Sexto chap y sinceramente me canse de tratar que las musas salieran de su estado de pereza, no lo conseguí del todo, pero creo que logre algo, es un poco largo pero espero les guste. Ya saben que todos los personajes no me pertenecen.
6. Serena…
Cinco años atrás…
Un parque como cualquier otro se veía frente a la cafetería, desde donde salió un chico bastante apuesto que acaparó las miradas de más de una chica que se encontraba en el establecimiento y, de las que en esos momentos pasaban por ahí. El chico de aproximadamente 22 años, ni se inmutó ante las miradas que sentía sobre él. Caminó hacia el parque y lo atravesó hasta quedar a unos pasos de un lago que se localizaba en uno de los extremos de el. Se quedó ahí de pie, viendo una banca donde estaban tres chicas sentadas, al verlo, lo saludaron con la mano. A un lado de la banca había dos chicas más que no se dieron cuenta que el chico las veía.
Ellas platicaban entre sí, todas tenían aproximadamente 18 años. Las que estaban de pie frente a la banca, eran una rubia y una pelinegra, discutiendo como de costumbre. Las chicas sentadas eran una peliazul, una castaña y una rubia, todas platicando amenamente. Todas grandes amigas, desde secundaria y ahora que se irían a la universidad estaban aprovechando los últimos momentos de vacaciones.
-Ya Rei, basta con eso… si en un principio la universidad no será tan desastrosa, créeme.
-Bueno Amy eso lo dices tú porque eres la mejor estudiante, pero a nosotras nos va a costar un poco más de trabajo.
-Como sea, yo espero que nos dé tiempo de ver a los chicos, sino me muero por no ver a mi Darien.
-Serena, pero que cosas dices. La vida no es sólo chicos.
-Cállate Rei que tú estas peor que yo, Diamante no te deja ni un momento sola, si te tuvimos que arrastrar al parque para que estuvieras con nosotras.
Amy, Lita y Mina sólo estaban riendo ante la nueva discusión de las chicas, era rutina de todos los días, pero aún así no dejaban de divertirse ante las tonterías que hablaban y discutían. El chico sonrió y con un ademán les indicó que no delataran su presencia.
Sólo las observaba discutir, si bien él y su amigo eran el tema de discusión, no dejaba de sorprenderlo el hecho que su novia lo defendiera ante su hermana.
-Son hermosas, ¿no crees?
-Por supuesto que si, hermano.
-¿Y ahora por qué la discusión?
-Pues para variar discuten de ti y de mí.
-¿En serio?, pensé que ese tema era viejo.
-Tal vez tú lo creas así, pero las chicas lo dudo. Además como no quieres ser tema de discusión si sólo hace dos días que le pediste a mi hermana matrimonio y para acabarla te dijo que si, yo no sé que demonios piensa…, aunque más bien no piensa, por eso te aceptó.
-Ja bueno, eso es envidia hermano, porque me adelanté a los planes que tú tenías con mi hermana, así que ahora me quieres echar la culpa.
-Bueno eso no esta en discusión, lo que ahora me gustaría es que tú, mi hermana y sus amigas desaparecieran de aquí, para dejarme estar a solas con mi novia.
-Bueno eso tiene remedio, Darien.
-Diamante, sería bueno verlo por mi mismo, a ver como le haces para no hacerlas enojar.
-¡Hey! no me crees ¿verdad? Observa al maestro.
Y con una sonrisa dio dos pasos hacia las chicas.
–"hola preciosa, tu hermano quiere estar a solas con Serena, podrías ayudarme, ¿por favor?" -usó la comunicación que sabía no podría resistir, telepatía, ella le contestó de la misma manera.
-Claro amor, sólo porque me dijiste hermosa, pero esto te va a costar algo más, ¿eh?
-Gracias lindura. Y pide lo que quieras… que para eso estoy, para darte todo.
-Tomaré la palabra.
Y dirigiéndose a las chicas…
–Chicas les parece que nos veamos mañana aquí mismo.
-Hay Rei, pero si acabamos de llegar. Además no nos hemos visto mucho últimamente.
-Lo sé Sere, pero nos vimos apenas ayer, además tengo una cita con Diamante.
-Cierto y yo también tengo una cita con Rubeus -dijo la rubia que estaba sentada.
-Yo tengo que estudiar y Lita me pidió que le enseñara unas nuevas recetas que encontré de mi abuela –mencionó Amy.
Lita se levantó y agarró a Amy de la mano, se despidieron de todas y se fueron.
-Bueno adiós, nos vemos mañana chicas.
-De acuerdo, nos avisas que tal tu cita.
Y cuando se iban, la rubia volteó y les aventó un beso.
–Bueno, esta Mina cada día más loca por Rubeus, igual y es la siguiente en decirnos que se casa.
-¿Crees realmente que Rubeus este cómo para comprometerse con alguien como Mina?
-Yo lo dudo.
-Yo igual -contestaron casi al mismo tiempo, los chicos que se acercaban hacia ellas. Serena volteó y se encontró con esos ojos color zafiro que le robaban el aliento. Sonrió y levantó los brazos para que su novio la pudiera abrazar. Él se acercó a ella y la tomó en sus brazos y depositó un beso en sus labios. Cálido y muy tierno.
Diamante tomó de la mano a Rei y se disponían a dejarlos solos, cuando Serena levantó la mirada y separándose del beso que le daba Darien, les dijo:
-Momento, no huyan, necesito hablar con ustedes. Y voy a aprovechar que espantaron a las chicas para hacerlo.
-¿Princesa de qué se trata?
-Bueno será mejor que se sienten.
Tomaron asiento en la banca. Serena se paró frente a ellos y los miró a cada uno, no sabía como empezar a decirles lo del secreto que tenía. Pero ella sabía que era de suma importancia contarlo a alguien y que mejor que a su novio, su mejor amiga y su hermano.
-Es algo difícil de informar. Y sinceramente no sé como empezar.
-Te parece que lo hagas con calma y sin temor -la animó Diamante.
-Serena, ¿qué pasa? -preguntó Rei.
-Bueno… es que… -mordiéndose el labio y tratando de respirar, se volteó a ver a los patos que estaban en el lago y en esos momentos pasaban cerca de ahí.
-Princesa, ¿qué es? -Serena dio un paso hacia ellos y se les quedó viento durante dos segundos, pero a ellos les parecieron minutos.
-Descubrí algo, pero no sé si sea algo malo o que.
Diamante vio a Serena primero con una gran interrogante, y después miró a Darien y a Rei, que estaban a cada lado de él.
-¿Serena de qué hablas?, dilo ya.
-Diablos, es tan difícil… bueno pues verán, ayer descubrí que… es que no sé si lo escuché claramente, pero… lo cierto es que no sé que pensar, así que…
-Serena, ya deja de darle tantas vueltas y di lo que tengas que decir, no seas tonta.
