Perdón la demora, pero aquí les dejo el cuarto, ojalá les guste...

4. Especulando

Un despacho tenuemente iluminado, en este había un ventanal, el cual tenía una vista realmente increíble de la Ciudad de Liverpool, a partir de la calle Fontenoy. El despacho se ubicaba en el último piso del edificio, en el interior se encontraba una obra de la pintora Remedios Varo, "La huida" recientemente adquirida al Museo de Arte Moderno en la Ciudad de México. Bajo este cuadro estaba un escritorio, de madera de roble blanco, lo bastante grande para tener en su reluciente superficie una computadora y un gran archivo de contratos, un reloj bastante antiguo, dos teléfonos a su disposición y las fotografías de las personas que más amaba, bueno casi a todas las amaba.

Cuatro retratos para ser más exactos, una enmarcada donde se veía a una mujer muy guapa y en sus brazos cargaba a una pequeña de ojos azules, a su lado un hombre con un gesto de hastío y dos niños a su lado. Otro retrato se trataba de la misma mujer sólo que con algunos años más, el tercer retrato es el que ocupaba más espacio dentro del escritorio, era de una chica rubia con una sonrisa que embruja a cualquiera que la viera y el último retrato se trataba de los niños convertidos en unos jóvenes rodeando en un abrazo a la chica del retrato anterior.

Cualquiera pensaría que esa era la oficina del presidente de una gran compañía, sin embargo no era eso, por lo menos en esos instantes solo era una marioneta para el presidente de esa compañía.

Le gustaba tener las persianas abiertas todo el tiempo, toda la luz que había dentro era la que se introducía por el ventanal al lado derecho del escritorio, él se sentaba en un sillón de cuero blanco le encantaba la tonalidad que daba ese mobiliario a su despacho, si, definitivamente le gustaba ese lugar, lo decoro la mujer que mas había amado y definitivamente no cambiaria nada en ese lugar. Con un sillón pegado a la puerta de entrada y al lado derecho del escritorio un gran librero donde se apreciaban algunos volúmenes de obras importantes, unos cd's y su equipo de ultima tecnología para reproducirlos, así mismo tenia una pantalla que completaba el mobiliario.

Sonó el telefono, se oyó la voz de la secretaría. "Señor tiene una llamada de su novia". Se limito a sonreír y tomo el auricular le dio las gracias a la secretaría y contesto.

-Hola cielo, ¿cómo te va?

-Hola amor, estoy bien ¿y tú?, ¿Cuándo le piensas decir a Kara que no tienes novia?

-Jajaja, bueno ese será un secreto entre los dos, si te parece… cariño.

-Bueno, por mi no hay problema, pero bien sabes que mi amor por ti va mas allá de un simple flirteo.

-Lo se, pero dime corazón ¿qué es lo que necesitas?

-Debo necesitar algo para llamarte, ¿cielo?

-No, sabes que me puedes llamar cuando quieras, sólo que ya sabemos que a estas alturas de nuestra relación únicamente me llamas para pedirme algo y por lo que se dinero no es. Así que… ¿de qué se trata?

-Eres malo Di, ¿lo sabes?, pero tienes razón necesito un favor, bueno no es exactamente un favor, solo que necesito saber si ¿vas a ir a Preston pasado mañana y si van a ir tus papas y tu hermano?

-Sabes que yo si, no se si mamá vaya a ir, sabes a estado algo deprimida y no se si sea bueno llevarla, de todos modos le preguntare, en cuanto a papá, lo dudo y mi hermano esta en Harvard y sinceramente no creo que pueda venir.

-La misma historia de todos los años… Rei estará allá y estoy casi segura de que ya le dijo toda la verdad a Darien. Eso si me preocupa.

-¿Por qué?, ¿No era eso lo que querías?

-De hecho si, pero no era el momento, como sea lo hecho, hecho esta y esperar es lo único que nos queda. Dime una cosa, ¿todo esta listo?

En eso tocan a la puerta del despacho y entra Kara. Él voltea a verla y con los ojos la interrogo.

