Hola!!!

Chicas a todas mil gracias por sus comentarios, me alegra que esté gustando la historia aunque por ahora está en sus momentos dramáticos y bueno... se viene más cosas pero por el momento el reencuentro.

Así que les dejo el capítulo XI, una discula por tardarme mucho con este capítulo pero en verdad fueron por cosas de causa mayor, ya que nos tuvimos que regresar a México por ese asunto de la influenza, para evitarnos problemas... y luego el drama que se hace en el aeropuerto, después me enfermo de gripe y ahora ya me siento mucho mejor, así que una disculpa si está algo corto el capítulo.

Ehhh pues notas extras: líricas del tema "White Flag" de Dido ;)

Gracias de antemano por su paciencia, apoyo y comentarios, una disculpa por no responder sus comentario u.u

Besos!!


… … * … …

Capítulo XI

"Reencuentro"

El Cesar Palace se llenó de propios y extraños, de personal del anonimato así como grandes figuras célebres del mundo, era un evento de grandes proporciones que no sólo servía para fomentar la riqueza en su dueño, también para disfrutar de los placeres que traía consigo y sobre todo del gusto por tal deporte de contacto.

Rukia y Kaien había arribado la ciudad siendo perseguido por la prensa local, entre gritos, flashes y empujones lograron llegar al hotel sede, siendo recibidos calurosamente por el dueño y director general, siendo atendidos de forma exclusiva durante su estadía, aún a horas temprana se notaba movilización en el lugar, pues se daba continuidad a los preparativos para el evento de esa misma noche, a pesar de la insistencia por Kaien en dar la vuelta o ir al casino Rukia se negó rotundamente, sabía que Ichigo estaba ahí y no quería encontrárselo, de hecho rezaba por que sus caminos no volvieran a encontrarse; así que mejor prefirió quedarse enclaustrada en la suite, viendo televisión o esperando la hora indicada para que su personal la maquillara y auxiliara en su indumentaria para esa noche.

Ichigo desde tempranas horas se había dedicado por completo a ser guía y entrenar a sus hombres, pues del trabajo que hiciera y de los resultados de esa noche dependían de su pronta ascensión en lo profesional y quería dejar una buenísima impresión con el público que acudiría, sin embargo y por lo extenuante que traía consigo su labor no había prestado atención sobre los invitados de honor, en los cuales figuraba la morena y el actor, Renji y Ganju acordaron no decírselo para evitar que se desconcentrara y quitarle la calma.

Y aún con tantas responsabilidades que caían sobre sus hombros, tuvo la paciencia para vestirse de acuerdo a la ocasión y pedirle Senna que le esperara en un asiento cercano al ring, pues como promotor tenía no sólo que darle instrucciones a uno de sus primeros dos hombres en pelear, también acompañarlo en su recorrido hasta la arena y ahí aguardar a ver su pelea y el progreso de la misma, añadiendo también que Klinsmann podría presentarle gente importante del medio y con el cual podía hacer algún trato.

Rukia por su parte y a las 10 de la noche en punto apareció en el domo del brazo del pelinegro, ataviada de un hermoso vestido de noche con fina pedrería, su acompañante lucía radiante en un traje oscuro con unas rayas grises casi nítidas, encontrándose en el trayecto cuanta persona celebre que se detenían a saludar alegremente y de persona que los admiraban a las cuales por momentos se detenía a regalar un autógrafo, pues seguridad les tenía muy bien cuidados.

Tomaron asiento en una sección especial cercana al ring, donde sólo se encontraban celebridades y familiares de las mismas, así como gente importante de los negocios que gustaba del box. Rukia no se sentía tan ajena a ello, había estado unas ocasiones en Tokio durante los evento clandestinos en los cuales participaba el pelinaranja, no había mucha diferencia, sólo que éste era legal, más refinado y regalaban copas de martini a los invitados especiales pero en esencia se trataba de lo mismo.