-¡Rei! –Gritaron los chicos al mismo tiempo– contrólate, por favor.
-Acaso no ves que le cuesta trabajo decirnos algo, así que no la presiones.
-Vaya, ahora resulta que todo mundo la protege, ¿desde cuándo ocurrió eso?
-Rei, mejor déjalo así, que tú eres la primera en hacerlo.
-No es cierto
-Lo es amor.
-No es verdad.
-Si la es.
-Bueno ya basta los dos –los detuvo Darien, un poco desesperado con la discusión de ambos. Serena sólo sonrió y continuó hablando–. Continua amor.
-Creo que Diamante tiene razón, me proteges demasiado Rei. Pero te lo agradezco, no creas que me causa conflicto, al contrario me agrada que te importe tanto, como tú me importas a mí.
Rei bufó y les dio a entender que no era cierto lo que decían de ella.
-Bueno como sea, les decía que descubrí un plan para matar a alguien. Y antes de que me pregunten quién, cómo y por qué, les digo que no lo sé. Sólo es algo que escuché decirle a mi papá a su nuevo pupilo, Zafiro… se llama, ¿no Diamante?
-Si se llama así, pero ¿qué es exactamente lo que escuchaste?
-Pues eso, un plan para matar a alguien, pero ahora no estoy muy segura o qué fue lo que escuché, porque no creo a papá ser capaz de algo así o como ven ustedes, ¿piensan que estoy mal o qué?
-Pues no sé princesa, eso que dices es algo grave, pero no podemos permitir que si es verdad se llegue a realizar. Y si no es cierto, pues… ¿estás completamente segura de lo que oíste?
-Si amor, la verdad es que me quedé tan sorprendida, igual a como esta Rei –señalándola– exactamente igual.
Todos voltearon a ver a Rei y ella estaba mirando a un punto fijo frente a ella, que ni cuenta se dio que la observaban.
-¿Rei?, amor ¿pasa algo?
-¿Rei? -levantando la voz, Darien y Serena la llamaban, parecía que estaba en trance. No se movía y Diamante tampoco pudo contactar con ella por medio de la telepatía. Poco a poco, Rei movió uno de sus pies, como si estuviera llevando el ritmo de una canción.
-¡Rei! -gritaron todos.
-¿Qué?, que les pasa ¿por qué me gritan?
-Como que ¿por qué?, estas como ida y ni caso nos haces, tratamos de descubrir que es lo que planea mi padre y tú te quedas ahí como si no te importara.
-Por supuesto que me importa, y por si no te has dado cuenta, lo que oyó Serena ya te lo había dicho a ti.
-No estarás pensando que todo eso de las premoniciones que dices tener sean ciertas, ¿verdad?
-¿Qué?, ¿estas diciendo que no me crees?, pero…
-No es eso amor, sólo que no creo que esas cosas las puedas predecir antes de que pasen, ¿me explico?
-No, no es posible que creas en la telepatía y no me creas a mí cuando te digo que tengo una premonición -se levantó y fue hacia donde estaba Serena–. Eres increíble Diamante, después de todas las veces que te he dicho, explicado y tú, eres incapaz de creer en mí.
-Rei cálmate y explícanos por favor que es eso de la telepatía y premoniciones.
-Rei cree que puede predecir el futuro…
-Creo, vaya que bien Diamante, me pides matrimonio y a la larga para que, no sirve que a ti no te pueda ocultar las cosas y de buenas a primera me dices que lo qué te he dicho son puras estupideces, ah, es eso, o que son pura mierda, ¿explícate?
-Rei por favor no te enojes, mejor explícanos tú todo esto, porque Darien y yo no entendemos.
Rei volteó a ver a Darien y después a Serena, intentó calmarse y le dirigió una mirada a Diamante, que si las miradas mataran… él ya estaría bien muerto.
-Bien, ¿qué quieren saber?
-Bueno, ¿qué es eso de la telepatía?
-Es una forma de comunicación Darien.
-Eso lo sé Diamante, pero es entre ustedes ¿o cómo?
-Pues si, tendrá como un año más o menos que lo descubrimos, ¿no amor?, ella puede leer mis pensamientos y yo los de ella, sé que suena de locos, pero es así.
-La verdad es que Diamante no cree mucho en estas cosas, tú sabes Darien que tengo algunos dones, bueno de hecho tú también lo sabes Sere.
-Wow, es increíble que no me dijeras que puedes hablar con mi hermano de esa manera. Pero bueno, creo que no son los únicos -Serena observó la reacción de su hermano y amiga y se mantuvo a un lado de Darien. Rei los miró y sólo comentó.
-Con razón… ya se me hacía raro, ahora comprendo muchas de sus actitudes, sobre todo cuando están juntos, pero la verdad es que si es extraño…
-¿De qué hablas?, no entiendo ¿qué quieren decir?
-Quiere decir Diamante, que Sere y Darien hacen lo mismo que nosotros, hablan entre ellos.
-¿En serio?, pero ¿cómo puede ser posible?, digo ya lo veo normal entre Rei y yo, pero ¿ustedes? Y aún así es súper extraño esto, es de locos. Me dan escalofríos sólo de pensarlo.
-Yo creo que es algo de nosotras Rei, bueno eso creo. Pero como sea nadie más lo sabe y nadie más debe saberlo, ¿verdad?
-Tienes razón Sere, nadie más que nosotros cuatro debe saberlo, mucho menos las chicas. Y por lógica nuestros padres tampoco, sería raro para ellos, digo si para uno de nosotros es raro.
-Basta Rei no seas sarcástica -reclamó Diamante.
-Bueno, si te queda el saco. Amor.
-Ya basta los dos, Dios por qué motivo es que se van a casar si se la pasan peleando. ¿No entiendo?
Todos se quedaron viendo y Rei fue la primera en soltar la carcajada. Luego siguió Darien, Serena y Diamante. Estuvieron un rato más riendo, hasta que Diamante tomó a Rei de la cintura y le dio un beso.
-Amor, sería mucho cumplir el deseo de Darien, y estar tú y yo solos.
-Claro que no, ¿por qué no vamos a mi casa?
-Bueno, ¿y si mejor vamos a la mía?
La rubia negó con la cabeza y dijo:
-No lo creo, yo voy a la casa, ustedes vayan a la de Rei.
-¿Por qué?
-Mis padres no están y queremos estar un rato solos, ¿verdad mi príncipe?
-Si princesa, creo que un tiempo los dos solos es lo que quiero en estos momentos.
-Ok decidido entonces, ustedes a la casa Tsukino y nosotros nos vamos a la casa Chiba.
