Hola todos/todas!!
Primero que nada una disculparpor tardar en actualizar, estoy en una semana crucial por examenes finales así que he hecho lo posible por venir a publicar lo que sigue, además otra disculpa por no responder sus comentarios en forma individual.
Traigo el capítulo... XIV... tiene un poco de todo, una parte del IchiRuki que puede que no sea muy bonito pero servirá de algo más adelante.
Saludos y gracias de antemano.
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Capítulo XIV
"Mentiras"
La vio caminando por unos de los pasillos, con dirección al camerino, en cuanto la distinguió apresuró el paso hasta darle alcance y detener su andar al posesionarse de su brazo.
-"Rukia… espera por favor…"- Murmuró el pelinaranja, a lo que la morena abrió mucho más sus ojos al reconocer esa voz, su corazón de súbito comenzó a palpitar rápidamente y sentía como los nervios la tomaban presa.
-"¿Qué es… lo que quieres?"- Preguntó la morena sin mirarlo, sin embargo no se alejó del contacto de su brazo.
-"Esa canción… ¿la escribiste pensando en mí, verdad?"- Le inquirió, quería cerciorarse por propios labios de la morena, así estaría más tranquilo y tendría el valor de enfrentar las cosas sin importar nada.
-"Sí… pero es sólo una canción, algo del pasado…"- Expresó con un nudo en la garganta, pues ella mejor que nadie sabía que los sentimientos hacia el pelinaranja seguían vigentes en su atormentado corazón, el problema no radicaba en reconocerlo.
-"¿Algo del pasado?... Eso que vi en el escenario, no sonaba, mucho menos expresaba algo del pasado… ¿Aún me quieres, cierto?"- Ichigo estaba un tanto dubitativo del asunto, pero necesitaba escuchar de los labios de la pelinegra, sólo así podría estar tranquilo…
-"No tengo porqué responderte eso…"- Sentenció, y es que no quería desenmascarar su corazón, no cuando él tenía a esa pelipúrpura a su lado…
-"Quiero saberlo… ¿aún me quieres?... porqué si es así, déjame decirte que…"- Más no logró terminar su frase cuando la morena lo encaró y fijó sus azulinos ojos en su persona, con cierta melancolía reflejada.
-"¡No… ya no te quiero…!"- Se atrevió a gritarle, mintiéndose así misma, a su corazón y al del hombre que yacía frente suyo, pero no tenía el valor de decirle la verdad, no quería quedar como una tonta que aún vivía del pasado.
Para Ichigo fue un shock total, las palabras que menos esperaba brotaron de los labios de la mujer que amaba, pero cuando comparaba las palabras con el real sentimiento que percibió mientras ella cantaba, había un gran hueco en medio, pero la balanza apuntaba a creer en lo que su corazón creía.
-"Mentirosa…"- Le susurró, no hallaba rastro de credibilidad, uno no olvida y dejar de querer a las personas importantes, mucho menos den forma tan rápida.
-"Dime lo que quieras pero así es…"- Realmente no quería profundizar más en el tema, sabía que mientras más interrogantes soltara se desgastarían las mentiras y quedaría expuesta, los sentimientos hacia él estarían al borde de ser pisoteados por el desprecio.
Hubo un silencio, la morena bajó la mirada, estar a su lado y sin poder hacer nada la aturdía, era un castigo que no podría soportar por mucho tiempo.
-"Me tengo que ir…"- Dijo Rukia rompiendo el mutismo, justo cuando volvió a virar sobre su propio con determinación a ir al camerino, el pelinaranja nuevamente la detuvo al aferrarse de su brazo.
-"Aún hay algo que quiero decirte… tan sólo escúchame…"- Atinó a decirle quedamente, necesitaba decirle cuanto la amaba, y ver si con sus sinceros vocablos lograba que ella revelara lo suyos.
-"¡No quiero escucharte, no me importa… sólo aléjate de mí…!"- Si eso continuaba en cualquier momento rompería en llanto, incluso su voz empezaba a quebrarse por el dolor que padecía su corazón.
-"Ichigo…"- Fue la voz de la pelipúrpura, entristecida por la escena que sus ojos acababan de llegar para presenciar.
-"¡¡Ya la escuchaste!!"- Gritó el pelinegro mientras se acercaba colérico hasta donde la morena y el pelinaranja, deshaciendo aquel agarre existente con violencia, mostrándose enfadado.