De un momento a otro se apagaron las luces en el descomunal recinto, trayendo consigo la estridente voz del presentador y diversas luces que vagaban por el sitio, hasta que una mayor se quedó estática en el punto de entrada, donde yacía aquel moreno boxeador ataviado de su indumentaria respectiva y tras él iban varias personas más que se habían dedicado a enseñarle lo básicos y demás cosas, así mismo al pelinaranja quien serio caminaba tras el resto.

La distancia era algo larga como para reconocerlo, así que Rukia aguardó.

Ganju entró entre vitoreas y gritos al cuadrilátero, siendo seguido del bullicio que sus propios colaboradores provocaban como aliciente, entre la gente existente en el área Rukia buscaba con la mirada a aquel hombre de peculiar cabellera al cual aún la adherían sentimientos, sin embargo no lo divisaba.

La pelea comenzó con el sonido de la campanilla, todo mundo gritaba a favor a su boxeador favorito, Rukia simplemente contemplaba como aquel moreno repartía golpes a diestra y siniestra al contrincante, el cual casi siempre se salvaba por la campana, el resultado era lo que menos le importaba a la morena, dentro de todo ese show a quien quería ver era a Ichigo, el hombre que aún estaba en su interés después de aceptar esa relación con Kaien… No quería aceptar muchas cosas a esas alturas, pero para esa desenfrenada desesperación de verlo por unos instantes que estaba sintiendo, se podía decir mucho al respecto.

Kaien no notaba la distracción de la morena, pues estaba por más que enfocado en la pelea, gritando a todo pulmón, alentando a Ganju, al hombre al cual había apostado algo de dinero, incluso ni se atrevía a mirar a su novia modelo para no perder el detalle del combate, el cual a pesar de ser entre boxeadores principiantes, exaltaba al público por la garra con la que ese par de hombres pegaban. Y auque era algo inesperado y a la par sorpresivo, Ganju llevaba una ventaja de 4 rounds, lo cual era un buen motivo para seguir y no dejarse vencer, hasta eso e indirectamente, otorgaba a Ichigo una buena imagen como promotor.

Rukia por momentos observaba al pelinegro, tan emocionado y escandaloso, lo normal, lo cual le daba a recordar que Ichigo no era así, estaba en calma observando las peleas, si algo inesperado sucedía era cuando intervenía para alentar aunque sea con injurias a su boxeador, ese era otro punto en el que era diferentes y le hacía añorar el pasado.

Durante la pelea era notable la superioridad de Ganju, quien para el sexto round derribó a su contrincante con un fuerte derechazo dejando fuera de combate, un knockout que dejó estupefactos a todos, un momento celebrado cuando los presentes se levantaron de sus asientos para aplaudirle cuando se le otorgaba su primera victoria en el box profesional, un momento que quedaría en la memoria pues sería el instante en que había nacido una nueva promesa en tal deporte.

… … o … …

La noche era larga, después del combate de Ganju le habían seguido otro más que no eran de su interés, claro aunque para ese entonces se venía la pelea del pelirrojo, quien estaba más que listo para recorrer el camino que lo llevaría al ring siendo acompañado por colaboradores y por Ichigo, quien como promotor de su 'talento' debía ir tras él.

Si bien de Ichigo dependía parte del éxito de Renji, la atención de los espectadores estaba más centralizada en el pelirrojo, el pelinaranja durante el trayecto pasaba desapercibido mientras los flashes de las cámaras fotográficas sólo eran dirigidos a Renji, quien concentrado y en forma de práctica aventaba golpes al aire mientras se avecinaba la llegada al cuadrilátero.

Entre gritos positivos y uno que otro negativo Renji llegó hasta el centro del ring así como Ichigo desvió su camino para llegar de nueva cuenta a su asiento, donde le esperaba una cariñosa pelipúrpura quien al verlo llegar se acomodó cerca de él.

