Bueno paso a dejarles el capítulo VIII, éste cap. es crucial porque cambia la historia y se da inicio al drama jejeje y bueno espero sea de su agrado y agradezco de antemano sus comentarios.
Ya saben, cualquier sugerencia es bienvenida ya sea en el review, por MP o a mi correo ;) .mx
Les mando muchos saludos!!!
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Capítulo VIII
"La Propuesta"
Gancho al hígado, gancho al hígado, se repetía dentro de sí mismo constantemente, eso era la clave para derribar a su contendiente, quien le miraba con un inmenso odio, Renji no se sentía intimidado, al contrario, estaba más motivado que nunca al ser esa su oportunidad para demostrarle a todos lo bueno que era para ese negocio.
La campana sonó y con ello el combate.
Cuidadosamente el pelirrojo acortaba la distancia para poder soltarle un golpe en el rostro, muchos de los cuales eran fallidos por la rapidez con la que su oponente los esquivaba, optaba por intentar el gacho al hígado cuando se decidía a aplicarlo el otro lo sorprendía con un golpe directo, llevaba mucha potencia que incluso hasta lo dejaban algo mareado.
Se recuperaba rápidamente el rememorar cuan importante era ganar, así que nueva cuenta soltaba algunos derechazos e izquierdazos, pocos llegaban a impactar a su contrincante, quien a cada golpe respondía con dos, los suficientes para hacer que Renji retrocediera y bajara la guardia, aprovechando para arremeterlo con una serie de golpes que lo llevaban hacia las cuerdas, donde se enconchaba, aguantando los impactos sin tener la oportunidad de responderlos.
Para Ichigo eso iba de mal en peor, no sólo le estaban dando una paliza, también no estaba aplicando nada de lo que se le enseñó, vaya que había sido un grave, pero gravísimo error el tomarlo como opción para el encuentro. El pelinaranja observó al Ruso, quien se encontraba sentado al otro lado del ring, con una sonrisa llena de satisfacción por la forma en que su peleador estaba haciendo añicos al de su rival promotor, si la pelea auguraba seguir con esas condiciones hasta el doceavo asalto, si no es que el pelirrojo se desvanecía al tercer round, así por ello llamó a uno de sus allegados para pedir que las apuestas por su hombre se elevaran aún más, sentía que tenía la victoria en sus manos.
Ichigo no podía decir lo mismo, necesitaba que el primer round terminara y que él estuviera bien para reprenderlo y a la vez darle indicaciones, para su fortuna la campana volvió a escucharse y con ello un abatido pelirrojo se sentaba en el esquina mientras se le daba a beber agua para que se hidratara y otra botella la derramaban por sobre la cabeza para refrescarlo, no podían faltar los regaños del pelinaranja para hacerle entender la importancia del combate.
-"¡¡¿Qué demonios estás haciendo?!! ¡¡No haz hecho nada de lo que te enseñamos!! ¡¡Si perdemos que te quede claro que será por tu culpa y olvídate de que tenías un trabajo!!"- Le gritaba Ichigo lleno de ira, si era necesario amenazarlo con tal de que le diera buenos resultados lo haría, no estaba resignado a perder.
-"Ésta bien, está bien…"- Dijo con dificultad el pelirrojo a las palabras de su jefe, así que nueva cuenta sonó la campanilla reanudando el combate en su segundo asalto.
A penas el pelirrojo llegó al centro del ring, lleno de motivación cuando fue recibido por un fuerte derechazo que lo mandó al suelo, con todo y su motivación derrumbada.
Ahora si estaban jodidos, eso pensó Ichigo al ver a su nuevo hombre tirado, se pasó las manos por la cara sin poder creerlo, si no se levantaba, adiós a su vida como promotor de boxeo, estaba en las últimas.
-"¡¡Levántate, levántate!!"- Gritaba el pelinaranja junto con Ganju, tratando de animar a Renji, quien lentamente buscaba apoyo en el suelo para ponerse de pié, su oponente le sonreía socarrón, tratando de decirle con la mirada que no valía nada, que era mejor que se quedara en el suelo y le evitara la pena de tener que destruirlo.