-Cariño, espera un segundo.- apartando el auricular de su oído, se encaro a Kara. -¿qué pasa Kara?

-Señor perdón que le interrumpa, ya se que tengo prohibido interrumpir mientras habla con su novia, pero es que… bueno… de veras disculpe.

-Ya Kara es suficiente, ¿qué es lo que sucede?

-Lo siento señor, pero lo buscan en la sala de juntas, lo esperan de hecho. Que no debe de tardar en ir.

-¿Quién me mando llamar? y ¿Quiénes están en la junta?

-El presidente, de hecho él mismo me llamo y me pidió que fuera y que les avisara a Andrew, Zafiro y Esmeralda.

Con un tic en la mandíbula vio a su secretaría y luego a través del ventanal, sólo podía pensar en que era lo que quería, y más en estos momentos, de verdad que odiaba tener que salirse de su agenda por imprevistos y este era uno muy desagradable. Se fijo en el reloj eran las 9:30, le quedaba poco tiempo para la cita de las diez.

-Diles que voy. Espero a que su secretaría saliera del despacho y dio un manotazo al escritorio, que hizo que las cosas sobre el temblaran un poco. Tomando de vuelta el auricular.

-Diablos, ¿has oído?, quiere verme y no tengo ni la menor idea del porque, pensé que todo había quedado arreglado.

-Bueno será mejor que vayas y no lo hagas esperar demasiado, después me cuentas, cuídate, te mando un beso y te amo Di.

-Si, cuídate tú también y yo siempre te amo.- Con una leve sonrisa colgó y se dirigió hacia la sala de juntas de la empresa.

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Entro a una estancia bastante grande, en donde la mesa de ejecutivos ocupaba el mayor espacio al centro. Sentados en la silla que se situaban a los costados de la mesa, estaban Andrew y Zafiro, que voltearon la mirada hacia la puerta por donde el entraba, él los saludo con un leve movimiento de su cabeza. Se sentó al lado izquierdo de la silla que ocupaba el presidente del consorcio, su lugar desde hacia siete años.

-¿Saben para que nos mando llamar?- los interrogo.

-Definitivamente no, al menos yo no se para que nos necesita, quedo ya todo listo para el lunes, así que no tengo idea.- Le contesto Zafiro, algo contrariado también por la llamada del presidente, sobre todo cuando sabía que él nunca llegaba tan temprano a las oficinas.

-¿Y tú, sabes algo Andrew?

-No, tampoco se que es lo que quiera, pero se que esta enterado que la hija de Chiba esta en Preston, a lo mejor tiene que ver con ella.

Al momento de escuchar el comentario de Andrew se tenso en su asiento y cerro los puños, trato de que su cambio no lo notaran ellos. En esos momentos se abrió la puerta y ellos dirigieron la mirada hacia esta. Por ella traspasaron un hombre que tenia la mirada dura, altiva y llena de maldad, junto a él se encontraba una mujer bastante atractiva, ojos café y cabello largo en un tono color verde que la hacia lucir sumamente hermosa y a la vez bastante vanidosa. Ella tomo asiento al lado derecho de la silla del presidente, enfrente de Andrew y Zafiro.

-Hola chicos, buen día, Zafiro, Diamante, Andrew.- Saludo y dejo una carpeta que traía en la mesa.- Kenji quiere decirles algo sumamente importante.

-Así es Esmeralda, quiero que me escuchen con atención…

-¿Pasa algo malo, señor?- Pregunto Andrew, con impaciencia.

-No Andy, no pasa nada malo, o al menos eso quiero creer, pero por eso están aquí, por que quiero evitar problemas. Lo de la junta quedo listo, ¿no es así Zafiro?

-Si señor, todo quedo listo para el lunes, ellos no tienen idea de lo que les espera a la hora de firmar el acuerdo.

-Bien, entonces eso no me preocupa ya, en estos momentos Rei Chiba esta en Preston. Por lo que quiero que vayas Diamante, siento que ella va a causarme muchos dolores de cabeza. Y no quiero ningún error a tan pocos días de lograr apoderarme de las empresas de Chiba. ¿Quedo claro, Diamante?