El combate dio inicio con la campanilla, gracias al entrenamiento diario durante todo un mes, Renji llegó animado y en mejor condición que antes, se notaba en sus ojos un fuerte deseo y concentración, uno que se vio plasmado ante cada paso y cada golpe hacia su contrincante, quien buscaba la mejor forma para conectar al pelirrojo quien no llevaba errores en su actuación. Los gritos de ánimo lo alentaban en demasía, eran lo que le llenaba de mucha vitalidad, la suficiente para dejar in derechazo incrustado en varias partes del cuerpo de su adversario, algunos provocaban un tambaleo que uno podía pensar estaba a punto de caer, sin embargo la entereza del contrario era muy grande y sin tapujos continuaba lanzándola golpes a Renji.

Mientras tanto el pelinaranja observaba con detenimiento la pelea, de vez en cuando injuriaba en voz baja cuando sentía que Renji desaprovechaba buenas oportunidades para noquearlo, su compañera pelipúrpura le pedía dulcemente paciencia, una que el le recompensaba con una sonrisa.

El primer round terminó con ventaja del pelirrojo y se dio un tiempo para acercarse hasta la esquina donde yacía un abrumado Renji, dándole algunos consejos que seguramente serían bastante útiles en el siguiente round.

Sin embargo al momento de fijar su mirada hacia el frente, aún entre el gentío pudo distinguir a la bella morena de ojos zafiro, quien yacía sentada al lado de aquel desgraciado de Kaien, notaba en sus ojos alegría, una sonrisa y una mirada que únicamente dirigía a su acompañante, se le veía tan feliz… tan alegre… era evidente que ya lo había olvidado y ahora gozaba en otros brazos, un fuerte sentimiento de tristeza lo invadió… tan pronto el amor se le esfumó a la morena…

Regresó a su lugar sin apartar la mirada de su belleza, incluso cuando en esos momentos estaba bebiendo un martín se notaba tan elegante, tan hermosa… Rukia sintió una mirada puesta en su persona, así que discretamente levantó la mirada y se topó con aquel rostro, con ese hombre que a distancia se distinguía por su cabellera naranja y sus ojos miel, el tan sólo verlo aceleró su corazón y dejó de pensar en sus preocupaciones, ese hombre que yacía al otro lado del domo también la miraba detenidamente, y aunque estuvo a punto de alejarse e ir hasta él algo se lo impidió, pues una pelipúrpura tomaba su mentón para que enfocara toda su atención en ella y entregarle a sus labios un dulce beso que el pelinaranja no pudo evitar.

La pelinegra quitó la vista de aquella dolorosa escena, eso le bajó la autoestima y las ganas de querer verlo de nuevo, era obvio que había encontrado a alguien más, alguien que seguramente había aceptado todas sus propuestas, aquellas que ella rechazó en su momento. La mujer con la que Ichigo estaba no eran del todo fea, podía notar cuanto esa mujer lo amaba, quizás más de lo que ella llegó a sentir por él a pesar de que todavía tenía sentimientos hacia él, con esa escena haría hasta lo imposible para conseguir olvidar… para no anhelar estar en sus brazos…

Fuertes gritos captaron toda su atención, pues de pronto y en el segundo round Renji logró conectar en la quijada a su adversario dejándolo fuera de combate, siendo ésta su primera victoria vía knockout y a la cual había traído aquel bullicio que había causado que Rukia pusiera toda su atención en el ring.

Ichigo se reunió con sus colaboradores y con Renji para felicitarlo por su triunfo, siendo rodeados por reporteros y cientos de cámaras que buscaban captar el momento, mientras Kaien se levantaba de su asiento tomando de la mano a la morena con dirección a la salida del domo.

… … o … …

El resto de la noche los invitados especiales pasaron una increíble velada en un recinto de casino exclusivo para ellos, donde aparte de serviles una gran gama de bebidas también se encontraban bocadillos y amenas conversaciones mientras esperaban la llegada de Michael Klinsmann y compañía.