Diciendo esto, Diamante tomó a Rei de la mano y se dirigieron a su auto. Ya en el auto Rei iba muy pensativa. No lo había mencionado en su despedida hacia su casa, pero notó que pronto Serena se le olvidaba el asunto del que estaban hablando, se le hacía sumamente extraño. ¿Qué era lo que realmente tramaba el papá de Sere y por qué tenía un mal presentimiento sobre eso?, tan sumida estaba en sus pensamientos que apenas pudo captar la pregunta de Diamante.
-¿Pasa algo Rei?
-No nada, no me hagas caso, son cosas sin importancia, olvídalo. Mejor te apuras mis padres tampoco están en casa -dijo con una voz de lo más sexy, o al menos era lo que Diamante pensaba. Por lo que se apresuró a llegar a la casa de los Chiba.
.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.
-Sabes Darien, soy tan feliz, el tenerte conmigo es lo más maravilloso de este mundo. No puedo creer que mi vida haya cambiado tanto en un año. ¿Eres feliz Darien?
-Por supuesto que soy feliz, y más si te tengo entre mis brazos -al decir esto la acercó más a su abrazo y la besó en la sien, bajando por la orilla de la cara hacia el cuello. Donde se demoró en probar la piel de su amada niña–. Sabes tan delicioso princesa.
-Darien no hagas eso, mira que Diamante puede llegar o en el peor de los casos Shingo.
-No me importan realmente ellos, sólo quiero estar contigo así, además las cosas que tengo planeado hacer son para hacerlas contigo, no con tus hermanos -al decirle esto le dejaba un cálido camino de besos desde su boca hasta el valle de sus pechos, al mismo tiempo con una de sus manos tomaba posesión de su cintura y la acercaba a su cuerpo. Los dos yacían desnudos en la cama de Serena, cuando oyeron un leve golpe a la puerta, que los sobresaltó.
-Serena, será mejor que te apresures para salir, tus padres llegan en poco tiempo.
Se escuchó detrás de la puerta de la habitación de Serena, al momento se incorporó en la cama, tratando de taparse con la sábana. Por su parte Darien miró la puerta fijamente y lanzando algunas maldiciones se sentó en la cama.
-Luna ¿qué dices? -Se abrió la puerta de la habitación y Luna entró, no se sorprendió mucho de ver a Serena y Darien desnudos, lo que realmente tomó por sorpresa a Serena–. Luna, ¿qué haces?, pero que demonios…
-Cálmate Serena, que aquí los únicos que no se han enterado, que todo mundo sabe que están en situaciones comprometedoras, son ustedes.
Y mirando fijamente a Darien agregó:
-Bueno por lo que veo sólo tú eras la única que no sabía.
Serena estaba realmente en shock por la declaración de Luna y le tomó varios segundos procesar la información que Luna dijo.
-¿Quién sabe?, ¿y cómo es que yo no sé qué todos saben? -al momento se escuchó una carcajada y Serena volteó a ver a Darien–. Amor no creo que sea momento de reír, ¡no es broma!
-Ya lo sé princesa, pero no puedo evitar pensar que todos en esta casa saben lo que hacemos y tú te preocupes por que lo averigüen tus hermanos.
Señaló él con una sonrisa bastante encantadora y que siempre dejaba a Serena extasiada y en esos momentos completamente… excitada.
-Bueno como sea, Luna, exijo saber ¿quién demonios sabe?
-Bueno Serena, es algo personal e íntimo, pero no podemos evitar ser felices, cuando tú eres la persona más feliz en estos momentos, bueno junto con Diamante, sólo te puedo decir que los únicos que no saben son tus padres. Y que por cierto no deben de tardar en llegar... por eso quiero que, Darien te vayas a la habitación de Diamante, tomes una ducha y te cambies –ordenó mirando al chico que todavía sonreía, y después viendo en dirección de la rubia, mencionó–: y tú Serena, será mejor que te metas a darte una ducha también. Pero que esperas niña, apresúrate. Que yo arreglo esto –informó mientras, con las manos, señaló la habitación y la cama, donde minutos antes Sere y Darien estaban acostados.
Darien tomó su bóxer que le tendió Luna, se los puso y se dirigió a la habitación de Diamante, no sin antes darle un beso bastante apasionado a la rubia, dejando a Serena bastante confundida por lo que acababa de pasar. Ella sólo pudo dirigirse al baño y se metió como un robot a tomar la ducha.
Luna estaba terminando de arreglar la habitación de Serena, cuando escuchó que Ikuko llegaba a la puerta.
-Luna, ¿dónde se metió todo mundo?, ninguno de mis hijos esta en casa y necesitamos hablar con ellos.
En esos momentos escuchó que Serena salía del baño envuelta en una toalla. Esta al ver a su madre se quedó de pie sin moverse y conteniendo el aliento.
–Serena ¿por qué te estabas bañando a esta hora?
-…-Serena seguía en shock, pensaba que si su madre hubiera llegado media hora antes, la hubiera encontrado aún en su cama con Darien.
-¿Serena, no me escuchaste hija?
-Lo que pasa es que ella y Darien estaban nadando y decidieron ducharse -aclaró Luna.
-S…si, mamá, eso fue –confirmó dibujando una sonrisa tímida.
-Bueno, no creo que eso sea motivo suficiente como para que no me contestes ¿o si?
-Hay no mami claro que no, es sólo que me sorprendió verte aquí, ¿qué no se supone que tenían que llegar hasta mañana?
-Pues esa era la intención, pero tú padre dijo que tenia asuntos que no podían posponerse. Así que aquí estamos, por cierto quiere hablar con todos, ¿dónde están tus hermanos?
-No sé, creo Diamante esta con Rei, pero Shingo no tengo idea, ¿tú sabes donde esta Shingo, Luna?
-No Sere, lo más seguro este… estudiando.
Serena volteó a ver a Luna, no comprendía el significado de esa pausa, la información le llegó del otro lado de la puerta.
-Ella cree que Shingo esta con Hotaru.
-Ah, si yo creo que si debe estar estudiando, con eso de que en un año se va a Harvard, aunque pensándolo bien, yo no entiendo que tiene de malo que se vaya a Cambridge, le queda mucho más cerca. Gracias amor, pero será mejor que bajes a la sala. Así mamá no tendría alguna sospecha, aunque pensándolo bien…
-Pues yo tampoco lo sé, pero estoy segura que algo tiene que ver con que Diamante y tú estén ahí -le aclaró su mamá, ella sabía exactamente por que su hijo no iría a Cambridge, y era por Kenji. Pero no les diría nada a sus otros hijos, era algo que no lograba entender–. Bueno, entonces Luna trata de localizar a Diamante y Shingo y tú Sere, apúrate a cambiar.