-Si señor, pero no veo el motivo de desconfiar de Rei, tiene mucho tiempo que no va a Preston…

-Por eso mismo necesito que vayas y te pegues a ella, quiero que me digas que hizo, que esta haciendo y lo más importante que piensa hacer. No quiero sorpresas con ella, se me hace raro que después de cinco años regrese a Preston. Siento que hará algo en lo que me pueda perjudicar.

-Señor, pero no creo que sea conveniente que yo este con ella en estos momentos.

- Diamante, ella no espera que tú estés ahí antes de pasado mañana, además tienes una ventaja, la conoces muy bien y creo que puedes conseguir su confianza en dos días.

-Yo no lo creo así, ella no dejara que me acerque. No después de lo que paso.

-Bueno Diamante, entonces tendrás que tener un plan alterno, no me gusta que jueguen conmigo y se que ella lo hace, aún no se como, pero estoy seguro de que es así. Cancela todo por lo menos hasta el lunes, te quiero lo antes posible allá.

-De acuerdo, el informe lo quieres, ¿cada cuanto tiempo?

-Cada cuatro o cinco horas, desde el momento que hagas contacto con ella, no te le separes ni un momento. Y si hay algo realmente importante comunícamelo inmediatamente, no dejare que esa muchacha me rompa todos los esquemas que establecí desde hace tiempo.

Diamante asintió con la cabeza, pero en el fondo sabía que le costaría demasiado estar junto a Rei, conociéndola estaba seguro que antes de acercarse siquiera a un metro de ella estaría en problemas. Pero no quiso pensar mucho en eso, la verdad es que le atraía el trabajo que le estaba encargando Kenji. Pensó que tendría una oportunidad de aclarar muchas cosas. Y con esos pensamientos estaba a punto de irse, cuando…

-Siéntate Diamante, Andrew y Zafiro irán contigo.

-¿Como?- Los tres exclamaron, viéndose entre ellos.

-Los necesito a los tres en Preston, Zafiro quiero que te encargues personalmente del problema con Mina Aino y si ella o su hermana causan problemas ya sabes, solo espero que no sea necesario encargarnos de las dos.

-Eso también esta listo, señor, no han quedado cabos sueltos. Todo esta preparado para el viernes después de que ella vaya al cementerio.

-Lo se, pero quiero que ella este sola cuando ocurra, no quiero a su familia cerca. Sabes que eso nos dará ventaja sobre Thomas Aino y será mucho más fácil apoderarnos de su empresa. Aunque pensándolo mejor, estaría en una mejor disposición si sus dos hijas desaparecieran el mismo día.- En su cara se leía la satisfacción que eso le provocaba, una sonrisa curvo sus labios y sus ojos destellaron con una locura que solo Diamante fue capaz de ver.

-Entonces me encargare de eso y haré lo posible por que las dos estén en el auto el viernes.- También con una sonrisa Zafiro le devolvió la mirada a Tsukino.

-Bien, esto está cada día mejor, Andrew, quiero que tú te encargues de estar con Lita, sabes lo importante que es para nosotros. No la podemos perder y después de que pase lo de las Aino, necesitara que alguien la consuele. No sabe que solo es una fachada tuya el ser su novio, si supiera que trabajas para mi.

-Claro señor, es un placer servirle y más tratándose de Lita.

En ese momento todos los que estaban ahí reunidos se rieron, con una risa que denotaba la maldad que se encontraba en su ser, en la cara de cada uno de ellos se advertía el jubilo que tenían al poder lograr sus objetivos, aún a costa de la vida de inocentes.

Todos estaban felices, todos menos uno, que fingía la misma dicha que tenían los demás en esa sala de juntas, él no estaba de acuerdo con ellos, sin embargo tenia que aparentar, por el bien de su familia, no podía soportar que algo malo les pasara, ya había tenido suficiente de aparentar algo que no era él y ahora era el momento de su propio venganza, y sabia que estaba cada momento más cerca de lo que jamás pensó.

