Hola todos/todas!!
Mil gracias a todas las personas que han leido y dejado los comentarios en cada capítulo, a pesar del drama en la que la historia se envuelve. Es un buen aliciente para continuar escribiendo el fic, no éste en especial, si no para continuar escribiendo otros.
Y bueno, aprovechando que mi clases ya terminaron - aunque estoy en finales =S - y que es fin de semana, les traigo el capítulo XVI que espero sea de su agrado.
Sin más por agregar, falta poco para que termine :)
Les mando a todos un saludo y un abrazo.
Todo comentario es bienvenido. Nos vemos!!!
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Capítulo XVI
"Verdad"
Al caer la noche, y algo más relajada, la morena aceptó la invitación del pelirrojo en ir a cenar al restaurante del hotel, después de todo no era una muy buena opción salir a las afueras.
La velada se ambientó de ligera música de jazz, acompañándose mutuamente en su soledad mientras degustaban de las bebidas y filetes, respirar otros aires ayudaría aunque sea poco, a que Rukia se tranquilizara y pudiera retomar su camino.
-"Casi lo olvidaba…"- Habló Renji en cierto momento de la cena, captando la atención de la morena al instante, aguardando a que le comunicara.
-"Mañana por la noche me invitaron a una cena en Alizé, en el Palms Casino Resort… me dijeron que llevara a una acompañante y estaba pensando llevarte a ti…"- Acotó el pelirrojo cuidadosamente, la propuesta arrancó una ligera sonrisa de los labios de la morena, quien lo miró fijamente, enarcando una ceja, le resultaba extraño…
-"Habiendo tantas mujeres en el mundo que morirían por ir contigo… ¿porqué yo?..."- Le dijo con gracia, es que sabía de la fama de su amigo, ¿o es que planeaba agregarla a su lista de conquistas o algo por estilo?... si era eso, que mejor se ahorrara la molestia de invitarla, ya había pasado por muchos escándalos para recibir otro.
-"Eres la única mujer que aún confía en mi… y no me ha abandonado…"- Declaró abiertamente el pelirrojo, y es que no sólo la morena había pasado por circunstancias envueltas en drama, líos amorosos y otra sarta de escándalos, el pelirrojo había sido otro de tantos que era más conocido por su alma de fiesta y gusto por mujeres americanas, así como sus rupturas amorosas de cada mes; que por su habilidad para el boxeo, aunque después de tiempo y cuando se encontró con Rukia de simple casualidad, sus antiguos vicios se esfumaron por completo para entablar una amistad con ella… una amistad que le ayudó incluso a él en analizar lo que estaba haciendo con su vida… gracias a eso ahora era una hombre estable en algunos aspectos.
-"Los amigos nunca se abandonan, así que te acompañaré…"- Añadió la morena antes de dar un sorbo a su vaso, Renji le sonrió ampliamente para seguir comiendo, al menos no iría sólo a aquella reunión.
… … o … …
-"¿Cómo me veo?"- Dijo la pelipúrpura saliendo de su escondite para mostrarle a su marido el atuendo que se había esmerado en elegir durante toda una semana en las tiendas de ropa cercanas, modelando con pose exagerada su vestido de noche, aunando una amplia sonrisa, esperando a que el pelinaranja diera su veredicto.
Ichigo la miró de pies a cabeza, no hubo ninguna reacción de su parte, sólo alzó una ceja y después se levantó de la orilla de la cama para ir a verse al espejo.
-"Bien… ¿ahora ya nos podemos ir?... no es de buena educación hacer esperar a la gente…"- Le dijo sin más, y es que realmente esa mujer de ojos expresivos color naranja no le provocaba nada, no sentía la misma alegría que cuando estaba con la tan ya mencionada morena modelo.
