Hola a todas, por fin actualizo, no saben la de cosas que han sucedido, pero bueno el capi esta aquí, espero y les guste.
Y si es un capítulo con miel y miel, jeje. Disfrutenlo!!!! Dedicado a las Mamochas y a las Gamberries.
7. Reencuentros con el pasado.
-¿Eres conciente de lo que has hecho?
-Si y no me gusta, pero no quedaba otra opción.
-Por supuesto que había opciones, no creo que él sea tan fuerte como piensan.
-Lo sé, pero sabes bien que sigo órdenes, ¿tú crees que no me duele dejarlo así?, es mi hermano por Dios.
-Siento mucho que tengas que pasar por esto Rei, pero ella definitivamente es otra.
-Ya sé, yo misma soy otra muy diferente a la chica que conociste y…-no terminó la frase, sólo verlo dolía, dolía y mucho, tampoco quiso pensar en eso, sabía muy bien que él era capaz de leer la confusión en su mente, tomó aliento y lo soltó suavemente, intentando calmar las emociones que en ese momento se congregaban en su interior. Pensando en todo y nada al mismo tiempo se quedó quieta, miró de reojo la casa que dejaba atrás y caminó.
-¿Rei?
-¿Qué?
-Te llevo.
-Gracias por el ofrecimiento Diamante, pero será mejor que no, puedo irme yo sola.
Una sonrisa curvó los labios de Diamante, se acercó a Rei, la tomó del brazo y se dirigió con ella a su auto.
-Sigues siendo impertinente y testaruda, pero aún así te llevo. Además tengo que verla, para discutir algunas cuestiones con ella.
Soltando el agarre se encaró a Diamante. Sólo lo observó por breves segundos, dándole la espalda, ella se fue caminando hacia el auto.
-Como quieras entonces.
Diamante alzó una mirada al cielo y levantó los brazos en una súplica. La siguió de cerca y le abrió la puerta para que entrara. Cuando lo hizo, se dirigió al lugar del conductor y arrancó dejando atrás a un alma destrozada.
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Luna leía un reporte de la empresa, el cual debía coincidir con lo que ella le había dicho al contador. Tan abstraída, que no se dio cuenta que entraban a la biblioteca. Las chicas en ese momento estaban cenando. Ellas tampoco se dieron cuenta de la persona que en esos momentos estaba con Luna.
Luna levantó la mirada y la vio. Le sonrió y se acercó a ella para abrazarla.
-¿Cómo te fue de viaje?, pensé que llegarías un poco más tarde.
-No puedo estar más tiempo lejos de la gente que me importa Luna, ¿acaso es malo?
-No, por supuesto que no, ¿pero estas completamente segura de lo que haces?, ellas estarán felices, pero ¿y él?
-No sé, esta muy dolido por lo que le hizo Rei, pero se recuperará más pronto de lo que se imagina. "Eso espero"-pensó
-Bueno entonces, ¿qué va a pasar con todos los planes?
-Seguiremos igual, compraremos las acciones de Kenji. Y todo el plan sigue, lo único que cambia es el hecho de que mañana a esta hora, todo mundo sabrá la clase de persona que es Kenji Tsukino. Créeme Luna, no voy a descansar hasta que este en la cárcel.
-Serena, ¿y tu madre?, ¿has pensado en ella o sólo es tu venganza lo que no te ha permitido saber como le afectará a ella todas estas decisiones que estas tomando?
-Por ella y mis hermanos es que lo hago Luna, y ¿cuántas veces hemos tenido esta discusión? No quiero volver a pasar el infierno que viví durante cinco años, alejada de mi familia, de todas aquellas personas que darían lo que fuera por verme feliz de nuevo y no metida en una caja en el cementerio.
-¿Y que hay de las personas que están contigo ahora?
-También sufrieron la separación de su familia, por el mismo motivo Luna. ¿Cuántas de esas personas que debieran de estar muertas en estos momentos nos deben la vida?, ¿y cuántas están dispuestas a darla de verdad por nosotras?, la única forma en que debe acabar todo ese sufrimiento es cortando desde la raíz, y la raíz es Kenji. Y yo soy la que cortará esa raíz.
Luna la contempló, no sabía exactamente en que momento de los últimos cinco años Serena había madurado, pero estaba orgullosa de estar a su lado, defendiendo una causa que en un principio parecía no tener salida y ahora, todo se resumía a lo que pasara mañana y esta noche sería una muy larga.
-Tienes razón Serena, no debí cuestionar tus motivos, cada uno es válido y te admiro por eso, has crecido mucho, y me alegra poder estar contigo y apoyarte-. La abrazó y le dedicó una sonrisa que infundía confianza y calidez. Así las cosas, Luna había ocupado el lugar de madre sin darse cuenta, pero Serena lo sabía y le debía mucho más de lo que jamás pensó.