-Bien muchachos, necesito que salgan a mas tardar en una hora. Zafiro y Andrew irán en un coche, Diamante ¿llevaras a tú madre?

-No se señor, la verdad no creo, últimamente se ha sentido muy mal y no quiero arriesgarla demasiado, pero le preguntare y lo sabrás. Te aviso antes de irme.

-De acuerdo, ahora váyanse que necesito pensar en los contratos que tenemos por delante, sobre todo el del corporativo "RST". Sin ellos no podremos salir de la inminente bancarrota que nos asola en estos momentos.

-Señor, respecto a eso creo que no es prudente comprar Chiba Factory, ellos están en una situación parecida a nosotros y si lo hacemos, tal vez nos metamos en problemas.

-Mi estimado Andrew, eso es algo que a ti no te importa, los negocios déjanoslos a los que sabemos, tu dedícate a mi sobrina y ya, que para eso te pago.

-Perdón, es sólo que…

-Nada Andrew, no digas nada, ya te dije que tú no estas para pensar, lo único que debes hacer es tener contenta a mi sobrina, si Lita quiere algo dáselo, incluso amor. Pero no vengas a decirme lo que me conviene o no. Tu amigo Darien no se merece nada, así que ni lo defiendas, que por su culpa estamos en esta situación.

Diamante negando con la cabeza se paro y se coloco al lado de Andrew, diciéndole al oído, lo bastante alto y claro para que los demás escucharan.

-Andy, no te metas en mis asuntos, yo llevo esa cuenta y será mejor que no te metas conmigo. Y no es una advertencia.- Al decir esto se retiro de la sala de juntas y se dirigió hacia su oficina.

Zafiro y Andrew bastante pálido, también se levantaron de sus asientos y salieron de la sala de juntas. En esta se quedo Kenji y Esmeralda, la cual se le quedo viendo a la puerta por donde segundos antes habían desaparecido los tres chicos.

-No me fío mucho de Andrew y de Zafiro, presiento que en cualquier momento nos traicionaran, amor.- al decir esto se paro al lado de Kenji y lo abraso sobre los hombros de este y le dio un pequeño beso en la sien.

-Yo tampoco, se que no tengo mucho por dudar de ellos, me deben mucho y no se arriesgarían a perder lo que tienen por algo insignificante. Pero tienes razón, Andrew se puede enamorar de verdad de Lita y eso no me gusta y en cuanto a Zafiro, mientras tengamos poder sobre su padre, hará lo que queramos.- Diciendo esto acaricio los brazos que lo cubrían y agarrando uno de ellos tiro de Esmeralda hacia su regazo. Tomando con sus manos la cara se acerco a ella y muy cerca de sus labios le amenazo.

-Y lo mismo va para ti muñeca, más te vale no traicionarme por que sabes de lo que soy capaz y así seas mi mujer en estos momentos, eso no te convierte en mi dueña. Además a mi esposa no le gusta que estés conmigo y mucho menos a mis hijos.- le dio un beso con un sabor a pertenencia. Kenji sabia muy bien donde apretar a su gente.

Sabes que no me gustaría tener que prescindir de tus servicios en la empresa, puesto que estoy muy a gusto con tú desempeño, pero si tú haces algún intento de traicionarme lo pagaras muy caro.

A Esmeralda la había trabajado durante ocho años, de ser una de las mejores amigas de Serena cuando la conoció, la convirtió en su amante y a su aliada en todos y cada uno de los negocios sucios que tenía, pero poco a poco se había cansado de ella y esperaba el momento adecuado de hacerla desaparecer. Al principio le ayudo mucho, sobre todo en el "accidente" de Serena, ella fue la culpable de todo, resulto que se salvo de que la acusaran a costa de otra de las mejores amigas de su hija, Rei Hino, si la estúpida no estuviera en esos momentos con su hija, Esmeralda hubiera ido a parar a la cárcel. Diablos, maldecía la hora en que Rei apareció junto a su hija aquel día hace cinco años, si sólo Dios hiciera lo que el hubiera querido, pero no, tenia que estropearlo todo. Definitivamente con Dios no se podía confiar, era un precio que le costaba pagar.

