Hola!!!

Gracias por todos sus comentarios, realmente se los agradezco muchísimo y disculpenme por no responderles los de capítulos pasados, y espero que estén muy bien de salud.

Sin mucho que decirles, paso a dejarle el capítulo X que espero sea de su agrado.

Nota: Líricas son del tema "Las demás" de Babasónicos y de "White Flag" de Dido.

Saludos!!!


… … * … …
Capítulo X
"Tiempo"

1 Mes Después

Un mes no lograría borrar un sentimiento, un mes era poco tiempo para olvidar aquellos hermosos recuerdos fabricados durante 4 largos años, un mes no era suficiente que la herida del corazón sanara del todo… pero a fin de cuentas y según sus creencias, una clavo sacaba a otro clavo y era exactamente eso que Rukia había intentado conseguir durante 30 días después de que Ichigo se marchara a Las Vegas sin si quiera detenerse a ser escucha de la verdad, a su parecer era la mejor forma de poder sacarlo de su cabeza, supliendo su ausencia con alguien más, alguien que si bien no se parecía ni en lo más mínimo al pelinaranja, bueno sólo en algunos aspectos físicos, más no en aquella encantadora forma de ser, aunque era difícil Rukia había tratado… y parecía que esos esfuerzos de Kaien por reanimarla y lograr que le aceptara en su vida estaban comenzando por dar sus frutos.

-"Entonces… ¿vendrás a verme al set?"- Preguntó Kaien a la morena, quien le observaba con cierta sorpresa, llevaban tiempo 'viendose' amistosamente, aunque Rukia sabía que su amigo pelinegro la veía de otra forma, había logrado congeniar con él… vaya que había sido un gran apoyo moral después de lo de Ichigo.

-"Ehhh claro… Quizás lleve algo para que comamos"- Dijo candorosamente la morena, con las más buenas intenciones, odiaba la soledad y que mejor que estar con alguien que la comprendiera y la quisiera incondicionalmente como Kaien.

-"Muy bien… entonces te veo por la tarde…"- Esas fueron las última palabras del pelinegro antes de marcharse, pues había desayunada en casa de la morena, era muy bien recibido por Byakuya, pues seguía con la creencia de que era el novio de la morena.

Le despidió con un delicado beso en la frente, dejándola sola en el comedor.

Aunque Rukia lo que más quería era continuar olvidando el rostro del pelinaranja, el gran parecido que Kaien tenía con él le servía de constante recordatorio, sólo que la diferencia estaba en las contrastante formas de ser que cada uno tenía, Ichigo siempre fue reservado, de carácter fuerte y bastante sobre protector; pero cariñoso en instantes… Kaien era extrovertido, carismático y muy engreído, aunque con ella llegaba a ser bastante tierno. La morena podía pensar que los sentimientos hacia el pelinegro estaban tomando otra dirección, pero no estaba del todo segura, aún así le gustaba su compañía, eso era algo bastante evidente.

La prensa seguía hablando y hablando de ellos, en las revistas, en portales de internet y en los programas de espectáculos no pasaba un día en el que no aparecieran grabaciones o imágenes de sus constantes salidas a los restaurantes, al cine etc., ya ni le preocupaba que la gente rumorara, pero hasta el momento no habían confirmado ni negado esos rumores, ni juntos al ser interceptados en alguna salida, ni en separado durante las entrevistas.

Se había salido de control gracias al dolor nacido de la ruptura con el pelinaranja y eso era decir mucho.

… … o … …

Si bien el tiempo aún no era en vasto como para olvidar las cosas del pasado, mucho menos el rostro y los sentimientos que aún tenía hacia Rukia, quizás ya no tan intensos como antes y eso porque la distancia, sus amigos y 'algunas' mujeres habían sido una clase de ayuda para olvidar esa melancolía, incluso había decidido por no saber nada del mundo del espectáculo, no veía programas mi nada referente a esos temas, mientras menos supiera de la morena mejor estaría su corazón.

