Hola a todps y todas!!!!
Una gran disculpa por no haber venido antes a subir el siguiente capitulo y por no responder sus comentarios del capítulo anyerior pero he estado bastante ocupada u___u y no me ha dejado mucho tiempo.
Sin embargo ya me di un tiempito para escribir y venir a dejarles la continuación.
Nota: la máxima inspiración para la pelea se la debo a cierto video que circula por youtube titulado "Snatch - Mickey Vs George Meraviglia" por si gustan busccarlo y verlo ;). Y les recuerdo de Kaien y Ganju no tienen ningún vinclu familiar en el fic.
Espero les guste, gracias de antemano y saludos!!
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Capítulo VI
"El Arte del Boxeo y del Placer"
La encontró de frente, ataviada con aquel coordinado de ropa interior negro de la pasarela, con la oscura bata que la cubría cayendo en vilo al piso, con esa traviesa sonrisa adornando su rostro, de verla así provocaba un resurgimiento de sus más profundos instintos, deseaba tenerla bajo su cuerpo y sentir, hacerla vibrar y gemir.
Se acercó a ella con creciente interés, con su cuerpo fue empujándola hasta llegar a la pared sin poder quitarle la vista. Sentían tanto calor en el cuerpo que tenían la necesidad de quitarse las prendas, Rukia comenzó a desabotonar la camisola de su novio, quien habilidosamente posó sus manos en las caderas de la joven modelo, observándola a los ojos, esa mirada de deseo que le dirigía aumentaba su excitación.
La camisa cayó al suelo al momento que sus labios se unieron en un vehemente beso, uno que acrecentaba el deseo de ambos, aquellas manos del chico se paseaban por el cuerpo de la morena a la par que entregaba besos en el cuello de ella, pasaban por la clavícula y dejaba un rastro por sus senos, el paso de su boca era impedido por ese negro sostén, del cual se deshizo pacientemente.
-¡Ohh, I-Ichigo!-Gimió entrecortadamente la morena cuando los labios de su amado bajaron hasta uno de sus pezones, siendo capturado por aquella ansiosa boca que brindaba besos y mordiscos.
El gran y masculino cuerpo del pelinaranja se movía contra el de Rukia acompañado de besos y caricias, cegados por un innegable placer.
-"Siempre… soy… yo… ahh… la que goza… más… ahh… te… toca… a ti…"- Murmuró con dificultad la pelinegra, tratando de escapar de aquella prisión que Ichigo había hecho entre su cuerpo y la pared, comenzando a considerar una equiparación.
-"¿Ahh sí?..."- Le beso fervientemente el cuello –"entonces… muéstrame"- continuó con el enunciado entre besos, a lo que ella y con ayuda de su cuerpo y besos fue guiándolo hasta el borde de la cama, Rukia mordió el labio inferior del pelinaranja con sensualidad, incitándolo con cada movimiento de su boca, finalmente, la morena lanzo a Ichigo sobre la cama, posicionándose sobre las caderas del chico con cierto dominio.
Sus manos se apoderaron de la hebilla del pantalón, el cual desabrochó, se deshizo de esa prenda y de la que venía bajo esta, dejando al chico en absoluta desnudez, ella lo observó detenidamente, con un particular brillo en sus ojuelos zafiro, vaya que tenía un perfecto ejemplar masculino del cual podía disfrutar más que una simple compañía; sonriente se inclinó hacia Ichigo para dejar en sus labios un tierno beso y después bajar hacia su entrepierna, otra sonrisa se asomó de los labios de la morena y en complicidad el pelinaranja imitó el mohín, en esos instantes la chica tomó entre sus manos la virilidad del joven de ojos miel y la introdujo en su boca, succionando, propinando leves mordiscos que como consecuencia estaban los gemidos discontinuos de Ichigo, pues su cuerpo experimentaba sensaciones añorantes, su pecho subía y baja descomedido, el placer que arribaba a su cuerpo al ser tratado de aquella forma y que además le estimulaba a pedir por más. Sus manos se posaron en la cabellera bruna de su compañera, enredando sus largos dedos en los mechones como si de esa forma canalizara todo su sentir y emociones.
