Hola!!!!!
Tardé en venir a actualizar... sorry u.u pero finalmente ya tengo todo controlado xD espero que lo que le sigue sea de su completo agrado, ya saben, mil gracias por sus comentarios y darle seguimiento al fic.
De antemano gracias por todo.
Los dejo y saludos!!
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Capítulo V
"Y los problemas siguen…"
Tenía el ceño más fruncido de lo habitual, su rostro expresaba una gran sorpresa e incredulidad antes lo que sus ojos miel observaban, si había tenido suficiente trauma con la descomunal cantidad de reporteros, camarógrafos y fotógrafos que le persiguieron tanto a su persona como su novia, lo que ahora yacía en sus manos superaba sus expectativas, por su condición jamás pensó verse involucrado en un escándalo de tan gran dimensión, mucho menos salir en las portadas de revistas, pero ahora estaba ahí, parado en seco en la seguridad de su remolque, ojeando la revista.
-"Les dedicaron 5 páginas…"- Dijo Ganju para después dar un sorbo a su refresco.
-"Detallaron sus vacaciones… a donde fueron, que hicieron, que traían puesto…"- Añadió el pelirrojo y no es porque le gustara el chisme, simplemente se quería informar, leyó todo el artículo y contempló todas sus imágenes.
La desesperación y enfado de Ichigo incrementaban ante cada comentario, vaya par de morbosos que tenía, una como boxeador y el otro como… el de los encargos… aunque Hanatarou tampoco se quedaba atrás, si fue el que compró la revista.
Lleno de hastío aventó la revista con todas sus fuerzas, la cual fue a caer al otro lado del remolque, sus colaboradores y amigos le miraron sorprendidos, no esperaban esa reacción de su parte.
-"¡¡Qué!! ¡¡Qué demonios me ven!!"- Les espetó el pelinaranja a gritos al notar como las miradas estaban pues en él, y odiaba eso, ¿acaso tenía monos en la cara?.
-"No nada…"- Dijeron los tres casi al unísono, pasando sus miradas a fijarlas en otros puntos del lugar, como si nada estuviera pasando, y es que por su estado anímico, cualquier mal movimiento significaba una guerra campal de palabras o peor, irse a los golpes.
-"¿Qué vamos hacer?"- Dejó la pregunta al aire el pelinaranja, llevándose las manos a la cabeza como muestra de la impotencia que sentía al no tener ni la más remota idea de cómo zafarse de esa situación.
-"¿Vamos?... Me suena a manada… No, no ¿Qué vas hacer tú?"- Le contestó el pelirrojo, sintiéndose hasta ofendido, no quería involucrarse en los problemas que era de exclusiva atribución a su jefe, no había que mezclar las cosas personales con el trabajo, bueno cuando le convenía.
Esas palabras del pelirrojo encendieron más el ánimo de Ichigo, quien le miró retadoramente y con todas sus fuerzas jaló por la camiseta a Renji, estaba encolerizado por la actitud que estaba tomando en cuando a la actual situación.
-"¡¡Mira idiota, gracias a mi tienes trabajo y dinero para tus vicios!! ¡¡Mínimo deberías ayudarme!!"- Le gritó con todas sus fuerzas, tenía que dejarle claro que todos estaban envueltos en el problema les gustara o no.
-"¡¡Pero tú mismo dijiste que no había que mezclar los problemas personales con el trabajo!! ¡¡Te estás contradiciendo!!"- Le dijo Renji en respuesta, no era un hombre muy apegado a los principios pero si la política que Ichigo implementó había sido respetada durante mucho tiempo, ¿Por qué ahora cambiaba de parecer?.
-"¡¡Pues me equivoqué!! ¡¡Directa o indirectamente todos estamos involucrados!! ¡¡No nos conviene estar en la mira de la prensa, incluso podemos ir a la cárcel!! ¿Eso es lo que quieres Renji? ¿Pasar 10, 15 años o más en la cárcel? ¿Por qué si es así, haznos un favor y lárgate, anda ve… roba o asesina para que termines hundido!! ¡¡Por eso quiero resolverlo lo más pronto posible y no puedo hacerlo solo!!"- Gritó nuevamente, Renji no pudo refutar contra esas palabras cargadas de verdad, Ichigo al entrever como el pelirrojo desviaba la mirada le soltó.
-"Lo siento… me deje llevar por mis impulsos…"- Se disculpó el pelinaranja al caer en cuenta de que su actitud agresiva tampoco ayudaba en mucho.
-"No te preocupes pero… tienes razón…Cuenta conmigo"- Se tuvo que resignar aunque le doliera el orgullo, a fin que todo era por su bien.