Sin embargo eso propicio que Rei se esfumara de la vida de su familia y eso, realmente no tenía precio, todo lo que deseaba era desaparecer a Serena, pero obtuvo un beneficio mayo y Esmeralda se salvo de ir a prisión y pudrirse ahí, por su culpa el se había separado de su mujer y eso no era bueno para sus planes y si quería recuperar la herencia de Serena, Esmeralda no debería estar viva, sabia demasiado y no se arriesgaría a dejarla libre.

Pero lo que más odiaba era que su hija había designado a su prima, la estúpida de Lita, como su albacea. Eso fue algo que no se esperaba y por lo mismo había puesto a Andrew que la vigilara e hiciera todo lo posible por ser parte de su vida, que al momento no tenía alguna duda, Lita se había enamorado de él y eso era una grandiosa ganancia.

Andrew era una pieza importante, le desagradaba que fuera amigo de la familia Chiba, pero le servia y Andy estaba en deuda con él, por lo que no esperaba una traición de su parte. Y en cuanto a Zafiro, bueno eso era punto y aparte. Pero por el momento quería estar concentrado en los próximos días, se estaba jugando la vida y la de sus socios con las dos transacciones más importantes en los últimos años, comprar Chiba Factory y aliarse al corporativo RST.

La alianza con el corporativo estaba más que dispuesta y asegurada, pero debería de tener todo en orden y Diamante era un as en cuestiones de papeleo, por lo que sabía que no debía preocuparse con esa cuestión, pero era la parte de la compra lo que le preocupaba, no tenían la suficiente liquidez y era importante tener los dos contratos en menos de cinco días para tener aseguradas ganancias. Con todas estas ideas rondando en su cabeza, se levanto y se dirigió a Esmeralda.

-Será mejor irnos, ya no tenemos nada que hacer aquí, esperaremos noticias de Zafiro y de Diamante. Tengo el presentimiento que pronto tendré todo Inglaterra bajo mi mando y trabajaremos para tener a Irlanda y Escocia a nuestros pies.- La sonrisa que se dibujo en su cara era de satisfacción y entrañaba un gran triunfo por sobre todos aquellos que dudaron de él. Estaba en la cima y no caería, por nada del mundo aceptaría una derrota en los negocios.

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-Kara, no me pases ninguna llamada y cancela todo lo que tengo hasta el lunes y llama a las personas de la junta de las diez y diles que salí de último momento.- Diamante dio las instrucciones a su secretaría y se dirigió a su oficina. Una vez dentro de esta miro fijamente el cuadro que tenía ahí, retuvo el aire en sus pulmones por unos breves momentos y exhalo despacio, necesitaba enfocarse a lo que estaba a punto de venir.

Tomo el móvil y marco, espero a que le contestaran al momento que iba hacia su lugar detrás del escritorio.

-Hola amor, ¿pasa algo?

-Pues tú dirás si pasa algo, él me mando llamar, lo sabes, quiere que vaya tras Rei, que me le pegue como una estampa, que no la deje ni a sol ni a sombra y que además me encargue de la negociación con Chiba lo más pronto posible y ¿sabes cuándo es?... hoy, hoy mismo tengo que estar en Preston, es más ya me tarde, quiere que este en estos instantes con Rei y ¿tienes idea lo que eso significa?... bien pues no lo creo, sólo se que tengo que verla y no quiero, dime ¿es acaso una burla del destino?... porque si es eso, créeme que no lo quiero…

-Basta Diamante, que vas a hacer que me de un fuerte dolor de cabeza, para que preguntas si tú solito te respondes. Diablos… me explicas que quieres decir con que debes estar con Rei.

-Pues eso que tengo que pegarme a ella, ¿crees qué quiera estar junto a mí?

-Creo que sabes la respuesta a eso, pero tengo esperanzas sobre el hecho de que no te hará daño hablar con ella, además te platico que Jedaite le propuso matrimonio.

-¿Qué hizo que?