Rukia se deleitaba con los gemidos de su novio, le fascinaba verlo tan excitado...sin más dejó de 'jugar' la hombría del chico volvió hacia el rostro de éste y le besó con suma pasión...
Con un sólo movimiento la morena quedó debajo de Ichigo, con una sonrisa seductora se acercó al rostro de la chica y lo besó salvajemente, sus manos se deshicieron de la última prenda que le faltaba a ella para quedar en igualdad de condiciones… Ichigo quien en ese entonces dominaba comenzaba a hacer un recorrido en el cuerpo de Rukia con su lengua, besaba cualquier parte y a veces daba pequeño mordisqueos, lo cual causaba que la espalda de la pelinegra se arqueara.
Se buscó lugar entre las piernas de la chica, quien con la idea de lo que se aproximaba, buscó nuevamente los labios de su Kurosaki, quien colocó su hombría en la entrada la morena y lentamente fue introduciéndola, como derivación de tal acción Rukia inundó la recamara con un fuerte alarido como muestra de un dolor que percibía así como sus manos se aferraban a las sábanas… Ichigo por su parte fue acoplándose, y segundos después inició un afanoso movimiento de caderas, cuyos resultado ante ambos eran ansiosos gemidos que ahora las conmociones ya no era dolorosas, estaban siendo reemplazadas por deliciosas sensaciones.
-"Oh Ichigo...ah-asíi siii..." – Gemía la morena por debajo de forma descontrolada.
Y claro esas palabras era un aliciente para Ichigo, pues perdió todo control que tenía y comenzó a embestirla con fuerza, provocando más expresiones de gozo por parte de la mujer que tanto amaba.
De las tantas veces que habían pasado la noche juntos haciendo el amor, ésta era de esas ocasiones en que sus encuentros eran completa e íntimamente salvajes, esa era otra razón por la cual le encantaba, sus encuentros tenía mucha variedad en matices, evitando caer en la monotonía.
Llegaron juntos al clímax, Ichigo por más complacido de esa estrechez que apresaba su hombría, y ella casi incapaz de articular palabra alguna con el orgasmo que sentía se le venía encima. Gimieron al unísono al momento en que el pelinaranja se derramó en el interior, cayó redondito encima de la morena, sin lastimarla, se quedó en su pecho tratando de recuperar aire, Rukia le abrazó con ternura, después de tanto placer había pasado un excelente momento con el hombre de su vida.
-"Te amo…"- Le musitó quedamente, a lo que él se despegó de su pecho y la miró tranquilamente, respondiendo a favor con un delicado beso que fue a entregar a los dulces labios de la joven modelo.
Aunque esa paz que se respiraba en el ambiente se vio abruptamente interrumpido por el timbre del celular, el cual vibraba a la par sobre el buró y amenazaba con caer al suelo, Rukia dio un suspiro resignado, ¿porqué justo ahora la molestaban?, ni hablar… así que se estiró un poco para darle alcance al teléfono y cuando por fin lo tuvo entre sus manos pudo encontrar en la pantalla un mensaje de texto el cual se leía: "Me debes un cita", obviamente se trataba de Kaien, vaya mal momento para recordárselo, apagó el celular y lo volvió a dejar en su lugar, ya luego hablaría con el pelinegro y dar fin a ese asunto.
-"¿Quién era?"- Preguntó el pelinaranja curiosamente.
-"Sólo me recordaban que mañana debo estar en el aeropuerto a las 6:00 de la mañana…"- Mintió piadosamente, aún no estaba lista para decírselo, quizás hacia falta mucho más tiempo.
… … o … …
Se asomó la cabeza de Hanatarou por la puerta, los ojos del chico se toparon con su jefe de cabellera naranja acomodándose la corbata frente al espejo, como detestaba interrumpirlo, se apenaba fácilmente, sin embargo esto era importante.