-Sé que tienes miedo por mi Luna, pero ya no soy una niña y tampoco soy tan estúpida por acelerar los pasos de este plan, Kenji caerá y nada lo salvará, sólo estoy apresurando las cosas, Haruka, Michiru y Mel llegarán en unas horas, Setsuna y Hotaru llegarán mañana, sólo queda poner al corriente a las chicas con el nuevo plan. Vine con Rubeus y Jedaite, están esperando a que les diga que todo esta en orden para que entren a la casa.
-¿Jedaite esta aquí?, ¿le dijiste a Rei o a Diamante de esto?
-No tengo por qué explicar nada a nadie, ellos tienen que resolver sus asuntos y yo no puedo meterme. Los dos… los tres, están bastante grandecitos como para decidir qué hacer. Sólo espero que esto no afecte en ningún modo el plan.
En esos momentos la puerta de entrada se abrió y todas oyeron una maldición.
Las chicas se sobresaltaron y fueron a ver que ocurría, dejando la cena esperando. Salieron al pasillo que daba a la puerta de entrada, esta estaba cerrada y vieron a Rei y a Diamante discutiendo.
-Mi hermano y Rei llegaron, será mejor ir antes de que arda Troya.
Luna sonrió y se dirigió junto con ella a la sala. Llegaron y vieron la misma escena que las chicas. Ellas se detuvieron a la entrada del salón y de frente a ellas vieron llegar a Luna junto con Serena, quedando completamente atónitas.
Rei y Diamante dejaron su discusión al ver a Serena.
Diamante se rió y se fue directo a donde estaba Serena.
-Hola pequeña. Luna -al decir esto abrazó a Serena y le dio un beso.
-Di, me da gusto verte. ¿Se puede saber por qué discutían tú y Rei? -esto último lo preguntó susurrando en el oído de Diamante, por lo que nadie alcanzó a escuchar.
-Bueno, es algo personal, ¿verdad Rei?
-¿Qué cosa? -con un tono que denotaba que Rei estaba molesta.
-La pequeña discusión que teníamos, que es algo personal.
-Eres un estúpido arrogante, será mejor que te alejes de mí-. Diciendo esto se dirigió en dirección a las chicas.
-Es la última vez que tu estúpido y descerebrado hermano se me acerca, así que es mejor que se lo aclares-. Y pasó hacia las escaleras que conducían a su habitación.
Las chicas seguían en completo shock. Se quedaron completamente paradas sin moverse, hasta que Mina logró sobreponerse después de unos cuantos segundos.
-¿Tú?, ¿pero que demo…? -. La rubia no sabía que era lo que pasaba, pensó que sus amigas estaban vivas, pero nunca le pasó por la mente que ella lo estaba.
-Hola Mina, chicas, sé que es una sorpresa muy grande, pero es necesario que sepan la verdad.
-Se…Sere…¿de verdad eres tú? -Lita se acercó a Serena y la tocó, con algo de miedo y excitación. No podía creer que su prima estuviera viva.
-Si Lita, soy yo y perdónenme por no decirles antes, ahora si me lo permiten, quiero explicarles que fue lo que pasó y el motivo por el cual estoy aquí.
-Por supuesto Sere, me da gusto que realmente estés aquí, es increíble, pero…
-Gracias Amy, pero no estaría aquí si Rei no me hubiera salvado la vida.
-Por cierto, vi a tus amigos afuera. Será mejor que les diga que entren. Nos vemos más tarde, necesito hablar contigo -la interrumpió Diamante.
Serena asintió y vio como Diamante volvía por la puerta de entrada y se dirigía al exterior de la casa. Ella se dirigió a las chicas las cuales estaban cerca de ella.
-Bueno, ¿por lo menos puedo abrazarlas?, hace mucho que no las veo y realmente las extrañaba.
-¡Claro! -dijeron las tres chicas y se abalanzaron sobre Serena, después de un par de minutos en que se abrazaron y salían algunas lágrimas, Serena les sonrió y les indicó que la siguieran a donde se encontraban cenando.
-Terminen su cena chicas, que empezaré a contarles lo que ha pasado en todo este tiempo. Y el motivo por el cual están aquí.
Mientras tanto Diamante llegaba al lugar donde estaban Rubeus y Jedaite y les indicó que podían entrar. Rubeus se adelantó y Diamante y Jedaite quedaron unos pasos atrás y antes de entrar a la casa Jedaite lo encaró.
-¿Qué haces aquí?
Diamante volteó a verlo y le dirigió una mirada llena de furia.
-Y a ti que te importa, lo que haga o deje de hacer aquí es asunto de Serena y de nadie más, ¿te quedó claro?