… … o … …
Estaba confinada en su habitación, ideando que demonios hacer para aclarar ante los medios la situación en la que estaba metida, y mayor aún qué hacer con Kaien, y pensar si decírselo o no a Ichigo, vaya que conforme tomaba decisiones los problemas se acumulaban.
Se tiró en la cama, tomó el control remoto y prendió el televisor, de tanto pensar la cabeza empezaba a punzarle, así que como una forma de tranquilizarse estaba la programación, ya se dedicaría un tiempo a considerar las viables soluciones. Pero ni el periódico, ni las revistas, muchos menos los programas televisivos le hacían olvidarse de sus problemas, de hecho hasta la hastiaban aún más; pues cada dos o tres canales se transmitía su escándalo, desde su huida en Okinawa hasta las capturas de sus vacaciones por aquellos rumbos, incluyendo comentarios a favor, otro bastantes sensacionalistas… Alguien podía pensar que no tenía nada de malo, a fin que era una persona pública que eso era algo normal pero Rukia nunca se había caracterizado por ser una celebridad que viviera de escándalos o rumores referentes a sus asuntos privados, si se hablaba de ella era por su trabajo y nada más.
El celular sonó estrepitosamente, provocando que Rukia diera un respingo, realmente no esperaba ninguna llamada y no estaba con ganas de responderlas, sin embargo al ver en la mini pantalla que se trataba de Ichigo, rápidamente lo tomó para contestarle.
-"Hola… ¿pasó algo?"- Preguntó la morena con cierta preocupación, y es que con tanta gente incluso Ichigo pudo salir lastimado.
-"No, nada malo… Sólo quería oír tu voz… con eso de que nos faltó un día de vacaciones…"- Musitó con cierta dulzura, Rukia sonrió, le encantaba cuando el pelinaranja tenía ese tipo de detalles con ella.
-"Sí… Te amo… y sé que esto te ha traído también problemas pero no te preocupes, lo arreglaremos a como de lugar"- Dijo a tono audible, con una perceptible ternura que aminoró la preocupación el pelinaranja más no la de ella, aún no se sentía capaz de comentarle plan que había ideado con Kaien, quizás debía darle algo de tiempo.
-"Lo sé… Me tengo que ir, te veo luego"- Así finalizó Ichigo la llamada, se sentía un poco mejor haber hablado con ella, así que guardó su teléfono móvil en la bolsa del pantalón cuando recordó que había algo que devolver pero le daba hasta temor salir, no vaya ser que sospecharan de él y le acosara la prensa.
-"Renji hazme un favor y ve a devolver esto"- Le pidió al pelirrojo, aventándole la cajita de terciopelo, a fin que para eso estaba Renji, para hacer cosas que no quería.
-"¿Y que se supone que es esto?"- Le preguntó al cacharlos entre sus manos, lo observó detenidamente sin tener una mínima idea.
-"No preguntes, sólo ve a devolverlo a la joyería de Sol"- Le exigió fastidiado de la curiosidad del pelirrojo, quien al asimilar un poco las palabras clave, abrió los ojos como platos, dispuesto a hacer más preguntas.
-"No me digas que estuviste pensando en pedirle matrimonio"- Dijo en voz alta completamente sorprendido, lo sonoro que había resultado su frase y el fonético énfasis en la última palabra, hizo que Ganju y Hanatarou aparecieran casi por arte de magia.
'Pero que entrometidos son', pensó Ichigo, suspiró resignado, que más daba si se enteraban.
-"Sí… adivinó que le iba a pedir que se casara conmigo…"-
-"Y…"- Dijo Renji, Ganju hizo ademanes con las manos, como una extraña forma de que continuara relatando.
-"Me dijo que aún no era el momento…"- Finalizó es triste parte, bueno ni tanto pero si estaba algo decepcionado por la respuesta que la morena le había dado sin embargo confiaba en su criterio.
-"Qué lastima me das… pero lo bueno de todo esto fue que al rechazar tu oferta tus problemas no crecieron más…"- Comentó Ganju con sinceridad, y vaya que tenía razón.
-"Eso sí… bueno, voy a devolver esta cosa… no me tardo"- Expresó el pelirrojo antes de salir con rumbo fijo a la joyería.
Kurosaki tendría una noche muy agitada, tenía previstas un par de peleas que forzosamente tenía que ganar y además, tratar de evadir toda pregunta o comentario hecho por conocidos en el negocio relativas a la morena y su parecido con el chico que la acompañaba en Okinawa, aunque claro se excusaría diciendo que era el famoso actor Shiba Kaien, eso por el momento y mientras encontraba la manera de que todos sin excepción alguna olvidaran ese escándalo.
