¡Wow, debo admitirlo, no esperaba tal cantidad de visitas para el primer capitulo (119 visitas), los revews son pocos pero espero que con este capitulo me dejen más comentarios.
Quiero aclarar que estoy intentando hacer una historia diferente a lo ya acostumbrado (tanto en fanfics de Ranma como en los de Harry Potter ya se ha escrito todo y cuesta en estos días ser original, si no pasen a mi cuenta y vean mis fics).
CAPITULO 2: LA PREGUNTARanma Saotome era uno de los mejores estudiantes
dentro de la Facultad de Medicina de Tokio, tenía una gran
capacidad para aprender y ayudar a los profesores en caso de
urgencia. A sus 21 años era un genio para la medicina, algunos
de los mejores y prestigiosos Hospitales de Japón y el mundo
lo querían como su medico cuando egresara.
Podía
parecer alguien distraído en apariencia pero cuando le
preguntabas algo te lo respondía perfectamente.
Se sabía
que era un Artemarcialista famoso, que había ganado torneos de
lucha en Japón y que cuando se casara poseería un
conocido Dojo en el distrito de Nerima, Tokio.
Claro, si es que se
casaba.
Akane Tendo era una hermosa joven de cabellos azulados que estaba estudiando Literatura y que en sus tiempos libres ejercía de profesora de Artes Marciales dentro del Dojo Tendo, a sus 20 años (dentro de poco cumpliría 21, la mayoría de edad) tenía bastantes pretendientes que la invitaban a salir aunque ella se negara todo el tiempo. Mal que mal, siendo una mujer hermosa, muchos la querían por su cuerpo y jactarse de "Yo me acosté con Akane Tendo", cosa que hasta ahora absolutamente nadie había logrado.
De cuerpo esbelto, enseñaba los fines de semana en la mañana a pequeños que querían aprender las técnicas básicas y en la tarde a gente adulta.
El gusto de Ranma por la Medicina es mas que nada por
Hobby, de que sirve pelear si no te sabes bien las partes del cuerpo
que debes recuperarte cuando te han llegado golpes.
El gusto de
Akane por la literatura fue tras escribir un libro llamado "Samurai",
una novela ficticia sobre los códigos del Samurai (Bushido) y
sus costumbres. Se rumoreaba que ganaría un premio por ese
libro como autora novata del año. Rumores más o Rumores
menos, era algo fuerte.
Akane y Ranma estaban comprometidos
desde hace años por arreglos de sus padres, años atrás
eso les molestaba mucho pero ahora les causaba gracia. Ambos eran muy
buenos amigos ya que vivían en la misma casa de la familia de
Akane.
Años atrás peleaban mucho, se herían
emocionalmente casi todo el tiempo, pero ambos se perdonaban y si
había algún problema, se ayudaban.
Nunca se dijeron
sus sentimientos ya que ambos se amaban, y hasta el día de hoy
se aman y aun no lo dicen.
Tal ves por miedo, ¿quien sabe?.
Esa tarde, Ranma volvió a casa más
temprano, se había suspendido una clase por que el profesor
había enfermado, tendría el resto de la tarde libre
cosa que no le molestaba.
Al llegar vio a Akane como le enseñaba
a un grupo de niños, guardó sus cosas en su habitación,
se cambió de ropa para entrenar y fue al Dojo para ver como lo
hacía ella.
Como en los viejos tiempos, el escondió
su energía y presencia, después de las clases sabía
que Akane se quedaba entrenando, quería sorprenderla.
Se
quedó mirando tranquilamente.
Finalmente terminó la clase, los pequeños alumnos se despidieron educadamente de su profesora, ella les dejó tarea de entrenamiento y ellos se fueron. Ella bebió su agua mineral de la botella que tenia junto a la toalla.
- Valla, me desaparezco por un tiempo por las clases de medicina y veo que has progresado mucho Akane, me sorprende-.
La voz de Ranma la desconcertó, no esperaba que regresará tan temprano, especialmente por que no había mucha gente en casa hoy. Desde el matrimonio de Kazumi y Tofu, el hogar Tendo – Saotome estaba algo vacío debido a que ya no había una gran cocinera (salvo Nodoka en ocasiones, pero ella estaba dando clases en la Escuela Furinkan) y Akane no sabía cocinar muy bien (aunque con el paso de los años, ella había mejorado bastante).
- ¡Ranma! -. El corazón de la chica se aceleró, no esperaba verlo tan temprano - ¿Qué haces aquí?-.
- Pues, que salí mas temprano, eso es todo; ¿te apetece entrenar conmigo? Hace tiempo que no lo hago y siento que ando algo lento-. Le sonrió.
Akane accedió, era verdad que hacia
tiempo que no entrenaban juntos, ella había mejorado mucho con
el paso del tiempo, es más, era la segunda mejor
artemarcialista del Japón después de Ranma Saotome,
juntos eran el "Dúo de Acero" como le llamaban los
expertos, habían vencido mas de una ves en algún
campeonato de equipos.
Se pusieron en posición de combate y
comenzaron, para una persona común, ellos parecían
pelear junto al viento, sus pies y manos apenas se veían.
Finalmente Ranma realizó una maniobra haciendo que Akane
cayera al suelo y el encima de ella. Ambos se quedaron mirando.
- Je, extrañaba esto-. Sonrió Akane con una dulzura que podía derretir a su prometido.
- Que.. que cosa?-. respondió Ranma lo mas normal posible.
- Que cayeras encima mío, muchas veces pienso que lo haces intencionalmente por que sabes que yo no puedo moverme contigo arriba-.