-No, la verdad es que no, y te advierto que será mejor que no te acerques a Rei.
-¿O sino qué?, mira niño, no te tengo miedo y el hecho es que la que decide con quien estar es Rei, te guste o no te guste, niño.
Jedaite estuvo a punto de golpear a Diamante, pero en esos momentos las luces de un auto los iluminó y ambos voltearon a ver de quien era el auto que se estacionaba. De este bajaron tres chicas. Mel, Haruka y Michiru pasaron junto a ellos y antes de entrar Mel dio la vuelta y con una sonrisa les invitó a pasar.
-¿Se piensan quedar toda la noche ahí discutiendo?, preferiría que entraran, así no los molestaran y no armarían un escándalo, ya que si alguien se da cuenta de su pelea, Serena no se los perdonará-. Y se dio la vuelta y entró a la casa.
Diamante dejó a Jedaite bastante furioso y entró a la casa detrás de Mel.
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En el comedor las chicas se habían olvidado por completo de la cena, Serena les había contado todo lo ocurrido desde los días antes al accidente y lo ocurrido durante los años en que no se vieron y el tiempo que creyeron que Serena estaba muerta.
Mientras tanto Rei se dirigía al comedor para hablar con Serena y se encontró en la sala a Mel, Haruka y Michiru las cuales la saludaron y junto a Rubeus estaban a la expectativa por lo que pudiera ocurrir entre Jedaite y Diamante. Rei saludó a Rubeus y le dijó que necesitaba el coche para salir.
-¿Y a dónde piensas ir a esta hora?, ¿Serena sabe que saldrás?
-Rubeus, eso es algo que no pienso discutir contigo, sólo has lo que te digo.
Sabía que Rei podía controlar muy bien a los chicos, pero también sabía que estaba enojada por algo y eso definitivamente no era bueno. Se fue para tener el coche listo.
Jedaite se acercó a Rei para abrazarla y besarla. Ella no se opuso, pero tampoco le gustó la manera de actuar de él. Se separó de él para mirarlo y después miró a Diamante. Luego se dirigió a ellos.
-Bien, esto es algo bastante estúpido por su parte, no soy ningún premio de lotería, por lo que les prohíbo estar compitiendo entre ustedes por mí. Si lo hacen será mejor que se vayan, los dos, no quiero estar viendo pelea de testosterona por doquier. Tenemos un trabajo que hacer, Serena cuenta con nosotros, pero si no pueden llevarse bien será mejor que hablen ahora.
-Bueno, yo estoy de acuerdo amor, sólo quiero tener una respuesta a la propuesta que te hice. Tú me prometiste algo.
-Jedaite, sé que te prometí algo, pero ¿no quedó claro lo que pedí?, no voy a hablar con ninguno de los dos sobre ese aspecto de mi vida y lo mismo espero de ustedes, estamos trabajando. Cuando sea el momento hablaremos-. Y sin más los dejo ahí y se fue a ver a Serena.
Diamante se encogió de hombros y se fue al despacho para esperar hablar con Serena. Jedaite se quedó y definitivamente su gesto no era el de una persona tranquila. Estaba completamente molesto y furioso con la actitud de Rei. Las chicas observaban como se retiraban uno a uno de la sala. Mel se encogió de hombros y se fue a descansar un poco.
-Chicas sería mejor que vayamos a descansar, mañana será un día sumamente pesado.
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-Me da gusto volverlas a ver chicas y que todas estemos aquí, bueno, sólo falta Setsuna y Hotaru, pero soy feliz de verlas a todas ustedes otra vez-. La rubia las volvió a abrazar, cuando Rei entró al comedor sonrió y la llamó.
-Serena, puedes decirme ¿qué es lo que necesitas?
-Rei, ven acércate, necesito tener a mis amigas de nuevo.
Al decir esto, Rei se acercó a los brazos abiertos de Serena y sus amigas. Se dieron un largo abrazo que a Mina hizo llorar y, a Lita y Amy, se les escaparon una que otra lágrima, así como también a Serena. Rei sabía que sus amigas estaban ahí, pero sus pensamientos estaban en otra parte.
-Bueno, después de unos minutos de risas y lágrimas, creo que va siendo hora de que descansen y se pongan las pilas para que mañana todo salga como lo hemos discutido. ¿De acuerdo chicas?
-Si Sere, nos vamos a dormir, pero si necesitas algo no dudes en pedirlo-. Le comunicó Amy a la rubia. Y junto con Lita y Mina se fueron a dormir. Quedando Rei y Serena en la habitación.
-Rei necesito que…
-Lo sé Sere, ¿crees que sea buena idea?
-No lo sé, pero espero que no se enoje demasiado.
-De acuerdo, deséame suerte.
-No la necesitas, yo si la necesitaré.
