Acaso no te importa esto?.
Echando las fotos hacia donde ella estaba. Rei sin inmutarse le dirigió una leve y sarcástica sonrisa.
-¿Crees que no me importa?. Mira esas imágenes las tuve días antes de que pasaran y durante todos estos años me han estado atormentado, pero dime una cosa Darien, ¿Te fijaste la fecha?
Mina, Lita y Amy estaban confundidas, Darien volvió a tomar las fotos y vio algo que jamás pensó, ahí estaba, un día que para el significaba el peor de cada año, durante los últimos cinco. Claro y sin ningún error se leía la fecha "27 de agosto". Realmente quedo absortó con eso, dejó las fotos en el escritorio y le dirigió una mirada de completo asombro a Rei.
-Eso mi querido Darien, es por lo que estoy aquí.- Dirigiéndose a las chicas prosiguió. –Después de que… del accidente con Serena, es lo que ha sucedido, primero Setsuna, después Haruka, al año siguiente fue Michiru y finalmente el año pasado el Doctor Tomoe y Hotaru.
Todas quedaron sin palabras y bastante confundidas, sobre todo Mina, que rompió el silencio.
-Entonces, ¿yo soy la siguiente?
-No necesariamente, sólo unas cuantas personas sabemos lo que te pasara y nosotros, tenemos esa ventaja y lo ocuparemos a nuestro favor.
-En serio y ¿Cuáles son las opciones de las que hablaste?
-Evitarlo seria una, pero te seguirán y no descansaran hasta matarte o la otra es hacerles creer que realmente consiguieron su cometido.
-¿Estas loca?.- Por fin Amy decidió intervenir. –¿Como pretendes dejar que la maten?
-No Amy, no van a dejar que la maten, sólo van a aparentarlo ¿o me equivoco Rei?
-No Lita, eso es precisamente lo que haremos, claro si estas de acuerdo Mina.
-Esto no puede estar pasando. Creo que me dio jaqueca.- Mina apretó los dedos contra las sienes, para ver si así disminuía el dolor.
Todos quedaron en silencio mirando las fotografías. Durante varios minutos el lugar parecía vacío, sin embargo, se oía claramente la respiración de todos los que ahí estaban. Mina, Amy y Lita se sobresaltaron al oír las notas del reloj que se localizaba en la estancia. Doce campanadas.
-Es tarde, creo que tienes mucho en que pensar Mina y creo que ustedes también, yo esperare su decisión. Tenemos dos días solamente para planear algo y voy a necesitar la ayuda de todos. Sea cual sea la decisión que tomes Mina.- Parándose del sillón donde estaba, Rei se dirigió a la puerta y al momento les informó. –Si gustan pueden quedarse… Phobos y Deimos se encargaran de acomodarlos, buenas noches.