Ambos se estaban acercando, no sabían si era intencional, mas aún, no les importaba. La tensión sobre sus sentimientos era algo pendiente y muy fuerte en ese momento, se podía sentir el latido de sus corazones acelerados, gritando que por favor se besaran de una ves por todas.
- Bueno… yo… tal ves sea intencional o accidente-. Era visible el sonrojo de Ranma y el de Akane igual en ese momento. Pero ya era tarde, ambos estaban a pocos milímetros de sus labios.
Pero pasó lo mas extraño de todo, Akane tomó el rostro de Ranma y lo alejó, su rostro se puso serio haciendo que su prometido se alejara con un rostro de sorpresa.
Siempre eran otros los que interrumpían esa situación, ese mágico momento para ambos., siempre eran factores externos ¿Por qué ahora era la misma Akane que lo cortaba?
- Te preguntaras por que lo acabo de hacer ¿cierto?-. contestó antes que el pudiera preguntarle. Akane suspiró antes de continuar – Estoy aburrida, Ranma. Me encanta lo que pasa entre nosotros cada ves que hay una situación como la que acaba de pasar, pero, si vamos a darnos un beso, quiero que me respondas algo-.
Wow, solo podía decir Wow, Akane por dentro estaba derritiéndose, tanto tiempo había soñado con esto, tanto tiempo había intentado practicar para hablar de ESE tema con Ranma y de un sopetón pudo decirlo cuando por fin podrían haberse besado.
- Ranma, siempre cuando pasa algo así, algo arruina el momento y me quedo preguntando ¿Me habrías besado? Y de ser así ¿Sientes acaso algo por mi? Bien sabes que hay chicos que me han invitado a salir y otros que quieren ser mi primer novio. Pues bien, a todos los he rechazado, por ti Ranma, por ti. Pero no voy a esperar para siempre. Estaremos comprometidos, pero no por eso no puedo tener mi vida. Tu eres una parte fundamental en mi y creo que lo sabes-.
- ¿A que… a que a esto, Akane?- Ranma estaba sorprendido por todo, no esperaba que ella tomara la iniciativa, tal ves el estudiar Literatura si le servia de algo.
- A tus sentimientos, por que yo tengo claro los míos, yo se lo que siento por ti, con todos estos años, desde que llegaste a mi casa, aun cuando estaban esas locas persiguiéndote y me pasaba algo, tu estabas ahí para ayudarme. Pero el tiempo ha pasado y todo se ha vuelto normal, ya no hay locas persiguiéndote por que todas tienen su vida ahora, ya no hay cada loco buscando ser el mas fuerte a costa de pelear contigo- Akane se detuvo un momento, miró al tejado del Dojo y luego volvió su vista a Ranma.- Lo que quiero decir es que yo se que te amo, que te amo desde que apareciste, pero nunca he sabido que es lo que tu sientes por mi, nunca me has dejado escucharlo de tus labios-
Ranma estaba de piedra, Akane se lo había dicho y el no estaba preparado para responderle.
- Akane, yo.. bueno… me tomas de sorpresa…-
- La pregunta es, Ranma ¿Qué es lo que tu sientes por mi, aunque lo sepa, quiero escucharlo de tu voz, quiero escucharlo-.
El sonido de la puerta de entrada y la voz que anunciaban visitas salvó a Ranma, Akane lo miró un momento y luego se fue a ver quienes habían llegado.
Ranma se quedó ahí, parado sin
poder pensar nada.
A los cinco minutos se dio cuenta que hacia el
ridículo parado ahí con la mente en blanco y fue a ver
quienes habían llegado.
Kazumi Ono Tendo y Tofu Ono Tendo habían
llegado, la mayor de los Tendo les sonrió a todos con su
acostumbrada dulzura, llevaba 7 meses de embarazo, era una niñita
según los médicos.
Tofu se apartó de las
jóvenes y se fue a donde estaba Ranma tomando un vaso de agua.
- ¡Hey Ranma!- Tofu le palpó la espalda cuando lo vio.
- Que tal Doc-. Respondió este sin mucho animo debido a lo de Akane.
- Uh, supongo que la Universidad te tiene pesado. En fin, ¿ya has considerado a donde iras a trabajar tras terminar tus estudios? Así como vas terminarás ante de lo planeado, je.
- La verdad, no lo tengo muy planeado, pero si lo deseas yo puedo ser tu ayudante, no me interesa estar confinado trabajando en un Hospital gigante, no es lo mío. Además, así podemos trabajar juntos y podrá hacerse cargo de su hija mas seguido ¿no cree?.-
- Algo así como ser socios?-. Al ver que Ranma afirmaba, Tofu, tosió un poco- Mira Ranma, aun te queda mucho tiempo, y no quiero que estés trabajando en una pequeña consulta como yo, tienes un talento aparte de las Artes marciales y quiero que lo explotes para bien.-
En ese momento llegó al salón el padre de Ranma, Genma Saotome.
- Ranma, tu madre no ha llegado aún?-.
- No, no ha llegado-. Al ver el rostro preocupado de su padre, Ranma no evitar preocuparse.- ¿Pasa algo malo?.-
Genma suspiró.
- No, no pasa nada malo aun, pero Ranma, ven conmigo, tengo que hablarte de algo importante.-
Ranma se despidió de Tofu, si hacia poco estaba preocupado por la confesión de Akane, ahora estaba preocupado por lo que le pasaba a su padre, lo veía más demacrado y cansado, como si hubiese tenido un mal día.
Lo que no sabia, es que ese día, apenas comenzaba.
CONTINUARA.
Un capitulo un poco más
largo, a ver que les parece, y dejen revews.