Rei y Serena quedaron en silencio, Rei cerró los ojos y localizó en su mente la dirección de Darien, nunca había usado ese tipo de comunicación con él, pero era necesario además de todo "a grandes males, grandes remedios" pensó y se concentró en Darien.
-Darien, vete a casa, trata de recuperarte.
-Rei vete, no tienes perdón, lo volviste hacer… me volviste a abandonar.
-No era mi intención hacerlo Darien, mis excusas no valen nada, sólo vete a casa.
-Me iré, pero no porque tú me lo digas, ya no quiero que mis padres me vean sufriendo de nuevo y para variar por tu causa.
-Darien…
Se sentía terrible, no tenía perdón y ella lo sabía, pero ¿realmente era necesario pasar por todo esto, otra vez?
-Bueno, me mandó por un tubo, pero se irá a su casa.
-Gracias Rei, realmente no sabes como te lo agradezco.
-Bueno, podrías decirle que no quise hacerle daño, que fue por órdenes tuyas el que estemos así. ¿Podrías?
-Si Rei, se lo diré, le dices a Rubeus que tenga listo el auto, por favor.
-El auto te espera. Buena suerte Sere y cuídate por favor.
La abrazó brevemente y le dio una sonrisa bastante triste. Sere le devolvió la sonrisa y se fue. Realmente no estaba segura de la reacción de Darien, pero lo importante era que lo vería… después de cinco largos años lo haría.
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Darien llegó a su departamento y se cambió de ropa, la verdad es que no quería saber de nada, pensaba descansar y ya mañana iría a buscarla, así fuera hasta debajo de las piedras, pero la encontraría… costara lo que costara. Encontraría a Serena y eso era una promesa.
Llevaba unos pantalones para dormir, fue a la cocina por un vaso con agua para tomar unas aspirinas, el dolor de cabeza no se iba. Por más que intentara era un persistente y molesto dolor. Creía que su hermana no era lo bastante testaruda como para dejarle un dolor tan fuerte, se había equivocado. De los únicos dolores de cabeza que recordara que había tenido, le quedaba muy claro que su hermanita era la causante del 99% de ellos. Si, definitivamente su hermana era un dolor de cabeza y ni aunque se la cortara se lo quitaría. Después de tomarse la aspirina, se fue a su habitación y se estaba dando un pequeño masaje a la sien, cuando de pronto el sonido del timbre lo sobresaltó.
No sabía quién demonios molestaba a estas horas de la noche, no, más bien dicho a estas horas de la madrugada, la una de la mañana era la hora que marcaba el reloj que tenía en el recibidor. Abrió la puerta y ahí estaba.
Se quedó en completo shock, ahí estaba y no pudo decir nada, absolutamente nada. ¿Qué demonios pasaba?, ¿acaso estaba soñando o era este maldito dolor de cabeza que lo hacía ver cosas?
Si bien era cierto que nunca pensó en lo que haría al estar frente a él, pero definitivamente Darien se veía completamente diferente. Nunca se imaginó que aquel chico con el que salía y se había comprometido fuera a resultar el mejor espécimen del sexo masculino que hubiera visto jamás. Con el torso desnudo y esos pantalones del pijama a la cadera, se veía lo musculoso que estaba y se quedó con la boca completamente seca por la sorpresa de verlo así.
Darien por su parte no dejaba de verla, no salía del asombro de verla parada ahí y viva, si viva y en el umbral de su puerta… a sólo dos pasos de él.
-He venido a hablar contigo, ¿puedo pasar? -dijo Serena unos segundos después de recuperarse de la impresión que le causó verlo con ese atuendo.
-T… tú, ¿realmente eres tú?
-Si soy yo y si no te molesta ¿podría pasar?
Darien se hizo a un lado, no sabía lo que pasaba realmente, y no tenía idea de lo que eso significaba, pero eso era algo que pronto averiguaría. Serena pasó justo a su lado y fue a sentarse al sillón, Darien cerró la puerta y se dirigió a ella.
-¿Quieres tomar algo?
-No, gracias no te molestes.
-No es molestia, a decir verdad lo único molesto aquí es tu presencia.
-¿Cómo dices?
-¿Qué haces aquí Serena?
-¿Disculpa?
-Dije que ¿qué?…
-Eso lo escuche, mira… yo… yo no sé por donde empezar, sólo dame unos minutos para explicarte esto, por favor.
-Mira Serena, me gustaría, pero tengo un dolor que me esta matando y sinceramente no quiero saber…
-De acuerdo, entiendo. Bueno… -y diciendo esto se levantó y dio dos pasos hacía donde estaba Darien-, a decir verdad yo sólo quería comprobar una cosa.