-Que le propuso matrimonio y no estoy muy segura, pero hay muchas probabilidades que acepte.

-Pero que le pasa por la cabeza a esa mujer, por Dios. ¿Esta loca acaso?

-Di, creo que ni tú ni yo tengamos ingerencia en ese asunto, o al menos así lo veo yo, ella es la única que decide. Pero no estaría mal que hablaran.

-Ya estoy harto ¿sabes?, mi vida es un completo laberinto y no se donde queda la salida. Pensé que tenía lago seguro y ya vez mi vida se complico demasiado, ¿Cuándo fue que Kenji hizo lo que quiso conmigo?. Me siento lleno de mierda en cada uno de mis poros y respiro más de lo que puedo soportar.

-Falta poco para que te deshagas de él y rehagas tú vida Di. Créeme estoy trabajando muy duro por eso.

-Lo se pequeña, pero aún así es duro. Por cierto necesitas alertar a Rei, dile que Lita esta en peligro con ese novio suyo y Mina y Amy están en los planes de Kenji para el mismo día.

-¿Cómo dices?, eso ya no me gusto, bien tú has lo que tengas que hacer y yo haré algunas llamadas. Cuídate por favor.

-Vaya como que se están complicando un poco las cosas ¿no crees?

-No sigas Diamante, que no estoy de humor de hablar de eso, debemos tener paciencia y esperar a Rei, solo te pido, que no hables ni digas nada a Darien, no quiero que sepa que es el último en saber todo. Por favor.

-No te preocupes cariño, no diré ni una palabra y te amo. Cuídate.

Cortó la llamada y se dispuso a salir de la oficina, sabía que no tendría un trabajo fácil, pero esperaba que las cosas se dieran apropiadamente y de acuerdo a lo planeado.

Tomo su auto y se dirigió a su apartamento, en el transcurso llamo a su madre para preguntar si iría a Preston le dijo que no, era bueno por una parte, no tendría que dividir la atención hacia su madre y a los demás asuntos que tenía en mente. Llego al edificio y subió por el elevador al piso diez, al salir al pasillo se fue directo a la primera puerta que se localizaba al lado izquierdo. El edificio era un lugar exclusivo, solo dos departamentos por piso. Al entrar se dio cuenta que tenia mensajes en su contestadota, los escucho mientras se dirigía hacia su recamara y sacaba la ropa para su viaje y la metía en una maleta.

-Hola Diamante, soy Rita ¿cómo te va?, sólo llamo para ver si nos vemos el viernes. Llámame.

-Diamante que demonios crees que haces al no decirme que mamá esta enferma, responde mi llamada o voy a ir inmediatamente. No importa la hora.

"Ya no tiene ningún mensaje"

-Hermano…- Tomo el teléfono y marco a su hermano.

-¿Diamante?

-Si soy yo, ¿cómo te va?

-Pues algo preocupado, ¿cómo es eso que mamá esta enferma?

-No te preocupes ya sabes que siempre se pone en estos días un poco deprimida, es sólo so, no es grave.

-¿Seguro?, por que de ser así salgo inmediatamente para allá.

-No es necesario tú termina la escuela y ya después cuando puedas venir… sin embargo sería bueno si te puedes tomar una semana, la próxima de hecho, hay algunas cuestiones que están pasando, bueno que van a pasar y sería bueno que estuvieras presente.

-¿Se trata de mamá o de la empresa?, porque sabes que si es de la empresa no quiero saber nada.

-Pues si es de la empresa, pero esto te gustara.- con una pequeña sonrisa se apresuro a terminar su maleta y la cerro. –Bueno, hermano tengo que irme, viajo a Preston y nos vemos, piensa que te conviene venir, cuídate mucho.

-Ok, me dejas intrigado y veré que puedo hacer, salúdame a mamá y nos vemos.

Colgaron al mismo tiempo, Diamante se dirigió fuera de su departamento y abordo el porsche boxster S azul metálico que estaba en el estacionamiento, necesitaba llegar cuanto antes a Preston y si era mucho antes de Andrew y Zafiro mejor. Y su auto por mucho era el más veloz, en comparación al auto de Andrew o el de Zafiro.

