Capitulo 8

Cuando el castaño ojiazul esposo de Joey termino de leer el diario de Mokuba, no podía creérselo.

-Yo soy Seto en realidad, no Seth

Dijo después de unos minutos de silencio cuando al fin pudo hablar. El rubio asintió

-Dios...pero como...como mi gemelo pudo hacer esto?

-Seth es malo, siempre lo ha sido Seto

-Y Mokuba...Dios, Seth es el culpable de su muerte y eso no se lo perdonare.

Dijo Seto muy molesto.

-Que haremos Seto?

Pregunto Joey.

-Tu nada cachorro, no estas para estos trotes-dijo acariciándole la panza y su mirada se suavizo por unos segundos- Yo me haré cargo, Seth va a arrepentirse de lo que nos ha hecho a todos.

-Que harás?

-Lo hundiré por completo, si antes tuve piedad de el por ser mi hermano, esta vez no tendré ninguna, empezare por hundirlo en los negocios, le quitare todo y cuando ya no tenga nada...-Seto sonrió con maldad y no completo la frase y por su propia salud, Joey prefirió no preguntar y se dejo abrazar por Seto.

***

Mokuba miro tentado el filo de la navaja que sostenía en sus manos, seria tan fácil atravesar sus venas con ella, solo seria un poquito de dolor y ya no sufriría mas.

No habrían más Seth Kaiba ni Duke Debblin en su vida.

Seth y Duke, los dos hombres a los que mas despreciaba, la rabia invadió su pequeño cuerpo, que en un arranque de valor y sin pensarlo, movió la mano que sostenía la navaja y se hundió en la piel de su muñeca. Mokuba hizo un gesto de dolor, pero respiro aliviado, ese dolor lo había echo sentirse mejor.

Miro la sangre roja fluir de su muñeca ensimismado, como si no fuera su sangre y poco a poco empezó a sentir como el sueño lo invadía.

***

Duke aprovecho el hecho de que Marik había salido a dar una vuelta con el pequeño Ángel, para salir.

Quería ver a su nuevo amante. El deseo que sentía por Mokuba era algo enfermizo, ese chico con tan solo haberlo echo suyo una vez se le había metido en el tuétano de los huesos, y necesitaba mas, mucho mas. Y lo tendría, aprovechándose de tener a Mokuba en sus manos tendría todo el sexo que quisiera con el hasta que este ya no le interesara.

Así que se dirigió a la casa del pelinegro menor, pues al ser su jefe sabia donde quedaba... pero Duke jamás espero encontrar lo que encontró al llegar al departamento de Mokuba.

***

Mientras por su parte Marik paseaba por el parque con Ángel, eso era lo mejor para relajarse, Duke los protegería, Bakura no les podría hacer nada, se decía a si mismo Marik.

Llevo a su hijo a los columpios del parque y lo empezó a mecer, pensativo, recordando su relación con Bakura y suspiro. Si tan solo Bakura no le hubiese violado todo hubiese sido diferente, ahora seguramente estarían juntos y habrían criado a Ángel juntos, pero a lo echo pecho, el pasado no se podía cambiar. Bakura lo había violado y el precio que había tenido que pagar por su infamia había sido el de perder a Ángel y a el mismo, ya no había vuelta atrás, o eso se decía al menos a si mismo.

Pero Marik estaba muy equivocado, Bakura era muy testarudo y ahora era peor por que ahora tenía poder. Y Bakura quería a su ex-amante y a su hijo y los tendría a las buenas o a las malas.

Por eso miraba desde su limosina al distraído rubio y al niño jugar. Sonrió y dio la señal a sus hombres. Antes de que Marik tan siquiera pudiera hacer algo se vio rodeado, le quitaron al niño, haciendo que empezara a gritar por ayuda histérico y lo arrojaron dentro de una limosina, nadie le ayudo, nadie los miro, nadie se metía en esas cosas, nadie escuchaba, nadie hablaba.

Marik apenas se incorporaba en el asiento de la limosina cuando vio a Bakura sentado frente suyo, recibiendo al asustado niño en brazos con delicadeza. Pero el pequeño Ángel estaba asustado y lloraba a todo pulmón tratándose de soltar del desconocido, así que con algo de fastidio Bakura le tendió el niño a Marik quien lo tomo en sus brazos con desesperación, abrazándolo con fuerza mientras sus ojos miraban recelosos a Bakura.

-Que significa esto?-Pregunto Marik muy cabreado

Bakura sonrió con malicia

-Te dije que prepararas a mi hijo para un cambio de hogar y padre... espero que lo hayas echo.

Fue todo lo que respondió con una sonrisa que hizo que Marik temblara

Continuara...