-¿Qué cosa? -le preguntó en un tono bastante frío y sus ojos mostraban tanto sufrimiento por ella, que a Serena le dolió el alma, hallarse en esa situación, pero lo arreglaría en esa misma noche, costara lo que costara.
Lentamente se acercó a Darien y mirándolo a los ojos se puso a un paso de él. Por su parte Darien todavía no lograba salir del asombro cuando sintió que una mano se depositaba en su cuello y, poco a poco, lo acercaba a Serena. Ella depositó un beso en los labios de Darien y ese beso a cada instante se fue haciendo más feroz. Lo tomó por sorpresa, pero esas ansias de tenerla y soñarla durante tanto tiempo claudicaron con su resentimiento, la besó como si fuera lo último que hiciera en el mundo, como si fuera la última oportunidad de hacerlo.
Y con una urgencia que rozaba la locura terminó por ceder a la gran necesidad de ese cuerpo que tanto extrañó y del amor que tanto añoró, el de ella, su princesa, su mujer… su amante. Con devota delicadeza inmovilizó el cuerpo de Serena bajo el suyo, fuerte y musculoso, tan distinto al frágil y delicado cuerpo de ella… siempre tan delicioso.
-Te anhelé tanto mi amor –murmuró entre besos Serena cerca de su cuello-, no hubo día ni noche en que no extrañara infinitamente tu amor, tu protección… tu pasión Darien –le juró antes de volver a besar su boca con dulce frenesí, queriendo capturar su aliento y revivir con él, cuando logró recuperar el aire lo miró a los ojos y dejó salir las palabras que nacían desde lo más profundo de su amor por él-: Y no hubo ni habrá hombre después de ti mi amor… sólo en tus brazos he sido mujer y por mi corazón que te pertenece, juró que así será siempre.
Cualquier reclamo quedó atascado en la garganta de Darien, luego de semejante declaración. Quería decirle el infierno que vivió mientras la creyó muerta, quiso contarle cómo deseó morir a su lado aquél fatídico día, pero el nudo en la garganta se lo impedía. Luchó por no arruinar el momento con lágrimas, pero le fue imposible y cuando la primera rodó por sus mejillas, decidió demostrarle con su cuerpo cuánto la seguía amando. Y así, entre lágrimas de ambos, se besaron incesantemente, desbordados por la alegría del reencuentro y la dicha de volver a sentirse piel a piel.
Rápidamente la pasión que siempre florecía en ellos al estar juntos los consumió, sin más preámbulos que su mutuo amor, se acercaron a ciegas, entre besos, al sofá más cercano locos por sentirse de una vez… un solo ser.
Con total adoración Darien desvistió por completo a Serena, dejándola completamente desnuda y a su merced. No perdió el tiempo, y al mismo instante en que se levantó para quitarse el pantalón del pijama, atrajó a su diosa a sus brazos loco de deseo por sentir por fin el roce de sus cuerpos desnudos, que como siempre parecían reconocerse por si solos.
De un momento a otro el deseo dio paso a la necesidad más urgente, ambos anhelaban sentirse uno pronto o morirían de pasión.
De pronto Darien apresó con total posesividad a Serena entre sus brazos, mientras esta seguía a horcajadas de él en el sofá, sin perderse de vista se miraron intensamente a los ojos, adorándose con la mirada y sin poder reprimirlo más, Darien le rozó sus labios con la punta de su lengua, sin dejar de mirarla a los ojos, en un gesto posesivo que dejaba en claro que ella era SUYA… y Serena lo sabía y nada la hacia más feliz que pertenecerle a él, a SU príncipe.
Finalmente el roce de sus labios dio paso al beso más dulce que se hubieran dado antes, y al mismo tiempo que sus lenguas invadían sus bocas, sus cuerpos por fin se encontraron y Darien la penetró de una manera tan ardiente que Serena se sintió desfallecer sobre él.
Nada en el mundo, ni el cielo, se comparaba a estar con Darien… él era un paraíso al que por fortuna sólo ella tenía derecho y esta noche lo compensaría por eso.
Se entregaron a su amor una y otra vez, cada vez con mayor urgencia… hasta que en un momento, entre el cansancio y la dicha, se rindieron al más dulce de los sueños con la seguridad de que aquí en adelante, nada ni nadie volvería a separarlos. Jamás.
Serena despertó y recordando la noche que había pasado a su lado, sonrió. Si, la vida le sonreía nuevamente o como ella decía, apenas un escalón en su camino hacia la cima, definitivamente las cosas estaban por cambiar, por lo pronto ella salió de la cama tratando de no despertar a su príncipe y recogió su ropa, o por lo menos eso fue lo que intentó, realmente no recordaba muy bien en que momento y el lugar exacto en donde sus ropas quedaron. Pasó la vista por la habitación y encontró su bra de encaje negro, "¿dónde diablos esta mi ropa?", pensó y siguió buscando sin hacer ruido.