-"Si como digas…"- Dijo de mala gana Senna, aunque se había casado con él y vivían en aquella gran casa, no todo era absoluta felicidad, no había esa ternura y amor de los recién casados, de hecho podía decir que parecían dos perfectos extraños al momento de hablar… Si no fuera por sus esfuerzos en pasar más tiempo a su lado, en hacerle pequeños detalles, tratar de hacer su vida matrimonial más alegre, en esos momentos seguro ya estaría en las filas del divorcio, y aunque los efectos de sus acciones aún no brindaban los frutos suficientes, Senna estaba segura de que si Ichigo aún estaba casado con ella, era por que la quería…
La pareja ya tenía un destino fijo para esa noche, una velada organizada por el boxeador del pelinaranja: Shiba Ganju, pues entre tantas cosas que quería celebrar, una de las razones radicaba en la amistad… desde hace tiempo que no se reunía con sus mejores amigos y genial que hacerlo cuando las carreras de todos estaba en su mejor momento.
… … o … …
Sólo lo había visto en fotografías pero esta era la primera vez que veía aquella descomunal edificación en aquella ciudad de luces deslumbrantes, dos altas y grandes torres que anunciaba con sus luces de neón. Más impresionada quedó con la exquisita decoración en sus interiores, todo impecable. La cita para la cena era en la novísima planta del Palms, aún en el trayecto hacia allí se podía apreciar aquella maravillosa vista de la ciudad del pecado, una que había dejado impactada a la morena.
'Alizé' así era el anuncio en la entrada de uno de los más caros restaurantes en Las Vegas, del brazo del pelirrojo la morena se adentró con una gran sonrisa.
-"Disculpe. ¿Tienen reservación?"- Preguntó el caballero dependiente, con tono galante y refinado.
-"Sí. A nombre de Shiba Ganju"- Fue la respuesta de Renji al llamado del dependiente.
-"Muy bien. Sígame por favor"- Exclamó el dependiente con gesto amable al encontrar la información y el número de mesa que correspondía.
La pareja se vio guiada por el dependiente por unos despejados pasillos en cuyos laterales se encontraban familias enteras, grupos de amigos o parejas degustando de la manducatoria y el exquisito y espumo vino. Serios, mucho más de lo normal caminaron a donde el encargado se dirigía, pasaron por varias mesas más hasta que a unos 4 metros, la morena divisó la cabellera naranja de aquel que en antaño tuvo entre sus brazos y que todavía le robaba el sueño.
De pronto todo pareció ir en cámara lenta, las voces desaparecieron, su cuerpo estaba ahí presente, inmutable, mientras observaba su tranquila faz y esa caballera naranja, pero su mente viajaba, rememorando aquellos momentos en que se sentía la mujer más afortunada del mundo al ir de la mano de Ichigo, al tener en su vida, cuando juraba nunca separarse de su lado…ahora era irónico volver a traerlo de vuelta.
-"¿Qué está haciendo él aquí?"- Preguntó quedamente la morena al oído del pelirrojo, deteniendo su andar, estaba azorada, no esperaba encontrarlo esa noche… de hecho, ya no esperaba verlo de nuevo…
-"No sabía que Ichigo vendría, si lo hubiera sabido no te habría invitado…"- Le dijo quedo, y era la verdad, también le había sorprendido ver a Ichigo ahí sentado.
-"¿Quieres que nos vayamos?"- Volvió a preguntarle, si bien podía ir a otro lugar, ya vería después que excusa dar a Ganju al ausentarse en la cena.
Rukia lo meditó unos instantes… a unos cuantos metros yacía el hombre de su vida, acompañado de su esposa, ¿podría soportar ver la sutil forma en que la trataba?, ¿podría soportar a los celos abrumarle el corazón?... Pero si no lo hacía, no estaría cumpliendo con su meta en ser capaz de cerrar ciclos y tratar de ser feliz, sin importar lo que pasara.
-"No… vamos"- Dijo dando un suspiro, Renji no estaba muy seguro, sin embargo accedió a los deseos de la morena.
La voz del dependiente les hizo volver en sí y retomar el camino hasta la mesa.