-Si mami, te veo abajo.
Al decir esto Ikuko y Luna salieron de la habitación y se dirigieron a la sala, pero antes se encontraron con Darien y Diamante en el pasillo del segundo piso. Ikuko saludó a los dos y les dijo que esperaran a Sere en la sala. Todos se dirigieron para allá. Mientras tanto Serena se ponía unos jeans y su sudadera favorita en color blanco. Siempre le gustaba estar lo más cómoda posible. Cuando llegó a la sala vio a su padre, el cual tenía un semblante demasiado serio, el cual no presagiaba nada bueno, lo presentía. Ya estaban todos, incluidos Darien y Rei, que eran considerados parte de la familia y sólo la esperaban a ella, de inmediato fue a sentarse a un lado de Darien y Rei.
-Bueno papá, ¿de qué se trata todo este asunto?
-Tranquilo Diamante, todavía no estamos todos. Sólo falta Lita.
-¿Lita?, y ¿ella que tiene que ver papi?
-Calma hija, mejor esperemos a que llegue, que no debe tardar, y les explico todo. ¿Están de acuerdo? -les comunicó Kenji, y en esos momentos se escuchó el timbre de la casa-. Bueno, creo que no tendremos que esperar mucho más.
Lita llegó donde se encontraba su familia, era la hija del hermano de Kenji y quería a sus tíos y primos muchísimo, los saludó y se sentó al lado de Rei.
-Bueno ahora si estamos todos, pero antes que empiecen con alguna errónea conjetura, les informó que lo que les diga aquí será privado. Para empezar lo que les tengo que decir es que la empresa tiene problemas, he decidido que a partir de mañana, Diamante entrarás a trabajar para ayudarme un poco, además ya va siendo hora de que sepas el manejo de todo.
Diamante se desconcertó un poco, de lo único que estaba seguro es de que su papá jamás, pero jamás permitiría que él estuviera en la empresa. Asintió sin mucho entusiasmo y miró a Shingo. Este veía a su madre con ojos de reproche y algo de odio. Diamante se dio cuenta de esto.
-Por otro lado Serena, necesito que pongas tus acciones a nombre de Lita.
Serena y Lita se quedaron viendo y Diamante no comprendía que era lo que pasaba, primero ¿él entrar a la empresa y después Lita con las acciones de Serena?, ya no entendía, volvió a mirar a Shingo y estaba completamente furioso, no sólo con su madre sino que también con su padre, eso era algo que tampoco entendía.
-Pero papá, ¿por qué le tengo que pasar mis acciones a Lita?, digo es mi prima y la quiero como mi hermana y por supuesto que las ponemos a su nombre, ¿pero no comprendo?
-Bueno, es algo que sinceramente no te queríamos decir hija, pero… no nos queda más alternativa -mirando fijamente a Ikuko, Kenji prosiguió-: Hemos, bueno tú has estado recibiendo…
En esos momentos Ikuko con un pequeño gesto de cabeza dirigido a Shingo, lo obligó a Sentarse y quedarse callado. Él se había parado para encarar a su padre. Y al ver a su madre se sentó. Pero fue algo que no pasó desapercibido ni por Rei, ni por Diamante.
-"¿De qué va todo esto Di?, ¿por qué de repente Shingo esta tan furioso con ellos?"
-"No tengo idea amor, pero lo averiguaré. Además esto no me gusta, ¿por qué de repente mi padre quiere que trabaje con él si nunca me ha querido cerca de sus negocios?, hay algo que no encaja aquí.".
-¿Qué papá, de que se trata todo esto?
-He recibido amenazas en tu contra.
-¡¿Qué?! -todos los chicos gritaron, Diamante y Darien se pararon y vieron a Serena, quien estaba procesando la información que le dio su padre, sin embargo, no sabía que pasaba ni donde estaba, de repente vio a su madre y se desmayó. Rei y Lita trataron de reanimarla, Darien la acomodó en un sillón y tomó su mano.
Ikuko miró fijamente a Shingo y después a su esposo, para recorrer la vista hacia donde estaba Serena, la vio tumbada ahí tan indefensa, en esos momentos se odió y lo odió más a él, por causar tanto dolor a su familia. Sin poder decir nada y sin ningún apoyo más que el de Shingo se dejó caer en ese lugar, impotente.
Diamante se dio cuenta de todo eso, pero estaba tan preocupado por Sere que no le dio mucha importancia. Sin embargo, había otra persona que se dio cuenta de todo y a la vez iba encajando las piezas del rompecabezas que se iba formando a su alrededor, no tenía la menor idea del por qué, pero sabía que se estaba armando un gran problema o algo por el estilo, aún quedaban puntos por descubrir y lo haría antes de que fuera demasiado tarde.
Serena, poco a poco, fue recobrando el conocimiento, se sentó y viendo a su padre con lágrimas en los ojos le exigió una respuesta.
-Papá, ¿qué quisiste decir con eso?
Nadie se había atrevido a preguntar, hasta que ella rompió el silencio.
-Bueno, te dije que es algo que no creímos que fuera lo más conveniente para decirte, pero es la verdad hija, hay una serie de amenazas de muerte hacia ti. No es una ni dos, han sido aproximadamente desde hace un año y no sabemos todavía el motivo. La policía investiga, pero estamos preocupados. Es por eso que tu madre y yo decidimos contratar guardaespaldas para ti.
-¿Guardaespaldas?, mira papá… agradezco el que se preocupen, pero no creo que eso sea buena idea, además ustedes saben que siempre estoy acompañada de mis amigas o de Darien. Y pues no le veo el caso.
-Serena no seas necia y acepta lo que dicen tus padres.
-Pero Rei, yo no quiero tener guardaespaldas. Además oíste a papá, la empresa esta en problemas y no creo que sea conveniente gastar en guardaespaldas.
-No te preocupes por eso Sere, yo les pagaré si eso sirve para que estés segura. Princesa, no me voy a arriesgar en tu seguridad, así que no voy a aceptar un no como respuesta.
Darien le acarició la mejilla y tomando su mano le dio un beso gentil, se giró hacia donde estaba Kenji y agregó–: espero que estén de acuerdo. Yo pago los servicios de los guardaespaldas, y me supongo que ya tiene a alguien en mente señor, ¿o me equivoco?
-Gracias Darien por ofrecerte a pagar, pero no creo…
-Si es por la seguridad de mi princesa, cualquier cosa… no importa el precio.
-Gracias de nuevo Darien, pero no tenemos todavía quien la pueda…
-Si me permite señor Tsukino -interrumpió Rei–, si no le molesta, yo conozco a alguien que se puede encargar de la seguridad de Serena.
-¿De verdad Rei?, eso seria fantástico, ¿verdad Ikuko?