-"¡No te metas!"- Vociferó el pelinaranja ante la violencia provocada por el pelinegro, estaba harto de él, por su culpa había perdido al ser más valioso que tenía en la vida, apropiándose de ella a la primera oportunidad, robándole la ilusión de ser feliz.
-"Ichigo, deja esto de buena vez…"- Le dijo Senna a su novio, tomándolo del brazo, jalándolo a su dirección para alejarlo y evitar una pelea, además para hacerle entender que había caso continuar con esa situación, ya Rukia había dicho que no quería escucharlo, ¿porqué empecinarse en que fuera lo contrario?.
-"¡Tu no entiendes…!"- Gritó a su novia, bastante molesto, y es que ella no tenía idea de cómo se sentía, ni de lo que sentía por la morena, mucho menos podía pedirle dejar el asunto sin zanjar, no podía dejar pasar esa oportunidad para declarar sus sentimientos de una buen vez, ya no quería hundirse con ellos.
Senna se sorprendió, su voz se desvaneció, la reacción del pelinaranja la dejó pasmada, era la primera vez que se le dirigía de esa forma, con tanta cólera reflejado en sus ojos… quizás no entendía del todo, pero estaba segura que la causa de que estuviera tan perturbado era Rukia, lo cual era un mensaje de alarma para Senna… sentía la necesidad de cuidar de que nada ni nadie destruyera lo que tenía con Ichigo.
-"Lejos estamos mejor, así yo no te hago daño y tu no me lo haces a mi…"- Finalizó la morena mirando al pelinaranja a los ojos, ya no era momento de tratar de entender o retractarse de lo ocurrido, era momento de aceptar que las cosas habían cambiado, que sin importar cuanto lo quisiera, no podía correr a sus brazos y pedirle más de lo que no podía dar, ya no podía revocar esa petición de matrimonio, eran decisiones serias que ahora tenía que asumir… mientras menos lo viera y más lejos estuviera, sería mejor… Por ella, por él, por Kaien, por Senna… a veces había que sacrificar mucho más de lo debido.
Rukia tomó de la mano al pelinegro, quien apretó su mano ligeramente, para después ambos marcharse de la escena, dejando al otro par de amantes en medio del pasillo, ambos llenos de miedo, incertidumbre y dolor.
… … o … …
Ni siquiera estuvieron de ánimos para volver a la gala, tan pronto como acabó aquella situación, se vieron obligados a abandonar el recinto, era de esperarse que a su salida les cayeran cientos de reporteros, todos ellos cuestionando la razón por la cual abandonaban de súbito el show, como era de esperarse no hubo comentarios por parte de ninguno, sólo los guaruras se encargaban de proteger su integridad física y emocional hasta que llegaran a la seguridad de su automóvil, incluso ahí no hablaron ni se dijeron nada, estaban más que sumidos en sus propios pensamientos, pero la bomba de tiempo explotó una vez que estuvieron en la comodidad de la suite.
-"¿Porqué no me dijiste sobre lo que tuviste con ella?"- Le exigió la pelipúrpura cruzando de brazos, esperando la respuesta del otro, quien se rascó la cabeza.
-"No tengo porqué darte explicaciones…"- Musitó pasando de largo a su lado, no estaba de humor para sus reclamos que ahora no tenían sentido.
-"¡Claro que tienes que explicarme! ¡¿Porqué no me dijiste la verdad?!"- Senna se sentía indignada y engañada, nunca esperó mentiras por parte del pelinaranja y ahora salía la sorpresita de que hace tiempo tuvo algo que ver con la joven modelo y que aparentemente esos sentimientos seguían vigentes y eso le dolía, no iba a permitir que le viera la cara, necesitaba aclarar bien su situación, aunque tenía que aceptar que aún no estaba lista para dejarlo.
-"¡¡No quiero hablar de eso!! ¡¡¿Porqué mejor no me dejas en paz y te largas?!!"- Le espetó más que colérico, no estaba de humor para soportarla, y aunque fuera su novia, su paciencia tenía un límite y ella estaba rebasándolo con reclamos.
La pelipúrpura le soltó una fuerte bofetada, ¿pues que demonios se estaba creyendo para hablarle así?, sin agregar más, se fue… dejándolo en soledad… una que le serviría de mucho para pensar y si era necesario, tomar decisiones.
