Ian O'shea
El colchón está vació.
Te das cuenta una vez que abres los ojos. Tus brazos te duelen, están fríos….Incompletos, ya no hay nada estrechado entre ellos, Y la oleada de pánico va consumiéndote de poco en poco. Ella no está aquí… se ha ido mientras tu dormías plácidamente, ingenuo. Creyendo que su terquedad y maldita bondad era menos débil que el deseo de permanecer contigo.
Tus ojos se abren como platos, la respiración se convierte en un jadeo irregular, para luego convertirse en un gruñido, uno furioso al imaginarte en estos momentos donde se debe de encontrar, con quien… ¡Y en que situación!.
Das un salto violento del colchón y comienzas a correr velozmente por las cavernas de la colonia en su búsqueda. Sabes exactamente donde se encuentra ella. el fuego te recorre el cuerpo y el pavor te invade la mente, ¿Hace cuánto que se fue?, ¿Lograrías alcanzarla?, ¿Lograrías detenerla?, ¿Convencerla?...Tu sabes perfectamente la respuesta, jamás podrías hacerla entrar el razón cuando ella se empeñaba en hacer el papel de salvadora. Si fuera necesario atarla a tì para que de ese modo no se alejara de tí... Lo harías sin dudar.
Pero, ¿Qué más se podía hacer?, tarde o temprano ella encontraría la manera de escaparse. Tal y como lo hizo en este momento. ¿Cómo podías combatir con el carácter de aquella alma, si esa forma de pensar y de actuar era lo que te hacia estar tan irrevocablemente enamorado de ella?.. Oh si, por que la amabas como un imbécil, por más ridículo que te parezca, por mas prejuicios que te acarres, aunque ni tu mismo lo puedas creer…. Tú estarías dispuesto a entregar la vida por una alienígena.
Y, ¿Cómo demonios sucedió?, ¿Cómo es que esa extraña, perteneciente al peor enemigo de la humanidad se volviera tan importante?, La especie y una vez odiaste y despreciaste. La criatura que durante los primeros instantes viste con asco y repulsión… ¿Cómo es que en un principio estabas de acuerdo con su eliminación y ahora….?
Te niegas a recordarlo. Pero las imágenes te llegan a la mente como relámpagos, ordenadas en flashes que te torturan cruelmente; Te ves a ti mismo insultándola, lastimándola… Marcando tus dedos en su débil cuello, robándole el aliento….
Nunca lo olvidaras, y la memoria te acompañara, como una sobra, todo lo que te resta de existencia; El miedo en sus ojos, las marcas oscuras en su cuello…. "¡Imbécil, Idiota, Estúpido, inconsciente Monstruo!"- fue así como te describiste después de tus actos. La culpa…. Una culpa tediosa te envolvió, una que ahora era la cruz de tu vida. Ahora que ella era la razón de tus respiros….
No querías ser un monstruo, ¿Dónde quedaba tu misericordia?....Te sentiste obligado a compensar a la criatura que ahora había sido bautizada por el nombre de Wanda. Un nombre demasiado humano… Grande fue tu sorpresa al irla conociendo de poco en poco…. Wanderer era algo impresionante, diferente…. Tan asustadiza, la cosa más frágil que jamás hubieras visto. Y a la vez llena de fortaleza dentro de ella. No pudiste contener las ansias de protegerla….
¿Esta era la alma invasora a la que todos odiaban?, ¿Dónde estaba la bestia a la que todos temían?... Esta criatura estaba metros de ser un peligro para la colonia, y mucho más cerca ser un ser humano.
Wanderer era trabajadora, valiente, bondadosa y sencilla. Sumisa, dulce y resultaba un pésima mentirosa. ¿Cuántas veces no buscaste esas características en la mujeres de tu alrededor?, ¿¡Como las iba a tener absolutamente todas una criatura de otra especie!?. Comenzaste a darte cuenta de que tu amiga de otro planeta se estaba convirtiendo en algo mucho más profundo….
La sorpresa fue enrome cuando te diste cuenta de que estaba dispuesto de interponerte entre ella y un arma… Recibir golpes por ella si así la podrías mantener a salvo de los demás. Tu culpa se convirtió en admiración… que posteriormente fue y transformarse en un cariño profundo... Tal vez debiste haberte puesto un alto y no permitir que esto llegara a más, pero no lo hiciste… "Demonios, a quien le importa si es de otra especie, El la cosa más hermosa que jamás haya visto"- te dijiste a ti mismo.