… … o … …
Su mayor deseo para ese entonces era que la tierra se la tragara, aunque llevaba días evitando a la prensa no iba a poder hacerlo siempre, desafortunadamente tenía muchos compromisos para ese día en Tokio antes de viajar al extranjero para promocionar una marca de ropa juvenil, pero exactamente en que tenía para esa noche era de alfombra roja, no solía odiarlos hasta el momento en que leyó por internet que los medios esperaban verla llegar con Kaien, de todas formas si le pedía el favor de acompañarla iba a desatar de nuevo un caos porqué todo mundo iba querer entrevistas, y lo más importante, conociendo lo celoso que era Ichigo, seguro se enojaría… Pero si llegaba sola, probablemente las dudas existentes entorno a su situación amorosa que tenían muy al pendiente a sus seguidores quedarían despejadas y quizás nunca más se hablaría del tema, esa opción era la más viable.
-"Muy interesante tu plan, creo que funcionará… pero si te encuentras a Kaien ¿Qué harás?"- Le preguntó Matsumoto una vez que se le explicó la idea que en unos momentos se pondría en práctica.
-"Ignorarlo… Así ya no pensaran que estamos saliendo, aunque de hecho no es así pero ya sabes…"- Comentó Rukia mientras retocaba su maquillaje, bastante segura de sus palabras.
-"Espero funcione…"- Dijo Rangiku dirigiendo su mirada hacia el opaco panorama que a penas se podía vislumbrar debido a los polarizados vidrios de la limosina –"Y ¿ya le hablaste a tu 'naranjito'?"- Añadió.
-"A eso voy…"- Respondió la morena guardando en su bolso el espejo y el lápiz labial para sustraer su teléfono.
Mientras tanto cierto pelinaranja novio suyo se encontraba entre las cuatro paredes de su remolque, arreglándose formalmente como acostumbraba para sus negocios clandestinos, estaba ajustando su corbata cuando el timbre del celular sonó de improvisto.
-"Diga…"-
-"Ichigo… soy yo…"-
El semblante serio del pelinaranja cambió por completo al reconocer la armoniosa voz de la pelinegra, con tan sólo verla y/u oírla conseguía cambiar su mundo, aunque las cosas estuvieran terribles ella lograba que viera la vida en rosa.
-"¿Cómo estás?"- Le preguntó sonriente, olvidándose del tiempo y de las personas que estaban a su alrededor, en esos momentos sólo ella existía.
Mientras platicaba, aquel par de trabajadores y a su vez amigos suyos cotilleaban por lo debajo.
-"¿Con quién está hablando el jefe?"- Preguntó el moreno boxeador a voz a penas audible.
-"Por la cara de idiota enamorado que tiene, seguramente es con Rukia"- Respondió a su duda el pelirrojo, y es que era obvio que Ichigo sólo sonreía o tenía esa tierna mirada cuando se trataba de la joven modelo, era evidente el amor que le tenía.
Continuaron murmurando con voz queda, mientras el pelinaranja seguía ensimismado en su charla con el amor de su vida.
-"¿Y vendrás a verme mañana antes de irte a Italia?"- Le preguntó el pelinaranja, quería asegurarse que por lo menos compartirían algo de tiempo juntos antes de que la morena se fuera, en sus ausencia solía extrañarla en demasía, era una luz en la oscuridad.
-"Por supuesto, de hecho me quedaré a pasar la noche contigo…"- Le musitó pícaramente Rukia, a lo cual el pelinaranja no pudo evitar sonreír ampliamente, y por su reacción que lindaba entre la alegría y el deseo, de nueva cuenta el pelirrojo y Ganju volvieron a chismorrear.
-"Ja… por esa expresión que tiene, Rukia ya le hizo una propuesta indecorosa…"- Comentó el pelirrojo al boxeador, a quien se le subieron los colores a las mejillas cuando lo imaginó.
-"¡¡¿Quieren callarse? Estoy hablando por teléfono!!"- Esa fue la encolerizada voz de Ichigo, pues con tantos murmullos se desconcentraba y no lograba escuchar la voz de su novia.
Renji y el moreno no volvieron a decir nada, pues no al menos durante la conversación de su jefe, ya tendrían tiempo para comentarlo cuando no estuviera presente.
-"¿Qué me decías?"- Inquirió a la morena con voz tranquila, vaya que los matices de su carácter era muy diversos y cambiantes conforme a la situación y a la persona.
-"Estaré en televisión ésta noche, espero puedas verme… Y antes de que lo preguntes, lo de la prensa ya lo tengo casi controlado, confía en mí…"- Se adelantó a comentarle sin mayores detalles, a lo que Ichigo pudo sentirse más aliviado.
-"Está bien… entonces hasta mañana… que te vaya muy bien… Te amo"- La morena recibió ese mensaje de despedida con toda alegría, retribuyéndole las última dos palabras, volviendo a la realidad de la cual había sido desconectada desde el momento que escuchó la voz del pelinaranja.
-"¿Estás lista?"- Preguntó Matsumoto antes de abrir la puerta del vehículo.