-Si cariño sería fantástico.
Rei no dejó de notar que Kenji se enojaba por ofrecer ella a los guardaespaldas, y tampoco, pasó por alto, que Ikuko estaba más pálida que de costumbre.
-Bueno Rei y ¿quienes son esas personas o es uno solo?
-Son unos grandes amigos míos, son dos y si gustan les llamo en estos instantes para que, a partir de ahora, estén al cuidado de Sere.
-Sería grandioso, gracias hija -Ikuko se acercó a Rei y la abrazó, eso confirmó las sospechas que tenía Rei, algo grave pasaba. Con esos pensamientos se acercó al teléfono y marcó un número, todos estaban al pendiente de su llamada.
-Hola, están disponibles…, si en estos momentos…, ok entonces los espero…, no en casa de Diamante…, no, yo no, pero…, así es, absoluta discreción -trancó el teléfono y dijo–: Ya esta todo listo, llegan en una media hora.
Darien abrazó a Sere y le susurró al oído.
-Sere amor, no te preocupes por todo esto, saldremos adelante, te amo y nadie nos separará, ni siquiera unas estúpidas amenazas. Me acompañas a la cocina por una tasa de té.
Sere asintió, todavía sentía un gran peso sobre el pecho que no la dejaba respirar, se levantó y sonriendo cruzó la habitación abrazada de Darien mientras se dirigían a la cocina.
-Darien, estoy muy asustada, no sé… más bien no entiendo ¿por qué yo?, Shingo y Diamante ¿no cuentan acaso? Y no estoy diciendo que quiero a mis hermanos muertos, no, eso jamás, pero ¿por qué solamente me amenazan a mi y quién lo hace?, ¿por qué me quieren hacer daño?
-No lo sé princesa, pero te aseguro que lo sabré y a ti no te va a pasar nada, ¿de acuerdo?
Le sonrió, pero muy en el fondo sabía que las cosas no iban a ser fáciles a partir de ahora. Nunca lo había intentado, pero pensó que si con Darien lo hacía tal vez funcionara. Se extendió y buscó dentro de su mente un canal para contactarla.
-¿Rei?, ¿puedes oírme?
-¿Pasa algo Serena?
-No nada, es sólo que me siento muy mal, podrías venir, por favor.
-Voy enseguida y ¿Sere?
-Dime
-Lo hiciste bien, para ser la primera vez.
Serena sintió la risa de Rei en su mente, consideró que no todo estaba tan mal, después de todo ella era una luchadora y sus amigas no la dejarían sola.
Lita y Rei llegaron a la cocina y se sentaron junto a Sere y sin decir más se abrazaron.
.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.
Pasó una semana desde que Serena se enterara que estaba en peligro de muerte, los guardaespaldas que recomendó Rei, eran estupendos y muy atractivos. Gemelos, guapos y con un cuerpazo, definitivamente era la envidia de sus amigas, sobre todo Mina.
-Serena eres demasiado injusta, mira que poner a dos bombones de ese calibre frente a mi, y ¿para qué?, para que me digas que no me acerque a ellos.
-Te lo digo por tu propio bien Mina, además si Rei se entera, arde Troya.
-Pero no le vamos a decir a Rei, anda Sere porfa –insistió Mina haciendo un puchero al que sabía que Sere, no se podría negar.
-¿Qué es lo que no me van a decir?
Las dos rubias miraron a la pelinegra que se acercaba, Lita y Amy sólo rieron de la cara que puso Mina.
-Nada Rei, olvídalo.
-Mira Mina, si estas pensando en Phobos y Deimos, de una vez te digo que te alejes, no son… no eres el tipo de chica que les interesa a ellos.
-Ya Rei, no espantes a Mina, que después se lo va a creer.
-Si no la estoy espantando Amy, estoy diciéndole la verdad. Además si te veo cerca de ellos, yo misma te parto cuanta…
-¡Rei! -gritaron todas.
-Bueno ya, hagan de cuenta que no dije nada. De todos modos dudo que te hagan caso -lo último lo dijo en un susurro, sin embargo la alcanzó a escuchar Serena. La cual se rió y abrazó a Rei.
-Rei de verdad no sé cómo te aguanta mi hermano, bueno pero siempre te estaré agradecida por los chicos, son fenomenales.
-¿Qué dices, ellos fenomenales?, más bien serían fenómenos, pero hay Sere, de plano si que estas mal de tu cabecita.
-¡Rei, no seas así conmigo! -y haciendo un puchero agachó la cabeza.
-Serena por Dios, deja de ser tan infantil y será mejor que ya te apures, Darien te esta esperando en la casa.
-¿En serio, Rei? -y al decirlo se le iluminaron los ojos, Rei sonrió y le quedó más que claro que su mejor amiga estaba súper enamorada de su hermano.
-Bueno entonces, las dejo chicas y nos vemos mañana en mi casa.
-No Sere, nos vamos a ver en la casa de Lita.
-Oh de acuerdo Amy, entonces hasta mañana.
En esos momentos Rei sintió un latigazo en el corazón, supo inmediatamente lo que había detrás de Kenji y los sucesos que, aunque asilados, parecían encajar de forma efectiva en Sere.
-Serena -con miedo en la voz Rei le llamó-, espérame, mejor voy contigo.
-No Rei, no es necesario.
-Si Sere es muy necesario, necesito hablar contigo.
-¿Pasa algo malo Rei?
-Nada, sólo déjame acompañarte, si.
-Bueno, entonces nos vemos mañana chicas.
.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.
-¿Me vas a decir que te pasa Rei o es sólo por fastidiarme que vienes conmigo?
-Serena si serás tonta. ¿Crees que si deliberadamente viniera contigo, hubiera dejado mi coche en el parque?
-Creo que no verdad, ¿pero entonces de qué se trata?
-No tengo idea, tú sabes que eso de la telepatía no es mi único don, ¿verdad?
-Según me has dicho también puedes ver lo que va a pasar en el futuro, aunque no sé como lo hagas, pero suena fantástico, por cierto ¿sabes cuando mi querido Darien me propondrá matrimonio?
-Sere, no es un juego y no he tenido esa premonición. Pero si tuve una que tiene que ver contigo.
Serena percibió su tono bastante desesperado.
-Rei, ¿qué es?
-Sere ¿te acuerdas de la vez que nos hablaste de un asesinato? Y después ya no le dimos importancia, pero ¿te acuerdas?
-Si, pero que tiene que ver con esto o conmigo, ya que en esas estamos.
-Pues estuve investigando un poco, con la ayuda de Di, y lo que encontramos me dejó bastante sorprendida.
-¿Qué encontraron y por qué Diamante no me ha dicho nada?