No sé de donde agarró fuerzas pero sin ningún miramiento el pelirrojo se levantó rápidamente y se le aventó a los golpes a su oponente, conectando en el rostro y en las costillas con mucha fuerza, devolviéndole los impactos hechos en rounds anteriores, hubiera continuado dándole su merecido si no fuera de nuevo por la campana y el árbitro que se interpuso en su camino, llevándolo a su esquina.
-"Muy bien, muy bien… trata de dañarlo más…"- Incluso Ichigo había quedado bastante asombrado por la repentina actitud valerosa del pelirrojo, se la estaba jugando bastante bien, era algo que tenía que premiar en su momento.
-"Gancho al hígado, varios, los que sean necesarios…"- Acotaba el moreno compañero dándole palmaditas, a lo que Renji simplemente asentía con la cabeza.
Inició el tercer asalto, el oponente del pelirrojo estaba encolerizado, la victoria se le estaba escapando lentamente, así que le atacó con varios golpes en el abdomen, unos tan fuertes que Renji sentía no poder soportar, bajó la guardia debido al dolor y lo cual fue aprovechado por el adversario para rematarlo con un derechazo en la quijada, uno que aparte de volver a dejarlo en el suelo, le sacó sangre.
Adolorido y cansado Renji se puso de rodillas, limpió la sangre de sus labios con el dorso de la mano, se reincorporó con cuidado, miró a su ponente con un profundo odio, apretó los dientes y los puños, y sin premeditarlo, le soltó un gacho al hígado, ese golpe que doblegó al contrincante y sin dudarlo un solo segundo le remató con un fuerte derechazo en la quijada, uno que aparte de voltearle el rostro también le sacó la sangre y hasta un diente, con eso bastó para que el oponente cayera rendido al suelo, sin siquiera moverse, con los ojos cerrados, completamente noqueado.
El réferi empezó el conteo, pero ni aún cuando llegó al límite el otro se levantó, así que sin más levantó el brazo del pelirrojo en señal de victoria vía knockout.
Renji miraba expectante, no podía creerlo… observaba a su alrededor, los presentes, algunos de ellos lo llenaban de vitoreas y otros de abucheos, pero estos realmente no le importaban porqué lo había logrado… después de varias rachas negativas con Ganju, ahora era él quien daba esperanza y más allá de eso, con su merecida pero sufrida victoria, había logrado que todo el dinero de las apuestas se retribuyera, el triple de lo que habían perdido estaba de regreso.
… … o … …
No sólo se ofreció a llevarla hasta su casa, si no también a dejarla a las puertas de la misma, aunque ese acto también conllevo a toda una persecución de reporteros que tenían de nervios a la morena, de por si bastante preocupada.
-"¿Qué te pareció?"- Inquirió Kaien a la morena, refiriéndose a su tan mencionada 'cita'.
-"Bien, me la pase bien… Divertido"- Respondió Rukia con sinceridad, y es que aunque el pelinegro tuviera otras intenciones en mente, aún así la salida le había entretenido lo suficiente.
-"Me alegra oír eso, espero se repita…"- Acotó el otro sonriente, a lo que Rukia no pudo evitar corresponderle el gesto, y no porque estuviera de acuerdo con la idea, más bien porque no podía creer que el pelinegro ya estuviera tan interesado en volver a repetir la velada, vaya que era algo necio.
-"Ehh… me tengo que ir"- No confirmó ni negó nada, simplemente dijo tales palabras para zafarse de la plática, dio medio vuelta para tomar la perilla de la puerta principal cuando la mano de Kaien la detuvo y la orilló a voltear.
-"¿No te piensas despedir de mi?"- Preguntó pícaramente el pelinegro, soltandola de la mano y abriendo los brazos, como si esperara un abrazo en despedida.
Rukia suspiró resignada, ya no le estaba gustando el rumbo que comenzaba a llevar esa situación, pero aún así tenía algo de educación se despediría de él. La morena se le acercó lo suficiente para simular un beso en la mejilla, sin embargo se sorprendió al momento en que su cintura se vió ceñida por las manos del pelinegro, quien gozoso le sonrió al notar la expectación de la joven modelo.