Un mes desde que la dejó desolada en el estacionamiento, un mes desde que llegó a Las Vegas y lo deslumbraron sus edificaciones y sus luces, desde que se volvió adicto a sus placeres y a su aroma, podía decir que estaba contento con sus pocos pero buenos logros, junto con Renji y Ganju estaba ascendiendo en el mundo del boxeo profesional, no como peleador, si no como promotor; aunque le sorprendía mucho su avance, cierta noche otra sorpresa llegó a su vida después de una exhibición de box, su amigo pelirrojo le presentó a una joven aspirante a actriz, dueña de unos expresivos ojos ámbar y cabellera púrpura, la cual creyó ser sólo un intento de 'cita' pero terminó siendo algo más que eso, su novia, llevaban 2 semanas juntos, no estaba enamorado de ella, no aún, pero si le gustaba, además servía como escape, como una forma de recuperarse de su ruptura con Rukia… Un clavo saca a otro clavo, inconscientemente seguía el mismo principio de la morena.

-"Que coincidencia, pronto ambos tendremos nuestra gran oportunidad de brillar, tú como promotor, yo como actriz…"- Dijo Senna bastante animada, mientras se acurrucaba cerca del pelinaranja.

-"Lo sé… espero nos vaya bien"- Comentó Ichigo seriamente, sin siquiera sonreírle, desde su llegada a Estados Unidos se había vuelto mucho más serio de lo normal, a Senna no le molestaba esa actitud, así le había conocido, era normal para ella.

-"No sólo en lo profesional… espero que… dentro de unos 10 años… sigamos juntos… No te lo había dicho pero eres el hombre con el que quiero pasar el resto de mi vida"- Esa era la ilusión de la pelipúrpura, aunque tenían dos semanas de tener una relación, quizás era premeditado pensarlo pero Senna presentía que las cosas en el aspecto amoroso sería exitosas, creía en el destino y estaba segura de que Ichigo estaba incluido en ello.

El pelinaranja le sonrió y la abrazó, más por costumbre, le causaba cierta gracia su comentario, incluso él también llegó a pensar de esa forma hace algún tiempo, cuando estaba con Rukia, sin embargo ahora esos pensamientos se habían desvanecido, quizás temporalmente, en lo que se convencía de que Senna era la mujer indicada para él y con la cual debía estar hasta el fin de su existencia, pues aún la morena ocupada una parte de su corazón roto.

… … o … …

La morena llegó por la tarde al set de grabaciones donde yacía un Kaien terminando de filmar sus escenas, quien al verla llegar al foro le sonrió y aguardó a que se diera por finalizado uno de sus actos.

Cuando se dio inicio al descanso, el par fue a deleitarse de los alimentos en un sitio despejado de personas, fueron a sentarse en unas bancas cercanas, donde sólo podría disfrutar de su mutua compañía.

-"Ya tenemos cierto tiempo saliendo… digo… quizás, deberíamos…"- Decía Kaien, tenía intenciones de llevar esa relación amistosa a otro nivel, pero eso dependía del todo de Rukia, quien ya sospechaba esa propuesta desde hace días.

-"Deberíamos que…"- Expresó la morena, como una forma de alentar al chico que le dijera de una buena vez lo que pensaba.

-"Ya sabes, tomarlo un poco más en serio… llevamos saliendo un mes… y creo que estamos bien… podríamos tener futuro…"- Dijo sutilmente, aunque al principio Rukia lo odió por haber sido el principal causante del malentendido con Ichigo, pero luego y como recompensa trató de ayudarla en ver el lado bueno de lo sucedido aunque iba con tintes de otra cosa.

-"En pocas palabras… ¿crees que deberíamos intentar tener una relación formal?..."- Preguntó de nueva cuenta la pelinegra, no estaba muy incrédula al asunto, sólo que eso le había dado a entender pero…

-"Sí, básicamente es eso… entonces que dices… ¿te gustaría?"- Inquirió con una sonrisa coqueta, esperaba que después de todo el esfuerzo invertido en conquistarla, ésta vez ella aceptara.