-Bueno pues verás, él no…, como te lo explico…, no esta a gusto con estos dones. Y últimamente se ha puesto muy distante conmigo, ¿sabes cuantas veces lo he visto esta semana?
-Todos los días Rei, él siempre dice que te va a ver en las noches después de que llega de la oficina.
-Pues no Sere, no se que haga o con quien este, pero a mi no me ha visto desde ese día que tu papá habló con todos nosotros. Me llama todos los días, pero me dice que tiene mucho trabajo y que no nos podemos ver. No es que me este quejando, pero todo esto esta mal.
-Rei explícate, porque realmente no entiendo a dónde quieres llegar con todo esto.
-Bueno es difícil y no me lo vas a creer, pero por favor, antes de que te enojes o me eches de tu vida y me desprecies como hermana, oye lo que tengo que decirte, ¿por favor?
-Ya Rei deja de ser melodramática y dime ¿qué es lo que pasa?
-Sere me vas a odiar y tu familia también y por consiguiente mi familia también.
-Bueno, te voy a odiar en estos momentos si no te explicas.
-De acuerdo, mira, tuve una premonición, por lo que vi y si no me equivoco será esta noche lo de ese asesinato.
-¿De veras Rei?
-Así es Sere, pero me preocupa más que… bueno no sé como lo tomes, pero por favor escúchame bien.
-¿Se trata de mi familia o mejor dicho, de mi?
-Si, lo siento, pero tú eres la persona que moría en mi premonición.
Serena la vio a los ojos y descubrió que su mejor amiga le decía la verdad, con lagrimas en los ojos movió la cabeza y se cubrió la cara con sus manos y en un susurro apenas audible le comentó a Rei.
-¿Qué… qué voy a hacer Rei?
Rei se acercó y la abrazó tratando de consolarla y evitar que siguiera temblando.
-Tranquila Sere, algo se me ocurrirá, pero por favor no le digas a nadie, de acuerdo. Es más llámale a Darien y dile que estas conmigo, pensaremos en un plan para salir de esto, dile que lo verás un poco más tarde, tampoco queremos que él lo sepa, ¿verdad?
-No Rei, no le digas nada a Darien, será terrible. Pero tienes razón le hablaré.
Serena le llamó a su novio y esté no muy convencido le dijo que era una ocasión especial y era indispensable que se encontraran para la cena. Serena le dijo que no habría problema, que sólo tardaría un par de horas con Rei. Le mandó un beso y colgó.
Mientras tanto Rei le había indicado a Phobos que las llevara a su casa, que tenían un plan en el cual pensar. Phobos asintió y tomó el volante para llevar el auto a una zona apartada de la ciudad. Llegaron a una pequeña casa de un piso, medio escondida entre la maleza. Rei y Serena bajaron del auto y se dirigieron a la entrada de la casa.
-Rei esto realmente es precioso.
-¿Si verdad?, a mi me encanta venir, de hecho cuando no estoy para ninguna de ustedes, ni para nadie… me vengo aquí a pasar un rato con mis hermanos.
-Rei, realmente los quieres mucho ¿verdad? -al decir esto señaló a los gemelos que se quedaban en el patio para vigilar. Rei los vio y les sonrió.
-Si Serena, los quiero mucho, pero esa historia te la contaré después. Por el momento entremos y hay que solucionar esto, creo que te están vigilando así que no podemos demorar mucho, ya tengo algunas ideas, pero necesito que estés dispuesta a todo para poder ayudarte. ¿Lo estás?
Suspirando entró Serena a la casa y se dirigió a un sillón que se encontraba ahí. Miró alrededor y aunque muy austero el mobiliario, dejaba ver el buen gusto de los gemelos. La estancia abarcaba toda la casa, no tenía divisiones y al fondo se apreciaba la cocina y en medio de esta, una pequeña mesa donde comer. A un lado estaba un sillón y enfrente un equipo completo de música y tv, del lado derecho de la entrada había un tipo oficina, con dos escritorios y varias computadoras conectadas entre sí. Tenía unas escaleras que dejaban ver el balcón y tres puertas en donde supuso que serían las habitaciones de los gemelos.
-Bueno esto por dentro parece de fantasía, sólo faltaría una chimenea y queda perfecto.
Rei sonrió y después de darle una mirada a la casa asintió con la cabeza.
-Ya les dije que eso le hacía falta, pero no me hicieron caso, prefieren abarcar todo en su estudio -y señaló hacia donde se encontraban las computadoras-. Son unos nerds aunque no lo parezca.
-Bueno y entonces ¿que haremos? Porque no esta en el plan morir todavía.
-No, ese no es el plan. El plan creo que será el fingir tu muerte y creo que a mi se me tomará como la culpable.
-¿Tú, pero porqué?
-Bueno según lo que vi, morías y todos me culpaban a mi, porque fui la última en verte y discutimos de algo, no sé si sea verdad o sólo tengamos que fingir esa discusión. Pero como sea es importante tener los datos que podamos, ¿has visto a Esmeralda últimamente?
-No, ¿qué tiene ella que ver en esto?
-No sé, es algo difícil de comprender Sere, pero ella esta involucrada, no sé cómo todavía, pero veo a más gente dentro de este embrollo. Incluso veo a las chicas, pero eso lo resolveremos después, ahora me interesa salvarte a ti.
-Si tienes razón, desapareceré y ni siquiera eres capaz de tranquilizarme. Vaya amiga que tengo.
Se cruzó de brazos haciendo un puchero, intentando sonar enojada con Rei.
-Por favor Serena, no seas así conmigo, trato de...
-Es broma Rei, estoy muy nerviosa, pero me atengo a tu plan. Hay que hacer lo posible para que todo el mundo crea que morí, en especial mi padre y después de eso te necesitaré para investigar el ¿por qué?
-Entonces así se hará. Te vas a casa de Darien, regresas en tu auto y te seguirán los muchachos, pero en vez de que seas tú la que conduzca el auto se lo dejaremos a Deimos y te iras con Phobos, así cuando sea el accidente Phobos me llamara y me dirá "esta listo", esto es para que se tenga constancia de la llamada…
-Te estas poniendo en una posición que no me gusta, preferiría que ninguno te llamará.
-Lo sé, pero es necesario, para que todos estén convencidos que yo tuve algo que ver, sin embargo, trataré de que sea casualidad el que esté ahí, ok.
-Bueno, te parece si te llamo para que me encuentres en donde creas es el accidente, así te platico lo que me dijo Darien, que por cierto esta muy raro, tú no sabes nada, ¿verdad?
-Serena, quieres enfocarte en lo que estamos hablamos por favor, pero tienes razón no sería mala idea el que me llames para vernos. Y así es mas fácil manejar las cosas, pero ten en cuenta que deben estar vigilándote, por lo que tienes que obedecer exclusivamente a Phobos. Para evitarnos que algo te llegará a pasar de verdad.