-"Suéltame… Jamás vuelvas a hacer eso"- Le reprendió la morena soltándose al instante del agarre, dándose la media vuelta para tomar la perilla y abrir la puerta para adentrarse a su hogar y cerrarla con fuerza.
-"Ya caerá…"- Musitó Kaien una vez estando solo en el pórtico, teniendo suma fe en que poco a poco lograría conquistar a la modelo.
… … o … …
Entre cervezas y gritos Ichigo y sus colaboradores festejaban entre los muros de uno de los recintos del domo, mientras guardaban a la par los fajos de billetes que se habían ganado gracias las apuestas.
Durante el festejo, un alto hombre extranjero y sin pedir permiso se adentró al recinto con actitud alegre.
-"Disculpen la interrupción, soy Michael Klinsmann, promotor de boxeo… y en verdad me interesa hacer un trato con ustedes"- Dijo sin más preámbulos el extranjero, apagando los ánimos y haciendo más serio el asunto.
-"Mucho gusto, soy Kurosaki Ichigo… y ¿qué clase de negocios le interesan?"- Se presentó y cuestionó el pelinaranja al invitado, le causaba mucha expectación su presencia y su dichosa idea de querer hacer negocios, pero necesitaba más información.
-"He visto a sus hombre pelear, el pelirrojo tiene mucha madera para triunfar como profesional, también el moreno pero necesita más entrenamiento, en verdad me gustaría poder ayudarlos…"- Expuso en pocas palabras Klinsmann, al ser promotor de ligas profesionales realmente se daba cuenta cuando un boxeador aunque fuese del bajo mundo, tenía oportunidad de triunfar en ese deporte.
-"Si ya lo sé, pero trata de decirme que ¿renuncie a mis hombres para que usted pueda catapultarlos?"- Así lo entendía Ichigo, fonéticamente ese extranjero había puesto mucho énfasis en Ganju y Renji, más no en su persona, y en verdad le molestaba eso, él también era parte del equipo y quería ser considerado.
-"No, no para nada… Usted también tiene madera, tanto para boxeador como para promotor, quiero ayudarlos en conjunto, yo invertiré en ustedes para el box profesional, es algo que nos conviene a todos… ganaremos montones de dinero…"- Klinsmann estaba muy seguro de lo que hacía, era un importante promotor en Estados Unidos, tenía dinero de sobra y buscaba nuevos talentos, además quería dejar ese linaje de promotores y ese pelinaranja tenía potencial.
-"Suena bastante interesante su oferta… y siendo más específicos y en caso de que aceptemos ¿Cómo nos arreglaríamos?"- Necesitaba más datos, no podía hacer algo así como así, debía haber un contrato de por medio, una garantía.
-"Bueno todo indica un sacrificio… Tendrán que mudarse a Las Vegas, ya saben, ahí se iniciarán el proceso, ahí van a ir desarrollando su carrera… hasta convertirlos en grandes estrellas…"- Dijo triunfante el forastero, sabía que era una jugosa oferta y a la cual nadie podía resistirse, aunque en todo existía un margen de error, e Ichigo era de las casi escasas personas que se negarían.
-"¡¡Donde firmo!!!"- Gritó entusiasmado Ganju, siendo seguido por el pelirrojo y Hanatarou, aunque él realmente no sabía que haría si no era bueno para negociar y mucho menos con los puños.
El escuchar las palabras 'mudarse' y 'Las Vegas' para Ichigo fue tocar fondo, llegar a los extremos, en efecto la oferta era suculenta: garantizaba éxito, seguridad y dinero, ¿Qué más podía pedir?, pero todo a cambio de sacrificar toda una vida en Tokio, llevando consigo sacrificar su relación con Rukia… la distancia a veces era un enemigo, y no estaba en condiciones de perder a la mujer de su vida, realmente necesitaba comentárselo y que juntos tomaran una decisión.
-"Por mi parte lo pensaré…"- Dijo el pelinaranja como respuesta, cosa que dejó sorprendidos a todos.
-"Ésta bien. Cuando tengas una respuesta me llamas. Buenas noches y con permiso"- Dijo el extranjero proporcionándole su tarjeta, para después salir del recinto sin ningún otro asunto por atender, dejando a Ichigo y compañía nuevamente en privacidad.