Senna sonriente platicaba con los presentes, pero justo cuando sus ojos miraron hacia el frente, su sonrisa se desvaneció por completo… ahora sus ojos ya no expresaban alegría, más bien odio… pues vio venir a la morena del brazo del pelirrojo, no pudo evitar aborrecerla… ella era la mujer que no sólo le había roto el corazón a su marido, también la causante de sus crisis matrimoniales…
-"Buena noches a todos…"- Dijo primero Renji al estar cerca de la mesa, captando la atención de todos, los más estupefactos fueron el mismo Ganju e Ichigo, pero no les causaba sorpresa ver a su boxeador amigo, más bien a su flamante acompañante, tan hermosa ella… como siempre, como la recordaban… incredulidad absoluta que ahora ella pendiera del brazo del pelirrojo, como si fueran una pareja… Conjetura que llenó de rabia el corazón de Ichigo… ¿acaso eran algo más?...
-"Buenas noches"- Saludó cordial la morena, con una sonrisa, tratando de controlar la emoción de verlo nuevamente pero también esos celos que carcomían su alma al verlo tan cercano a la pelipúrpura.
-"Buenas noches… a ambos…"- Contestó entre tartajeos Ichigo antes de dar un sorbo a su copa, no podía creer lo que sus ojos veían… ella… y su mejor amigo… ¿en que momento pasó?...
-"Se ven muy bien juntos"- Expresó el moreno boxeador con una característica sonrisa de júbilo.
Renji y Rukia se miraron por unos instantes, hasta Ganju creía los rumores… por ahora era mejor dejar las cosas así.
Tomaron asiento en los lugares libres, aguardando a que los menús llegaran para así poder elegir la manducatoria preferida así como el vino a tomar. Entre el pedido de la comida y aguardar a que ésta estuviera preparada para servirse, convivieron en compañía del vino de cortesía.
-"Llevo tiempo saliendo con Michelle…"- Contaba Ganju a sus amigos sobre su rubia acompañante, narrándoles su travesía por los senderos del amor.
Las miradas del pelinaranja y la morena chocaban por unos instantes que hasta parecían eternos, de sólo hundirse en su mirada, Ichigo sentía un escalofrío recorrer su espina dorsal, se veían encantadora… cuando sonreía lo mataba internamente… aún ella reinaba en su corazón… Observaba con envidia a la pareja y la forma tan suave en que Rukia trataba a su amigo, de las risas que le arrancaba con cada comentario y las miradas que se dirigían llenas de ese sentimiento que lo atormentaba… Quería engañarse al pensar que Rukia todavía lo amaba, que fingía estar bien cuando vivía sumido en un infierno, que todo ese tiempo no había dejado de pensar en ella pero que cruel era darse cuenta de que ilusiones no se podía vivir…
-"Había escuchado por ahí los rumores más no pensé que fuera cierto… ¿desde cuando están saliendo?"- Preguntó Ganju a la morena y al pelirrojo, quienes ante la incognita se miraron con cierto nerviosismo, realmente nada de eso era cierto, sólo una forma de encubrir, de hacer creer que para Rukia ya había quedado olvidado todo… todo lo referente a Ichigo…
-"Ehh bueno de hecho…"- Dijo Renji nervioso, no sabía si era bueno inventar cosas, sólo le daba vueltas al asunto.
-"Sí, yo también escuché ese rumor… son una linda pareja"- Senna comentó a Rukia con una falsa simpatía, aprovechando para acercarse al pelinaranja mostrándose excesivamente cariñosa y posesiva, era su forma de definir la línea que marcaba su territorio, lo que le pertenecía como si Ichigo fuera un objeto.
-"Gracias…"- No tuvo más opción que responder de forma pasiva a la ofensiva de Senna.
-"¿Crees que Renji te dure?, ¿Es el segundo o tercero?, como sea espero no lo dejes plantado en el día de su boda como hiciste con Kaien…"- Comentaba Senna, con toda la intención de hacerle recordar sus acciones pasadas y bajar su autoestima.
Rukia la escuchó detenidamente, un opresión en el pecho apareció al instante que brotaron las palabras cargadas de veneno, su semblante sereno cambió a uno perturbado, y sin decir nada, se levantó del asiento, caminando con dirección a la salida.
Automáticamente Renji fue tras ella, mientras la pelipúrpura sonreía maliciosa y triunfante, poco le importaba si la hería con sus comentarios, si era necesario hacerlo para alejarla de Ichigo, lo haría sin chistar.