… … o … …
A pesar de haber llegado a la privacidad de la casa de la morena, aún seguían en el interior del automóvil, mirando hacia el frente, escuchando sus respiraciones, cada uno sumido en sus propios pensamientos, sin saber realmente como reaccionar después de todo el tumulto.
Kaien ladeó su rostro y se topó con el bello perfil de la morena, la contempló por unos instantes, no quería perderla… pero era mejor que de una vez por todas le despejara todas sus dudas y le fuera clara, así se evitaría mucho sufrimiento.
-"Dime la verdad…"- Dijo Kaien al instante en que posó su mano sobre la de Rukia, quien al contacto buscó la mirada de su compañero y se hundió en ella.
-"¿Realmente quieres estar conmigo? O sólo lo haces para olvidarte de tu pasado con él…"- Acotó el pelinegro con el temor que escuchar de sus labios la segunda opción.
Rukia suspiró profundamente, bajó la mirada unos instantes, y en efecto… la respuesta real era la segunda opción, la soledad la mataba, necesitaba tener a alguien para poder olvidar lo que aún le hacía daño, aunque en ese tiempo tambien era verdad que había desarrollado mucho afecto hacia Kaien, tampoco podía dejar eso de lado.
-"Claro que quiero estar contigo…"- Le contestó tratando de convencerse de que así era, mostrándose hasta cierto punto llena de credibilidad que al instante transmitía a Kaien un gran alivio, a pesar de todo creía en su palabra… quizás más tardes se daría cuenta de que ese había sido su error.
Kaien le sonrió con ternura, la morena al instante buscó acurrucarse en su aún novio y futuro esposo, quien le abrazó con un sentimiento de pertenencia, para ese entonces sus dudas estaban sumergidas en el olvido, como si hubiera olvidado aquellos celos y dolor en su pecho, ahora podía sentirse mejor consigo mismo, aunque para Rukia era todo lo contrario, pero debía aprender… aprender para no volver a cometer el error de creer en el corazón de un hombre que fácilmente la olvidó.
… … o … …
A la mañana siguiente y a primera hora abandonó el país, no quería estar ni un minuto más ahí después de todo lo que su alma y su corazón fueron testigos y fieles victimas. En primer lugar estaba esa melodía que no dejaba de oír en su cabeza, el sentimiento que la morena reflejaba durante su interpretación que le dio una chispa de esperanza en medio de la oscuridad que tan pronto después se extinguió al oírla decir que ya no lo quería… seguida de aquella discusión con Senna, quien en toda la noche no regresó al hotel y cuando trató de comunicarse con ella, nunca contestó… se podía pensar que era situación para ir en su busca y pedirle perdón pero ni una ni otra cosa ejercería en esos momentos, la conocía bien y estaba seguro que eran cosas que ella no deseaba que hiciera en esos críticos momentos… así que por eso había tomado la decisión de empacar todas sus cosas y a pesar de los tumultos de reporteros preguntando por la pelipúrpura y las razones de abandonar la gala noche, ni respondió nada, se mostró indiferente y seco con todos lo cual trajo mayor incertidumbre a la molesta prensa y abrió camino a suposiciones, pero realmente no le importaba que tanto se dijera.
Cuando llegó a Nevada, especialmente su sitio de residencia en la ciudad del pecado, fue la misma larga y tormentosa historia: todo un conglomerado de reporteros que no dejaban de soltar flashes, ni de enfocar su rostro con la nota del día, mucho menos de acercarle los micrófonos, no pidiéndole, casi exigiéndole una entrevista o algún comentario referente a la abrupta salida de la premiación anoche y en efecto, la ausencia de la pelipúrpura actriz en su llegada a la ciudad; e Ichigo de la misma forma, guardó silencio mientras seguridad le abría camino a su destino.
Unas de las personas que lo recibieron fue un animado Ganju, Hanatarou Quien estaba más que preocupado por la pila de pendientes que seguían en espera, y en efecto, aquel pelirrojo boxeador, quien aparentemente se encontraba algo serio debido a algo muy específico.
-"¿Podríamos hablar en privado?"- Preguntó Renji al recién llegado, una vez que se encontraron todos reunidos en la habitación.
-"Claro…"- Fue la respuesta del pelinaranja, quien estaba algo curioso debido a la tentativa de Renji en hablar lejos.