-"Ehh Ichigo… ¿Cómo que vas a pensarlo?... ¿acaso no te das cuenta? Éste tipo de oportunidades se presentan una vez en la vida…"- Le reclamó Renji, tratando de hacerle entender la importancia de esa oferta, a su parecer habría que ser muy idiota para rechazarla.
-"Sí, sí, entiendo… pero... Rukia también es importante… Hablaré con ella al respecto…"- Se sinceró Ichigo, sus sentimientos estaban en juego, necesitaba comentárselo y proponer cosas, de forma que ninguno de los dos y mucho menos el vínculo que los unía se viera afectado.
-"Pero es que…"- No terminó de dar más explicaciones, pues un molesto Ichigo le amonestó, como odiaba que tratara de hacerle entrar en razón en asuntos relacionados con Rukia.
-"Ustedes no tiene ninguna clase de compromisos, no tienen nada que perder, por eso aceptaron… pero en mi caso tengo a una hermosa mujer que amo y no quiero abandonarla"- Alzó la voz, mostrando ese lado emocional ante sus compañeros, algo bastante inusual, necesitaba que se pusieran en su lugar y lo entendieran.
-"Ya no diré nada… Haz lo que creas correcto"- Fueron las palabras de Ganju, podía entender como se sentía Ichigo, tampoco no podía obligarlo a aceptar la oferta, a fin que era su vida y él hacía con ella lo que quería, y si quería quedarse con Rukia pues bien por él, como buena amigo apoyaría su decisión.
… … o … …
Lo tildó como un asunto urgente y esa era la razón por la cual estaba ahí aún cuando era la media noche, aparentemente era algo de suma importancia además podía aprovechar para decirle de una vez por todas la cita que había tenido con Kaien y además reclamarle por lo de las llamadas; y que hiciera caso omiso a los comentarios que en horas posteriores saldrían al aire.
-"Y bueno… ¿Qué es aquello que quieres decirme?"- Preguntó Rukia sentada al borde de la cama, observando coquetamente a su novio.
-"Ehmmm me surgió una oferta de trabajo como promotor de boxeo profesional"- Dijo Ichigo sin más, aún dudando si contarle el resto de los detalles.
-"Me parece bien y supongo que aceptaste ¿no?"- A Rukia le maravilló la noticia, por el comentario podía decir que estaba alegre y orgullosa de las decisiones que estaba tomando su novio, se estaba encaminando por el lado de lo legal, finalmente, o eso creía.
-"Ese es el problema… Si quiero ser promotor profesional tengo que irme a vivir a Las Vegas…"- Explicó un poco el pelinaranja, necesitaba escuchar la opinión por labios de la morena, quien estaba sorprendida… esa era un excelente oportunidad.
-"Pues hazlo…"-
Esa respuesta no la esperaba, pensaba que como respuesta Rukia buscaría la forma de hacerle entender que no lo hiciera o algo por el estilo, pero al contrario, ella lo estaba alentando a tomar esa decisión, pero Ichigo quería poner sus sentimientos antes del trabajo.
-"Pero no quiero dejarte… Si estando en Tokio es difícil que estemos juntos imagínate si estoy en Las Vegas lo será aún más…"- Eso era verdad, si aún estando en la misma ciudad era complicado tener que verse, lo sería más si uno estaba al otro lado del mundo, incluso habiendo amor, la distancia a veces lograba que eso terminara convirtiéndose en nada e incitaba a la infidelidad, y eso era lo que Ichigo quería evitar a toda costa.
-"Sí lo sé pero… es una oportunidad única… podemos hacerlo"- Rukia confiaba ciegamente en vencer esas barreras, confiaba en el amor que se tenían como para mantener una relación a distancia y tratar de superar los obstáculos de cualquier forma.
Ichigo se cruzó de brazos, ordenando sus ideas, por supuesto que podía lograrlo a pesar de todo, pero para Ichigo era difícil pasar un día, una tarde o una noche sin verla, podía llamarla por teléfono pero necesitaba abrazarla, besarla, tenerla entre sus brazos… Si se mudaba a Las Vegas la soledad lo mataría sin la presencia de la morena, quería tenerla a su lado, poder compartir esos momentos en Nevada con ella, era lo más importante en su vida y sentía que sin ella las cosas no tenían mucho sentido.