Todo era demasiado obvio después de tantas circunstancias; la furia que te envergaba cuando la observabas lastimada, las ganas de matar a cualquiera que se atreviera a ponerle una mano encima, los celos enfermos al verla a lado de Jared, la disposición de hacer cualquier cosa con tal de verla siempre sonreír, la devoción cuando su compresión y bondad relucían a pesar del rechazo… Estabas loco por ella, Te habías enamorado como nunca ¡Dios!... Te habías enamorado de esa alma, más de lo que nunca lo estuviste de una humana.
La entendías mejor que otra persona, eres capaz de saber como piensa, como reacciona… Sin duda, era tu otra mitad. Fuiste capaz de amenazar a tu propia sangre con tal de salvarla. Sufriste con la misma intensidad las perdidas que a ella le acongojaban. Si ella lloraba, tu sentirías sus lagrimas en tus ojos, si ella sufría, tu sentirías el dolor al doble en tu corazón….
Ese amor que ahora corría por tus venas, ya era algo mucho más grande de lo que pudiste imaginar... Lo supiste después de aquellos 3 días de ayuno y desconsuelo en esa oscura cueva. El miedo que sentiste al ver que Wanda no comía ni bebía, la desesperación de verla tan hundida y deprimida, la culpa y el ardor de saber que tu pertenecías a la especie que tanto la hacia sufrir….
Fue entonces cuando los papeles se al revesaron. USTEDES eran los monstruos, USTEDES eran los que no merecían perdón. Ahora veías el mundo en los ojos de Wanderer, ahora podías ver el odio y la falta de misericordia. Te sentiste asqueado y avergonzado de ti, de tu raza….
¿Alguien como tu, de verdad merecía una criatura tan pura y divina?.... Lucharías entonces, por ganarte al menos algún honor que te hiciera merecerla. Por ella estarías dispuesto a entregar incluso la vida.
….O arrebatarla, si eso fuera estrictamente necesario.
Continuaste corriendo por los pasillos rocosos de la cueva, recordando y lamentándote por tu tardía llegada. Culpándote por no ofrecerle una solución, desolado de pensar la facilidad con la que podrías perderla….
Pudiste saborear una vez más el sabor de sus lágrimas en tu boca, mientras emprendías esa carrera, recordando lo sucedido a penas hace poco. Recordaste su expresión, un rostro lleno de amor y sacrificio…. Sus palabras resonaron en tu cabeza una y otra vez:
—Yo, el alma llamada Wanderer, Te amo, humano Ian. Y eso no cambiará nada, no importa en que me convierta—Te confesó —No importa que sea un delfín, un oso o una flor. Siempre te amaré, siempre te recordaré. Serás mi único compañero.
Sus palabras, sincronizadas y seguras… pronunciadas como un juramento y a la vez una despedida. Encendieron una flama de triunfo, pesadez y por sobre todo; Amor…. Tu corazón latió de tal manera que pudo haberse detenido de la manera tan frenética en que lo hizo, tu pecho se infló como un globo, amenazando en estallar en cualquier momento. La ira renació al percibir el leve tono de despedida en su discurso… Incluso ahora que volviste a rememorarlas…. La velocidad en tus pies fue aumentando cuando la llama en tu pecho flameó con violenta intensidad.
Wanda… Tu Wanderer te amaba. A pesar de los sentimientos impuesto por Melanie, a pesar de ser tu un ser humano y su peor enemigo. Te amaba a ti; Ian O'Shea… ¿Cómo lograste ganarte su devoción?
…¿La perderías así de fácil?
¡¡NOOO!!
Ella era tuya, tu Wanderer… Ella no te iba a dejar, ¡Jamás!. Si tenías que matar para salvarla…. Lo harías. Si tuvieras que embarcarte a otro lugar desconocido para alcanzarla. No dudarías en meter un pie en aquellas asquerosas naves. Si tuvieras que renunciar a amarla con tal de que se quedara….. Lo harías, por supuesto que pagarías ese precio…..Pero todo con tal de que se quede, todo con tal de ver esos destellos planteados en los ojos de Melanie Styder… Brillar de vida.
Después de una carrea que se te hace eterna, llegas a tu destino… Por un momento llegas a sentir alivio.
Entras y te congelas totalmente; la imagen que estas viendo te horroriza y te shokea al instante; No eres capaz de hacer nada mas que observar lo que temías. A Doc sosteniendo un tanque entre sus brazos. El tanque de Wanderer… La cárcel de tu amada.
Llegaste tarde, no fuiste capaz de salvarla….
Sin Wanda… Lo piensas un momento y el dolor te deja sin aliento.
—Debe haber algo que podamos hacer con ella—esa voz, esa voz tan endemoniadamente familiar te hace reaccionar.