-"Sr. Kurosaki… el Sr. Tanaka pregunta a que horas piensa presentarse en el domo"- Dijo el chico, Ichigo levantó la ceja, estaba consciente que estaba atrasado con la hora en la que se había planeado el encuentro entre Ganju contra Shimizu, el boxeador del Señor Tanaka y gran enemigo suyo también.
-"Ya voy…"- Musitó Ichigo bastante fastidiado, saliendo de una vez por todas del remolque con dirección al cercano domo donde solían realizarse las peleas.
En el trayecto iba bastante callado y serio, más de lo habitual, si no fuera por sus compromisos habría acompañado a la morena al aeropuerto, sin embargo tantos pendientes desecharon esa idea, además Rukia no parecía muy convencida de que le despidiera en el aeropuerto, seguramente estaría infestado de esos entrometidos reporteros y no causaría más que problemas, era mejor dejarlo así, despedirse en la seguridad del 'hogar' de Ichigo.
Caminó por un largo pasillo que lo conducía hasta una puerta, tras la cual yacía Ganju aguardando a su manager mientras Renji le vendaba los puños como un tipo de protección.
-"Estamos atrasados y ese estúpido de Ichigo no llega… ¿pues que se cree?"- Decía Renji durante su labor, con él siempre había queja tras queja, aún consideraba que merecía algo mejor que ser el chico de los 'encargos', hasta Hanatarou tenía un nivel jerárquico mayor al suyo.
-"¿A quién le llamaste estúpido?... Idiota"- Esa era la voz del pelinaranja, quien yacía dentro del recinto, dispuesto a dar indicaciones necesarias para que se llevara a cabo la pelea en buen término.
-"A ti… ¿a quién más?..."- Respondió el pelirrojo altivamente, así solía ser con Ichigo, aunque era su jefe y si él quería le despedía en cualquier momento, pero era una habitual forma de tratarse.
-"Ganju… es tu oponente más fuerte, es muy rápido y hace bastante daño con los puños, así que trata de noquearlo lo más pronto posible… ya sabes en la mandíbula lo más fuerte que puedas… tenemos que ganarle a ese bastardo de Tanaka…"- Decía el pelinaranja, sacando un cigarrillo, llevando a sus labios mientras lo prendía.
-"Lo que tu digas, ese imbécil va a caer… es más en el tercer round ya está acabado…"- Decía Ganju lleno de vitalidad, mientras hacia ademanes con sus puños, simulando como le destrozaría la cara a su oponente.
-"Ehh y ¿Dónde está Rukia?"- Inquirió Renji con cierta curiosidad, le gustaba la novia del pelinaranja, pero más allá de eso si no le fallaba la memoria, ella estaría con Ichigo.
-"¿Porqué tanto interés en saber donde está MI NOVIA?"- Fue una respuesta con otra cuestión, poniéndolo un gran énfasis en las últimas dos palabras, no le gustaba que el pelirrojo estuviera tan atento a la morena, era algo celoso.
-"Anoche nos corriste de tu 'casa' porqué ella iba a venir, pensé que también estaría presente en la pelea…"- Dijo sin más, por la actitud alterada que el pelinaranja estaba tomando, era mejor aplacar las cosas con otros argumentos ajenos a su gusto por la modelo, porque caso contrario y adiós a su oportunidad como boxeador.
-"Se fue por la mañana, tenía un compromiso en el extranjero"- Dijo soltando la fumarola de su boca, realmente no le gustaba hacer comentarios sobre la morena con sus colegas, siempre había sido un hombre discreto en esos asuntos del amor, pero con el escándalo nacido de las vacaciones en Okinawa, ya hasta se había vuelto maña que sus colegas quisieran saber todo, hasta el más mínimo detalle.
-"No es por interrumpir pero Sr. Kurosaki se está haciendo tarde…"- Comentó inocentemente Hanatarou, a lo que el pelinaranja le dio la razón.