Después de un par de minutos estaba completamente vestida, bueno casi completamente. Le faltaba la pequeña tanga que hacía juego a su bra, por más que la buscó, no supo dónde había quedado. Tomó su bolso y se fue, no sin antes depositar un tierno y cálido beso en los labios de su amor.
-Darien te amo, te veré más tarde, hoy se decidirán muchas cosas y tú, bueno, tú estas entre esas cosas que hay que resolver-, le susurró para evitar despertarlo.
Tendría tiempo para él, en cuánto sus asuntos terminaran y realmente rogaba para que fuera lo antes posible… no podía dejar de pensar en que lo necesitaba y mucho.
Salió de su departamento y se fue a la casa donde sabía la esperaba Rei.
"Darien, Darien, me has hecho la mujer más feliz de este mundo, no, de todo el universo"
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Rei y Diamante estaban sentados uno frente al otro en el escritorio que se encontraba en la biblioteca, cada uno estaba leyendo y revisando documentos. Eran apenas unos minutos antes del amanecer, cuando por la puerta entró Serena. Se les quedó viendo y se dirigió hacia ellos.
-¿No me digan que se pasaron toda la noche despiertos? -les preguntó y al mismo tiempo tomaba en las manos una carpeta, en la cual se leía el nombre de Serena en la portada.
Diamante se sobresaltó y la vio como si estuviera viendo un fantasma.
-¿Acaso acostumbras a entrar sin anunciarte?, me has dado un susto de muerte.
Serena rió y se acercó a darle un beso en la mejilla–. ¿No me contestan?, o será que ¿no quieren decirme que estuvieron haciendo ustedes dos?
-No imagines cosas, hay mucho que quedaba pendiente, pero creo que esta todo listo. Y por lo que veo a ti te fue muy bien. ¿Verdad?
-Yo diría que más que bien, gracias por preguntar Rei.
Se le dibujó una sonrisa en los labios que realmente se sintieron muy bien por saber que Serena era feliz. Se miraron por unos instantes Diamante y Rei, hasta que Serena le preguntó lo acontecido a Rei.
-Rei, ¿esto es lo que pienso? -mostrando la carpeta con su nombre.
-Si, te llegó y lo trajo Jedaite, es lo que esperabas, las pruebas que faltaban, ¿no?
-Si, son las pruebas, necesito a Jedaite ahora y…-no terminó de hablar porque Diamante la interrumpió.
-¿Quién te envió esas pruebas Serena?
-Rei, puedes llamar a…
-En seguida voy por él-. Rei salió de la habitación y Serena se sentó en el lugar que desocupó. Tomó la carpeta y la abrió, lo que vio no se lo esperaba.
-Kaoly me las envió, pero esto…Dios si que…
-¿Kaoly?, Serena, pero ¿cómo es que… confías en ella?
-Pues confiar, lo que se dice confiar, pues no, pero…
-¿Pero?, ten en cuenta que es la secretaria de papá y en cualquier momento nos puede delatar.
-Lo mismo pensé, pero ella sólo recibe órdenes.
-¿De quién?
-No tengo idea, Diamante, pero todo lo que me ha dado es más que suficiente motivo para confiar, aunque sea un poco, en ella.
-Serena, ¿qué es lo que no me cuentas?
-Todo a su tiempo Di, todo a su tiempo.
En esos momentos Rei llegó junto con Jedaite, que la tomaba de la mano. Diamante y Serena se dieron cuenta y Serena se limitó a indicarles que se sentaran.
-Bien, esto es lo que estaba esperando para que todo dé inicio. Jedaite, quiero que te encargues personalmente de esto, dile a las chicas lo que cada una tiene que hacer y ve con Rei a…
-Serena, no creo que sea necesario que Rei lo acompañe. Él puede ir solo-. Le discutió Diamante.
-Puede, pero necesito que estén juntos, llegado el momento sabrás por qué-. Así estuvieron aproximadamente dos horas detallando las cosas para lo que se avecinaba. Estaban tan concentrados que no se dieron cuenta de que Luna llegó junto a Rei y le dio su celular.
-Es Darien y esta súper enojado.
Rei primero la vio y después alzando una ceja miró a Serena.
-Gracias Luna yo tomo la llamada -al decir esto tomó el celular y salió al jardín-, ¿Estas molesto con Rei o conmigo?
-Serena ¿eres tú?
-Si soy yo, Darien mira…
-¿Dónde estas?, Serena necesito verte, hablar contigo.
-Darien la pasé genial, pero no es el momento de hablar, te llamo en la tarde para decirte donde nos vemos, ¿de acuerdo?
-Serena, dime dónde estas, quiero estar contigo, ayudarte y apoyarte en lo que sea.