Rukia respiró profundamente, mientras a las afueras eran audibles voces y gritos, estaba a unos momentos de mostrarse públicamente, estando mentalizada de que todo iba a salir bien, asintió con la cabeza para dar inicio al recorrido.
Con una gran sonrisa adornando su rostro, con caminar lleno de gracia y vuelta en una aura elegante la morena apareció ante los cientos de miradas con un entallado vestido que delineaba cada curva de su cuerpo, lucía espléndida, los gritos no se hicieron esperar, no sólo provenían de sus eufóricos fans que la aclamaban, también de reporteros que cubrían el evento, pidiéndole una entrevista relámpago, pero no la concedía porque quería gozar ese momento de gloria, muchos otros le llamaban por su nombre para tomarle algunas fotografías, la morena posaba ante las cámaras llena de glamour, sin abandonar esa pose de top model.
Entre sonrisas, besos al aire y saludos, la morena recorrió con parsimonia la extensa alfombra roja, aunque mostrara ante todos que las cosas estaban de maravilla por dentro era algo muy distinto, realmente deseaba que Ichigo estuviera a su lado compartiendo ese preciado momento, con la persona que más amaba.
… … o … …
Rukia ya se había acostumbrado a toparse con todo tipo de titulares, fotografías, reportajes y comentarios a cerca de los rumores sobre la ficticia relación amorosa que tenía con Kaien, era normal que se realizaran esa clase de situaciones, sobre todo porque en la gala de la noche pasada había llegado sola a la ceremonia, aunque había sido un momento agradable, esa mañana se despertó encontrándose con esos típicos titulares sensacionalistas, el de esa ocasión se leía: "¡¡Llegaron por separado!! ¿Será que la pareja está pasando por una crisis?...", a la morena le parecía ridículo que estuvieran tan al pendiente de algo que en un principio no era real, pero tampoco iba a encarar la verdad pues aún así estaría en el ojo del huracán, que la gente creyera lo que quisiera.
Aún así le causaba cierta curiosidad que Ichigo se tomara la molestia de adquirir los números y leer toda esa información, quizás servía para matar el tiempo pero incluso hasta resultaba tonto leer algo que sabía con certeza era mentira.
-"Eres rápida ¿he? Y yo que pensaba que tardarías las horas…"- Comentó el pelinaranja a su novia mientras posaba su mirada en las páginas de la revista. Y es que la mayoría de mujeres que había conocido, todas ellas tardaban más de media hora en la ducha, caso contrario con la morena que en 10 minutos ya había salido.
-"No para nada, si es sólo una ducha no una sauna…"- Le respondió la morena mientras se terminaba de cepillar el cabello húmedo y rondaba por la habitación.
Ichigo no le dijo nada, continuaba sumergido entre la información de aquella revista, a Rukia le pareció extraño llegar esa tarde al 'hogar' del pelinaranja y no encontrarse con sus amigos y a la vez compañeros de trabajo como era habitual, así que preguntó.
-"Qué raro… ¿Dónde se metieron tus amigos?"-
Con semejante pregunta Ichigo enfocó su atención en la morena, ¿porqué hacías esas preguntas? O acaso… ¿tenía interés en alguno de ellos?.
-"¿Te interesa alguno?"- Inquirió con cierta molestia, un pequeño atisbo de celos que Rukia percibió al instante.
-"No pero casi siempre están aquí cuando vengo…"- Se excusó sin más, dando cierta tranquilidad al pelinaranja, quien confiando en su palabra, volvió a enfocar su atención en la revista.
-"Como ibas a venir les pedí que se fueran, para que estuviéramos tranquilos"- Le dijo en forma natural, pero más allá de la quietud que podían percibir sin su presencia, era porqué no le gustaba verlos rondar por el lugar cuando la tenía de visita, en especial porque ya conocía lo morbosos que llegaban a ser.
-"¿Ahh sí?"- Rukia sonrió triunfante, con muchas ideas rondando su cabeza, se acercó lentamente por detrás al pelinaranja, posó sus manos en los hombros del chico, dándole un ligero masaje que él recibió gustoso cerrando sus ojos y dejando caer la revista, con picardía la morena sonrió, comenzó a besar el cuello de su novio con tranquilidad, pero incluso a ella le gustaba provocarlo, así que de un momento a otro dejó de brindarle caricias y se fue alejando.
-"Hey… ¿a donde vas?"- Protestó al no percibir las manos y labios de la pelinegra sobre su piel, le dejó con ganas justo cuando empezaba por disfrutarlo.
-"Al dormitorio…"- Le dirigió una mirada sugestiva, una que Ichigo supo interpretar a la perfección, así que jubiloso se levantó de su lugar y la siguió a donde por lo general solía pasar la noche en solitario.
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