Kaien se encontraba jugando blackjack mientras bebía continuamente, así como otras personalidades se dedicaban a jugar ruleta y aportar desmesuradas cantidades de dinero, así como el póquer y otros juegos de naipes. Rukia se encontraba en la barra, acompañada de las esposas de algunos personajes sin embargo no se metía mucho en su conversación, bebiendo un wisky continuaba rememorando aquella escena en el domo, le dolía verlo con aquella mujer que por los celos que empezar a tomar presa podía decir que no era mejor que ella. Y es que el ver al ser amado en brazos de alguien más era algo difícil de concebir, aún cuando se le guardan sentimientos…

De nueva cuenta un estrepitoso ruido la sacó de sus cavilaciones, pues la puerta se abrió dando paso al Señor Klinsmann en compañía de Abarai Renji, Shiba Ganju y por supuesto el promotor, Kurosaki Ichigo y su mujer, los presentes dejaron de lado todas sus actividades para recibirlos con aplausos.

Klinsmann agradecía con ademanes mientras los invitaba a seguir disfrutando de la pequeña fiesta privada, al momento Klinsmann se acercó hasta donde Kaien, pues debido a su amistad quería agradecerle personalmente su presencia.

-"No sabes cuanto me alegra que hayas venido…"- Dijo el americano con una sonrisa al pelinegro, quien abandonó por instantes el blackjack para saludarlo.

-"Un honor estar aquí, gracias por invitarnos"- Dijo el pelinegro en nombre de Rukia y su persona.

-"Ahh y por cierto ¿Dónde está tu adorada novia?"- Preguntó nuevamente el hombre buscando con la mirada a ya mencionada modelo.

-"Enseguida le hablo para que la conozcas"-

Kaien la buscó con la mirada y con un ademán le pidió que se acercara, Rukia más por cortesía se encaminó hasta reunirse con el par.

-"Kuchiki Rukia, encantada de conocerlo"- Dijo la ojiazul alegremente, fingiendo estar bien.

-"El gusto es mío…"- Dijo caballeroso el americano besando cortésmente la mano de la morena.

-"Y bien… ¿me presentaras a tu nuevo promotor?"- Inquirió Kaien con vanidad, pues estaba deseoso de conocer a la persona que con esfuerzo había logrado que sus dos boxeadores ganaran esa noche en su debut.

-"Ahh claro…"- Expresó el norteamericano haciéndole señas al Kurosaki, quien se acercó hasta el sitio, topándose con una gran sorpresa.

-"Kurosaki Ichigo, ese es su nombre…"- Añadió el hombre, Ichigo se sentía incómodo, frente a sus ojos estaba Rukia y aquel detestable pelinegro, quien no podía creer que el fuera, ese bastardo era el promotor, vaya que el mundo era muy pequeño.

Ichigo extendió su mano y Kaien sin más la estrechó añadiendo un 'mucho gusto' bastante forzado, lo odiaba desde que supo de su existencia, por ser el dueño del corazón de la morena y aunque ahora podía decir que él era quien se encontraba en los pensamientos de Rukia, la realidad era una muy distinta.

-"Tú debes ser Kuchiki Rukia…"- Dijo quedamente el pelinaranja, captando la atención de la morena quien algo apenada asintió con la cabeza más no le saludó.

A Kaien no le estaba gustando lo que sus ojos presenciaban, dirigía su mirada inquisidora tanto para la morena como para el pelinaranja, esa mirada de Ichigo le decía mucho, podía ver su semblante el cariño que aún le tenía, pero tenía que entender que Rukia ya no lo quería… así que cuando estuvo a punto de intervenir y alejar a la morena, Klinsmann se interpuso.