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Esmeralda se dirigió a su oficina, dentro de la empresa Tsuky que se localizaba en el mismo piso que la de Diamante y con un mobiliario muy minimalista, lo único que se apreciaba era un sillón de tres plazas, la silla detrás del escritorio, el teléfono y su portátil, era todo, no cuadros, no retratos, nada. Nunca lo considero una oficina propiamente dicha, ya que por lo general estaba de viaje, haciendo todo lo posible por que Tsuky no perdiera los contratos que tenían.

Considerando que en la mayoría de esos contratos eran para construir casas y que por lo general utilizaban materiales de muy baja calidad. Era entonces cuando ella tenia que medir fuerzas –por así decirlo- con todos los abogados de los contratistas, ella sabía que no podría soportar más, lo peor que pudo haber hecho era aliarse con Kenji, ¿se arrepentía?, por supuesto que si y jamás se perdonaría por traicionar a su mejor amiga. Pero eso era algo que estaba a punto de cambiar y Esmeralda no tenía ni idea de cuanto cambiaría su vida en los próximos minutos.

Abrió la puerta y entro, llevaba unos documentos que le había dado Kenji en la mano izquierda, con su otra mano presiono las sienes por el dolor de cabeza que le estaba comenzando a dar, por lo que no vio que ya había alguien es su oficina.

Dejo los papeles en el escritorio y se quedo contemplando hacia fuera por la ventana que estaba detrás del escritorio.

-Hola Esmeralda…

Se quedo helada al escuchar la voz, tenía miedo de voltear, sabía que no sería bueno… contuvo el aliento y espero. No sabía si lo imagino o era cierto, pero no se arriesgaría, tomo sus manos y se las llevo a la cara cubriéndola, exhaló el aire y muy lentamente se dio la vuelta. Bajando sus manos a los costados. No lo creía, incrédula, era es la palabra que la definiría en esos momentos.

-No puede ser.- Al decir esto se tapo la boca con una mano y estaba negando con la cabeza. ¿Sería un chiste o que tipo de broma le estaban jugando? Quería dar un paso atrás, pero ya no podía estaba arrinconada entre su escritorio y ellas.

-No piensas saludar, mira que el tomarnos la molestia en venir a saludarte y tu ni siquiera respondas nuestro saludo, sabes eso es mala educación.

-Claro que es mala educación, que esperabas de este tipo de gente que traiciona por un revolcón con cualquiera.

-Tranquila hermana, no venimos a pelear con ella, sólo es una oportunidad para saber si estas dispuesta a ayudar a nuestra gente, ¿lo estas?

-Pe…pe…pero, que… ¿Qué demonios pasa aquí?, ¿Cómo es posible?, tú… tú…

-Es demasiado infantil el querer tartamudear cuando no tienes perdón. No estoy de humor para pasarte esto ni nada, Mel será mejor que tú hables con ella, por que yo estoy a punto de cometer asesinato.

Mel con una sonrisa se dirigió hacia el sillón y le indico a Esmeralda que se sentara, después de que estuviera sentada, ella hizo lo propio.

-Mel pero que pasa, yo pensé que ella estaba muerta, que pasa yo no se… Dios estoy en una terrible pesadilla ¿no es así?

-Esmeralda, hay muchas cosas que no son lo que aparentan, entre esas esta el hecho de que mi hermana no esta muerta. Aunque eso debo de reclamártelo, eras mi amiga y sabias del plan para matarla, ¿por qué?, ¿qué hizo ella para que Kenji la quisiera muerta?

-Yo no se, no tengo idea y es verdad, te lo juro por Se…

-No te atrevas a jurar por Serena, que no merece ni que la nombres, eres lo peor…

-¡¡Ya basta!!- con una mirada Mel le dijo a su hermana que no era el momento ni el lugar de reclamar. –Bueno, de todos modos no importa ahora y nosotras venimos a otra cuestión. ¿Queremos saber si estas dispuesta a ayudarnos a hundir a Kenji?