Se alejaron de aquel par de amigos para discutir una aún desconocida situación en la oficina de al lado, cuando estuvieron seguros de que nadie escuchaba, Renji rompió el silencio.
-"Verás… hace una semana alguien me contactó, estuvo ofreciendo unos excelentes contratos, y no es nada personal, eres una gran persona, buen promotor pero antes de tomar una decisión…"- Al pelirrojo le costaba trabajo darse a entender, estaba nervioso, no sabía que respuesta esperar del pelinaranja conociendo lo cambiante que era su temperamento, necesitaba dejarle en claro que nuevas y mejores oportunidades en el mundo profesional del box había aparecido en un momento importante y sentía que debía aprovecharlas pero aún no podía aceptar nada al menos hasta que le hiciera conocer la realidad a Ichigo.
-"¿Tratas de decirme que estás considerando cambiar de promotor?"- Era fácil de adivinar sus intenciones, después de todo Renji era bastante bueno para el boxeo, en los meses que llevaba en la carrera, sus peleas las había ganado justamente y la mayoría vía knockout, era de fácil entendimiento que alguien más ofreciera mejores cosas a su favor, después de todo se lo merecía, aunque realmente no era una linda sensación perder más que a un simple boxeador, a un amigo.
-"Sí… ¿Qué opinas?"-
Ichigo pasó las manos por el rostro soltando un suspiro, esos días no estaban a su favor, primero Rukia al decirle que ya no lo quería, luego Senna se enfada y no sabe nada de ella, y ahora Renji también le abandona…
-"Está bien… si crees que es lo mejor pues hazlo… por mi no hay ningún problema"- Expresó sin más, siendo sincero con su sentir, tampoco iba a retenerlo para siempre.
-"Bien… gracias…"-
-"Aunque creo que también deberías decírselo a Ganju y Hantarou…"- Apuntó Ichigo, pues si aparte de amistades también estaban las de aquel par, quienes por al menos dos años habían sido sus compañeros, mínimo debía expresar su agradecimiento y respeto hacia ellos dándoles la noticia y despidiéndose como se debe.
… … o … …
La morena observaba detenidamente una revista de espectáculos, la cual no sólo la alababa por su talento demostrado en la gala de anoche, también hablaba sobre su repentina huida del sitio la cual era víctima de especulaciones de todo tipo y algunas de ellos apuntaban a la pareja que conformaba Senna y el pelinaranja, no quería darle tanta importancia a los chismes pero en todo momento se hablaba de esa situación, incluso Rangiku le había llamado infinidad de veces pidiéndole que dar conferencia de prensa o algo que calmara las ansias descomunales de los periodistas en saber la verdad, sin embargo Rukia no estaba muy de acuerdo con la idea.
Y aunque ese problema era una de sus principales preocupaciones, una propuesta inesperada por parte del pelinegro la tomó por sorpresa.
-"Estaba pensando…"- Dijo Kaien después de sorber de su café.
Rukia despegó su mirada de la revista, posándola en el rostro del pelinegro, aguardando a que hablara.
-"¿Porqué no adelantamos la boda?"- Preguntó el, causando un gran pasmo en la morena, pues sus ojuelos e abrieron ampliamente, sin poder creer lo que había escuchado… ¿Adelantar la boda?... ¿Porqué tanta apuración en casarse?...
-"Bueno… eh… no sé"- Dijo dubitativa, no estaba segura de que así fuera, necesitaba tiempo.
-"A mi me encantaría… la diferencia es de 4 meses, de cambiar de agosto a abril… a fin que tarde o temprano…"- Kaien a pesar de que el exnovio de Rukia tuviese una vida ya paralela, se sentía amenazado… quería retener a la morena a como diera lugar…
-"¿Abril?... Es en dos meses… es difícil preparar algo en tan poco tiempo…"- Acotó ella, buscaría cualquier traba para cambiar esa idea.
-"Bueno pero podemos movernos a hacer preparativos y esas cosas… en dos meses estaría listo… ¿Qué opinas?"- La miró a los ojos, esperando que de sus labios saliera una respuesta positiva.
-"Ehhh… lo voy a pensar…"- Dijo sin más, necesitaba consultarlo con alguien, y no sabía porqué, pero todavía algo de esperanza la ataba a su vida como mujer soltera, estaba en espera… de que Ichigo volviera y talvez volviera por ella.
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