Capítulo 4: Nuestro pasado siempre vuelve

Hacía una semana desde que Marik había visto a Bakura en el hospital.

Con un suspiro, Marik besó la frente de su hijo Ángel, que dormía la siesta, y se dirigió a la cocina. Una vez ahí con un vaso de agua en las manos se sentó en una de las sillas de la cocina.

Ese día todos los sirvientes estaban libres, y Duke había tenido que ir con urgencia a la tienda, por algunos problemas.

Marik recordó nuevamente su encuentro con Bakura en el hospital.

***Flash Back***

El doctor vestido con la típica bata de médico, llevaba el largo cabello blanco atado en una coleta apretada de la que no se escapaba ni un cabello y sus ojos eran rojos. Casi parecía una copia adulta del pequeño en sus brazos.

- Bakura.

Había susurrado Marik, aterrado al reconocer al doctor. Bakura lo había mirado en silencio, luego había fijado la atención en el niño. Ángel, que era casi una copia de él.

Fue a decir algo, pero en ese momento Duke Debblin tomando de la cintura a Marik había mirado a Bakura desafiantemente. Este extendió el niño hacia Marik, quien lo tomó en sus brazos asustado.

Bakura se había volteado a hablar con un nervioso Yami y luego había vuelto a su trabajo sin dirigirle una sola mirada más a Marik o al hijo de ambos.

***Fin del Flash Back***

De más está decir que después de eso Marik no se había vuelto a aparecer por el hospital. Y aunque llamaba constantemente a Yami para saber del progreso de Yugi, por el hospital no asomaba ni las narices.

En ese momento, oyó el timbre de la puerta. Se levantó rápidamente para que el ruido no fuera a despertar a Ángel y fue al recibidor a abrir la puerta.

Pero al ver quién estaba en la puerta trató de cerrarla de golpe, pero la bota de Bakura y el empujón que le dio a esta, envió a Marik hacia atrás impidiéndoselo.

Marik recuperó rápidamente el equilibrio y miró a Bakura furioso.

- ¿Qué haces en mi casa? Lárgate de aquí.

Le ordenó. Bakura entró cerrando la puerta a sus espaldas y se recostó sobre esta con una mirada burlona.

- Duke podría bajar en cualquier momento así que respeta y vete de aquí.

Bakura sonrió aún más pronunciadamente.

- Oh, tu marido no está aquí, de eso se encargan mis chicos, de mantenerlo ocupado en su trabajo, mientras tú y yo hablamos.

Marik lo miró con rabia al ver lo que Bakura había querido decir.

- Tú y yo no tenemos nada de que hablar, lárgate de aquí.

- Mi hijo está hermoso, sabes, aunque con mi pelo y mis ojos, tiene tus rasgos.

Dijo Bakura tranquilamente ignorando lo anteriormente dicho por Marik.

Marik se congeló por unos instantes.

- Ángel no es tu hijo, es mío y de Duke.

Ahora sí que Bakura no pudo contener la risa.

- Sí, claro, una prueba de ADN demostraría que es mío. Antes no tenía el dinero para pelear con tu marido, pero ahora sí lo tengo, Marik.

- Por tu propio bien, aléjate de Ángel, porque no sabes de lo que soy capaz, Bakura.

Bakura se movió demasiado rápido como para que Marik pudiera reaccionar. Cuando lo hizo ya Bakura, médico al fin y al cabo, y conocedor del cuerpo humano, lo había inmovilizado certeramente.

- Sí, sé muy bien de lo que eres capaz. Te casaste con otro, te vendiste a otro sólo para vengarte de mí. Mi arrebataste a mi hijo sólo por venganza.

- Te lo merecías, por haberme violado.

Le dijo Marik con los dientes apretados sintiéndose impotente por no poderse mover. Bakura puso una mano a cada lado de la pared, dejando así a Marik entre esta y él, y lo miró a los ojos.

- Un error que ya pagué con creces, con dos años de la vida de mi hijo. Pero óyeme bien, Marik, tú ya te desquitaste, ahora me toca a mí, espero que estés preparado para lo que te espera.

Le advirtió Bakura y besándolo sorpresivamente en los labios hasta que le robó el aliento, dio otro golpecito al cuerpo de Marik, devolviéndole el movimiento a los músculos y sonriendo de medio lado, caminó hacia la puerta.

- Prepara a nuestro hijo para un cambio de padre, porque pronto él estará bajo mi techo y tú, Marik, estarás en mi lecho.

Le juró el albino y salió tranquilamente, dejando atrás a un Marik que temblaba de pies a cabeza mientras se deslizaba por la pared confundido.

Continuará...

Notas finales:

En el próximo capítulo conoceremos el secreto de Mokuba, por qué se cambió el apellido y qué tiene que ver con Seto y Seth, y hacia dónde llevará la atracción que siente Duke por el chiby a ambos ^^