Ganju lideraba el grupo, siendo el boxeador estrella; tras él iba el pelinaranja, motivándole y dando consejos previos al encuentro, después iba Renji cargando las toallas que servían para secar el sudor de Ganju y luego Hanatarou cargando botellas de agua que ocuparían para refrescar al moreno boxeador.
La sonora voz del presentador anunció el arribo a la arena improvisada a Ganju "Puños de Acero" Shiba, quien fue recibido por la mitad de los espectadores con vitoreas y la contraparte con abucheos, aventaba golpes al aire como forma de calentamiento a su paso por el camino hasta el ring, donde ya le esperaba su oponente.
La campana timbró y con ellos las voces se alzaron, Ganju calculaba la distancia para aventar un golpe, su oponente esperaba que aventara el primer golpe para continuar con un par de ganchos.
El pelinaranja le gritaba desde la parte baja del esquinero, realmente se desesperaba en ver que el moreno no hacía mucho por contraatacar, incluso le soltó un par de injurias que hasta eso servían de aliciente.
Ganju lanzó un derechazo, tan fuerte que aparte de impactar al contrario le volteó el rostro, dejándolo desorientado, provocándole una herida en el labio que comenzó a sangrar y limpió con la mano, Ganju sonrió burlonamente, aparentemente su adversario tenía mayor masa muscular pero sus recientes acciones demostraban que él tenía más técnica y fuerza.
El primer round terminó con un Ganju en ventaja, fue a sentarse a su esquina, siendo recibido por una botella de agua y una toalla.
-"Vas bien, bastante bien… ahora repite aquel derechazo y prosigue con ganchos al hígado… tiene la guardia baja…"- Fue el consejo de Ichigo, bastante seguro de que se llevaría la victoria, así que volvió a sonar la campana para dar inicio al segundo round.
Ganju regresó al centro del ring, se puso en guardia y nuevamente repitió la sesión de golpes, un gancho al hígado que causó que su adversario se inclinara por el dolor, aprovechando esa debilidad y guardia baja para asestarle otro derechazo que volteó el rostro de su oponente y luego asestó un izquierdazo para rematar, haciendo que cayera de rodillas al suelo, descarriado.
En Ganju no cabía el gozo, le estaba dando una paliza al protegido del Señor Tanaka, incluso hasta volteó a ver su semblante, topándose con un sombrío y encolerizado rostro que aumentaba sus ansias por acabarlo de una buena vez.
Shimizu, el contendiente de Ganju se puso de pié con cierta dificultad, sonrió socarronamente, el moreno no lograba entender porqué el idiota sonreía cuando estaba a poco de perder.
-"¡¡Estás acabado!! ¡¡¿Me escuchaste?!! ¡¡Estás acabado!!"- Vociferó Ganju, anunciándole la derrota a todo pulmón.
Shimizu se puso en guardia de nuevo, Ganju sonrió victorioso, se acercó para atacarlo con otro derechazo cuando Shimizu lo esquivó con maestría y le asestó un golpe en la mandíbula, uno que ocasionó que Ganju cayera al suelo y su vista se apagara por completo a sí como su conciencia.
En medio del bullicio Ichigo pudo observar a su hombre tirado en la arena, con los ojos cerrados y sin moverse.
-"¡¡Levántate!! ¡¡Maldita sea levántate!!"- Gritaba el pelinaranja, tenía esa pequeña esperanza de que su protegido regresa al combate pero ni sus palabras servían.
Shimizu levantó los brazos en señal de victoria, lanzando injurias a un noqueado Ganju que ni al tercer round había llegado. El referí intervino, por la condición que el moreno presentaba dio por finalizado el combate, otorgándole una justa victoria a Shimizu y su promotor el señor Tanaka, una victoria que acabó con las esperanzas de Ichigo, una victoria que lo obligó a pagarle una cuantiosa suma por las apuestas, una victoria que acarreaba más problemas de lo que ya tenía.
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