-Lo sé amor, pero en serio, lo más conveniente es que vayas a la empresa de tu padre, creo que te necesitará, después de que Rei compró esas acciones.
-¿Por qué lo dices?
-Kenji, no se quedará de brazos cruzados, después de que le quitaron una escapatoria, momentánea, pero escapatoria.
-Serena me vas a matar, sabes lo que me pides, después de lo que pasamos ayer.
-Si me siento igual, por cierto te deje un pequeño detalle en tu departamento.
-Lo encontré, lo tengo en mis manos y me gusta mucho, por cierto ¿qué traes puesto?
-Bueno, es obvio que lo que traes entre manos no. Pero te llamo en dos o tres horas amor y espero estar disponible al cien contigo. Y por cierto no te enojes con Rei, es la menos culpable y ya tiene suficiente con sus pretendientes, como para que encima le causes más problemas. ¿De acuerdo?
-¿De qué hablas?
-¿No te lo ha dicho?
-No sé a que te refieres, pero estoy dispuesto a escuchar. Además no me contestaste claramente lo que traes puesto.
-Darien, no ahoríta por favor, crees que me gusta estar metida aquí, sin poder verte, ni tocarte y mucho menos besarte.
-Pues no lo sé, pero estaré en mi departamento, si decides venir.
-No me tientes, amor.
-Sere por favor. ¿Vendrás?
Serena se mordió los labios, porque sabía que no resistiría mucho estar separada de él, pero al mismo tiempo tenía la obligación con sus amigas, "sólo hoy, un día Darien, es lo que te pido", pensó la rubia y tomando una decisión le informó al pelinegro.
-Darien amor, te llamo en un rato y te prometo que te recompensaré-. Le mandó un beso y colgó. Se sentía horriblemente mal por dejarlo así, pero era necesario. Si todo salía bien, nada ni nadie se interpondría a su amor.
Dio media vuelta y por la ventana que daba al comedor vio a todas sus amigas desayunando, era tiempo de poner las cosa en su lugar, tal y cómo debieron ser cinco años antes.
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-¿Ya tiene los documentos en sus manos? -preguntó la voz del otro lado del auricular.
-Si los tiene, Jedaite me informó que los vio esta mañana.
-De acuerdo, necesito que te vayas a la casa de Esmeralda y esperen instrucciones.
-Si, por supuesto.
-¿Y Kaoly?
-¿Si?
-Sabes que nadie debe saber el papel que tenemos en todo este plan, ¿no crees?
-Por supuesto señor, nadie sabrá nada -cortó la comunicación y observó detenidamente a la chica que se encontraba delante de ella.
-¿Y bien?, ¿Qué dijeron?
-Pues quieren que nos vayamos a tu casa a esperar instrucciones.
-¿Eso es todo? -Kaoly asintió con la cabeza.
-¿Sabes?, no sé, pero creo que nos metimos en algo que supera por mucho el poder de Tsukino.
-Bueno Kaoly, ya sabes preferible estar con los "buenos" y no con el peor.
-Esmeralda, en estos momentos no sabemos quienes son los buenos.
-Buen punto.
Kaoly se levantó de la silla donde estaba y se dirigió al ascensor, seguida de Esmeralda. Era difícil darle la espalda a su jefe de siempre, pero su lealtad, ahora estaba con ellos.
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-Tiene los documentos y en un rato más empezará todo. ¿Quieres que este con ella?
-No, ella estará bien. Ellas, estarán bien. Y ¿qué hay con Diamante?
-Pues es algo complicado…
-Shingo, nada es complicado en esta vida, y eso debes saberlo bien.
-Si bueno, algunas cosas nosotros mismos nos las complicamos, y eso es lo que le pasa a Di. Se complicó demasiado y todo por no confiar en la persona amada.
-¿Y tú Shingo?, ¿confías en la persona amada?
-Completamente -y con una sonrisa en los labios se dedicó a desayunar, al terminar le dedicó una mirada de inquietud-, ¿Sabes que Serena se esta arriesgando mucho?
-Se arriesgo desde el momento de salvar su vida, pero ha madurado lo suficiente para atrapar a Kenji, hay que tener confianza. De eso se trata todo esto, confianza.
-Si tienes razón, ¿confiará en ti después de que sepa que tú siempre supiste todo?
-Tal vez si o tal vez no, lo importante es que ella piensa que yo no sé nada y así quiero que siga, supuestamente tú tendrías que estar en Estados Unidos y yo demasiado afligida como para salir de mi casa, esperando a mi querido y ejemplar esposo.
-Oye, ni Sere, ni Di sabrán que tú estas detrás de todo esto. Esas acciones a su debido tiempo pasaran a tu nombre.