-¿Pero no le pasará nada a Deimos?
-Nada le pasará, confía en mi, ok.
-Rei, alguien nos esta vigilando, será mejor que nos vayamos.
Asomándose por la puerta estaba Deimos y esperó a que Rei y Serena salieran para llevarlas a casa de Darien.
-Debe ser la persona que intentará matarme, pero no sabe la que le espera.
Subieron juntas al auto y se fueron.
.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.
-Darien, hola.
-Hola princesa, pensé que no llegarías, pero pasa por favor.
Haciéndose a un lado de la puerta le dejó la entrada libre a Serena, que inmediatamente que entró al departamento de Darien, se fijó que su novio lo había "redecorado" con muchísimas rosas rojas.
-¡Wow!, Darien esto es asombroso, ¿qué celebramos cielo?
-Es una sorpresa, ¿tienes hambre?
La tomó de la cintura para conducirla a donde estaba la mesa, que tenía pétalos de rosas sobre ella, junto a los cubiertos y la vajilla más delicada que había visto, con una botella de vino a un lado. Darien la sentó en la silla y después el tomó el otro lugar.
-Ok, esto es demasiado freaky para mi, ¿de qué va todo esto?
Darien se rió, una sonrisa que derretiría los polos.
-Me parece que podemos cenar y después lo sabrás.
En eso llegó un mesero con los platillos que degustarían. Pasó la cena como un agradable rato para ambos. Serena estaba súper intrigada con la cena y Darien, aunque no se le notara mucho, estaba muy nervioso. Se tomaron la botella de vino y les trajeron otra. Terminaron con una rebanada de pastel, el favorito de Serena.
-Bueno Serena, ahora que hemos terminado, ¿quieres salir al balcón?, se ve hermosa la luna, y como se que te encanta.
-Claro amor, me encantaría y así aprovechamos para que me digas que te traes entre manos, ¿te parece?
Darien asintió y se dirigieron a la puerta que daba al balcón, al salir había dos sillas colocadas justo en dirección a la luna llena, que en esos momentos daba la impresión de ser la más bonita de todas. Estuvieron sentados platicando por varios minutos.
-Darien, esta noche ha sido fantástica, pero me tengo que ir.
-¿En serio princesa?, ¿no habría manera de convencerte para que te quedes conmigo esta noche?
-Amor, ¿que tienes en mente? -le estaba seduciendo y lentamente le puso la mano en el cabello y lo acercó a ella. Sus labios estaban demasiado juntos, Darien sintió que Serena estaba temblando, la besó y después de quedarse sin aire, le mencionó:
-Tienes frío cielo, ponte mi chamarra para que te calientes un poco.
-No Darien, porque después serás tú el que tenga frío.
-No importa, además tengo más resistencia al frío que tú -le dedicó una sonrisa y fue por su chamarra, comprobando que en el bolsillo derecho estuviera la cajita, regresó al lado de Serena y le colocó la chamarra.
Serena se abrazó e inhaló, dejando que el olor a Darien inundara sus pulmones. Sonrió y se dio la vuelta para poder abrazar a su príncipe.
-Amor, es una extraordinaria velada, pero en serio me tengo…-un estornudo la interrumpió.
-Creo que te vas a enfermar princesa, en mi chaqueta hay un pañuelo, si lo necesitas.
-Gracias -buscó en los bolsillos de la chamarra y al meter la mano en el bolsillo derecho sintió algo, se extraño así que lo sacó, enseñándole la cajita de terciopelo a Darien.
–Amor, no encontré un pañuelo, pero ¿qué es esto?
-Eso princesa mía, es la razón por la cual te invite a cenar hoy.
-Ok, pero ¿qué es? -con un semblante que indicaba que no entendía y no tenía ni idea de que significaba la famosa cajita.
-Ábrela y lo sabrás. Pero siéntate primero -la tomó del brazo y la sentó en sus piernas-. Ahora si ábrela.
Serena con un poco de temor abrió la caja, encontrándose con un anillo de oro blanco que tenía incrustado un hermoso diamante. Se sobresaltó y con ojos llenos de lágrimas que luchaban por salir, lo miró y con la mirada lo interrogó.
-Si princesa, eso es un anillo de compromiso. Y ahora es cuestión que me respondas una cosa. Serena Tsukino, toda mi vida luché y busqué a la persona con la cual interactuar de un modo diferente, busqué y encontré un amor que va más allá de lo que jamás hubiera imaginado, un amor que me llena de dicha y mi corazón se empequeñece ante ti. Te he demostrado muchas veces mis verdaderos sentimientos, pero hoy tengo la oportunidad de remediar en alguna forma, todos esas emociones y todo ese amor que desbordas hacia mi, en algo que siempre me hará feliz, Serena ¿quieres ser mi esposa? -sacó el anillo de la cajita y con Serena asintiendo, se lo puso en su dedo, besándolo después.
Serena ya no pudo contener más el llanto y abrazó a Darien, sufría, esa era la verdad. Era el mejor momento de su vida y todo se acabaría en unas horas, y todo por culpa de su padre. Lloró, no había escapatoria, si quería vivir tendría que renunciar al momento más maravilloso de su vida. Aún con lágrimas le dedicó una leve sonrisa a Darien y le dio un último beso, el que sería su despedida.
-Te amo Darien, jamás lo olvides -con un nudo en la garganta se paró y corrió hacia la puerta. Darien se sorprendió y no tuvo tiempo de reaccionar. Cuando lo hizo sintió una opresión en el pecho, como si algo malo fuera a ocurrir. Corrió hacia la entrada de su departamento y ya no vio a la niña que le robó el corazón. Siguió corriendo ahora hacia el elevador y tampoco estaba, logró bajar las escaleras lo más rápido que pudo y alcanzó a ver como Serena subía a su coche y arrancaba.
-¡Serena!, ¡Serena!
.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.
-Serena estás bien, ¿qué pasa?
-Rei, necesito hablar contigo, te veo en el parque.
-Si claro voy para allá.
Serena colgó su celular y se dirigía a encontrarse con Rei, cuando a un lado de la carretera apareció otro vehículo, Serena se espantó y frenó. Al darse cuenta de que eran Phobos y Deimos, salió rápidamente de su auto y se subió a donde la esperaba Phobos, en lo que Deimos subía al coche de Serena y seguía conduciendo.
A bordo del otro auto Serena iba metida en sus pensamientos hasta que vio por el parabrisas como Deimos perdía el control del auto en una curva sobre la carretera, sin más por hacer, impotente vio como el coche dejaba la carretera para impactarse en la barrera de contención, explotando en el mismo momento que lo hacía. Gritó y Phobos le tapó la boca, mientras ya marcaba a Rei.