Rukia lo meditó unos instantes, dudaba mucho en su decisión, le tenía cierto cariño a Kaien pero lo que sentía por él no se comparaba con nada a lo que aún sentía por Ichigo, le costaba tanto olvidarlo pero si el antídoto era conocer la felicidad en otros brazos lo haría. Quizás por lo repentino que había sido su rompimiento con el pelinaranja se aferró demasiado a que él era la persona indicada para ella, pero no se había percatado hasta ahora que quizás Ichigo había sido una de esas personas equivocadas que alguna deidad quiso que conociera antes de tener a la correcta y quizás Kaien era esa persona, él podría ser aquel que estaba marcado en su destino, para estar siempre a su lado, al cual amar sin importar nada pero tenía miedo, un profundo terror a enamorarse de él y no saber que hacer al respecto.

Te da miedo enamorarte
perdida y locamente de mí
sabiendo que también me gustan las demás

-"Claro…"- Dijo finalmente la morena con una dulce sonrisa adornando sus labios, a cuya respuesta le acompañó una misma reacción por parte del pelinegro, pues al momento buscó sus labios para brindarle el placer de su primer beso como una pareja formal, algo 'formal' no era lo que siempre había buscado pues le gustaban muchas mujeres, pero por Rukia valía mucho la pena verlo de ese modo.

… … o … …

Aquella mañana se levantó con la firme idea de todos los días: prepararse para los importantes compromisos que estaban en puerta, llegó a la zona de ejercicio, donde solía encontrar a Ganju y a Renji entrenando arduamente, ya sea sobre el ring o en el saco, aventando golpes y siendo corregidos por Ichigo en momentos, cuando sentía que bajaban la guardia o como considerara que debían atacar, todos esos conocimientos sobre el box, su técnica y las reglas se las había instruido Michael Klinsmann, el hombre que lo sacó de la miseria en los barrios bajos de Tokio y por supuesto, de su desgracia amorosa, aunque claro ese dato él lo desconocía en lo absoluto.

-"Una semana, sólo una semana… el evento será todo un éxito… además vendrá gente importante…"- Comentó el americano, entregándole a su socio pelinaranja el periódico del día poniendo énfasis en la nota que anunciaba un gran evento de boxeo en 6 días precisamente en Las Vegas, en el Cesar Palace, en el cual no sólo debutaban sus hombres, también Ichigo se daba a conocer como promotor, y Klinsmann confiaba mucho en su éxito.

-"Ahh eso me alegra… habrá mucha concurrencia y además…"- Comentaba el pelinaranja observando el periódico y sus notas, bastante seguro, pues el evento estaba siendo patrocinado por grandes empresas y también tenía una gran campaña publicitaria, pero las palabras se desvanecieron y se quedaron atoradas en su garganta al encontrarse con una noticia.

"La modelo Kuchiki Rukia y el actor Shiba Kaien finalmente confirman tener una relación sentimental"

Sus ojos miel leyeron detenidamente el titular, desde que la dejó no se había tomando la molestia de leer información de los espectáculos, no quería retenerla en su mente, y aunque ahora tenía a Senna en su vida tenía que aceptar que le dolía saber cuan bien y feliz era Rukia con 'otro', en esa foto impresa se le notaba tan alegre tomada de la mano con 'ese'.

-"No puedo creer que haya preferido a ese imbécil intento de actor"- Musitó por lo debajo, aunque perjuraba que las cosas estaba bien, no podía negar sentirse celoso, enojado consigo mismo, con ella y con su ahora novio, si hubiera superado su ruptura no estaría injuriando al pelinegro actor.

Sus ojos continuaron leyendo la información relacionada a su ex, como le enfada que se diera cada detalle de ese par, pero lo que más le llenó de molestia y de tristura fue aquel párrafo que acentuaba su antigua creencia.

Su hermano, Kuchiki Buakuya comentó: "Kaien y mi hermana tienen alrededor de 4 meses como pareja".

Pues eso daba a entender que incluso cuando aún eran novios, la morena mantenía cierta 'relación cercana' con el pelinegro, lo cual podía descifrarse que ella le engañó… Y aunque quisiera odiarla no podía, mucho menos negar que aún la extrañaba, que aún la amaba cuando sabía de antemano que no debía hacerlo después de todo el sufrimiento que le trajo.