Lo ves a el. A Jared, a lado del cuerpo en donde una vez estuvo Wanda. Ahora el tiene lo que quiera. Ha recuperado a Melanie a expensas de la criatura que que más te importa…. Y, ¡Míralo!... no le aparta la vista de encima a ese cuerpo, no le interesa nada mas, No le importa separarte del amor de tu existencia.
Ira, Cólera y Furia… Todas te van quemando desde los pies a la cabeza. ¡Jared, ese….! Quieres matarlo, ¡Demonios!, vas matarlo… lo harás sufrir como nunca, el va a pagar por su egoísmo, por todas las veces que la ha lastimado por pensar solo en el….
La rabia de domina por completo, no eres capaz de pensar racionalmente y tampoco te interesa. Arrojas violentamente un catre cerca de ti, luego… sin previó aviso…alcanzas el lugar donde Jared se encuentra. Completamente decidido a lo que vas a hacer….
Por Wanda eres capaz de dar la vida. Pero también arrebatarla… Jared no vivirá si ella no puede hacerlo también.
El primer puñetazo lo das con el alma, con los sentimientos de rencor, furia y celos contenidos desde hace tanto tiempo: —¡Howe! —escupes las palabras como un demonio—¡Te mataré!, ¡Estas muerto imbécil!
Te lanzas a el, la fiebre del enojo hace que golpees ahora con mucho más fuerza. Por supuesto… tu oponente opone resistencia. Escuchas los jadea de Doc…y ahora también los de tu hermano Kyle…
—Ian… déjame explicar…—jadea Jared, intentando esquivar cada uno de tus golpes.
—¡No te la llevaras!, ¡No lo permitiré!—le gritas colérico, otro puñetazo choca contra la mandíbula de Jared… ensuciándote los puños con sus sangre—¡REGRESAMELA!, Hijo de Puta…. ¡Devuélvemela!
Ves por primera vez el rostro de Jared Howe sucumbido por el pánico. No lo culpas y te alegras de ello. Después de todo, jamás estuviste más indomable y enfurecido que aquella vez.
— ¡Ya basta! —escuchas gritar a tu hermano. Luego sientes como sus fuertes brazos te toman de la espalda…capturándote con una llave de lucha, evitando que sigas golpeando a tu victima. Forcejeas pero ahora Kyle no esta solo. Doc le apoya. Te sorprendes al ver las manos de Jeb también sosteniéndote, ¿Cuándo llegó?…. Seguramente trae el arma consigo…
—Tranquilízate, Ian…—dice Jeb entre jadeos—Ella esta bien. No irá a ninguna parte.
—¡Imbécil! Egoísta! —sigue gritándole al hombre frente a ti—¿¡Cómo te atreviste….!?. Ella también te amaba a ti.
—¡Cállate! —responde el. Ahora su rostro se vuelve una mascara de pesar y dolor. Eso te confunde— ¿¡A caso no crees que es difícil!?, ¿¡A caso crees que no la quie… que no me importa!?
—¡Solo te interesas por ti!
—¡NO!,
—¡¡Hipócrita, cerdo egoísta!!
—¡Suficiente! —el grito autoritario de Doc te deja desarmado. Nunca lo habías visto u oído de esa manera— Aquí el único criminal soy yo— Miró furtivamente a Jared, luego poso sus ojos en tí— Yo iba a apartarla de ti. Jared acaba de salvarla…. Soy yo a quien deberías matar.
Los músculos de tu cuerpo de ablandan. La confusión te inunda la cabeza; ¿Jared...Salvarla?. ¿Doc…culpable?. Esas preguntas no tiene sentido en tu cabeza. Nada esta comenzando a tener sentido ahora para ti… Tu mente divaga y se desconecta…. Ahora los fuertes agarres se desprenden. Eres libre de matarlos pro no haces nada…. Observas el tanque, que ahora reposa en el catre, junto a cuerpo de Melanie. Lo tomas y lo aprietas contra ti… No te importa que los demás observen, ¿Qué más daba si eran testigos de tu dolor?
—Mi Wanderer…Por Siempre mi Wanderer—susurras al tanque, a ella….aunque sabes que no te oye.
Toda la habitación se vuelve silencio. Estas seguro de que al menos la mayoría debe estar pensando lo mismo que tú. ¿Qué hacer….?. Sostienes tu carga con más fuerza…. Nadie va arribártela. Nadie la va a enviar lejos de ti.
—¡NOOOOO! — te sobresaltas al oír aquel grito desgarrador. Sacándote de tus propios pensamientos. Viras la cabeza y te quedas sin habla.
Melanie Stryder ha despertado: —¡Wanda, NO! —grita de nuevo, con el pánico perfectamente grabado en su rostro.