-"Kaien acompáñame, hablemos de negocios…"- Dijo el norteamericano llevándose al pelinegro, quien entre tartajeos buscaba un buen pretexto para zafarse, más Klinsmann siguió guiándolo amistosamente por el recinto.

-"Kurosaki cuidará de tu novia, tranquilo"- Añadió el norteamericano con gracia sin saber que ese era exactamente el problema de Kaien, no confiaba en Ichigo y lo que menos quería era que le robara lo que era suyo, o lo que creía que era suyo: el amor de la morena.

Kuchiki y Kurosaki quedaron literalmente solos, ninguno de los dos decía nada, ni siquiera se miraban a los ojos, se percibía una tensión entre ambos, así como los nervios los tenían de punto y sus corazones latían apresurados al verse de nuevo.

-"¿Porqué viniste?"- Ichigo rompió el silencio y preguntó.

-"A Kaien le gusta el box…"- Respondió sin más, con una leve rubor en sus mejillas, sin mirarlo.

-"Pensé por un momento que…"- Musitó el pelinaranja algo abatido, y es que su corazón le hizo una mala jugada, pensó por un pequeño instante que la morena estaba ahí por él… pensó que había recapacitado de sus decisiones y ahora estaba dispuesta a estar a su lado pero ahora entendía que el motivo de su presencia era por Kaien, por el maldito ese.

-"¿Qué venía por ti?... No, te lo digo para que no pienses que busco causarte problemas, hacer tu vida difícil o algo por el estilo… Creo que hicimos lo correcto y ya no hay marcha atrás"- Respondió Rukia sin más, sin siquiera creer una sola palabra, no sentía lo que decía, pues era todo lo contrario… Deseaba volver con él pero a vista de la situación, eso ya no era posible.

Te prometo que no intento

Hacer tu vida más difícil

O de volver a donde estábamos

A Ichigo se le partió una vez más el corazón al oírla, ya no necesitaba más señales, ella había confirmado que no pretendía resurgir su amor, indirectamente le decía que ya no lo amaba, que había sido una buena decisión terminar porqué ahora estaban con la persona indicada.

-"¡Disculpen si los interrumpo pero Renji quiere hablar contigo!"- Se interpuso en la conversación cierta pelipúrpura, quien tomaba del brazo al pelinaranja.

-"Sí… enseguida voy…" Dijo pausadamente Kurosaki a Senna, quien observó sonriente a la morena, como si esperara algo.

-"Ahh es cierto casi lo olvidaba, Rukia te presento a Senna… mi novia…"- Quería evitar eso pero seguramente Senna le reprendería después por maleducado, así que no tuvo más opción que presentarle a la morena a la mujer con la que ahora se encontraba.

-"Mucho gusto…"- Extendió el brazo Senna, a lo dudosamente Rukia estrechó en cordialidad agregando palabras sutiles y de un 'agrado' que no sentía real debido a los celos.

-"Bueno, mejor me voy…"- Dijo Rukia al sentirse incómodo y con un ligero dolor en su corazón, no tenía nada que hacer ahí, ya no había cabida para ella en el corazón de Ichigo.

Rukia se alejó de la pareja lentamente, con destino a otro lugar donde las escenas no la consumieran por los celos y la tristeza.

Senna tomó del brazo a Ichigo lo guió hasta donde Renji, aún cuando podía dejar de mirar a la morena, sin dejar de pensar en como estaba ahora las situaciones, aunque estuviera con la pelipurpura y la quisiera mucho, el sentimiento que aún tenía hacia Rukia era más fuerte y no podía hacer nada para hacérselo entender, ella ya había elegido su camino y aunque le doliera, era un hecho que tenía que aceptar, aunque se hundiera en el recuerdo y la añoranza no iba a olvidar aquello que aún sentía por ella.

Bueno, me hundiré con éste barco

Y no levantaré las manos y me rendiré

No habrá una bandera blanca sobre mi puerta

Estoy enamorado y siempre lo estaré

… … * … …