Sé que piensas que no debería seguir amándote
Te diré eso.

… … o … …

-"¡¡¿Te haz vuelto loco?!!"- Preguntó alterada la morena una vez que Kaien le enteró de sus planes de fin de semana.

-"¡¡No!! ¡¡Esto nos servirá para distraernos!!"- Decía el otro bastante animado, estaba seguro que con el viaje planeado podría dejar de lado la rutina y dedicarse a otras cosas, a disfrutar de la vida.

-"No le veo sentido… podemos ir al karaoke o no sé pero porqué a Las Vegas…"- Decía la morena incrédula, bastante sorprendida y buscaba la forma de hacer entrar en razón a su novio pelinegro, pues ambos habían sido invitados por Klinsmann quien era buen amigo de Kaien, a presenciar un magnánimo evento de box profesional en el Cesar Palace. Lo cual para Rukia era una idea que atormentaba su cordura y aún a su corazón, estaba segura que se encontraría a Ichigo ahí, y aún no estaba preparada para encontrarlo de nueva cuenta… no era lo más adecuado.

-"Las Vegas es un sitio muy divertido… anda… vamos…"- Le pidió con cierto candor en su mirada, le encantaba el box y quería compartir con ella sus gustos.

-"Ahh… e-e-está… está bien…"- Cedió finalmente, lo había hecho por él y la forma tan bonita en que se lo pidió, a fin que de entre tantos asistentes sería poco probable encontrarse y además quería ver feliz a Kaien.

… … o … …

Se encontraba en la habitación bebiendo cerveza, acompañando esa soledad con un cigarrillo y música de jazz, eso le servía cuando Senna no le visitaba o cuando Rukia regresaba del baúl de los recuerdos a atormentarlo con el pasado, esa ocasión era por ambas razones, pero la de mayor peso la tenía la segunda, se hundía en un estado de melancolía y no dejaba de contemplar esa fotografía del periódico, Rukia y su novio el actorcito.

-"Vine a hacerte compañía"- Dijo el pelirrojo adentrándose a su habitación, sin pedir permiso ni nada, simplemente se paseó hasta llegar a donde Ichigo se encontraba, tirado en un diván.

-"¿Ya te enteraste?"- Le preguntó el pelinaranja al verlo llegar, mostrándole aquel titular protagonizado por la morena y el actor, Renji no había sabido nada de ella desde hace tiempo, si incluso estaba sorprendido por la noticia, ¿Cómo estaría Ichigo?.

-"Así que ahora está con él…"- Comentó sin más, era algo normal… después de todo ella siguió con su vida.

-"¿Ahora?... jaaa… lleva con él más de 4 meses, aquí bien lo dice Byakuya, o sea que tres meses antes de que termináramos ya me engañaba, con ese pelafustán… por eso no quiso casarse conmigo…"- Decía Ichigo con cierta sátira, el contenido de alcohol en la cerveza le empezaba por atrofiar las neuronas, tanto que volvía a sacar a relucir los eventos del pasado, volviendo a amargarlo y a hundirlo, Renji no dijo nada, sólo se limitó a meditarlo… no iba a abogar por ella ni mucho menos a hablar mal, todo se quedaba en la frase de 'nunca terminas de conocer a las personas'.

-"No tiene caso hablar de estas cosas, te ponen mal y además tienes a Senna…"- Comentó con seguridad, y era cierto, ¿porqué hablar de lo que tanto daño hace? ¿Porqué no tratar de seguir adelante y ser feliz con quién ahora tienes en la vida?, rememorar, maldecir, culpar, odiar asuntos del pasado es complicarse la existencia, el presente es lo que importa.

-"Sí, sí… quizás deba… ir a dormir…"- Sin más decretó, si bien el dormir era una parte de olvidar y eso era exactamente lo que necesitaba.

Sin saber siquiera que ella volvería, ¿para hallarse?, probablemente pero si así fuera… ¿Cómo sería ese reencuentro?. El tiempo sólo sabía la respuesta.

… … * … …