-"Eres una tonta…"- Murmuró Ichigo a su esposa antes de retirarse y salir a búsqueda de aquel par.
-"Ichigo, no me hagas eso… ¡Ichigo!"- Exclamó enojada la pelipúrpura al ver como su marido salía para buscar a esa mujer, trató de seguirlo pero Ganju no se lo permitió.
Los gritos captaron la atención de los demás clientes, quienes observaron a la mesa protagonista del alboroto para después murmurar por debajo.
La morena iba a paso ligero por todo el pasillo del último piso, alejándose cada vez más del restaurante Alizé, sin importar lo que se dijera de ella, no iba a soportar más que le humillaran trayendo al recuerdo sus errores y sus acciones.
-"¡¡Rukia!! ¡¡Espera!!"- Era la voz del pelirrojo que buscaba detenerla, yendo tras ella.
Pero no estaba en condiciones de detenerse a escuchar cosas de las que no estaba dispuesta a ser parte, así que continuó con su camino.
-"Yo hablaré con ella…"- Dijo Ichigo antes de correr para alcanzar a la morena, quien con la intención de ir al elevador continuó su camino con algunas lágrimas brotando de sus ojos, las palabras de esa mujer le dañaron, era como navajas que se clavaban en su atormentado corazón.
-"Espera…"- Dijo Ichigo al detener su paso al tomar su brazo, Rukia pasó saliva con dificultad al reconocer su voz y percibir la calidad de su agarre, al instante se volteó para encararlo y toparse con sus ojos amielados, unos que derretían su corazón…
-"Te pido una disculpa en nombre de Senna…"- Le dijo sin siquiera soltar su brazo, no quería dejarla ir… ya no estaba en condiciones.
-"No te preocupes por eso…"- Dijo la morena soslayando la mirada, no podía sostener más su mirada, sentía que con eso él notaría los sentimientos que aún tenían cautivo su corazón.
-"Puedo hacerte una pregunta…"- Había algo que no lo dejaba quieto.
-"Dime…"- No sabía que esperar salir de sus labios, pero deseaba con todo el corazón que se tratara de aquella pregunta de hace tiempo, la misma que le formuló cuando terminó su actuación en la gala de los premios.
-"¿Acaso Renji y tú…?"- Esa era su gran incógnita, todos parecían saber de una posible relación menos él… no iba a basarse en rumores… necesitaba escucharlo de viva voz.
Rukia sonrió, era absurdo que lo pensara… no se puede creer en todo lo que se ve.
-"No… Yo sólo quiero a una persona…"- Dudó en continuar, pero a fin que ya no tenía nada que perder si lo más importante ya tenía una nueva vida al lado de otra mujer… -"y esa persona está frente a mi…"- Musitó ella volviendo a mirarlo a los ojos, sin perder detalle de su reacción, pues eso le daría la respuesta a su confesión… para saber si hizo bien en decírselo….
Ichigo quedó estupefacto de sus palabras… ¿acaso se trataba de una broma?... por la tranquilidad y seriedad del asunto resultaba ser una verdad irrefutable que le llenó de alegría el corazón…
Sin poder medir la emoción, fue acortando la distancia que los separaba y la abrazó… Acunando su delgado cuerpo de nueva cuenta en sus brazos, aspiró su fragancia de rosas, olvidando por completo el entorno que lo rodeaba… volviendo a rememorar aquellos viejos y hermosos tiempos a su lado.
Para la morena aumentó el pasmo, de pronto ese hombre la tomaba entre sus brazos, tan efusivamente, correspondió a ese estrecho sin dudarlo… extrañaba la calidez de su cuerpo y su aroma.
-"Era todo lo que necesitaba escuchar…"- Le murmuró al oído, los ojos de Rukia titilaron al instante… de incredulidad, de emoción, de alegría…
El oír de su propia voz un sutil y sincero 'te quiero' le abrieron las puertas a una perspectiva de vida mucho mejor, una soñada y deseada desde que la conoció… Era lo que necesita escuchar para saber que camino y que decisiones tomar de ahora en adelante.
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