-Shingo, sabes bien que lo mío algún día será de las personas a quien realmente le pertenecen, pero para eso, necesitamos dejar de lado a Kenji.
-Kenji no sabrá ni por dónde salir del agujero.
Prosiguieron con su desayuno, todo cambiaría en pocas horas. La vida daba muchas vueltas, pero para Kenji Tsukino hoy sería su caída.
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Bueno, ya saben que las cosas a veces se dan y a veces no, a mí en lo particular no se me da el lemon. Por lo que pedí un poco de ayuda y quiero agradecerla. Me gusto mucho este chap, leve, pero lindo como bien me lo comento mi editora. Y el próximo sabrán un poco más de los misterios que existen.
Y paso a responder rews, no sin antes darles las gracias por sus comentarios.
patty ramirez de chiba. Bueno, cumplí tus deseos, te gusto el chap??, gracias.
SereyDarien. Ya quedo este capítulo con lo que pedían, y bueno las musas vienen y van. Pero de terminarlo es un hecho. Y creo que será pronto.
Susy Granger. Ok, demasiadas dudas, pero a la primer duda, sip, ella esta viva, la segunda fue antes del accidente, por ordenes de Kenji. En cuanto a las demás, sólo te puedo decir que al próximo capítulo sabrás las respuestas. Y si te fijas bien, incluso en este te darás una idea.
Cuídate y nos vemos el próximo chap.
arias serena. Gracias por el comentario.
Leonor de Eboli. Amiga, ahora si es de lleno la relación Darien&Serena, pero no te preocupes, que no se me olvida Rei, jeje.
Por cierto muchas gracias por las porras, se que me tardo mucho, pero como ya dije, de que acabo el fic, lo hago. Y por cierto creo que ya se acerca el final. Ya lo tengo pensado, así que a esperar un poco, no desesperes.
En cuanto a lo de las Gamberries, bueno esas brujas son de lo peor y otro tanto, jaja, pero las quiero mucho y te mando detalles por msg o correo.
Suyi. Listo, quedo más que listo, así o más miel entre ellos, jaja. Más detalles, después, en cuanto a lo de Diamante con Rei, pues que no se noto??, o acaso no termino de enredarlos?? Jajaja. No te creas, si es algo por el estilo.
Suerte con la facultad. Ya falta poco. Besos
isa1181. Querida amiga Isa, espero y en este chap ya se te haya cumplido el deseo de ver a Darien y Sere juntos, si antes Sere no se comunico con Darien pues eso se vera más adelante. En cuanto a la relación de Rei y Diamante, lo mismo más adelante te dejare con más dudas, jajaja.
No te creas que serán tantas, cuídate, besos.
Marta. Gracias por tus comentarios y créeme que si te digo tus dudas se acaba el fic, jeje, pero poco a poco las cosas caen por su propio peso. Pronto se sabrá que pasa con Shingo e Ikuko, posiblemente en el próximo chap y tus otras dudas, pronto, por que ya casi acabamos. Besos.
Mel Joker. Mel, por fin actualizo, pero no puedo terminar el fic que te prometí, no dejes de preocuparte, porque lo haré antes de navidad, lo prometo, así me tenga que desvelar días antes, pero lo haré. Muchas gracias por tus comentarios y sabes que nada que ver con He-man, aunque Shera sería mejor, aunque si a esas vamos, definitivamente me quedo con Xena la princesa guerrera, jajaja.
Yo también te quiero mucho, aunque tampoco lo parezca, jeje.
Kaoly. De plano que si eres una ingrata, mira que dejar rew después de tanto…
Aún así te quiero y mucho, sabes que todo se resolverá para bien, y a fin de cuentas si no te gusta me lo dices y lo cambiamos, jeje. Aquí al cliente lo que pida, jaja.
Sólo espero que tú tiempo ya no sea tan escaso y tengas la oportunidad de aparecerte en el msg, te extrañan muchos las brujas y créeme que yo, ni se diga.
Y olvídate ya de los quebraderos de cabeza, que este chap recompensa mucho, a que si?? Me encantó y todo esta genial, y sabes a lo que me refiero. De plano yo no la hago para eso. Personalmente si, pero como para plasmarlo en un papel, soy un cero a la izquierda, jeje. Soy definitivamente una Loser, jajaja.
Cuídate mucho y te quiero más. Besos.
Gracias a los que me dejan rew y a los que no pues no sean así, dejen uno aunque sea.
Y bueno a todas y todos, por si no nos leemos pronto, ya que me voy de vacaciones a Hermosillo, Sonora y no regreso hasta el 5 de enero, les deseo una muy FELIZ NAVIDAD y un mejor AÑO NUEVO!!!!!!!!
Abrazos a todos y que sus deseos se cumplan.
A las Ganberries, pórtense muy mal, hagan meritos, jeje.