Serena estaba en shock, sin embargo, Phobos le indicó que se escondiera en el coche y que no saliera para nada. Asustada se escondió lo más que pudo, era una ventaja tener los vidrios polarizados, sin embargo, no eximía que algún curioso se asomara. Todo paso en segundos, pero para ella era como si hubieran pasado años, de repente se sentía tan vieja, miró su mano y acarició el anillo. Eso le dio un poco de fuerzas. Se sobresaltó cuando Deimos subió a la camioneta.
-Rei ya viene, el coche quedó completamente destrozado, no hay forma de que alguien pueda recuperar un cadáver. Será mejor que te quedes aquí sin moverte y sin decir nada, veo que se acerca un auto. Serena, no voy a permitir que te pase nada, tampoco mis hermanos. Rei te quiere mucho, como su hermana, así que es responsabilidad de nosotros protegerte.
Se detuvo el coche a unos cuantos pasos de donde estaba el coche de Phobos. Darien bajó y lo primero que vio fue a Phobos tratando de apagar el fuego. Volteó a ver a Deimos y este sacaba un extinguidor del auto.
Se abalanzó sobre él y le golpeó.
-¡¿Que demonios pasó, se supone que la cuidaban?!
-Darien por favor cálmate no pudimos hacer nada, salió de tu departamento y apenas nos dio tiempo de ver por donde venía, cuando llegamos aquí ya estaba así… todo esto.
-¡Que me calme, son unos desgraciados, sabían que estaba en peligro y la dejaron sola!
Unas luces se vieron en la carretera por el otro lado de donde había llegado Darien. El auto se detuvo junto al de los gemelos y vio salir a Rei, la cual dejó la puerta de su auto abierta. Con lo ojos fijos en el accidente se dirigió a Phobos.
-¿Qué pasó?
-Ella iba muy rápido y no nos dio tiempo de nada, cayó y esta todo destruido, no hay forma de que ella haya sobrevivido.
-¿Estas completamente seguro de eso?
-Si Rei, no hay nada que hacer.
-Darien deja en paz a Deimos. Suéltalo.
-¿Qué te pasa Rei?, mi novia, mi… mi prometida acaba de morir y a ti solo te interesan estos imbéciles.
Al decir esto empezó a llorar. Hace mucho tiempo que no veía a su hermano llorar de esa manera, le rompió el corazón verlo ahí, sin vida. Pero sabía que si no actuaba rápido las cosas podrían resultar peor.
-Darien estas muy dolido, se fue ¿y qué?, ¿a quién le importa, Darien? Serena murió, no te desquites con ellos -y dirigiéndose a los gemelos–: será mejor que se queden dentro del auto, llamen a la policía y…
-Ya lo hicimos Rei, pero será mejor que tú te vayas, no tienes nada que hacer aquí.
-Darien, ya no puedes hacer nada.
-No Rei, no te conozco, era tu mejor amiga y la vas a abandonar.
Rei tenía un semblante serio el cual no cambió en ningún momento, ella estaba segura que si por un momento se dejaba llevar por los sentimientos de Darien todo se echaría a perder. Tragó saliva y se dio la vuelta para dirigirse a su auto. Se subió y arrancó.
-¡¡Rei!!
.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.
En la actualidad…
-¿Por qué Serena, por qué tuviste que irte de mi vida?
El pelinegro se meció el cabello y se levantó mientras lloraba. En ese momento sintió un tirón en su mente, alguien se intentaba comunicar con él, le dio un vuelco al corazón, la única persona que le hablaba de ese modo era Serena. Dejó que el mensaje llegara y…
-Darien, vete a casa, trata de recuperarte.
-Rei vete, no tienes perdón, lo volviste hacer… me volviste a abandonar.
-No era mi intención hacerlo Darien, mis excusas no valen nada, sólo vete a casa.
-Me iré, pero no porque tú me lo digas, ya no quiero que mis padres me vean sufriendo de nuevo y para variar por tu causa.
-Darien…
Terminó la conexión abruptamente, no estaba de humor para tratar con Rei, ¿cómo diablos se las arreglaba para ser tan imparcial y sin sentimientos?, definitivamente ella no era su hermana, no reconocía en lo que se había convertido "bruja, si eso es lo que eres", pensó. Salió de casa de sus padres y se dirigió a su departamento. Ya no soportaba un minuto más así, trataría de averiguar por todos los medios donde estaba Serena, costara lo que costara.
.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.
.x.x.x.x.x.x.x.x.x.x.
Sé que no tengo perdón por tardar tanto en actualizar, lo mismo sucede que al poner excusas no impide que la mayoría me quiera matar. Pero como por ahí dicen, si me matan no podrán saber el final de este fic.
Lo que diga o deje de decir no tiene importancia, sólo les agradezco seguir contando con su paciencia y lo único que prometo, es que si voy a terminar el fic, no pregunten cuando, por que eso ni yo lo sé. Pero va dedicado a todas y cada una de ustedes y esperen sorpresas en el próximo chap.
Después de aburrirlos con mis pretextos, paso a dar respuestas a sus rew.
Leonor de Eboli. Que puedo decir, gracias por esperar y espero este chap sea de tú agrado, por el momento voy a dejar descansar a nuestra sailor favorita un rato, pero tiene protagonismo, así que no la voy a dejar de lado completamente.
de Chiba. Mi querida amix, se que Rei tiene que solucionar sus problemas y ver que pasa con sus galanes, ¿con quién se quedara?. Ya lo sabremos. Gracias por el comen.
sere&darien. Gracias por el rew y perdón por la tardanza, pero bueno espero que te haya gustado el chap. Pronto sabremos que sucedió.
karibonita. Se que muchas sufrimos pero es que esa es la idea, luego vendrá una super-reconciliación. Y si, en este chap se muestra lo que paso a todos antes del famoso accidente.
Kaoly. Que ni pintado el nuevo nick, jajaja. Amiga brujis sabes que yo no hago nada malo, verdad? Que opinas del chap?, espero y la academy no te estrese demasiado. Gracias por el comen y por nuestro primer año. Te kero mushio.
isa1181. Bien, gracias por el comentario y lo de Rei y Diamante se vera más adelante. Y todo lo demás también, soy un poco mala, las hago sufrir un poco, jeje.
Suyi. Te agradezco infinitamente por cada rew. Poco a poco viste lo que sucedía y pues si, nada es lo que parece, jeje. Si me dio risa, pero bueno, a fin de cuentas soy un poco mala verdad?, como sea te doy un poco de gusto en lo de Darien y Sere, no es mucho pero más adelante sé sabrá. Espera y tendrás la recompensa, jajaja. Me alegro que ya estés un poco más alivianada de las obligaciones.