-Que dices Mel, ¿hundir a Kenji? y ¿cómo piensan lograrlo ustedes dos?

-Contéstame primero Esmeralda, se de muy buenas fuentes que ya no lo soportas, ¿es cierto?

-¿Quién te dijo eso?, quienquiera que haya sido esta equivocado…

-¿Segura?

-Bueno si, no, no lo se.- Esmeralda realmente no sabía lo que en esos momentos pasaba, tener ahí en su oficina a Mel y su hermana era como ver a los fantasmas del pasado y de verdad tenía miedo, todo lo que quería era despertarse de la pesadilla que la había atormentado desde hacia cinco años. Dejo caer la cabeza entre sus piernas y con la respiración bastante agitada, pensó en la propuesta que le estaban ofreciendo.

-El hecho es que venimos a ofrecerte un trato Esmeralda, pero necesitamos estar completamente seguras de que no vas a traicionarnos a nosotras o más importante a la gente para la que trabajamos.

Esmeralda volteo a ver a Mel y con los ojos llorosos le contesto.

-Mel, mi vida es un infierno, se que posiblemente no les interese, pero no estoy segura de poder hacer lo correcto. Kenji me a ayudado mucho, pero también a sido mi ruina, no se que hacer, si lo traiciono, el hará todo lo que sea por hundirme… o peor matarme.

-Lo sabemos, por eso te estamos ofreciendo un trato, pero tienes que confiar en nosotras y darnos la seguridad de que estas a bordo de este tren.

-¿Sabes lo que me pides?, Mel eres, fuiste una gran amiga, ¿por qué me ayudarías después de lo que he hecho?

-¿Te arrepientes de lo que hiciste?

-Si mucho, no tienes ni idea, sobre todo porque jamás pensé que Serena moriría por mi causa.

-Un momento de que hablas.

-¿De verdad creyeron que Rei había matado a Sere?, demonios, entonces Rei debe de estar realmente enfadada conmigo, esto es algo que no pensé, yo no quería…

-¿Que hiciste?

-Yo le dije a Serena lo de Darien e hice todo lo posible para que Rei se enterara lo de Diamante…

-Te creyeron y ahora ni Sere ni Rei, bueno que acaso ¿te gusta hacerle daño a la gente?

-Lo de Rei tu sabes el motivo Mel, en cuanto a lo de Sere, me cegué en ese momento por todo lo que me ofrecía Kenji. Y ahora Rei esta en problemas, creo necesitamos avisarle…

-Bueno Rei le dijo a Serena lo que realmente había pasado con Darien. Pero ¿qué es eso de que esta en problemas?

-Kenji quiere que Diamante vaya con ella ahora mismo y le informe de todo lo que ha estado haciendo en Preston y que no vaya a interrumpir sus planes para matar a Mina y Amy…- Esmeralda al decir esto se tapo la boca.

-Ya, ahora no nada más es Mina sino que Amy también esta en peligro.

-¿Ustedes sabían?, pero como… ¿cómo lo supieron?. Realmente hay un traidor, ya decía yo que Kenji no debería de confiar en esos dos, son unos inútiles.

-Esmeralda enfoquémonos por favor.

-Lo siento Mel, pero es lo que te digo no estoy segura de saber con quien tengo mi lealtad.

-No importa a quien le seas leal, mientras te seas leal a ti misma Esmeralda.

-Gracias Haruka, te agradezco las palabras y a fin de cuentas creo que Kenji acabara peor de lo que ya esta, así que ¿en qué les puedo ayudar?

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Gracias a por sus comentarios, estoy en proceso del capítulo 5, por lo que espero no demorar demasiado.

Mel lo prometido es deuda, espero que te guste la sorpresa, pero no creas que áhí queda, toda via hay muuucho más.

Dedicado a las gamberries, que espero y me dejen sus ideas, notas, reclamos, etc. no me enojo, solamente si no dejan el comen corresponiente, jeje. No se lo crean, sólo espero que realmente les haya gustado.

Se cuidan y les mando muchos besos!!

S A L U D O S ! ! ! !