El pelinaranja se acercó lentamente a la bella morena, se puso de cuclillas hasta quedar a la altura de la chica, se hundió en su mira azulina, tan profunda como el mar, tomó sus níveas manos entre las suyas y le susurró tiernamente una propuesta.
-"Ven a vivir conmigo a Las Vegas…"-
Rukia lo miró azorada, ¿había escuchado bien?, no, no, no, irse a vivir a Las Vegas no era una opción, tenía una carrera, una vida, todo lo que tenía en Tokio era una razón muy importante para rechazar esa propuesta.
-"Ehh… no, lo siento pero no puedo… Mi trabajo, mi hermano, amigos, todo está aquí en Tokio, no puedo abandonar eso…"- Explicó la morena algo afligida, soltándose del agarre de Ichigo y parándose del borde la cama, ese tipo de factores no se iba a poner a discusión, no podía marcharse así como así, en primer lugar Byakuya la cuestionaría sobre esa decisión y acarrearía problemas para ambos y ¿Qué no se supone que eso estuvieron evitando desde que su relación comenzó?, no iba a echarlo a perder después de todo los esfuerzos invertidos.
-"¡¡Maldita sea Rukia por una vez en tu vida sacrifica algo!!"- Alzó la voz Ichigo, bastante molesto, soltando comentarios que desde hace tiempo tenía muy guardados, por su parte sentía que había sacrificado más de lo debido por la morena, pero ella se negaba a hacer lo mismo por él.
-"¡¡Pero esto no!! ¡¡No pienso dejar lo que tengo aquí para irme contigo!!"- Rukia era bastante firma en sus convicciones, raras pero muy raras veces lograban ceder, más el hecho de que no sacrificara algo no significaba que no amara al pelinaranja, pero él era de mentalidad muy diferente.
-"¡¡Y yo que…!! ¡¡Qué hay de mí!! ¡¡¿Acaso no soy importante para ti?!!"- Vociferó de nuevo el pelinaranja, acercándose hasta la morena, hasta quedar a unos centímetros de su cuerpo, de sus labios.
Rukia lo miró desolada, se hundió en sus ojos miel por unos instantes, con sus mano tomó el rostro del chico y quiso tratar de hacerle entrar en razón.
-"Claro que eres importante… eres lo que más quiero en este mundo… pero no puedo irme contigo… lo siento"-
Kurosaki desvió la mirada, delicadamente se soltó del agarre de su novia y caminó hasta el buró para darle la espalda.
-"Sí quieres irte a Las Vegas está bien, te llamaré y de vez en cuando iré a visitarte…"- Continuó la morena como una opción, era lo mejor que podía hacer, así los dos estarían estables.
-"Me voy a ir a Las Vegas, pero primero…"- Volteó a verla con cierto enojo, volvió a acercarse a la morena –"terminamos…"- Puntualizó.
Los ojuelos de Rukia titilaron, las lágrimas comenzaron a acumularse, no podía creer lo que estaba escuchando, no tenía ni palabras, estaba terminando con ella por no hacer lo que para él era mejor, vaya maldito manipulador. Rukia empezó a odiarlo, una cristalina lágrima corrió por su mejilla, y sin dudarlo le soltó una cachetada acompañada de fuertes palabras.
-"¡¡Me parece perfecto!! ¡¡Ojalá no tenga que volver a verte!!"-
Azotó la puerta del 'remolque' y furiosa se marchó, habían bastado minutos para que su relación de 4 largos años terminara en medio de gritos y disputas, tenía los sentimientos encontrados, las lágrimas bañaban su rostro por el dolor en su alma, ahora ya ni tenía caso comentar el asunto de la cita con Kaien.
Mientras el pelinaranja se había quedado con ese fuerte golpe en su mejilla, aún se sobaba la zona dañada, se había pasado al llegar a esos extremos, sus sentimientos estaban confrontados, no estaba listo para dejarla ir pero ya lo había hecho.
En el momento menos esperado su relación había terminado… ¿momentáneamente?... ¿definidamente?... No lo sabían, la única certeza existente era que tenían el corazón hecho trizas.
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